SKIN © XR3X
x

Jump to content


* * * * * 1 votos

Saint Seiya: La torre del mundo humano


  • Por favor, entra en tu cuenta para responder
55 respuestas a este tema

#1 Sagen of Atenas

Sagen of Atenas

    Ocioso las 23:59 horas.

  • 4,110 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 14 febrero 2017 - 16:19

Buenas! 
Después de dejar olvidado mi anterior fic, vuelvo con este que, principalmente, estará mejor preparado. Bueno, Etherias lo dejé tanto por no tener tiempo e ideas... Pero algún día le haré un remake... algún día. Pero por ahora tienen este.
 
Cosas a tener en cuenta al leer el fic:

  • Pese a encontrarse desarrollado en un año cercano al que se da la historia de Seiya y compañía, en este "universo" ellos ni el LC, ni ND puede que hayan existido. Lo único que se mantiene es la presencia de los santos xD
  • Las habilidades de los santos pueden variar un poco
  • No se usarán constelaciones "actuales" como Compás, etc. Principalmente para que sea creíble el que se hayan creado esas armaduras con una base de por medio y no con la imaginación de ser inventor -dudo que los compases existiesen en año-...

 

A continuación el prólogo de la historia. Espero les guste.

 

 

Capítulo 0: O - Prólogo
 

Se dice que desde que el mundo fue creado han existido los dioses. Estos seres de magnificos poderes observaron el mundo vacío y por ello, uno creó a los humanos, de aspectos similares a los dioses, pero sin llegar a serlo. En algun momento estos obtuvieron la capacidad de creer, y veneraban a  quienes los habian creado. Asi ocurrió desde las regiones gélidas de Escandinavia hasta las cálidas arenas de Egipto. Fue una época muy distinguida, pero eso se acabó hace ya mucho. Ahora, en el siglo XXI, solo se tiene una deidad, la cual rige la mayoría de pensamientos humanos, el dinero. Muchos fueron olvidados y se selló de la memoria colectiva a aquellos que alguna vez habían dominado con mano de hierro el planeta Earth.

 

El tercer milenio d.C. apenas comenzaba y con la llegada del llamado internet se acercó uno y otro usuario de este para devolver la creencia de estos dioses. Pero en un oscuro rincón aún más profundo algunos hablaban de misteriosas personas que aparecían —cubiertas de rasgadas capas— alrededor del mundo. Algunos incluso decían haberlos visto con sus propios ojos partir montañas con solo un golpe con la mano desnuda.

Los rumores siguieron esparciéndose durante meses enteros. Los gobernantes de todo el mundo al enterarse de estas conversaciones no se preocuparon en lo absoluto. Ellos ya lo sabían desde hace mucho tiempo.

 

 

En un lugar alejado por algunos kilómetros a la redonda de cualquier gran ciudad, se alzaba imponente en una montaña un antiguo complejo de construcciones. Le llamaban Santuario de Athena, no por la ciudad que se encontraba más cercana a esta, sino porque dentro de aquel lugar se reunían creyentes de la diosa homónima. Aquella que en la era mitológica alguna vez les prometió paz verdadera y no la efímera que se sentía en aquel tiempo hostil. A su servicio se encontraban personas del mundo entero reunidas por algo en común, el manejo de la misteriosa energía llamada cosmos.

 

 

* * *

 

14 de febrero 2003

 

En el templo que se encontraba a mayor altitud en el Santuario, tres personas se hallaban reunidas al lado de la gigantesca estatua de esta diosa, dos mujeres y un hombre. Una de ellas era Ariadne, quien era la reencarnación actual de la diosa a la que se le rendía culto en aquel complejo. Los otros dos, jóvenes y fieles subordinados de ella que actuaban como consejeros directos. Observaban el cielo tranquilamente como si el tiempo pasase lentamente. Las formas que adoptaban las nubes maravillaban a Ariadne y aún más a Tiana, una de sus acompañantes, ya que era lo único que les quitaba la monotonía a sus cortas vidas.

 

 

Poco a poco el Santuario se fue cubriendo de una densa neblina que, arrastrada por las corrientes de aire, en pocos quedó oculto por completa. Tan pronto como esta apareció, desapareció. Dejando tras de sí un complejo enteramente vacío. Bandejas y vasos se escucharon caer al unísono segundos después en el templo del Patriarca. Ni una sola alma recorría aquella misteriosa estructura.

 

En una única habitación blanca se encontraban atrapados, al parecer era muy espaciosa ya que en esta podían entrar más de doscientas personas sin estar hacinados ni uno de ellos. Poco a poco todos despertaban de su sueño y observaban con temor a un gran hombre que los miraba con una sonrisa en el rostro. Sus vestiduras eran, después de su sonrisa, lo más desconcertante que veían en él. Vestía un manto blanco que le rodeaba por completo y hombreras con grabados extraños en ellas, como si de un arcaico lenguaje se tratase.

 

—Oh, veo que ya despertaron todos. Me alegra, me alegra mucho la verdad. —dijo la extraña presencia, luciendo la misma enorme sonrisa que los había recibido.

—Supongo que eres un dios, ¿o me equivoco señor? —Ariadne se acercaba lentamente abriéndose paso entre la multitud. Sus dos acompañantes le seguían de cerca.

—¿Así que usted es la diosa Athena de esta época? Maravilloso. Gracias por venir hacia mi y no hacerme buscarte. Se nota que tus "perros guardianes" te están entrenando muy bien, niña.

—Respondele de una vez —Dijo Shiou, uno de sus acompañantes—. No tenemos tiempo que perder con alguien como tú.

—Uno de los perros atacando. Pero ya es conocido el dicho, “Perro que ladra no muerde”... Esto se pone interesante. Bien, les diré.

 

En tan solo segundos la misteriosa persona desapareció. Reapareció nuevamente detrás de Ariadne mostrando la daga que llevaba oculta en la manga de su manto. La tenia acorralada rozando la afilada hoja de su daga con el delicado cuello de ella. Sus consejeros se alarmaron, y como si se tratase de un acto reflejo, llamaron a sus Gold Cloths. Los diseños de sus tiaras revelaban a los signos de Cáncer y Virgo. Los otros diez fueron apareciendo uno por uno hasta que llegó el Patriarca. Todos tenían algo en común: estaban listos para atacarlo.

 

—Veo que les importa tanto su diosa. ¡Atrápenla si pueden! —Retiró su daga y la empujó hacia el Patriarca, sin embargo cayó al suelo, raspándose las rodillas— Mi nombre es Loki.

—Loki... El maléfico dios de la mitología Nórdica, causante del Ragnarok... Ya me empezaba a sonar curioso ese tono tan condescendiente... Así que los libros lo describían bien. —mencionó Shiou mientras el Patriarca le ayudaba a Ariadne para levantarse.

—Athena, Patriarca, Santos, soldados, ¡sean bienvenidos a mi más grande creación, Mannaheim! —Exclamó mientras se desvanecían él y la habitación blanca que les aprisionaba.

 

Tras la desaparición de aquella cárcel, se iba desvaneciendo el blanco e iba revelando lentamente un campo cubierto por completo de vegetación. Árboles frondosos y coloridas flores eran lo que se podía observar. Desde el primer momento, pese a las hermosas vistas que tenían, los santos dorados desconfiaron del entorno en el que se encontraban ya que siempre estaban en un estado de alerta constante a causa de su captor Loki.

 

Los doce santos dorados y sus dos líderes decidieron guardar su silencio hasta encontrar un lugar adecuado en el que no molesten a los demás. 


Editado por SagenTheIlusionist, 14 febrero 2017 - 16:20 .

Si gustas leer un fanfic, échale un vistazo a mi historia

 

"Prisioneros de Mannaheim - Capítulo 12: Legado de un amigo"

 

oriharafirma2_by_theilusionmist-dbtjwej.TheIlusionist.png


#2 ℙentagrλm ♓Sнσgōкι

ℙentagrλm ♓Sнσgōкι

    Teozakeru

  • 6,302 mensajes
Pais:
Espana
Sexo:
Masculino
Signo:
Geminis

Publicado 14 febrero 2017 - 16:55

No voy a ser yo el que culpe a otro por dejar un fic parado, la verdad. Pero bueno, suerte con este proyecto y demás. He de advertir que no es fácil encontrar la inspiración. Comparación directa entre Etherias y este... Se ve mucho mejor, el sangrado, la letra más pequeña, palabras más perfeccionistas. Hay una leve mejora, algo que agrada a la vista de alguien que ha leído taaaaaantas cosas en este foro. De la historia..., me quedo algo decepcionado, la verdad, los prólogos siempre llaman mucho la atención pero este ha sido... ¿muy directo? No lo sé, ha habido algo que me ha puesto esa losa encima. Como que saltas a la acción demasiado rápido, ya anunciando a los Gold Saints, que estoy de acuerdo con que ellos son los que de verdad ponen el interés en una obra, pero quizás más adelante, no tan apresurado todo.

 

En cuanto a fallos ortográficos, un par de ellos, alguna coma, palabras en un orden extraño y..., nada, ya está.

 

Buen trabajo Sagen. Te doy un siete. Ya nos veremos.


ib5Zs2uw_o.gif

Pincha en la foto para leer Rosas desde el Siglo XVIII

Ranking de resistencia dorada


#3 ♒ Armagedon ♒

♒ Armagedon ♒

    Miembro de honor

  • 2,162 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Acuario

Publicado 15 febrero 2017 - 12:39

Bien Sagen, te dije que dejaría un comentario sobre tu fic que ya leí el prólogo, una pena que el otro fic se quede en el tártaro :t420:

Esta historia se ve interesante pero no taaaaaanto, ya sabes por lo de la Diosa, el dios malo, problemas, dorados al ataque, etc, que se usa mucho :ninja:
Tu forma de escribir me gusta y la presentación de Loki es buena al igual que su creación "Mannaheim", por lo que veo vas a usar mitología Nórdica :ninja: es una excelente idea :smile5:

Ahora a esperar el primer cap y ver como se desarrolla esta historia.

Saludos!

       cF7i0x0.png                  




#4 Sagen of Atenas

Sagen of Atenas

    Ocioso las 23:59 horas.

  • 4,110 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 15 febrero 2017 - 15:42

Gracias Arma y Penta por los comenarios :lol:

 

...  De la historia..., me quedo algo decepcionado, la verdad, los prólogos siempre llaman mucho la atención pero este ha sido... ¿muy directo? No lo sé, ha habido algo que me ha puesto esa losa encima. Como que saltas a la acción demasiado rápido, ya anunciando a los Gold Saints, que estoy de acuerdo con que ellos son los que de verdad ponen el interés en una obra, pero quizás más adelante, no tan apresurado todo...

 

Sí, yo tambien lo he pensado en algún momento... Aunque, despues de todo, es el rango más marcado y con diferencia. Pero no te preocupes... No es por spoilear un poco pero no serán lo tipicos de "me voy a pelear hasta por el aire respirable" que veo siempre. Como dice el compañero Rexo, sigue leyendo y lo averiguarás :ninja:

 

 

...

 

Ahora a esperar el primer cap y ver como se desarrolla esta historia.

Saludos!

Los dioses han escuchado tus plegarias! Traigo el Primer capítulo xD. 

Pd. No se acostumbren, es solo un pensamiento mío el postear el prólogo y el 1 casi juntos... El próximo miércoles viene el 2 y así sucesivamente. Trato de ponerme un orden esta vez ...

 

 

 

Capítulo 1: O - Prisioneros de Mannaheim


 

Tras varios fallidos intentos de escapar, los soldados se sentaron en el pasto y exhalaron sus últimas esperanzas. El lugar donde se encontraban era simplemente un campo de hierba rodeado por árboles de todo tipo. Sin embargo aquellos árboles, cuando trataban de pasar en medio de estos, "por arte de magia" regresaban al mismo lugar donde se encontraban hace apenas unos segundos. Cada vez que volvían al asentamiento contaban esto, y con ello unos pocos envenenaban la mente de los demás al comentar que aquello les recordaba mucho a las habladurías que existían acerca de un Laberinto en el templo de Géminis, e incluso, algunos concluían en que esto solo podía significar que él debía de estar aliado con su captor.

 

En otra parte, alejados de los demás, las catorce personas de mayor rango en el ejército ateniense se reunían entre verdes colinas tratando de buscar una solución a este problema. Era un lugar casi utópico, ya que el bullicio del quehacer de sus demás compañeros no se alcanzaba a escuchar en dicha ubicación, además la forma de cráter que tenía les permitía conversar con la tranquilidad de saber que no serían encontrados tan fácilmente. Los doce santos dorados empleaban sus Cajas de Pandora como asientos, ubicándolos en forma circular, mientras que su diosa y el Patriarca se acomodaban en las comodidades de las hierbas ya que a ambos no les gustaba la idea de sentarse sobre un frío pedazo de metal.

 

—Diosa Ariadne, desde la era mitológica siempre se ha conocido a Loki como un dios traicionero, alguien capaz de apuñalar por la espalda al confiado. —Mencionó con tranquilidad el santo de Libra— Lo que debemos hacer en este momento es esperar pacientemente hasta que él haga su primer movimiento y de ahí idear nuestro plan.

—Por favor Aiza, ahora veo que eres lo suficientemente fantasioso como para creer que Loki actuará tan pasivo como tú propones. Estas contradiciéndote cerebrito —refutó Mizael, el más joven del grupo, cuya Caja de Pandora tenía el diseño de la cabeza de una cabra—. Primero, lo que debemos hacer es estar siempre alertas. Nada de esperar, eso es lo que busca él. Debemos enfrentarnos cara a cara.

—Por primera vez pienso que el niñato tiene razón. Debemos hacer eso —dijo el santo de Leo.

—Cambiando de tema. ¿Y si nos turnamos para la hora de dormir? —Preguntó curiosa Nadeko—. Digo, Loki no actuará únicamente mientras nosotros estemos despiertos.

—Nadeko solo piensas en el ocio últimamente... —Respondió el santo de Géminis, Dreud—. Pero tienes razón. Alguna vez debías tenerla oveja.

—Es-esto... Si-siguiendo con la i-idea de Mizael y Nadeko, no-nosotras tres po-podríamos... ya saben... acompañar a la Señorita Ariadne mien-mientras purifica su cuerpo. —Se notaba el miedo que presionaba a Tiana y que ello le provocaba que tartamudee y se sonroje un poco.

 

Mientras Ariadne sonreía un poco por las ocurrencias de sus santos, un cúmulo de oscuridad se ubicó en el centro de la reunión. Se fue expandiendo hasta tomar la forma del maligno ser que se encontraba oculto entre las sombras. Solo había una respuesta posible: su captor, Loki.

 

—Oh, perdónenme pero me tomé la molestia de escuchar vuestra conversación y no me permití el no intervenir. Tres bellas mujeres y una niña reunidas en un mismo lugar... Muy interesante propuesta santa de Virgo...Muy interesante —Tras dar unos cuantos pasos detrás de ellos despareció, reapareciendo al otro extremo de acariciando el cabello castaño de la frágil Tiana.

—Loki, ¿acaso nos estabas espiando? —Ariadne se levantó y confrontó a Loki con sus palabras.

—No, para nada joven Athena... ¡Pues claro que sí, tonta! Y, ¿adivina qué? No es la única vez, están en mi territorio, ¿qué esperabas? Por favor, santos dorados... ¿en serio sirven a una diosa así? Pfff... Diosa de la Sabiduría mis algodones...

—¡Deja eso de lado! ¡¿Para qué has venido aquí?! —La actitud de ella cambió repentinamente de un momento a otro—. ¿Acaso solo has venido a interrumpir? ¿Es que tú so…?

—Señorita, retome la compostura de una vez... —corrigió el Patriarca a la joven reencarnación tomándole del hombro mientras esperaba que ella se calmase, ya que sabía que pese a ser una diosa, aún era una niña.

—Bueno, al menos para unas risas me han valido. Vengo a llevármelos de una vez, y tengo algo de prisa, así que se agarran fuerte al aire para que no se lastimen. Hay "algo importante" que debo mencionarles. A todos. —Loki agarró un porción de aire cerca de él y como si se tratase de un saco, al elevarse este del suelo, la bolsa invisible los jaló hacia el cielo, dejando a todos amontonados uno sobre otro dentro de ella. Al perderse Loki, ellos se fueron con él.

 

En el lugar donde se encontraban los demás santos habían levantado una especie de campamento el cual seguía en construcción —se veía mejor que hace algunas horas, las mismas que se reunieron los dorados con sus líderes—. Un misterioso resplandor de luz en el cielo hizo que detuvieran sus acciones. De allí cayeron los santos restantes. Uno de los que presenciaron dicha caída dejó su lira plateada a un lado y corrió para amortiguar la caída de su diosa  al atraparla con sus brazos. Los otros trece pudieron aterrizar de pie, algo básico en el entrenamiento de un guerrero.

 

—Por dios con ese Loki... Oye Nadeko, al final ese alumnito tuyo sí está bien entrenado —intervino Shiou—. Ese desgraciado demonio sensorial...

—Me alegro por ello. Luego le felicito... Ahora, es momento de agradecerle a Loki.

—¿Te afectó la caída Nadeko? ¿Agradecerle a Loki? ¿Por qué? ¿Qué ha hecho él por nosotros?

—Más bien, que no hizo. Lo que no hizo fue traer con nosotros las cajas de Pandora... —respondió la santa de Aries.

—Ehmmm bieeeen... No te lo negaré Nadeko, es una muy curiosa observación. —Mientras sonreía un momento, el santo de Cáncer iba en camino a acompañar a Ariadne y a Tiana.

 

La sombría figura de Loki se presentó en forma de un gigantesco holograma sobre un pedestal hecho de las pocas rocas que pudieron encontrar los constructores del asentamiento.  

 

—Veo que ya están todos reunidos...

—Pero si nos reuniste tú... —mencionó un santo dorado.

—Mortal, no interrumpas mis palabras. ¿O acaso quieres morir? ¿No verdad? Entonces puedo continuar. Creo que ya sabrán por qué les encerré en este lugar, ¿no?

—No, para nada dios del engaño —respondió la aguda voz de la Señorita.

—Vaya, ahora las reencarnaciones tienen mala memoria... Bueno, comienzo. Hace más de cuatro mil años, yo vagaba por el mundo constantemente. No tenía un hogar fijo, mi padre, es decir, mi pseudo-padre ya me había desterrado para ese entonces… quien diría que por darle comida a los animales me botarían del reino de Asgard…  Pasaron unos cuantos años hasta que llegue a la Atlantis. En ese momento había estallado una curiosa guerra en la que vi la destreza bélica que aquella Athena demostró contra Poseidón. Me maravillé. La guerra había tomado un curso sangriento y los cadáveres estaban regados por todas partes. Estratégicamente vuestra diosa les comandaba desde las comodidades de su trono. Le fui a visitar. Ella se asustó. La amenacé de la misma forma en que lo hice con la reencarnación actual y le conté todo mi plan. Ella pensó que al fin me había marchado y mandó grabarlo tras su estatua como un firme recordatorio de mi amenaza. 

—¿Me dices que en serio estuvo ahí todo este tiempo y nadie lo vio? —preguntó uno de los soldados.

—Se erosionó con el viento o al menos según he oído decir a algunos científicos dicen que eso desgasta la piedra, ¿o no? Que conveniente suceso —rió Loki quien nunca dejaba de comportarse de forma burlesca. Prosiguió— Aquel decía tan solo que cuando los humanos casi la olviden yo volvería a traerles maleficios y desgracias.

 

Un fuerte viento sopló en aquel claro. Todos sintieron por ello ligero escalofrío e incluso zarandeó la azulina melena de la joven Ariadne. Todos pensaron en lo mismo: nada bueno les traería las palabras de Loki. Por ello

 

—Me gusta vuestra forma de razonar jajaja —Loki acomodó un poco su túnica— Lo que tendrán que hacer es realmente simple. Para ser libres deberán llegar a la planta número L de esta torre. Si lo logran podrán volver a su querido Santuario.

—Oh genial, aparte de molesto, también puede leer la mente… ¿Y qué es eso de número “L”? —intervino uno de los jóvenes santos de bronce.

—A callar sucio humano. Y para tu información, simio ignorante, la “L” es la representación romana del número cincuenta. Por favor… Me empiezan a decepcionar sucios humanos atenienses. Y pensar que sirven a una diosa “sabia”. Dejan mucho que desear.

 

Tras terminar de hablar Loki desapareció repentinamente. El escalofrío que antes habían sentido no era nada comparado al temor que estaba sintiendo la mayoría al oír tan macabro plan. No era miedo por subir una torre, era el miedo de ser asesinado en cualquier momento.

 

Todos volvían a los preparativos que habían acordado, pero esta vez estaban intranquilizables. En el mismo lugar en que ellos habían dejado sus Cajas de Pandora, los mismos se reunieron nuevamente. No había más discusión y por voto unánime, todos decidieron aventurarse y lograr escapar de aquella prisión.

 

Transcurrieron tan solo unos segundos y el voto de Ariadne cambió. Todos quedaron asombrados ya que no entendían este cambio tan inmediato en su pensamiento.

 

—Señorita Ariadne, disculpe mi atrevimiento, pero ¿puedo preguntarle el porqué de su acción? Ya todos habíamos acordado algo —intervino el santo de Capricornio.

—Joven guerrero Mizael, entiendo tu pensar, pero también debes y debemos comprender que nosotros no somos los únicos prisioneros de este lugar. Loki encerró a soldados que tienen esposa e hijos, una familia; doncellas que tienen una vida por delante más allá del Santuario —argumentó la joven Ariadne—. No puedo permitir que alguien muera por una decisión mía. Seré vuestra diosa, pero no voy a obligarles a seguirme ciegamente a una misión suicida cual marionetas.

—Son sabias vuestras palabras Señorita —dijo el santo de Cáncer quien tenía un sentimiento de orgullo producto de lo pronunciado por su tutelada.

—Vamos Shiou, si ustedes lo hubiesen pensado de esa manera, todos habríamos opinado igual —mencionó con una tierna sonrisa en su cara.

—¡A que nuestra diosa es la cosita más dulce que existe en el mundo! —exclamó el santo de Piscis.

—Tenía que venir a comentar el superficial este... —Comentó el santo que se había sentado en la caja de Pandora de Cáncer. "Al menos para mí no lo es...", pensó.

—Vamos cangrejito... No comencemos con las trifulcas crustáceo...

—Que bien que seguiste mi consejo de ampliar tu léxico pecezuelo —respondió en tono de burla.

—Aiza, después me prestas de nuevo tu diccionario, ya que no le entiendo al siniestro ente  este...

—Oh, por favor... —El santo de Libra presentaba claramente una actitud de desagrado ante el comportamiento de ambos dicha situación.

—Jajaja. ¡Me gustan como son y no los cambiaría por nada del mundo! —Gritó con todos los ánimos y felicidad del mundo la joven Ariadne.

—Nosotros también la queremos Señorita —Respondieron todos al unísono. Se habían calmado y a la vez alegrado al notar el cálido cosmos de su diosa el cual  acompañó sus palabras. 

 

La joven del azulino cabello observaba el falso horizonte que Loki había emulado. Pese a que eso siempre le alegraba esta vez le provocó tanta tristeza que le hizo soltar unas cuantas lágrimas. Mientras era consolada por sus seres queridos ella tomó una firme decisión: no dejaría que nadie olvidase el bello y verdadero cielo azul oscuro que les protegía todas las noches.


Editado por SagenTheIlusionist, 15 febrero 2017 - 15:43 .

Si gustas leer un fanfic, échale un vistazo a mi historia

 

"Prisioneros de Mannaheim - Capítulo 12: Legado de un amigo"

 

oriharafirma2_by_theilusionmist-dbtjwej.TheIlusionist.png


#5 T-800

T-800

    Miembro de honor

  • 13,597 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 15 febrero 2017 - 15:54

Mucha suerte en tu fic


vSqhGFHVQAa-T6xqyPUcaA.gif

 

manigoldo_by_bytalaris-d9kntob.png

 

 B A Z

 

 

 

 


#6 ℙentagrλm ♓Sнσgōкι

ℙentagrλm ♓Sнσgōкι

    Teozakeru

  • 6,302 mensajes
Pais:
Espana
Sexo:
Masculino
Signo:
Geminis

Publicado 15 febrero 2017 - 19:09

Creo que todo está yendo increíblemente rápido. Es la obra más veloz que he visto en el foro. Todo se desarrolla con una celeridad vertiginosa. Y también creo que eso no le afectará positivamente. Los santos de Oro son el personaje típico de Saint Seiya, y tienes alguno interesante, aunque supongo que faltan por desarrollarse como personajes. Tampoco puedo decir mucho más, solo eso.

Es mi visión de la obra. Estaré atento para seguir. Un saludo Sagen.

ib5Zs2uw_o.gif

Pincha en la foto para leer Rosas desde el Siglo XVIII

Ranking de resistencia dorada


#7 T-800

T-800

    Miembro de honor

  • 13,597 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 15 febrero 2017 - 21:02

Ojala que este Loki no sea fail como el  de alma de gordo--XD


Editado por T-800, 15 febrero 2017 - 21:02 .

vSqhGFHVQAa-T6xqyPUcaA.gif

 

manigoldo_by_bytalaris-d9kntob.png

 

 B A Z

 

 

 

 


#8 Sagen of Atenas

Sagen of Atenas

    Ocioso las 23:59 horas.

  • 4,110 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 17 febrero 2017 - 01:08

Creo que todo está yendo increíblemente rápido. Es la obra más veloz que he visto en el foro. Todo se desarrolla con una celeridad vertiginosa. Y también creo que eso no le afectará positivamente. Los santos de Oro son el personaje típico de Saint Seiya, y tienes alguno interesante, aunque supongo que faltan por desarrollarse como personajes. Tampoco puedo decir mucho más, solo eso.

Es mi visión de la obra. Estaré atento para seguir. Un saludo Sagen.

(Sé que no debo citar todo... pero tampoco es mucho...)

 

A mi punto de vista, Penta, no me parece tan acelerado el desarrollo de la historia. Quizas no fui tan claro en el prólogo... En total hasta el capítulo actual solo han pasado 1 o 2 días. Y bueno, me parece que tanto el Santuario original como la parte en la saga de Hades fue más apresurada que todo el desarrollo publicado de este fic :t420: Pero descuida, si la notas demasiado veloz, en unos capítulos más notarás como decrece esto. 

Pd. Bueno, en uno o dos capítulos de esta extensión no creo que se pueda desarrollar tanto a varios personajes como para formar una solida opinión. conforme avance la historia cada uno de los lectores tomará una decisión. Por lo pronto me permitiré hacer un mini plagio. Permíteme invitarte a continuar leyendo :lol: 

 

Ojala que este Loki no sea fail como el  de alma de gordo--XD

 

Justo en ese tipo me inspiré xD Descuida, no me gusta calcar. Además, no me voy a arriesgar a cegarme para estudiarlo :t420: 

 

Saludos


Si gustas leer un fanfic, échale un vistazo a mi historia

 

"Prisioneros de Mannaheim - Capítulo 12: Legado de un amigo"

 

oriharafirma2_by_theilusionmist-dbtjwej.TheIlusionist.png


#9 Ivan de Virgo

Ivan de Virgo

    El Caballlero Dorado Legendario de Virgo

  • 2,620 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Virgo

Publicado 21 febrero 2017 - 14:04

Parece q hiciste una buena elección en elegir a los nórdicos como tema central.

El prologo fue algo comun a comparación de otros usuarios que meten tanto spolier y no llegan a nada


La historia va bien teniendo a un Loki algo... Ligero...

WaoYB6M.png

 


#10 Sagen of Atenas

Sagen of Atenas

    Ocioso las 23:59 horas.

  • 4,110 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 22 febrero 2017 - 14:11

Bueno Ivan, gracias por el comentario. Y de hecho, elegí centrarme en esta mitología por el último spinoff... Sí, el cáncer ocular ese. Como ya le dije al compañero T, no será copia fiel en casi ningún aspecto... Pero te invito a seguir leyendo.

 

Ahora, pasando al capítulo, espero les guste :lol:

 

Por si acaso se marean o algo dejo la lista de santos que intervienen en el capítulo:

  • Nadeko de Aries
  • Parsath de Tauro
  • Dreud de Géminis
  • Shiou de Cáncer
  • Tiana de Virgo
  • Mizael de Capricornio
  • Nereida de Acuario
  • Miare de Piscis
  • Yelena de ??? (Se los dejo en secreto :28: )

 

- - - - - - - - - - 

 

Capítulo 2: O – Preparativos de viaje
 

Toda la élite del ejército ateniense durmió tendidos en el césped del recoveco que habían encontrado. Cuando la despertaron los santos dorados, dieron un sonoro bostezo, parecían cronometrados ya que todos lo emitieron con suma precisión. Cuando se levantaron, cada uno se sentó sobre su Caja de Pandora. Y disfrutaban el ver, estando aún somnolientos, a su pequeña diosa revolcándose de un lado a otro tintando levemente de verde su níveo vestido. La despertaron tocándole suavemente el hombro. Al levantarse saludó a cada uno de sus acompañantes con una inmensa sonrisa en su rostro, lo cual les alegró.

Era temprano y sabían que los demás se preocuparían por no aparecerse todo el día anterior. Todos salieron del escondite cargando sus preciadas armaduras a sus espaldas. Delante de todos estaban Ariadne y el Patriarca, quienes parecían un padre con su menor hija. Los últimos eran la Santa de Aries y el de Cáncer quienes caminaban lentamente mientras conversaban. Shiou desvió un momento la mirada y se dirigió en un instante hacia allí.

 

—Oye, Tiana, anda con la Señorita, de seguro te necesita. Vamos, ve, yo llevo tu armadura.

—¿Estás seguro de ello Shiou? Tú ya debes llevar la tuya.

—Eres la santa dorada a quien ella le tiene más confianza, debes estar cerca de ella en momentos como estos, ¿no lo crees? —Su rostro demostraba una gran seriedad en el asunto. Tiana dejó en el suelo su pesada armadura.

—Está bien, iré. Para agradecértelo aunque sea déjame colocarla sobre la tuya. —Cerrando sus ojos se concentró. Al abrirlos, estos se iluminaron levemente y un aura azulada rodeo su Caja haciendo que esta se levante poco a poco hasta dejarla en el lugar que ella quería.

—Apresúrate.

—Está bien, no te preocupes tanto. —Dijo con una pequeña sonrisa en su rostro y sus pómulos tenuemente sonrojados.

 

Pasando al lado de él, rápidamente corrió veloz dando unos cuantos saltitos cual cervatillo para poder alcanzarlos. El santo de Cáncer volvió con Nadeko cargando las dos cajas de Pandora consigo.

 

—Bien Shioucito, haciéndote el caballero con la pequeña Tiana, ¿no? ¿Entonces podrías llevar la mía también? —Mencionó entre risas la Santa Dorada.

—Ni lo sueñes Nadeko. Sabes bien que con tu Telekinesis te puedes evitar el trabajo de cargarlo.

—No seas tan aguafiestas Shiou. Y bien, ¿en algún momento le dirás? —Preguntó la Santa de Aries dándole suaves toques con su codo en el pecho del Dorado—. Es lo que más me interesa saber.

—Te he dicho mil y una veces que dejes de ser fastidiosa respecto a eso.

 —¿No le dirás a ella que es mejor que tú en el cargo de consejero? Deberías hacerlo, eso se llama honestidad. —Dicho esto le dio a ella un ligero empujón hacia el lado con su mano. Perdiendo por segundos el equilibrio, pero no llegándose a caer—. Deberías dejar de ser tan abusivo con tus amigos Shiou.

—Nadeko, no sé cómo te he aguantado por más de quince años…

 

Cuando llegaron al asentamiento después de haber estado varias horas fuera de él, se sorprendieron de la rapidez con que se habían acomodado en dicho lugar, hasta el punto de construir varias casas e incluso decoraciones como parques y jardines, empleando materiales de su entorno. Ariadne se acercó a Mizael apenas este llegó. Se arrodilló ante ella y levantó la cabeza mientras la escuchaba.

 

—Mizael, necesito que prepares unas cuantas cosas para esta noche. Si no puedes solo, pídele ayuda a tus compañeros dorados. Pero por favor, ni una palabra a los demás —dijo mientras señalaba extendiendo su palma hacia algunos santos de plata y bronce que aún se encontraban trabajando.

—Como ordene Señorita, usted pídalo y nosotros con gusto lo haremos —Ariadne se acercó a él y le cuchicheó por un buen rato. Terminando de hablar, ella se separó del cocinero y de inmediato este se puso de pie para cumplir con la misión que le habían encomendado.

 

Al caer la noche, encendieron sus antorchas y justo al centro del poblado habían amontonados varios trozos de leña los cuales estaban rodeados de piedras lo suficientemente juntas como para que no se propague un incendio en caso de que lo hubiese. Ariadne y su dúo de consejeros en ese punto de la noche se acercaron al Santo de Capricornio, este vistiendo su delantal habitual.

 

—Diosa Ariadne, los preparativos ya están listos. Tanto el grupo de Dreud como el de Parsath ya están viniendo.

—Prepara tu magia Mizael. —Dijo Ariadne con una bella sonrisa en su rostro.

—Como ordene, mi Señorita. —Haciendo una reverencia colocando su mano derecha a la altura de su corazón, se retiró.

 

El asentamiento se encontraba rodeado por una muralla hecha únicamente por troncos de árboles los cuales estaban clavados unos centímetros en el suelo. Este tenía tres únicas entradas: la del Norte, la del Este y la del Oeste. Por la del Norte ingresaron los santos de Tauro y Sagitario cargando consigo varios animales a muertos sobre sus hombros, todos ellos tenían  marcado un río de sangre sobre su pelaje proveniente de una herida causada por una flecha. Por el Este, Dreud y Miare habían recolectado algunas plantas que encontraron, unas servían como condimento, otras como medicinas.

En el centro de aquella aldea, Shiou lanzó su antorcha a los leños y estos se prendieron formando una llama de gran tamaño. Parsath, el santo de Tauro, lanzó los animales que llevaba consigo y en un instante Mizael los cortó finamente con sus Knifes, lo mismo con los de su compañero. Nadeko tomó los condimentos que trajeron y uno por uno los fue moliendo dejándolos separados para que el “cocinero del Santuario” las use. Cuando las carnes se cocieron, Mizael les agregó las especias, usando tan solo una pizca para cada una.

 

—Me gustó esta idea, Ariadne. Se nota que has aprendido bien sobre cómo recompensar a tus sirvientes en una situación difícil.

—Me alegro Nereida, pero no puedo llevarme todo el crédito. Tiana y el Patriarca Haloid me dieron la idea cuando veníamos hacia acá.

—Lo que me sorprendió es que alcanzase para todos, e incluso sobrase. —Comentó Parsath mientras comía una costilla cocinada a la perfección y ya condimentada que emitía un delicioso aroma.

—No dudes de tus habilidades de cacería, —Comentó Shiou mientras se agachaba para estar a la misma altura que Ariadne. Colocó su mano en el oído de ella y le murmuró—. Señorita, creo que ya es hora de que les diga a todos, ¿no cree?

—Así es Shiou. En un minuto lo haré. Nereida, Parsath, ¿podrían acompañarme por favor?

 

Ambos asintieron. Ariadne caminó lentamente hasta ubicarse frente a la fogata. Ambos Santos Dorados la acompañaron y se posicionaron cada uno a un lado de la Señorita, ella a su derecha y él a su izquierda.

 

—¡Atención atenienses, préstenle atención a nuestra joven diosa! —Exclamó el Santo de Tauro con la gruesa voz que lo hacía reconocible. Todos voltearon a verle.

—Queridos míos, sé que ustedes se están tratando de adaptar a esta nueva vida pero, como ya lo conversamos con sus superiores, debemos tratar de escapar de esta prisión que nos mantiene cautivos. Esta prueba que nos ha puesto Loki, debe ser superada y todos nosotros lo sabemos. Por eso no me voy a explayar más. Y en este momento quiero saber una sola cosa más, ¿quiénes quieren acompañarme en esta travesía? Puede que algunos mueran. No, sé que algunos morirán, pero si se desean quedar, reduciremos el número de muertes. Por favor, no digan nombres, solo quiero acciones. Les pido que se coloquen frente a Nereida si no quieren ir, frente a Parsath si me acompañarán.

 

En la lejanía, desde el lugar donde había estado la reencarnación de Athena hace unos momentos, se escucharon aplausos justo después de que haya terminado de hablar ella. Uno tras otro se unían para reconocer las palabras de la joven mientras que se agrupaban en los lugares donde ella había indicado. El resultado sorprendió gratamente a Ariadne ya que la mayoría quería ir.

 

—¿Están seguros de su decisión? —Preguntó ella al ver a algunos que habiendo tomando su decisión se encontraban un poco temblorosos.

—No se preocupe Diosa Athena. Somos sus guerreros, como tales debemos defenderla aún a cuesta de nuestras vidas —dijo el Santo de Centauro, quien ya se veía algo entrado en años.

—Bueno, no cuestionaré vuestra decisión. Ahora tengo otro anuncio. Ustedes chicos, pueden sentarse y seguir disfrutando por hoy, quiero hablar con las Santas.

—Pero de santas no tienen nada —gritó una odiosa voz muy conocida entre la multitud, así como un golpe que le cayó a la misma persona. Los hombres se dispersaron por todo el asentamiento.

—Bueno, como les decía, quiero hablar con ustedes.

—¿Qué es lo que quiere de nosotras, Señorita Ariadne? —Preguntó la Santa enmascarada que poseía en su cabeza una tiara de tonos celestes y plateados y en cuyo centro estaba representada la cabeza de un águila.

—Quiero que se deshagan de sus máscaras. Ya me ha parecido lo suficientemente tonto el que solo con ello les quiten vuestra femineidad. En este preciso momento anularé la ley de la máscara. Pueden sacárselas sin importarles el odiar u amar a una persona.

—Muchas gracias señorita Athena —Todas se sacaron las máscaras plateadas a la vez. Un par de santos de bronce, quienes no escuchaban la conversación se asustaron porque en su mente pensaban que harían una masacre cuando les viesen el rostro.

 

Una de las santas de plata y Ariadne se acercaron a Shiou por su espalda y le taparon los ojos con las manos.

 

—¿Quién soy? — Preguntó Ariadne riéndose para sí misma mientras la Santa de plata seguía a sus espaldas.

—Pues tú eres Ariadne… Y quien está a mis espaldas... Yelena… Par de graciosas —comentó Shiou.

—Así no se vale Shiou, nada de percepción de cosmos para la próxima. —Comentó la Santa plateada mientras le quitaba las manos de la cara.

—Ni lo necesito, las reconozco por el aroma… —contestó.

—¿Qué quisiste decir maestro? —Por el tono de su voz se oía algo enfadada.

—Nada, nada. Ahora despreocúpate y se libre al fin de caminar sin esa estúpida máscara… Sé que la odiabas. Festeja, descansa y haz casi todo lo que quieras esta noche. Mañana y los días siguientes serán duros. Confío en que saldremos de aquí, Yelena, Ariadne. Lo haremos.


Si gustas leer un fanfic, échale un vistazo a mi historia

 

"Prisioneros de Mannaheim - Capítulo 12: Legado de un amigo"

 

oriharafirma2_by_theilusionmist-dbtjwej.TheIlusionist.png


#11 Αλάλα

Αλάλα

    Black UFO

  • 352 mensajes
Pais:
Colombia
Sexo:
Femenino
Signo:
Cancer
Desde:
Quito, Ecuador

Publicado 22 febrero 2017 - 17:03

¡Hola, Sagen!

Me animé a leer tu fic aprovechando que llevabas poco y así me podía poner a la par.

La idea de usar a Loki me gusta, su plan de tenerlos prisioneros me gusta.

Creo que acompaño a Pentagram en la rapidez del fic, pero no de sus situaciones sino por la cantidad de personajes que hay. Sé que con todo el ejército es imposible darle su espacio a cada uno, pero una pequeña descripción al finalizar su diálogo seguro ayudará.

 

Veo que enfatizas en las relaciones que tienen los santos entre sí, me pierdo un poco por lo anterior pero se entiende bastante. Los diálogos resultan un poco cómicos, como ver a los caballeros insultarse con adjetivos como 'superficial', entre otros. No sé si sea tu intención que sea un poco gracioso, pero a veces como que me saca de situación.

 

A Loki me gusta como lo llevas, irreverente y siempre se va fuera de lugar, insultante y odioso xD Aunque fuera de que son prisioneros por culpa de Loki, por ahora los capítulos no han sobresalido. Sin embargo estaré pendiente de tu fic, saludos!!


5EkxLle1_o.gif


#12 T-800

T-800

    Miembro de honor

  • 13,597 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 22 febrero 2017 - 21:14

asi que la diosa durmio al lado de sus

caballeros menos mal que no habia ningun como el dorado de piscis de omega--XD

 

 

esos dorados mas parecen sirvientes menos mal que no los golpea como a jabu

 

que me late que Shiou planea divertirse un poco


vSqhGFHVQAa-T6xqyPUcaA.gif

 

manigoldo_by_bytalaris-d9kntob.png

 

 B A Z

 

 

 

 


#13 Dieser del Agua de Cloaca

Dieser del Agua de Cloaca

    Soy el ojo en el cielo, mirándote.

  • 3,160 mensajes
Pais:
Uruguay
Sexo:
Masculino
Signo:
Escorpion

Publicado 26 febrero 2017 - 23:16

Bueh, buenas, Sagen. ^_^

Acompañado de un té, me propuse a leer el primer capítulo, en éste caso el prólogo, y paso a dejar mis impresiones.

Pinta interesante la idea de tomar la mitología nórdica. Admito que los paisajes helados no me agradan mucho, pero espero puedas sorprenderme en ese aspecto. ¿Habrá una invasión más compleja de los nórdicos al Santuario? Tendré que verlo en el siguiente capítulo.

La aparición de Loki ya desde el principio, no es mala idea. Tal vez debas integrar algunas comas o puntos más al texto, a veces me hacía un poco de lío en la lectura. Aunque al final terminé entendiendo igual. :lol:

La mención de internet se me hizo rara, más por ser en una historia sobre Saint Seiya. Pero está bien, tarde o temprano deberían ir acostumbrándose éstos personajes.

Me quedó una duda, tal vez sea que me perdí yo pero... ¿Internet no llegó más o menos cerca del segundo milenio en vez del tercer milenio d.C.? O_O

Aquí mi primer review sobre tu fic, ya nos veremos de nuevo.

Saludos.

Editado por Διεσερ, 26 febrero 2017 - 23:16 .

IMG_20180530_WA0004.jpg


SOULGODISTA

-Uno más del Pueblo de la Razón-


#14 Sagen of Atenas

Sagen of Atenas

    Ocioso las 23:59 horas.

  • 4,110 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 27 febrero 2017 - 17:31

...

 
Raissa, gracias por pasarte y comentar ^_^
Me alegra que la idea te gustase. Y gracias por explicarme lo de la rapidez. Y no te preocupes, no es la primera vez que trato de movilizar todo un ejército :ninja: Si no sale tan bien que digamos hago la tecnica de R.R. Martin y listo :ninja:
Y pues si, tienes razón, en lo más me estoy basando es en las relaciones, la idea es que no sean personajes vacíos, peones de mi Deus Ex Machina xD Cada uno, en especial con los dorados (aprovecho para decir que en mi utopica mentalidad son los protagonistas absolutos de este fic), pero habrá uno que otro caso raro por alli, más adelante ya se verá :ninja:
Este Loki en ves de estar basado en Loki, valga la redundancia, parece estar basado en el payaso de Europa de SSOmega :t420:
 
Saludos!
 
 

asi que la diosa durmio al lado de sus caballeros menos mal que no habia ningun como el dorado de piscis de omega--XD
esos dorados mas parecen sirvientes menos mal que no los golpea como a jabu
que me late que Shiou planea divertirse un poco

Eh... De hecho si hay uno :ninja: Por eso se turnaban para vigilar que no haga nada indecente .ninja:
Y no, no son precisamente sirvientes, si es que lo dices por el capítulo 2, por ejemplo, Capricornio no cree estar siendo usado, sino que a el le gusta y apasiona aquello que hace en el capítulo :ninja:
Pd. Shioucito es santo :28: Ah, pero hay uno que disimulado pasó por el capítulo uno :ninja:
 
Saludos!
 
 

Bueh, buenas, Sagen. ^_^

Acompañado de un té, me propuse a leer el primer capítulo, en éste caso el prólogo, y paso a dejar mis impresiones.
...

 
Bienvenido a la humilde morada de mi historia, señorito Dieser :lol:
No se preocupe por los paisajes helados, a mi tampoco es que me gusten demasiado (Spoiler Alert, Spoiler Alert, Spoiler Alert) y sobre la invasión, pues, lamento decepcionarte tan rápido pero la guerra solo se desarrollará en una locación, en este caso, la del título :t420:
Sobre internet... pues bueno, en el anime original nos vendieron la idea de que Saori tenía una base tan capaz como la CIA o que Seiya nunca fuese a las recreativas :28:

Y sí, tal vez puede que me haya equi... Que diga, en una historia pueden haber cosas que no suceden como en la historia universal que conocemos... quizas que la Antártida es un continente volcánico y America está en una era glacial :ninja: Ah, perdón, ese no es mi fic :ninja:

 

Bueno, saludos y espero que sigas leyendo mi histtoria :lol:

 

 

Pd. En unas horas quizás coloque un par de fanarts/dibujos que se me antojaron hacer sobre este fic. Lo haré en mi rincon de la zona de Arte y Creatividad por si a alguien le interesa, saludos! :ninja:

Pd 2. Si quieren verlos, bajo su propio riesgo de quedar ciegos :ninja: acá dejo el link: LINK


Editado por SagenTheIlusionist, 27 febrero 2017 - 20:29 .

Si gustas leer un fanfic, échale un vistazo a mi historia

 

"Prisioneros de Mannaheim - Capítulo 12: Legado de un amigo"

 

oriharafirma2_by_theilusionmist-dbtjwej.TheIlusionist.png


#15 Sagen of Atenas

Sagen of Atenas

    Ocioso las 23:59 horas.

  • 4,110 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 01 marzo 2017 - 22:57

Bueno, es hora de otro capítulo. Saludos.
 

Capítulo 3: O/I – La primera prueba
 

Llegada la mañana quienes acompañarían a la joven Athena en el viaje formaron una gran multitud en la entrada Norte del asentamiento. Al llegar el momento acordado todos partieron. Tras pasar aquella puerta fueron sin rumbo fijo hasta el mismo punto en que los soldados exploradores se habían detenido: Al llegar a aquella misteriosa zona rodeada de árboles en la cual no podían avanzar.
 
—Ya veo por qué ustedes no podían avanzar, esta es una barrera del cosmos especial —comentó el Santo de Géminis al ver de cerca los espacios que estaban en medio de los árboles.
—Y, ¿eso que significa Géminis? —Preguntó curioso uno de los soldados más jóvenes.
—Significa que no pueden pasar a menos que tengan un cierto nivel de Cosmos. En este caso —hizo una pequeña pausa y volvió a examinarlo—, creo que los dorados podemos pasar tranquilamente, ustedes plateados también. Los que me preocupan son los demás… Aunque podemos usar eso.
—¿Hablas de la transfusión de cosmos, Dreud? —Preguntó el Santo de Leo.
—Exacto. Es de muy corta duración, sin embargo, creo que puede ayudarnos en este momento. Vamos. Todos los que no he mencionado, Santos de Bronce, Soldados y Doncellas tómenle la mano a uno de los dorados.
 
Siguiendo los consejos del Santo de Géminis, cada uno les dio cosmos a unas nueve personas como mínimo. Estos brillaban en un aura dorada mientras duraba el efecto. Para ejecutar aquella ilusión se necesitaba de una gran cantidad de cosmos por lo cual prefirieron no involucrarlos aun sabiendo que eso les impediría hacer su misión durante un buen rato.
 
—Ahora, vayamos. No hay tiempo que perder. —Ordenó el viejo Patriarca que ocultaba su edad tras una máscara.
 
Ni uno se quedó atrás. Al pasar aquella barrera el camino continuaba y tuvieron que abrirse paso entre las ramas que bloqueaban el camino. Siguieron de frente hasta encontrar un sendero el cual llegaba hasta la puerta metálica de una caverna. Ariadne se acercó primero y tocó el letrero que estaba al lado de la puerta, estaba en un críptico lenguaje antiguo.
 
—Dice: “Si ustedes abren esta puerta, la caja de Pandora será abierta y torturará sus vidas si pasan por ella” —dijo Dreud quien era especialista en elementos de la antigüedad. 
—Eso solo significa que no hay vuelta atrás, ¿o no? Lástima que ya hayamos tomado esa decisión —comentó el Patriarca—. Túmbala Parsath.
 
Con el aura de un gran toro tiró la puerta y esta cayó al suelo. El  impacto contra el suelo causó un gran estruendo e incluso por el peso de esta se hundió unos centímetros. El ejército ateniense avanzó sobre esta y llegaron a unas escaleras antiguas que subían por la montaña de forma espiral, estas estaban hechas de ladrillos de piedra y sobre algunas se notaba ya la presencia de musgo en los bordes.
Subieron escalón por escalón sin esperar nada de lo que vaya a ocurrir en la siguiente planta. Fueron unos cuantos minutos, la escalera parecía interminable hasta que llegaron a otra puerta metálica empotrada en la pared al final del camino. Estaba labrada de arriba a abajo y justo a la altura de la cabeza de la joven Ariadne había marcada en un cuadro la letra “I”. La primera planta estaba frente a sus ojos. La joven Señorita abrió la puerta empujándola con su ínfima fuerza física —y con un poco de ayuda—.
 

* * *

 
Pseudo - 16 de febrero del 2003
 
Lo primero que ellos vieron en el piso I fueron ladrillos de piedra —los mismos que había en las escaleras pasadas—, tanto en el suelo como en las paredes y en el techo, no estaban ahí porque sí, pertenecían a una misma construcción. Al parecer era una especie de laberinto según observaron caminos varios en una misma sala. Se acercaron a un altar que había en el centro de la habitación donde habían aparecido. Encima de él una figura holográfica se activó y tomó la forma del dios que los había aprisionado, Loki.
 
—Bienvenidos miembros del ejército ateniense. Veo que al fin han llegado a la primera planta, bueno, no los veo, ¿o sí? Estoy sentado plácidamente en mi trono ahora, este es un mensaje pregrabado. Ahora, pasadas las presentaciones es hora de decirles qué harán. La tarea es sencilla, tendrán que salir de este laberinto, no sin antes activar una palanca que deberán encontrar. No sería divertido si… Mejor descúbranlo ustedes mismos —Terminó el mensaje y el holovisor se apagó.
 
Cuando por fin había entrado hasta el último, la puerta se cerró sola y se desvaneció en el aire. No había vuelta atrás. Apenas podían entrar entre dichos muros ya que eran demasiados.
 
—Oigan, no aplasten, maldición… —Comentó el Santo de Piscis mientras empujaba a quienes estaban a sus costados para que no lo opriman.
—Vamos Miare, piensa en los demás por una maldita vez en tu vida, ¿no crees? —Comentó harto Mizael.
—Sí pienso en ellos. Son una molestia y me molestan en esta situación, así que si pienso que ellos son una molestia estoy pensando en ellos.
—No me refería a eso —Se tapó la cara con la mano haciendo un gesto de desaprobación frente al comentario de su compañero.
 
Ariadne giró la cabeza de un lado a otro y observó que su futuro se decidía en cuatro caminos, los cuales les llevarían a la perdición o a la salida.
 
—Patriarca Haloid, disculpe —comentó la Señorita jalándole de la túnica—. Creo que lo mejor en esta ocasión será dividirnos.
—Ando dudando de ellos, joven Athena, no sabemos si todos los caminos se comuniquen  en otro punto. Sin embargo, también sería una buena forma de cubrir más terreno y encontrar la palanca que no sabemos para qué sirva…
—¿Que dicen, Tiana, Shiou? Aconséjenme por favor.
—Dividirnos —Dijeron ambos al unísono.
—Bueno, como ustedes quieran, acá el viejo soy yo. Supongo que no fue buena decisión mía el permitir que les preguntes… Ellos han influido demasiado en tú pensamiento, hacen bien su trabajo ho ho.
 
Organizándose, el ejército se dividió en cuatro grupos, cada uno fue por una puerta diferente. Ariadne como siempre iba rodeada por el Santo de Cáncer y el Patriarca. Por otra Mizael comandaba a sus fuerzas. Aiza, el santo de Libra fue por la tercera. Y aunque no lo quisiera, Miare por la cuarta. Cada uno iba acompañado tanto por sus compañeros dorados como los de menor rango. Sin embargo no eran de mucha ayuda ya que aún les estaba afectando el hecho de haber “donado” su cosmos.
 
Camino 1
 
Iban caminando lentamente por el pasillo dando los giros que creían correspondientes, ir a la derecha, a la izquierda o seguir de frente. Tomaron esta decisión un par de veces hasta que uno de los santos de bronce tropezó con una cuerda que se encontraba unos centímetros más alto que el nivel del suelo. La siguiente sala que se veía más adelante, se cerró al caer una puerta metálica. Una que estaba más atrás de ellos también se cerró. Ambas puertas revelaron unos puntiagudos pinchos y estas se acercaban a una velocidad constante no tan rápida. No veían una forma en la cual escapar.
 
—Por dios, una trampa del nivel de inteligencia más bajo —comentó el Santo de Cáncer—. ¡Vamos, Sekishiki Meikai Ha!
 
Shiou abrió un portal hecho de un cosmos oscuro en dirección a la siguiente sala. Él les apresuró para que entren y así escapen de aquella infame trampa. Tras una corta visita al Inframundo, ellos aparecieron de nuevo en el laberinto, habiendo pasado la trampa de la puerta.
 
—Shiou, deja de andar presumiendo, es la trampa más sencilla que vi en mi vida —comentó una mujer que se había quedado atrás.
—Nereida, te dije que entrases al…
—Vamos, ¿en serio me estás subestimando? —La puerta metálica se cubrió por completo de hielo y pronto fue destruida por ella—. Déjanos algo de diversión para la próxima.
—Y yo que pensaba que no te quedaba cosmos.
—Deberías pensar menos en mí y en aquellos quienes pueden protegerse por su cuenta. Déjate de hacerte el héroe por esta vez y que ellos hagan su trabajo. Nosotros no somos niñeros de nadie —Adrede ella pasó por su lado chocando con su hombro— ellos vinieron no para ser una carga, sino para ayudar. Recuérdalo, todos somos Santos de Athena y venimos a una misión.


Editado por SagenTheIlusionist, 01 marzo 2017 - 23:03 .

Si gustas leer un fanfic, échale un vistazo a mi historia

 

"Prisioneros de Mannaheim - Capítulo 12: Legado de un amigo"

 

oriharafirma2_by_theilusionmist-dbtjwej.TheIlusionist.png


#16 T-800

T-800

    Miembro de honor

  • 13,597 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 01 marzo 2017 - 23:10

que bueno que geminis ayudo a los demás a pasar

 

el Santo de Piscis  es un desconsiderado

 

ojala que el hecho que se separen no cause una masacre


vSqhGFHVQAa-T6xqyPUcaA.gif

 

manigoldo_by_bytalaris-d9kntob.png

 

 B A Z

 

 

 

 


#17 Αλάλα

Αλάλα

    Black UFO

  • 352 mensajes
Pais:
Colombia
Sexo:
Femenino
Signo:
Cancer
Desde:
Quito, Ecuador

Publicado 03 marzo 2017 - 16:46

Así que a Loki le gustan las películas de Saw! Nah, broma xD Entonces se va a dedicar a jugar, de verdad que le gusta fastidiar xD Veremos qué trampas tiene, sin embargo no creo que la mejor decisión sea separarse, de seguro Loki saldrá con sorpresas, y ahora, con estos caballeros teniendo roces, será aún peor.

Interesante lo de la transferencia de cosmos. 

Ojalá describas un poco más el entorno y el cómo se sienten los caballeros, en ese cuarto pequeño de seguro alguno tuvo que sentirse claustrafóbico :P Saludos!


5EkxLle1_o.gif


#18 Sagen of Atenas

Sagen of Atenas

    Ocioso las 23:59 horas.

  • 4,110 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 08 marzo 2017 - 14:35

Gracias por los comentarios Raiisa, T. ^_^
 

Capítulo 4: I – Laberinto

 
Camino 2
 
El grupo que había partido con Aiza como líder se encontraba en una constante bifurcación. Sin embargo, ellos no debían elegir nada. Los dos caminos estaban marcados pero cuando volteaban su mirada a uno, inmediatamente se cerraba al azar cualquiera de ellos. Era una trampa pero ellos ya lo sabían al tener solo un destino posible.
Llegaron a una habitación y dos puertas metálicas habían enfrente suyo. En medio de estas, una llave estaba colgada en un clavo. Arriba de la puerta, un letrero les indicaba lo que tenían que hacer en dicho lugar. Este decía: “Si lo que quieren es avanzar, la llave tendrán que usar. Una puerta abrirán. Izquierda significar, nadie morir acá. Derecha, lo que buscar, la palanca encontrar, pero de ustedes la mitad no sobrevivirá.”
 
—Bueno, atenienses, he aquí su primera prueba dentro de la torre —Comentó Aiza viéndolos tan animados.
—¡Todo va a ser sencillo con los Dorados aquí! Vamos superior Aiza, usted puede resolver el acertijo —Uno de los Santos de Bronce, reconocible por la Caja de Pandora, se encontraba confiado y no medía sus palabras a causa de ello.
—Hmpf —El Santo de Libra se sentó bajo la llave y se acomodó—. ¿Qué dices? Nosotros los dorados les encomendamos a ustedes la tarea de lo que debemos hacer para avanzar. Tiana, Parsath, vengan.
—Solo por tener una armadura dorada no te creas que haremos estas cosas insignificantes. Así que levántate de una ve...
—Tú deberías callarte, Santo de Lobo, no te haría mal respetar a tus mayores… tanto en rango como en edad —Una chica de cabello rubio se abrió paso entre la multitud y se colocó frente a frente con el atrevido Bronce.
—Calma, calma… Es apenas la primera planta y ya estáis llenando de tensión el ambiente. Por favor, Sophie, tranquilízate.
—Como diga, maestro Aiza —Ella se retiró y juntándose con los demás conversó con ellos tratando de encontrar la respuesta más acertada.
 
Luego de unos cinco minutos, tras conversarlo y discutir un par de veces, se acercó a Aiza y se paró frente a él.
 
—La respuesta a la que nosotros llegamos, señor Aiza, es simple, ir por el camino de la derecha. Nuestro objetivo prioritario es la palanca ya que sin ella ninguno podrá avanzar.
—Bien acertaste, pero solo en una parte. ¿Puedes decirme en que te equivocaste?
—¿Equivocarme? No lo sé señor Aiza. ¿Podría decirlo por favor?
—Bien. ¿Sabes cuál es el mayor deseo de nuestra Athena? Que sobrevivamos los más posibles. Por ello es imposible que mientras yo esté aquí, mueran. Elegiremos la izquierda. Supongamos que entre ambos caminos haya un muro, no importa cuán duro sea, en algún momento romperemos los límites.
—Bien pensado señor Aiza —dijeron todos al unísono.
—Entonces, abramos esa puerta —Aiza arrancó bruscamente la llave de la cinta que le hacía colgar del clavo. Acomodó la llave, la introdujo y abrió la puerta de la izquierda.
 
Camino 3
 
Los pasillos eran todos iguales no importa cuántas vueltas dieran. Después de un buen rato encontraron una habitación extraña que, a diferencia de las demás, esta se veía completamente iluminada por focos colocados con una curiosa simetría. Se acercaron a verla, pero al entrar todos, un sensor se activó cerrando a sus espaldas el pasillo por el que habían venido y rayos laser se dispararon provenientes de todas partes de la sala, rodeándolos por completo y dejándoles nulas posibilidades para moverse. Algunos incluso habían sido heridos, teniendo la mala suerte de estar en el preciso lugar donde apuntaba uno de los rayos.
 
—Alguien quiere hacer algo… Es incómodo estar diez minutos en la misma posición —Mencionó Mizael que se encontraba apoyándose únicamente en su brazo ya que unos cuantos rayos apuntaban justamente abajo suyo, dejando como único espacio libre.
—Lo lamento amigo caprino pero si te coloco un muro de cualquier tipo quien sabe adónde reflejen… —La Santa de Aries se encontraba cerca de él, pero también estaba ocupada con sus propios problemas.
—Será lo mejor Nadeko… Algo me dice que si uso la espada muchos no sobreviven. ¿Alguno más que quiera hacer algo? —Preguntó dando un leve giro a su cabeza de lado a lado tratando de ver si alguno le ayudaba con su situación.
—Supongo que si me dicen dónde están la fuente de los láseres los podré destruir con mis discos —Dijo el Santo de Auriga, quien se encontraba cerca de una de las paredes de la habitación. Podía moverse con algo más de libertad ya que cerca suyo no convergían demasiadas “líneas rojas”.
—Y yo puedo usar mis cadenas —Agregó el Santo de Andrómeda, quién se encontraba casi en la misma situación que Auriga.
—Bien… pero apúrense, maldición. Si estuviesen en mi situación hubiesen sido mutilados hace un buen rato. —El joven santo dorado cambió de mano sobre la que se apoyaba ya que empezaba a cansarse—. Bendito entrenamiento físico…
 
La Santa de Aries con una precisión milimétrica les señaló con su índice donde se encontraba cada uno de los láseres. La cadena de punta triangular esquivaba fácilmente las líneas rojas que fácilmente podrían cortarles si ellos los tocaban o se acercaban demasiado. Se escuchó un ruido similar a cuando se rompe un cristal cuando destruyeron el primero. El otro santo que se ofreció a ayudar trató de calcular mentalmente una ruta por donde su Disco pueda romper un par más de ellos sin ser atravesado. Así continuaron hasta que no quedó ningún rayo en la habitación. Tres puertas se abrieron, cada uno a un lado diferente de la sala.
 
—Muy bien Andrómeda, Auriga, descubrieron una forma de afrontar este problema. Buen trabajo —Mizael se impulsó con su mano y se colocó de pie con un salto.
 
Avanzaron por el camino del medio esperando que este les trajese una mejor suerte.
—Nadeko, sé perfectamente que tú podías haber usado esferas de cristal para rodear los rayos y se autodestruyan. ¿Por qué no lo hiciste? —El joven dorado se acercó a la Santa y se lo comentó en voz baja para que nadie más le escuchase.
—Nere me dijo, antes de que nos separemos, que no interviniese si algo ocurría. Le hice caso y ya viste, ellos dos utilizaron sus habilidades para salir de aquella destrucción —Comentó ella.
—Ya veo, parece fría pero aun así trata de enseñarles a todos a usar sus habilidades. Interesante es su forma de enseñar.
—Yo creo que solo le urge un alumno… —Mencionó entre risas, contagiándole esto a su compañero rápidamente
 
Camino 4
 
Siguiendo con su camino el grupo de Miare encontró fácilmente la salida de aquel laberinto. Esta tenía, más allá del portal, un breve, pero florido, sendero. Este  conducía a una montaña de la cual no podían ver la cima e, incrustada en esta, un arco de piedra.
Uno de los soldados del grupo al ver por fin el final del laberinto, corrió hacia este desesperado y sin medir las consecuencias de sus actos, cuando pensaba en atravesarla, despareció en tan solo un par de segundos quedando únicamente los restos carbonizados de este. Sus compañeros miraban aterrados aquella escena. El Santo de Piscis fabricó con su cosmos una rosa y la lanzó en la misma dirección donde se encontraba el cadáver. Al igual que antes, la rosa se calcinó hasta quedar solo cenizas.
 
—Sabía que no sería fácil salir... Vaya iluso —Miare les ordenó a los demás que se sentaran hasta encontrar una forma de desactivar aquella barrera.
—Aún no sé por qué siempre resulto estar en el mismo grupo que tú… —
Esperaron sentados y tratando de entretenerse hasta que encuentren un solución. Unos quince minutos más tarde, aproximadamente,  a través de telepatía, Aiza le informó al Santo de Géminis que habían activado la palanca que en la prueba se mencionaba pero en dicho lugar no había ocurrido nada.
 
—Miare, levántate —Dreud se acercó a él—. Me han dicho que han activado un mecanismo en otra parte del laberinto. Es tu turno de actuar pecezuelo, lanza otra de tus florecillas.
—Vale, vale… ¿Te dijeron por dónde están? —El Santo de Piscis observaba y materializando nuevamente una rosa común, la lanzó con la suficiente fuerza. Esta ocasión fue diferente, tal como pensaban, ya que comprobaron que se había desactivado el mecanismo.
 
Todos salieron rápidamente de aquella construcción. Sentían cosmos aproximarse, eso significaba que sus compañeros pronto llegarían a la salida. En ese entonces ambos, Géminis y Piscis, recordaron un peculiar detalle: a sus pies había un cuerpo inerte. Su temple disminuyó en segundos al pensar cómo reaccionaría la Señorita Ariadne al ver tan horrible espectáculo. Trataron de pensar rápidamente en un plan. Se vieron entre ambos y al desviar la mirada a la última rosa lanzada por el Santo en sus mentes maquinaron una idea muy particular.
Cogieron de ambos hombros al cadáver y, cavando un poco cerca del borde del sendero, lo dejaron allí enterrado. El montón de tierra sobresalía notablemente. Con un poco de creatividad aportada por Miare, cubrieron aquella parte con rosas de distintos tipos. Se sacudieron las manos y la ropa que se les había ensuciado. Un par de minutos más tarde una multitud se aproximó por la salida, encabezada por la diosa Athena. Tan pronto se postraron ante ella, atravesaron el arco y trataron de llegar lo más pronto posible a la segunda planta.
 
Sala de control de Loki – Piso inexistente
 
Entre las oscuras sombras que se formaban en la nada iluminada habitación donde Loki controlaba los pasos de sus prisioneros frente a una gran cantidad de cámaras de seguridad, una presencia se acercó al dios. Esta se arrodilló frente a él.
 
Slyther Nasch, es tu turno. No dejes que nadie sobreviva —La brillante sonrisa de él era lo único que podía verse resplandecer en la habitación.
—No le prometo nada mi señor. Pero le daré un espectáculo digno de sus ojos —Teletransportándose, se retiró de allí sin decir ni una palabra más.
—¿Espectáculo dice? Ya me lo imagino. Solo será una triste comedia barata lo que me muestre, señorita… 


Si gustas leer un fanfic, échale un vistazo a mi historia

 

"Prisioneros de Mannaheim - Capítulo 12: Legado de un amigo"

 

oriharafirma2_by_theilusionmist-dbtjwej.TheIlusionist.png


#19 T-800

T-800

    Miembro de honor

  • 13,597 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 08 marzo 2017 - 15:54

este capitulo me recordó un poco a saw


vSqhGFHVQAa-T6xqyPUcaA.gif

 

manigoldo_by_bytalaris-d9kntob.png

 

 B A Z

 

 

 

 


#20 Sagen of Atenas

Sagen of Atenas

    Ocioso las 23:59 horas.

  • 4,110 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 18 marzo 2017 - 01:58

Buenas! Sé que dije que el capítulo se posteaba el miércoles... Hubieron un par de problemitas con el Internet... Sí, dejémoslo ahí. El otro capítulo sí que será puntual, si es que no hay más contratiempos... Sin más preámbulo (que me armo una historia antes del fic en sí - - (Aunque se que a nadie le interesa, pero bueh...))  

 

 

Capítulo 5: II – Slyther

 

Estando dentro, en el corredor, el ejército ateniense avanzó para salir por fin de la primera planta. Entre la multitud, Dreud y Miare estaban, curiosamente, cerca uno del otro pese a que no se encontraban en el mejor de los términos. Pronto, alguien que se encontraba atrás de ellos los cogió de los hombros y se puso entre ellos.

 

—Bien, ahora que estamos solos, ¿me dirán cuántos muertos hubo en vuestro grupo? ¿O quieren que lo averigüe o mismo? —La voz les era familiar, tenían claro quién era: Shiou.

—¿Muertos? Acaso crees que nosotros dejaríamos que alguien muriese. No fastidies —El Santo de Piscis trataba de actuar con la mayor de las confianzas para evitar que descubriese lo sucedido. Su orgullo no se lo permitiría.

—No me puedes engañar en esto pecezuelo. El olor a muerte inundaba vuestras manos. —Olfateaba y movía su nariz de un lado a otro como si fuese un detector humano.

—Uno, crustáceo. Ahora vete de una vez si es que quieres que deje flores en tu tumba… —Comentó Miare mientras materializaba una rosa completamente blanca en su mano.

—Calmado, calmado —Shiou tocó uno de los pétalos de aquella rosa y esta comenzó a marchitarse rápidamente —. Bueno, me voy.

 

Un par de minutos más tarde, un aire frío comenzaba a invadir el ambiente. La joven Ariadne comenzaba a temblar del frío ya que únicamente llevaba un vestido blanco que ni los brazos le cubrían. Al ver esto, el Santo de Tauro cogió su capa y la arrancó para dársela a ella. Se colocó detrás de ella y la envolvió con la tela. Cogió un gancho que tenía y con este sujetó ambos extremos para que no se cayese.  

 

Un resplandor cubrió los ojos de todos al entrar en la nueva planta. Pese a que se encontraba nevando, un luminoso sol se alzaba en el cielo, sin embargo este no les quitaba la sensación de frío. Una serie de montañas, cubiertas con un manto níveo se podían observar alrededor. Frente a ellos había un sendero que pasaba en medio de las imponentes montañas, el cual tomaron por instinto y decisión de Ariadne.

 

La tormenta de nieve arreciaba contra el ejército de Athena cada segundo que ellos pasaban allí. En medio del camino encontraban unos cuantos troncos de árbol, secos a causa de la nieve, estos obstáculos fueron eliminados por una innecesaria Knife del joven Mizael. Estos, para sorpresa suya, salían volando tras una ráfaga dorada y chocaron violentamente contra las montañas. Corrieron cuanto pudieron para evitar que cayese sobre ellos ya que, al ser una pendiente, esta se acumuló y rodó en forma de una gigantesca esfera cuesta abajo. Muchos no tuvieron problemas, sin embargo los soldados y unos cuantos santos de bronce no fueron lo suficientemente rápidos. Al ver esto, Nadeko, cambió de dirección y se dirigió hacia el alud. Cuando pasó el último de los guerreros, ella extendió sus brazos velozmente y gritó “Pared de Cristal”. En frente de ella se creó un muro, que en algunas partes se notaba un sutil color dorado. Tras ello, todos agradecieron la hazaña de la santa de Aries mientras que el santo de Tauro buscaba una enorme roca que, al colocarla en medio del camino, no permitiese que avanzase la avalancha.

 

La blanca capa de nieve que estaba bajo sus pies aumentaba en todo momento. Avanzaron unos cuantos metros más y comenzaron a escuchar una melancólica melodía. Inspiraba una tristeza inmensa. Voltearon a ver al joven guerrero de la lira, pero no era quien tocaba dicha música. A medida que avanzaban aquel sonido no se inmuto en ningún momento pese a la gran nevada que arreciaba. Luego de unos minutos llegaron a una zona donde únicamente había —a excepción de las dos montañas— un árbol, o más bien el tronco de un árbol, horizontalmente cortado, completamente congelado por los lados, mas en su superficie, no caía nieve. Ahí había una cavidad, la cual tenía una forma muy particular: un pequeño ovalo. Y al frente del tronco y de ellos una gran puerta metálica, la cual estaba incrustada en una de las montañas. Los santos de plata trataron de abrirla por la fuerza, jalándola de uno de los relieves que esta tenía, pero no sirvió de nada. La puerta seguía cerrada, por lo cual supieron que la única forma en que podrían avanzar sería encontrando la llave.

 

Sobre la plataforma que hace unos momentos habían encontrado apareció, en carne y hueso, Loki. Como siempre vestía con su característico manto blanco y una capa azul con unas hombreras sobre la túnica. Se mantuvo estático en dicho lugar todo el tiempo que estuvo en la planta II, o al menos que ellos lo vieron. Todos los guerreros menores murmuraron dentro de sí sus más profundos temores.

 

—Athena, tu nuevo cometido es el siguiente: “Encontrar al emisor de la melodía, y la llave siendo aún de día. La noche es muy fría, y eso no se calmará con vuestra valentía. La llave tiene un tono azul día, al igual que el cabello del culpable de la melancolía”. Descífralo con tu “sabiduría”. Oh, Diosa del amor, una tontería. Muajaja —Entre estruendosas risas desapareció su imagen.

—Haber… Piensa, piensa, piesa… —Dijo mientras se daba golpecitos en la frente. En el Santuario hay solo dos con un color de cabello particularmente celeste. El de aquellas bellas meliodas y yo.

—Diosa Athena, permítame corregirla. Supongo que la palabra que quiso decir es melodías.

—Tranquilo Parsath, es solo que el frío está haciendo que no pueda articular bien algunas parablas — Tenía una gran sonrisa en su rostro más ella, dentro de su abrigo aún estaba tiritando debido a aquellas bajas temperaturas.

—Le comprendo, mi diosa Ariadne.

—Bueno, como seguía diciendo, supongo que al que se refería con dicha forzada rima es Orfeo. Espero equivocarme —se dijo a sí misma.

 

Entre la multitud Ariadne se abrió paso. No tenía visión de hacia donde se dirigía ya que muchos de sus guerreros eran considerablemente un poco más altos que ella. Confiando en sí misma y centrada en sus pensamientos, buscó el cosmos del músico. Tomando eso como única guía le encontró sentado sobre una roca en un lugar apartado de sus demás compañeros.

 

—Orfeo, preciado músico, ¿por qué te apartas de los demás? Precisamos de tu ayuda en este momento.

—¿Qué es lo que se le ofrece, diosa Athena? —Este se levantó y dejó colgada su lira en un accesorio especial que le permitía dejarla en su muslo derecho.

—Como verás, han mencionado a alguien con el pelo celeste en el acertijo de esta ocasión. Así que queremos saber si reconoces la melodía que hace unos momentos escuchamos. Solo es eso —Le tomó las manos. Las de ambos estaban frías, sin embargo las de la Señorita se sentían tan suaves y blandas, como si estuviesen hechas en seda.

—Sí, Señorita. Esta tonada creo que la he escuchado en algún momento de mi pasado… Antes de llegar al Santuario incluso, pero no recuerdo cuando.

—Bueno, pues si es así, entonces no nos queda de otra. De todas maneras te lo iba a pedir. ¿Podrías ayudarnos a encontrar de dónde procede esta música?

—Como ordene Diosa Athena. Usted sabe que nosotros solo existimos para servirle —El Santo de Lira cerró sus ojos y despejó su mente para así diferenciar los variados sonidos existentes al tratar de aislar lo que él quería—. A ver… Por las ondas que puedo captar, he de suponer que está en un punto elevado. En la cima de alguna de las montañas he de decir.

—Gracias por tu ayuda Orfeo —Ariadne, viendo hacia uno de los picos de las montañas, concentró mucho de su cosmos en sus ojos y observó. Giró rápidamente su mirada en busca de presencia alguna.

 

Al encontrarla, la Señorita se dirigió a su Patriarca y al oído le murmuró que esperase con los demás, tranquilos, mientras un grupo subía la montaña.

 

—Señorita, eso me es imposible de cumplir —Se agachó, apoyando sus manos en sus rodillas hasta estar a la altura de ella—. Te conozco bien Ariadne, y aunque yo haga cualquier cosa, sé que no podré detener su espíritu aventurero. Lleva a Nadeko y a Parsath, te serán de ayuda.

 

La joven se dio la vuelta y, contenta por haber conseguido lo que quería, rápidamente buscó a ambos Santos Dorados, también informándoles lo más discreto posible. Ellos dos buscando entre la multitud, obligaron a sus tutelados a que los acompañasen. Ocultándose en una de las irregularidades de la montaña, estos escalaron fácilmente. Sin embargo, Ariadne, quien nunca había hecho algo así, por más que lo quisiera no podía subir ni medio metro. Una mano le fue extendida y la tomó. Parsath, la jaló con fuerza, dándole tanto impulso como para que esta llegase a colgarse de sus hombros.

Tras unos largos minutos escalando, con algunos descansos incluidos, llegaron a la cima de aquella montaña, en la cual vislumbraron sin temor a equivocarse, restos de una antigua construcción. Y sobre ellos, una figura humana, escondida entre luminosos rayos de sol. El grupo se acercó para investigar más de cerca aquel lugar.

 

—Al fin llegaste aquí, Cyan, te esperé mucho tiempo —Bajó de los escombros y se acercó a ellos. Por la voz que escuchaban, sabían que se trataba de una mujer.

 

Se acercaba paso a paso. Ella era una esbelta chica que no podía pasar de veinte años. Portaba una capa de color caqui que cubría apenas desde sus hombros hacia atrás. En el espacio que dejaba visible, se observaba claramente una armadura de tonos rojizos y naranjas.  

  

—Cyan, deja de esconderte detrás de esta niña —Comentó aquella chica mientras sacaba algo que llevaba y estaba cubierto por su capa.

—Antes de ello. ¿No sería mejor si te nos present…? —Preguntó Ariadne, pero antes de acabar enmudeció al sentir que una mano le tocaba el hombro.

—Me costó reconocerte, Violet. Ya eres toda una señorita —Comentó alegremente Nadeko, la Santa de Aries. Su actitud cambió y se tornó seria en un segundo—. Bueno, es hora de que me deje de formalidades. ¿Por qué estás aquí? O algo más importante, ¿eres aliada o enemiga?

—¿Nadeko? ¡No me trates como a una amiga! —la guerrera frunció el ceño al ver que alguien que conocía estaba al frente suyo—. ¡Está claro que soy su enemiga! Una guerrera leal al señor Loki, portadora de una armadura que él me confió gracias a mi poder, una Slyther a sus órdenes… ¿Quieres más descripción acaso? He venido solo por una simple razón… Eliminarlo a él. Y de paso a ti, pero él es mi prioridad…


Editado por SagenTheIlusionist, 18 marzo 2017 - 10:08 .

Si gustas leer un fanfic, échale un vistazo a mi historia

 

"Prisioneros de Mannaheim - Capítulo 12: Legado de un amigo"

 

oriharafirma2_by_theilusionmist-dbtjwej.TheIlusionist.png





0 usuario(s) están leyendo este tema

0 miembros, 0 invitados, 0 usuarios anónimos


Este tema ha sido visitado por 33 usuario(s)