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Ficker's Nobels Awards: Semifinales

Juegos y Dinamicas Foro Sain seiya

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15 respuestas a este tema

#1 T-800

T-800

    Miembro de honor

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Publicado 02 agosto 2018 - 10:07


 
 


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Editado por T-800, 11 enero 2019 - 10:00 .

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 R.I.P      O. M  Tu querías que tu hijo creciera en

un mundo mejor,fuiste un buen padre


#2 Arquero Dorado

Arquero Dorado

    Miembro de honor

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Publicado 02 agosto 2018 - 12:44

8

El Fénix y el Pegaso

 

Japón

 

‘¡Detente, hermano!’, Shun exclamó, al tiempo que usaba la cadena de Andrómeda para sujetar el brazo Ikki. Su hermano había intentado atacar a Jabu con su extraña técnica mental. Sin embargo, Shun por suerte había logrado intervenir en la pelea antes de que Ikki pudiera conectar su devastador ataque. Aún así, el caballero del Unicornio había caído inconsciente en el suelo, aparentemente a causa del agotamiento que su breve enfrentamiento con Ikki le había traído.

 

‘Shun’, Ikki dijo con la ira brotando de su voz. ‘¿Cómo te atreves a interrumpirme? ¿Acaso has olvidado que soy tu hermano mayor?’.

 

‘Lo lamento, hermano’, Shun dijo sujetando fuertemente la cadena para evitar que Ikki se zafara, ‘pero no puedo dejar que lastimes a Jabu’. Él había seguido al caballero del Unicornio hasta el oscuro callejón con la esperanza de ayudarlo en caso de que los caballeros negros decidieran tenderle una trampa, y lamentablemente eso era lo que efectivamente parecía haber sucedido.

 

‘Ya veo’, Ikki dijo, sonriendo de una manera una realmente extraña, casi siniestra. ‘Si insistes en proteger a este pobre diablo, entonces no me queda otra opción más que hacer que compartas el mismo destino que él, Shun’.

 

‘Permítame eliminar a este insolente entrometido por usted, señor’, un caballero negro que acompañaba a Ikki dijo, apareciendo repentinamente desde su escondite en las sombras. ‘Le aseguro que terminaré con la vida de Andrómeda en un instante’.

 

‘Ni siquiera lo pienses’, Ikki contestó bruscamente, mirando a su seguidor de una manera sumamente hostil. ‘Nadie toca a Shun a excepción de mí. Si en verdad quieres luchar, puedes comenzar por mandar caballero del Unicornio directo al infierno. Estoy seguro que eso no debería ser ningún problema para ti’.

 

El caballero negro, el cual parecía sentirse amenazado por Ikki, asintió rápidamente. ‘Muy bien, señor. Como usted ordene’.

 

De pronto Ikki centró nuevamente su atención en Shun. ‘Espero que estés preparado para nuestro combate’, él dijo. ‘No tendré ninguna clase de misericordia contigo, Shun’.

 

‘¡Basta, hermano!’, Shun exclamó. ‘De ningún modo tengo pensado luchar. Yo jamás podría levantar mi mano contra ti’.

 

Ikki frunció el ceño. ‘Esa es la diferencia que existe entre nosotros, Shun’, él dijo. ‘Tú siempre fuiste un niño tímido que odiaba las peleas y cualquier muestra de violencia. Sin embargo…’. Shun sintió cómo el agresivo cosmos de Ikki ardía con gran intensidad. ‘… ¡yo no tengo ese problema!’.

 

{¡¿Qué?!}, Shun pensó, experimentando una sorpresiva ola de calor recorrer todo callejón. {¡¿Q-qué está sucediendo…?!}.

 

‘¡Toma esto, Shun!’, Ikki dijo, preparándose para atacarlo. ‘¡Alas del-!’.

 

‘¡Meteoros de Pegaso!’.

 

Al escuchar la voz de Seiya, Shun instintivamente volteó hacia atrás, y fue en ese momento que él pudo ver al caballero del Pegaso lanzando su ataque de meteoros. No obstante, a pesar de la considerable velocidad de los golpes, Ikki saltó ágilmente por los aires y esquivó en su totalidad la técnica de Seiya.

 

‘¿Shun, estás bien?’, Seiya preguntó, acercándose rápidamente a él.

 

‘S-sí, Seiya’, Shun respondió, intentando recobrar su aliento. ‘Gracias. Te debo una’.

 

‘Ni lo menciones’, Seiya dijo. ‘Me alegra haberlos encontrado antes de que fuera demasiado tarde’.

 

‘Vaya, así que tu también quieres terminar en el infierno, Pegaso’, Ikki dijo. ‘Realmente tienes muchas agallas como para atacarme con esa técnica tan simple’. Ikki nuevamente sonrió de forma hostil. ‘Muy bien. Si ese es tu deseo, también acabaré contigo en un instante’.

 

‘No me hagas reír, Ikki’, Seiya dijo, centrando toda su atención en el Fénix. ‘Si piensas que tú y tus amigos pueden contra nosotros estás muy equivocado. Será mejor que nos entregues la armadura de oro sin dar problemas. De lo contrario, te obligaré a hacerlo por las malas. Ya lo verás, encenderé mi cosmos y te demostraré toda la fuerza de Pegaso’.

 

‘Sólo estás diciendo tonterías’, Ikki dijo despectivamente. ‘Si me atacas de nuevo, lo único que conseguirás es que yo te mate antes que a todos, Pegaso. ¿Acaso no te das cuenta? No eres nada más que un pobre diablo’.

 

‘¿Qué dijiste?’, Seiya preguntó, obviamente indignado por las palabras.

 

‘Ya me escuchaste’, Ikki contestó. ‘Sólo eres una molestia’.

 

Shun notó que, gracias a los insultos de su hermano, la paciencia de Seiya parecía estar agotándose. ‘Miserable, ¡te arrepentirás de tus palabras, Ikki, eso te lo aseguro!’.

 

‘Espera, Seiya’, Shun intervino rápidamente antes de que la situación se saliera de control. ‘No debes dejar que las palabras de mi hermano te provoquen. Mantén la calma. Si actúas precipitadamente sin pensar en las consecuencias podrías verte en problemas’.

 

‘¿Qué sucede, Pegaso?’, Ikki dijo. ‘¿Por qué le estás haciendo caso a Shun? ¿Acaso también eres un cobarde? Si ese es el caso, entonces estoy más que decepcionado’.

 

‘¡Ya me hartaste, Ikki!’, Seiya dijo, haciendo arder intensamente su cosmos. ‘¡Ahora mismo cerrare tu gran boca! ¡Recibe mi golpe! ¡Meteoros de-!’.

 

Justo en ese momento, el caballero negro que se encontraba al lado de Ikki saltó al frente rápidamente y atacó a Seiya con una brutal y certera patada dirigida a su cabeza.

 

‘¡Toma esto, Pegaso!’.

 

El golpe del caballero negro iba a ser realmente devastador si Seiya lo recibía de lleno. Afortunadamente, Shun pensó rápido en una manera de proteger al caballero del Pegaso. ‘¡Cadena de Andrómeda!’, Shun exclamó, extendiendo su cadena y cubriéndolos bajo la gran protección que ella les proporcionaba.

 

El caballero negro se vio obligado a retroceder debido al peligro que él corría al intentar atacar la formidable y virtualmente impenetrable defensa de la cadena de Andrómeda.

 

‘¡Maldición!’, el caballero de negro exclamó, cerrando sus puños en ira.

 

‘Seiya’, Shun dijo, ‘mientras mantenga extendida la cadena de Andrómeda ambos estaremos seguros. No hay de que preocuparse. La cadena nos protegerá de cualquier ataque, sin importar lo que suceda’.

 

‘Yo no estaría tan seguro de eso si fuera tú, Shun’, Ikki dijo.

 

‘¿Qué?’.

 

‘¿Acaso has olvidado que el caballero del Unicornio se encuentra fuera del rango protector de tu cadena?’. Ikki tenía razón. Jabu aún estaba inconsciente, justo a pocos pasos de distancia de la posición de Ikki, y totalmente fuera campo de acción de la cadena de Andrómeda. ‘Él está completamente indefenso, y yo podría acabar con su vida fácilmente gracias a ese hecho’.

 

‘¡No, Ikki!’, Shun gritó, tratando de hacer que su hermano reconsidera sus intensiones. ‘Te conozco perfectamente, y sé que tú nunca harías algo tan horrible como eso, hermano’.

 

Ikki se acercó a Jabu y lo levantó del suelo, sujetándolo fuertemente por el cuello. ‘Si realmente crees eso, Shun, entonces eres más tonto de lo que pensé’. Ikki cerró su puño y se preparó para golpear a Jabu. ‘Ahora mismo le daré el golpe de gracia a este pobre sujeto’.

 

Shun no podía creer las palabras de su hermano. ‘¡Ikki…!’.

 

‘¡Miserable!’, Seiya dijo, avanzando unos cuantos pasos hasta llegar justo al borde del área de la cadena de Andrómeda. ‘Dime, ¿ahora quién es el cobarde? ¿Qué clase de sujeto atacaría a su oponente cuando este no puede defenderse?’.

 

Ikki sonrió. ‘Yo no soy el que está oculto detrás de una cadena como si fuera un chiquillo miedoso, Seiya. Pegaso, si tanto te preocupa la vida de este pobre diablo que se hace llamar a sí mismo caballero, ¿por qué no vienes hasta aquí y tomas su lugar?’.

 

{Ikki está intentando provocar a Seiya}, Shun pensó. {No puedo permitir que ambos se enfrenten. Debo evitar que esta situación empeore}.

 

‘Muy bien, Ikki’, Seiya dijo, al parecer diciéndose a actuar. ‘Como tú quieras. ¡Te daré tu merecido!’.

 

‘¡Seiya, no!’, Shun gritó. Sin embargo el caballero del Pegaso hizo caso omiso a su advertencia. En un abrir y cerrar de ojos, Seiya abandonó el área protegida por  la cadena de Andrómeda para así poder atacar a frontalmente Ikki.

 

‘¡Meteoros de Pegaso!’, Seiya exclamó al tiempo que él nuevamente lanzaba su veloz ataque.

 

‘¡Tonto!’, Ikki gritó, soltando a Jabu y dejándolo caer violentamente al suelo. ‘¡Esta técnica barata no te va a servir de nada!’. Ikki nuevamente esquivó el ataque de Seiya con una agilidad y destreza impresionantes. Esta vez, sin embargo, él respondió salvajemente con su propia técnica. ‘¡Alas del Fénix!’. Shun con horror como el cosmos de Ikki tomaba la forma de una gigantesca onda expansiva envuelta en llamas, la cual cubrió todo el callejón con la fuerza de una tormenta.

 

Grecia

16 años antes

 

‘Esto debe de ser un grave error’, Aiolos les dijo a sus compañeros, poco después de que la reunión terminara y ellos abandonaran la cámara del Patriarca. ‘Yo no soy lo suficientemente digno como para convertirme en el nuevo pontífice del Santuario. Saga, Shura, ustedes están mejor capacitados. Sin duda alguna ambos serían un mejor Patriarca  de lo que yo jamás podría aspirar a ser’.

 

Shura sonrió sardónicamente. ‘No intentes fingir ser un hombre humilde, Aiolos’, él le dijo. ‘Admítelo, en el fondo de tu corazón estás más que feliz por la noticia que su santidad te ha dado’.

 

‘Shura…’.

 

‘¿Qué sucede, Aiolos?’, Shura preguntó. ‘Vamos, no intentes negarlo. El ser el Patriarca del Santuario es un gran honor para cualquier caballero, después de todo. ¿Acaso piensas decirme que tú nunca soñaste con este momento?’.

 

‘Ya es suficiente, Shura’, Saga intervino repentinamente. ‘Aiolos, no tienes absolutamente nada de que disculparte.  Estoy perfectamente de acuerdo con la decisión que fue tomada por el Patriarca. Confío en que harás un buen papel como pontífice’. El caballero de Géminis sonrió gentilmente. ‘No te preocupes. Pase lo que pase, prometo que te brindaré todo mi apoyo’.

 

Aiolos asintió lentamente, aún algo inseguro de todo lo que estaba sucediendo. ‘Gracias, Saga. Te lo agradezco’.

 

‘Agradecerme no es necesario, Aiolos’, Saga dijo. ‘Yo sólo estoy cumpliendo con mi deber como caballero de Athena. No esperaría nada menos de ti si nuestros lugares se intercambiaran’.

 

Poco tiempo después, lo tres reanudaron la marcha para continuar su descenso por las largas y antiguas escaleras del Santuario, las cuales conducían a cada una de las doce imponentes casas. Después de unos minutos de caminar en completo silencio, las casas de Piscis y Acuario fueron dejadas atrás. Sin embargo, al llegar a la casa de Capricornio, Shura decidió quedarse en ella.

 

‘Ustedes pueden seguir adelante’, Shura les dijo. ‘Necesito descansar un poco. No tienen idea de lo cansado que estoy’.

 

‘Como quieras, Shura’, Saga dijo. ‘Aiolos y yo seguiremos adelante’.

 

‘Por mí está bien’, Shura dijo. Sin embargo, antes de que Aiolos y Saga abandonaran el templo de la cabra, Shura volvió a hablarles. ‘A propósito, Aiolos… no tienes nada de que preocuparte. Tal vez no esté completamente de acuerdo con la elección, pero eso no importa. Si te hace sentir mejor, yo también prometo servirte lealmente cuando te conviertas en el nuevo Patriarca’.

 

Aiolos miró fijamente a Shura. ‘Muchas gracias, Shura’, él dijo. ‘Tienes mi palabra de que haré todo lo posible por decepcionarlos’.

 

‘Más te vale, Aiolos’, Shura contestó. ‘De lo contrarío me temo que todos pagaremos las consecuencias de tu fracaso’. A pesar de que él era su amigo, Aiolos debía admitir que Shura siempre había sido brutalmente honesto acerca de sus pensamientos. El caballero de Capricornio tenía una personalidad que muchos podrían considerar hostil y distante a simple vista. No obstante, Shura, además de ser un gran y poderoso caballero de oro, también era capaz de mostrar una gran generosidad cuando el momento lo requería. Si existía una palabra que Aiolos podía usar para describirlo, esa ciertamente sería ‘tenaz’. Después de todo, Shura se había ganado esa reputación dignamente gracias a sus hechos.

 

Sin nada más que decir, Aiolos y Saga procedieron a abandonar la casa de Capricornio para así seguir descendiendo por los templos restantes. Poco después, al llegar a la casa de Sagitario, Aiolos pensó en quedarse en su respectivo templo para descansar al igual que Shura lo había hecho, pero al final él se decidió por acompañar a Saga hasta la casa de Géminis. Él no quería dejar a su amigo solo en el camino.

 

‘Aún me resulta difícil creer que el Patriarca me haya elegido a mí para ser su sucesor’, Aiolos le dijo a su amigo. ‘No puedo creer que esto esté pasando. Me pregunto que habrá visto él en mí’.

 

‘Intenta no pensar en eso, Aiolos’, Saga le dijo, usando un tono de voz extrañamente distante. ‘Lo hecho, hecho está. Ahora sólo nos queda confiar en el Patriarca y esperar lo mejor. Si hay alguien que sabe lo que debe de hacerse, ese sin duda es el pontífice’.

 

Desde que él había conocido a Saga por primera vez, Aiolos sintió en su mejor amigo una gran sabiduría y bondad. Todos en las aldeas adyacentes al Santuario hablaban del caballero de oro de Géminis como si él fuera una especie de dios benevolente, compasivo y dadivoso. No obstante, a pesar de su enorme poder y gran cosmos, Saga jamás alardeaba de sus atributos. Su humildad, una de sus mejores cualidades, era verdaderamente inspiradora. Sin embargo, Aiolos también había notado un cierto aire de nostalgia y tristeza que rodeaba al caballero de Géminis. Era como si Saga guardara en su interior una gran culpa, la cual cada día que pasaba parecía carcomerlo gradualmente.

 

Los dos siguieron su descenso por las escalaras en silencio hasta llegar al templo de los gemelos.

 

‘Te agradezco por haberme acompañado hasta aquí, Aiolos’, Saga le dijo, entrando en la casa que también era conocida como el laberinto de la luz y la oscuridad. ‘Creo que ahora es mi turno de dejarte’.

 

‘Lo entiendo, Saga’, Aiolos dijo. ‘Descuida. Tengo que hacer algunas cosas antes de regresar a mi templo’.

 

‘¿Piensas decirle a tu hermano acerca de lo que el Patriarca mencionó, Aiolos?’, Saga preguntó.

 

‘Así es’, Aiolos respondió. Justo antes de abandonar la reunión, el Patriarca había mencionado que los caballeros más jóvenes deberían abandonar el Santuario para así completar formalmente su entrenamiento. Aiolia seguramente no iba querer abandonar el refugio, pero Aiolos estaba dispuesto a convencer a su hermano que al final todo sería para su bien.

 

‘En ese caso te deseo suerte’, Saga le dijo. ‘Espero que Aiolia logre completar su entrenamiento’.

 

‘Gracias, Saga’, Aiolos dijo, justo antes de abandonar la casa de Géminis para ir a hablar con su hermano acerca de lo que había sucedido.

 

Al llegar al lugar donde Aiolia se encontraba, Aiolos notó que su hermano aún estaba algo cansado a causa del riguroso entrenamiento que había concluido hacía tan solo un par de horas. Todo parecía indicar que Aiolia verdaderamente había dado todo de sí, lo cual llenó a Aiolos de un gran orgullo.

 

‘Has vuelto, hermano’, Aiolia dijo al verlo acercarse.

 

‘Así es Aiolia’, Aiolos dijo.

 

‘¿Qué sucedió?,’ su hermano preguntó. ‘¿Lograste ver al Patriarca?’.

 

‘Sí’, Aiolos le dijo.

 

‘¿Qué te dijo?’, Aiolia preguntó.

 

Aiolos suspiró profundamente. ‘Hermano, creo que será mejor que ambos hablemos’.


Editado por Arquero Dorado, 02 agosto 2018 - 12:45 .


#3 Asgard_fan

Asgard_fan

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Publicado 04 agosto 2018 - 18:45

CAPITULO Nº 18 

 

 

DANZA DE DRAGONES

 

 

En el palacio.

 

Shaka y el resto de los caballeros de oro que pernoctan en el palacio, están reunidos por petición del caballero de Virgo.

  • A que se debe esta reunión dijo un intrigado Afro.
  • Estamos en medio de una guerra y nos dices que tenemos que reunirnos, un Aioria un tanto impaciente da su opinión.

    El caballero de virgo observa a sus compañeros y nota impaciencia por saber de qué se trata el asunto y decide no demorarse más.

  • Bien os he reunido porque cuando estaba meditando he sentido la energía cósmica de Atenea.
  • ¿Qué quieres decir con eso’ dijo Shura.
  • Pues que la diosa esta de camino hacía aquí.
  • ¿Qué has dicho? ¿Qué Atenea viene hacía aquí?
  • Ha perdido el juicio, exclamo Shura.
  • Al parecer, dijo Milo.
  • ¿Y qué vamos hacer?  Dijo Camus.

Shaka mira a sus compañeros.

  • No haremos nada, dejaremos que la diosa siga su destino.
  • Te has vuelto loco dijo Shura.
  • No podemos dejar a Atenea sin protección. Dijo Camus.
  • No está sola, dijo Shaka.

Mientras los caballeros dorados están en medio de la discusión, Mime entra por la puerta de la biblioteca.

  • Veo que estáis en medio de una interesante discusión
  • Así es, hemos descubierto que la diosa Atenea viene hacia aquí.

Mime les mira sin entender la preocupación de sus compañeros.

  • ¿Y qué pasa con eso?
  • Somos  sus guardianes y nos preocupa su bienestar.

El guerrero divino de eta les mira sin entender.

  • No podéis estar siempre haciendo de niñeras, Atenea es una diosa y una mujer adulta ¿No?
  • Si así es pero, es muy importante para nosotros ¿Vosotros no sentís lo mismo por Hilda?

Mime se encoge de hombros.

  • Hilda es nuestra soberana…y es muy, muy importante para nosotros, pero es una mujer adulta y sabe defenderse sola
  •  ¿Quieres decir que debemos dejar a Atenea a su suerte? Dijo Shura.
  • Porque no…si siguen comportándose como sus niñeras jamás sabrá de lo que es capaz de hacer.
  • Por eso hay que quedarse aquí dijo Shaka, además no estará sola mucho tiempo dijo mirando fijamente a Mime.

El guerrero divino le mira y recuerda el porqué de su interrupción.

  • Ahora que me acuerdo he venido porque, dentro de poco vamos a tener visita.
  • A que te refieres, dijo Camus.
  • Bueno, estaba en el altar del señor de Asgard y he visto que un enorme dragón viene hacía aquí.

Al escuchar esto los caballeros de oro se les olvida la discusión anterior.

  • ¡Maldición! Exclama Aioria.
  • No hay preocuparse, vamos a prepararnos para cuando llegue dijo Dhoko.
  • Pues a que esperamos dijo Shura.

Los caballeros de oro en compañía de Mime se preparan para el inminente ataque de Niöhöggr.

 

Lejos del palacio.

 

Sléipnir galopa a toda velocidad, sus patas casi no tocan el suelo, sobre su lomo Atenea maneja las riendas del corcel, cuando de repente varias figuras emergen, son cinco hombres de un aspecto que la diosa nunca había visto antes, detiene al caballo con las riendas y la diosa se pone en guardia.

  • ¿Quién sois dijo? Mirando al grupo.
  • Somos los sirvientes de la diosa Hela y somos los que acabaremos contigo uno poniéndose en guardia para atacar la diosa.

Atenea había recibido un duro entrenamiento, pero aunque ha pasado el mismo, una pelea real es algo muy distinto, la diosa aprieta el báculo en su mano  derecha y se dispone a atacar a sus enemigos cuando de repente una bola de energía aparece de la nada e impacta en uno de los hombres, arrancándole la cabeza de cuajo y haciéndola desaparecer mientras el cuerpo cae sobre la nieve, Atenea se sorprende ante este inesperado así como los sirvientes de Hela se ven sorprendidos por este ataque tan repentino.

  • ¿Quién demonios ha hecho eso?

Una figura a caballo aparece ante la mirada de los guerreros.

  • Yo Hilda de Polaris, rendiros o lo pasareis muy mal.
  • Vaya, vaya tenemos a dos mujeres que se sienten aventureras.

Hilda le observa sin sentirse intimidada por los cinco hombres, sin inmutarse incrementa su energía cósmica y utilizando su lanza acaba con otros tres, al ver a Hilda en acción la diosa atenea se arma de valor e incrementa su energía cósmica y acaba con el que quedaba en pie, las dos mujeres miran los cuerpos esparcidos en la nieve, mientras “Grani” hace un gesto de cortesía hacía Sléipnir con la cabeza.

  • ¡Estás bien?  

Atenea asiente.

  • Si muy bien, me alegra verte de nuevo.

Hilda sonríe.

  • Gracias.
  • Tengo la sensación de que me esperabas.
  • Así es, he venido a tu encuentro para ir en busca de Hela.

Atenea la mira.

  • ¿Sin que nos acompañe nuestros guerreros?
  • Nuestros guerreros tienen sus propias batallas que pelear…esta batalla solo nos concierne a nosotras dijo Hilda.

En ese momento el graznido de un cuervo hace que las dos mujeres interrumpan su conversación.

  • Veo que Odín esta con nosotras dijo Hilda al ver al cuervo.
  •  Eso parece, y donde se supone que tiene Hela su campamento.

Hilda mira al cuervo posado en la rama de un árbol.

  • Él nos guiara dijo sin dudar.
  • ¿Estás  segura?
  • Si…

El ave echa a volar y las dos mujeres se ponen en marcha siguiéndole….

 

En el palacio.

 

Niöhöggr observa la puerta de entrada al palacio, olisquea el aire en busca de enemigos y esboza una sonrisa y se relame. El dragón echa andar y se introduce dentro de la edificación, sus garras dejan surcos en el suelo, su aliento produce vaho, es tan grande que aduras penas cabe por el pasillo plagado de columnas, tiene sus alas plegadas en el cuerpo, cuando ante él aparecen varios guerreros que le impiden el paso.

  • Vaya, vaya todavía hay insensatos que pretenden pelear contra mí, dijo un Niöhöggr con un tono de burla en su voz ¿Quiénes sois?
  • Somos caballeros de oro mi nombre es Camus, caballero del signo de acuario.
  • Y el mío Aioria soy el caballero de oro del signo del león
  • Uhmmm, ya veo y que podéis hacer si hace no mucho tiempo acabe con la vida de uno de los vuestros in ningún esfuerzo.
  • Fuste tu, dijo un iracundo Aioria.
  • Jajajaj, veo que tu leoncito tienes mucha rabia dentro, bien, bien…mientras tu compañero es más frío que un muerto en un lago helado.

Las palabras del dragón son como dagas afiladas que apuñalan a sus rivales en su orgullo, el caballero de oro de leo se pone en guardia, pero Camus le detiene.

  • Espera…
  • Tú has escuchado lo que ha dicho.
  • Lo sé pero si nos dejamos llevar por la precipitación seremos derrotados.

Niöhöggr observa con deleite como los dos caballeros de oro discuten entre ellos, avanza hacía donde se encuentran estos.

  • ¡Ahora!  Dijo Camus.

Aioria incrementa su energía cósmica al máximo y se prepara para atacar, al mismo tiempo Camus hace lo mismo, el dragón los observa curioso, es demasiado paciente como para atacar a lo loco.

  • Por el rugido del león, Por la ejecución de la aurora.

Los dos ataques salen al mismo tiempo en dirección al dragón que los observa, no puede esquivarlos porque su tamaño es demasiado grande, pero no tiene ninguna preocupación por si alguno de los ataques le alcanza una enorme bola de energía le envuelve, mientras Aioria y Camus observan el resultado, el ataque del león dorado no ha causado gran daño a la piel impenetrable del dragón, pero sin embargo el ataque congelante de Camus ha conseguido convertir en una  gigantesca estatua de hielo, los dos caballeros de oro observan a la enorme bestia encerrada, Aioria y Camus creen que su rival ha sido vencido y se alejan del enorme dragón. Dentro del ataúd de hielo Niöhöggr abre los ojos y se dirige a sus rivales.

  • Creéis que una insignificante capa de hielo me va a detener.
  • ¿Estás vivo? Dijeron los dos caballeros dorados a la vez.
  • Por supuesto, he padecido desde hace milenios el frio extremo del Niflheim, así que es para mí una pequeña capa de escarcha.

Niöhöggr sacude su enorme cabeza y el hielo desaparece, el enorme dragón les mira y sin mediar palabra abre su enorme boca pero en vez salir una lengua enorme de fuego solo salen dos pequeñas llamas que caen al suelo, ante esto Aioria y Camus sonríen al ver el poco poder del dragón sin embargo las pequeñas llamas parecen reptar hacia ellos y a medida que esto ocurre su número aumenta, las llamas comienzan a rodear a los dos caballeros dorados que ven estupefactos que ante ellos hay una enorme pared de fuego que les rodea y que les aprisionan, los dos dorados saltan para escapar del circulo de fuego, Niöhöggr les observa esquivar su ataque, Camus y Aioria respiran de forma acelerada cayendo de nuevo al piso, el dragón no hace nada porque las llamas azules que estaban rodeando a los dorados vuelven a reptar hacía donde están…Camus se dispone a hacer su ataque más poderoso.

  • Por la ejecución de la aurora.

De sus manos sale un torrente de hielo que congelan las llamas que reptan por el suelo, el caballero de acuario ve que su poder ha detenido el fuego, pero ante sus ojos las llamas roen el hielo que las aprisionan y siguen su camino en busca de los dorados que estupefactos ven como de nuevo son rodeados y que las paredes de ese fuego azul son más altas que la otra vez, los dorados vuelven a saltar fuera del circulo de fuego pero esta vez Niöhöggr está preparado y abre sus poderosas mandíbulas a la vez que estira el cuello y consigue atrapar a uno de sus enemigos con los dientes, el desdichado es Aioria que se ve atrapado por las mandíbulas del dragón, siente como los huesos del cuerpo se quiebran todos a la vez, cuando siente la enorme presión de la mordida, la sangre del caballero de oro cae a chorros y mancha el suelo del palacio.

  • Ahh, es lo único que sale de la boca del caballero de oro, mientras Niöhöggr sacude su enorme cabeza, despedazando a Aioria y poniendo fin a la vida del caballero de oro, un brazo y las dos piernas caen al suelo, mientras el dragón engulle el cuerpo de una vez.

Mientras Camus lo ve todo, ve como su compañero es devorado por la enorme bestia y que solo queda de él sus extremidades que están en el suelo, el caballero de acuario esta sudando ya que de nuevo las llamas reptan hacía él…

  • Maldita pesadilla piensa para sí al ver que de nuevo una cortina de llamas azules le rodean de nuevo.

Vuelve a salir de la trampa, pero esta vez Niöhöggr no hace nada, solo se limita a observar al caballero de oro que le mira extrañado.

  • ¿Por qué no me has matado, como a mi amigo Aioria? Dijo con un tono de ira en la voz.
  • Soy paciente y cuando quiera acabare con tu vida, pero mientras tanto me entretiene ver como una y otra vez intentas escapar de mi ataque…llegara un momento en que no podrás más y entonces te estaré esperando.

Tres horas después…

Camus esta perlado de sudor y jadeando porque no hace más que intentar huir de las llamas que le persiguen además poco a poco le están deshidratando, mientras Niöhöggr lo observa todo, el dragón está jugando con su presa como si fuese un gato que juega con un ratón, Camus se ve de nuevo rodeado y de nuevo esquiva el fuego que comienza a subir y atraparlo, entonces Niöhöggr se prepara y estirando el cuello espera a que el caballero de acuario caiga al suelo, en ese momento la bestia lo atrapa con sus enormes garras y tras unos segundos en que los dos se miran, el dragón hace un gesto brusco y devora al caballero de oro de una sola vez, mientras traga a su presa mira hacía el palacio y satisfecho sigue su camino en busca de mas incautos que osen plantarle cara.

 

Cerca de la granja de Bud.

 

Syd y su gemelo hace ya tiempo que se marcharon del palacio, caminan por la nieve mientras el viento azota sus ropas  Bud camina observando el panorama a la vez que está preocupado por el bienestar de su hermano, el cual  sigue herido de gravedad pero aun así no le ha escuchado quejarse.

  • ¿Cómo estás?
  • Estoy bien no te preocupes.

Los dos hermanos siguen su camino cuando un grupo de individuos ataviados con armaduras, de entre todos ellos sobresalían dos de ellos, uno reconocido por Syd, una figura de fuerte constitución y rostro  osco y que expresa crueldad. Svípdag sonríe ante lo que ve, en cambio Syd le mira con mucho odio.

  • Vaya, vaya a quien tenemos aquí, un prisionero que tuvo la desfachatez de dejarme en ridículo delante de mis superiores.
  • Tengo ganas de ajustarte las cuentas dijo un Syd con la voz mas fría que nadie ha escuchado jamás.
  • Veo que mucho cariño no le tienes dijo Bud.

Como única contestación recibe un codazo en las costillas.

  •  Maldito trol, Halvor con voz ruda pone en orden a sus hombres, déjate de estupideces y ordena a tus hombres que les ataquen de una vez.

Svípdag frunce el ceño, pero obedece.

  • Haber ratas de cloaca mover vuestros apestosos culos o lo lamentareis.

Mientras los hombres de Hela obedecen la orden dada los hermanos se miran entre si y responden a su provocación incrementando su energía cósmica y se preparan para repeler el ataque, los soldados se abalanzan sobre ellos pero con habilidad los dos guerreros de Asgard esquivan su ataque y moviéndose a la velocidad de la luz acaban con los soldados que caen hechos pedazos al suelo, mientras Halvor y Svípdag observan atónitos la masacre de sus hombres que ha sucedido en un abrir y cerrar de ojos.

  • ¡Malditos! Acabare con vosotros.
  • Eso habrá que verlo, no eres más que un trol estúpido.

Bud mira extrañado a su hermano, el siempre educado Syd de Mizar,  los dos gemelos incrementan sus energías cósmicas.

  • Vale veo que tu tienes una cuenta pendiente con ese tipo con cara de amargado que no puede con ella, yo me encargare de su amiguito.

El trol con su enorme corpulencia es el primero en que desata las hostilidades.

  • Puño de Trol.

Detrás de su figura emerge otra de un trol mucho más grande y de sus manos salen miles de golpes tan duros como el granito, Syd ve el ataque de su rival pero al estar gravemente herido está un poco mermado en su condición física, el ataque le alcanza de lleno y nota como un terrible dolor se apodera de él, además a diferencia de su hermano el no posee su ropaje sagrado, el guerrero divino de levanta de la nieve mientras su sangre cae por la misma.

En ese mismo instante Bud y Halvor se enfrentan entre sí. El guerrero de las sombras toma la iniciativa contra su rival.

  • Por la garra del tigre negro.

Bud ataca con toda la fuerza y potencia que es capaz, Halvor se ve sorprendido ante la potencia de los golpes las enormes garras de Bud le alcanzan de lleno y el guerrero de la oscuridad cae al suelo, mientras su rival se acerca a donde esta, Halvor intenta ponerse de pie pero es golpeado de forma brutal por su rival.

Mientras Syd se pone de pie ante Svípdag, incrementa su energía cósmica y le ataca.

  • Por las garras del tigre vikingo.

El ataque de Syd es fulminante y sus garras alcanzar a Svípdag que le causan heridas de gravedad, el Trol ve como su pecho está atravesado y del cual sangra de forma abundante, este se mira a sí mismo y después a Syd.

  • ¡Maldito seas!
  • Y eso no es todo, dijo un Syd con un tono de voz frío como el hielo, prepárate para ser destruido.
  • Eso veremos…

Los dos oponentes se preparan para atacarse mutuamente, mientras tanto…

Bud sigue machacando a Halvor, el guerrero de las sombras al ser un guerrero agresivo, tomo la iniciativa desde el primer momento.

El guerrero de la oscuridad a acabado por ser un amasijo de carne mientras Bud le golpea con sus garras una y otra vez, al final el guerrero de las sombras acaba con el desdichado guerreros de las sombras él cual nada pudo hacer contra un rival mucho más agresivo.

Mientras Syd y Svípdag siguen con su enfrentamiento particular, el trol es un adversario duro de pelear pero Syd guarda un as bajo la manga.

  • Prepárate para ser anquilosado.
  • Estas muy confiado para decir esto….
  • Lo estoy…

Syd incrementa su energía cósmica hasta el límite y un torrente helador se nota cada vez más y rodeaba a ambos combatientes.

  • Voy a desencadenar la cólera de los océanos del gran norte.
  • Eres demasiado fanfarrón.
  • De veras…Que el átomo azul caiga sobre ti y te destruya.

Del cuerpo de Syd sale lo que parece una enorme esfera de energía de color azul y que se desplaza a la velocidad de la luz, el ataque es tan devastador que Svípdag no puede detenerlo y acaba siendo desintegrado por completo, Mientras esto ocurre Bud lo ha presenciado todo y se acerca a su gemelo que suda y jadea por el esfuerzo.

  • Menuda paliza le has dado. Syd le mira.
  • Ya le dije que me lo iba a pagar y así asido.
  • Ya veo…¿Cómo estás?
  • He estado mejor, dijo Syd viéndose las heridas pero sobreviviré.

En ese momento una explosión hace que los dos se vuelvan a ver lo que ha pasado y ven con horror que el palacio cae echo mil pedazos mientras una enorme nube de polvo se alza hacía el cielo.

 

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  • ¿Qué demonios a pasado?
  • No tengo ni idea pero será mejor que vayamos, dijo Syd.

Los dos hermanos echan a correr de vuelta al palacio, mientras en el mismo…

 

En el palacio.

 

Niöhöggr había llegado hasta el altar del señor de Asgard, en ese momento remonta el vuelo y planea por los alrededores cuando una bola de energía sale disparada hacía él, el dragón con su aguda vista la esquiva sin dificultad y a su vez lanza un torrente de fuego azul que impacta de lleno en el palacio que se derrumba poco a poco, en ese instante ve varias figuras todas embutidas en unas armaduras de oro igualitas que las de los dos caballero que ha matado un tiempo atrás y también un guerrero que porta una lira sus finos oídos escuchan la música y se empieza a sentirse como hipnotizado, planea mientras sacude la cabeza y acaba por aterrizar delante del grupo que está delante de él.

  • Bueno tenemos visita dijo Saga a los demás, viendo como la bestia se posa delante de ellos.les mira fijamente a los ojos.
  • Estamos preparados dijo Milo.
  • Bien.

Sin que Niöhöggr sospechara nada, de la lira del músico se expanden y lo atrapan por todas partes, el dragón sigue estando hipnotizado por la música que toca el músico, mientras las cuerdas aprietan al dragón, Saga y Dhoko observan cómo Niöhöggr está paralizado.

  • ¡Ahora! ¡Milo, Shura!

Los dos caballeros de oro aumentan sus energías cósmicas

  • ¡Excalibur, por la aguja escarlata!

 

Los ataques de los dorados impactan en el cuerpo del dragón, pero como paso con los ataques de Camus y Aioria estos no le causan ningún daño, estos ataques hacen que el dragón despierte de su sopor y Mime nota la enorme fuerza de la bestia.

  • Casi no puedo sujetarlo dice.

Mientras Niöhöggr comienza a moverse y a desatarse del ataque del réquiem de las cuerdas, Saga y Dhoko tienen que intervenir lo antes posible, el primero es el caballero de oro de libra, aumenta su energía cósmica al máximo, en ese instante el dragón consigue destruir las cuerdas de Mime y se eleva sobre los cielos.

  • Cien dragones de Rozan, de las manos del caballero de oro salen imágenes de dragones asiáticos en dirección a Niöhöggr.

El dragón ve como unos dragones de una forma diferente a la suya se dirigen hacia él.

  • Vaya parecen dragones, pero son mucho más pequeños. Pero no se inmuta y con una enorme lengua de fuego azul detiene el ataque del caballero de oro.

Dhoko mira incrédulo, mientras el dragón aterriza y se enfrenta a todos sus adversarios a la vez.

  • Veo que sois tenaces y además valientes, pero vais a correr la misma suerte que vuestros amigos.
  • A que te refieres dijo Saga.

Niöhöggr abre sus enormes mandíbulas y regurgita las cabezas de Aioria y Camus, estas caen al suelo y sus amigos ven en los ojos sin vida de el caballero de oro de leo y del de acuario y se ve el terror reflejado en sus ojos inertes.

  • Fueron valientes pero al final acabaron siendo mi almuerzo.
  • ¡Maldito! Dijo Shura.
  • Ohh…vamos es mi naturaleza ya sabéis el depredador siempre se come a su presa.
  • Tu destino será morir aquí dijo Saga.
  • De veras…
  • Así es, Milo, Shura, Afro y Mime, vamos…

Mime comienza a tocar su lira y la música inunda el lugar, Niöhöggr levanta el vuelo y se aleja del grupo, Saga y el resto le observan intrigados.

  • ¿Qué está haciendo?
  • Ni idea, Mime sigue tocando su lira mientras la música inunda el lugar.

En ese momento otro dragón aparece volando por el Este, cuando Niöhöggr regresa y comienza a lanzar llamaradas azules.

  • ¡Apartaros!  Dijo Dhoko.

Los caballeros y el guerrero divino se apartan justo a tiempo, Saga, Dhoko y Shaka se preparan para luchar contra el dragón, El caballero de virgo se coloca en la posición flor de loto y se concentra, mientras Dhoko y Saga incrementan sus energías cósmicas y se preparan para atacar al  dragón.

  • Por los 100 dragones de Rozan, el ataque de Dhoko sale a la velocidad de la luz.

Al mismo tiempo Niöhöggr lanza una enorme lengua de fuego azul, pero en vez de alcanzar a sus rivales, el fuego les rodea.

  • ¡Maldito! Dijo Saga.

El caballero de oro de géminis se prepara para atacar. Una gran cantidad de energía salen de sus manos a gran velocidad su ataque va dirigido hacía donde esta Niöhöggr, pero el dragón que esta volando lo ve con claridad y lo esquiva a la vez que hace una pasada casi arras de suelo y usando su cola derriba a sus enemigos dejándolos inconscientes, los caballeros de oro caen al suelo excepto Shaka que está protegido por un campo de energía que ha evitado ser golpeado por la cola del dragón, esto le sorprende.

  • Vaya interesante. El caballero de Virgo sigue en su posición de flor de loto,

Hace un gesto con los dedos y de repente se ve una imagen enorme de Bud, el dragón la observa intrigado. El dragón aterriza y camina mientras olfatea el aire y sonríe.

  • ¿Crees que me vas a engañar con esa ilusión?

El dragón sigue su fino olfato y logra descubre donde se encuentra Shaka, ante el caballero de virgo se planta la bestia que alarga su cuello hacía donde está su adversario y sonríe ante lo que ve…un hombre sentado y con los ojos cerrados, Shaka hace otro gesto con la mano y Niöhöggr ve como unas figuras monstruosas salidas del mismo infierno, pero para un dragón que ha vivido una eternidad en el reino de las sombras permanentes son imágenes a las que esta mas que acostumbrado y sacudiendo la cabeza y sigue avanzando y no espera al siguiente ataque de su rival, abre sus mandíbulas y de ellas sale unas pequeñas llamas que impactan en el campo protector del caballero de Virgo, Shaka sonríe confiado de que su protección lograra aguantar el ataque del dragón.

  • Vas a tener que hacerlo mejor.

Niöhöggr le mira confiado.

  • Pronto serás uno más de mis victimas, caballero.
  • Estas muy confiado.
  • Lo estoy…

En se instante las llamas comienzan a roer el campo de fuerza y la vez que se hacen poco a poco más grandes y el caballero de Virgo empieza a sentir el calor.

  • Si sigues así vas a acabar frito, Niöhöggr se burla de Shaka, el cual no tiene más remedio que desactivar el campo de fuerza quedándose a merced del dragón.

Este está dispuesto a atacarle, abre sus fauces y sale una enorme lengua de fuego azul, pero de repente el fuego topa con una barrera invisible y este rebota y vuelve hacía un sorprendido Niöhöggr, Mu se ha interpuesto entre Shaka y el dragón y con su muro de cristal impide que el fuego llegue, en ese instante “Skadi” lanza su fuego hacía Niöhöggr que se sorprende ante la presencia de otro de su misma especie, el dragón levanta su cabeza  y ve su congénere que lleva a un par de humanos sobre los lomos.”Skadi” se aleja de donde esta Niöhöggr y aterriza en un lugar para permitir que Alberich bajara.

  • Ayuda a Mu con los demás.

Alberich asiente y se aleja, al mismo tiempo que “Skadi” despega de nuevo y observa la figura de Niöhöggr que se acerca a toda velocidad, Siegfried se da cuenta y da ánimos a su grandullona compañera.

  • Vamos “Skadi”

El dragón bate con fuerza sus alas, pero Niöhöggr es mucho más grande y por lo tanto más rápido, “Skadi” gruñe mientras Niöhöggr le gana terreno, Siegfried se gira y observa al enorme dragón que está cada vez más cerca. Pero ve el bosque cercano y se introducen por él intentando despostar a Niöhöggr, al ser más pequeña puede zigzaguear entre los árboles, sacándole ventaja al enorme dragón que por su trabajo, le es mucho más complicado. “Skadi” toma ventaja y se acerca a las ruinas del palacio donde esta Mu, Alberich y los demás, el dragón se acerca, mientras Mu se concentra y ante la mirada de los presentes desaparecen, mientras Niöhöggr que acaba de salir del bosque no sabe donde se han metido el otro dragón y su jinete, en ese momento aparecen “Skadi” y agarra a Niöhöggr por el cuello y lo muerde con fuerza el enorme dragón que  emite un gruñido de queja al mismo tiempo Siegfried en un momento rapidísimo salta y aterriza en el lomo del enorme dragón, al ver esto “Skadi” suelta a su presa y se retira a proteger a los heridos que hay entre las ruinas del palacio,  Niöhöggr nota al intruso sobre su espalda y comienza a hacer giros sobre si mismo intentando deshacerse de su incomoda carga, pero Siegfried se aferra a las escamas del dragón y Niöhöggr no puede deshacerse de su molesto pasajero, el héroe legendario consigue desenvainar a Gram y con un movimiento descendente se clava en la dura piel del dragón, Niöhöggr emite un rugido de queja, mientras sangra, Siegfried se agarra al mango de la espada y nota como el dragón desciende y aterriza en la nieve, Siegfried desclava su arma y de un salto desmonta del enorme animal, Niöhöggr está furioso pero es un dragón muy prudente y no se deja llevar por su ira, observa a su nuevo rival y por una vez tiene miedo.

  • Tú eres diferente al resto, pero aun así acabare contigo.
  • Veremos quién muere primero…

Los dos rivales se miden y es el dragón el primero en atacar, lanza una llamarada de fuego azul hacía Siegfried, este lo esquiva y blandiendo el arma da un mandoble y corta la piel del dragón, su sangre mancha la nieve.

  • ¡Maldito!, es la primera vez que alguien osa herirme en toda mi existencia.
  • Eso está bien, pero aun no he acabado contigo, ¿Seguimos?

Niöhöggr lanza otros ataques pero sin dejar su punto débil a la vista, el dragón es demasiado listo y aunque Gram le ha causado heridas esta no son suficientes para acabar con él, entonces Siegfried solo tiene una opción, se pone delante de la enorme cabeza del dragón y ante la incredibilidad de este, clava la espada en la nieve.

  • Vamos a ver de lo que eres capaz lagartija, ¿Serás capaz de comerme?  
  • Eres un estúpido….

Las fauces de la bestia van disparadas hacía donde está el Héroe inmortal, este le esquiva y con un salto acaba en la cabezota del dragón, sin embargo las mandíbulas son detenidas por las fuertes manos del guerrero, Niöhöggr nota como sus fauces no pueden ni abrirse ni cerrarse del todo debido a la fuerza descomunal de su rival, así que levanta su cabeza y por lo tanto su cuerpo, Siegfried que tiene a su rival preso se da cuenta de la presencia de Mu que se ha tele trasportado.

  • ¡Ahora! ¡Clávale la espada en el corazón!

El caballero de oro de aries se acerca a donde Gram esta clavada, agarra el arma con las dos manos, mientras observa como Siegfried mantiene presas las mandíbulas de Niöhöggr, mientras este trata de zafarse de su opresor, Mu sonríe…

  • Esto es por Aldebarán, por Camus, por Aioria, por Tholl y por todos nuestros amigos.

Sin esperar más moviéndose a la velocidad de la luz clava la espada en el corazón de la bestia, Siegfried nota como las fauces del dragón pierden fuerza y nota como este poco a poco va perdiendo la vida, de un salto se coloca junto a su amigo Mu que observa la espada clavada en el corazón del dragón y suspira.

  • Te lo dije, por muy fuerte que seas te daríamos muerte dijo mirando a Mu a su lado.

Niöhöggr toma una bocanada de aire por última vez y cierra los ojos cayendo muerto en la nieve.

 

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  • ¿Buen trabajo? Dijo dándole una palmadita en el hombro.
  • Si…por fin la bestia ha caído.
  • Ha causado mucho daño… pero su amenaza por fin acabo, vamos a llevarnos su cabeza

Siegfried se acerca al cadáver del dragón, desclava a Gram y acercándose a la cabeza de Niöhöggr, con un movimiento descendente le corta la cabeza de un solo tajo. En ese instante “Skadi” aparece por el horizonte…

 

Mientras en el campamento de Hela…

 

La diosa de la muerte ajena a lo que ha pasado con la muerte de Niöhöggr está en el campamento ataviada con su armadura divina cuando a lo lejos nota la presencia de dos energías cósmicas de inigualable potencia y se prepara para la batalla final que dirimía el destino de esta guerra…

 

CONTINUARA.


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#4 Macairo de Cancer

Macairo de Cancer

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Publicado 04 agosto 2018 - 20:58

Capítulo 7: Cautivos

 

A partir de la información que le entregó Aiacos a Albiore, una importante excavación, dirigida por los ejércitos del Olimpo en secreto, estaba siendo llevada a cabo en el desierto de Nevada en los Estados Unidos, por lo que la orden del Caballero de Plata fue que la nave se dirigiera hasta allí. No debía de preocuparse por los sistemas de detección aérea de dicho país, este había sido devastado en la primera oleada de ataques que realizaron los ejércitos del Olimpo, tan solo debían de preocuparse de no ser vistos por estos.

 

Mientras esperaban que la nave llegase, el equipo de la tripulación comenzó a hacer los preparativos para esta misión. Rafaelo tomó una siesta en su camarote, el cual compartía con el Caballero de Cristal. Ante los fuertes ronquidos de su compañero de habitación, este optó ir a tomarse un baño, por otro lado, Krishna fue a la enfermería a que le revisasen una herida que se había abierto en su batalla contra Maxul, Albiore fue hasta una habitación sin ruido para intentar comunicarle las noticias al Patriarca Dohko. Bud y Jango se sentaron a conversar en la sala de juntas la cual poseía una mesa la cual en ese momento se encontraba vacía.

 

Platicaron sobre distintos temas, actualidad, noticias del frente, la situación en Asgard, el movimiento de los Ejércitos del Olimpo, etc. A Jango le caía bien Bud, era un soldado y muy experimentado, un digno dios Guerrero. Este le contó su anécdota acerca de la batalla que ellos habían tenido contra aquel Titán, en el segundo asalto al Castillo de Hades.

 

-Dijo que no era el único.-rememoró Bud preocupado.-Se necesitó un ataque de gran magnitud para acabar con él, ¿Qué tal si tienen de reserva un ejército entero de esos?.

 

-Van a caer.-afirmó Jango confiado.-Por más poderosos que sean, solo tienen una cabeza cada uno. Córtasela y se dejarán de mover, ya lo verás.

 

-No creo que sea tan sencillo.-reflexionó Bud, aunque ya no parecía darle tanta importancia al tema.-Y quizás tengamos suerte, es decir, hemos gozado de mucha hasta ahora, ¿No?.

 

-Bueno, es cierto...-le corroboró Jango. Luego de una pausa, decidió cambiar el tema.-Por cierto, me dijeron que tú estuviste allí con Albiore y Cristal desde el principio, ¿No es así?.-preguntó.

 

-Creo que "desde el principio" no es el término que yo usaría.-respondió Bud.-Todos los compañeros que en verdad estuvieron junto a Albiore desde el principio, murieron, a excepción de Aioros. En cambio, estuve allí cuando se pasó por Asgard, y lo acompañé por el Inframundo.

 

-¿Al inframundo?.-preguntó Jango, sorprendido e incrédulo a la vez.

 

Y en eso, la puerta de la sala de juntas se abrió, dejando al descubierto al Caballero de Cristal quién aún estaba secando su cabello con una toalla. Volvía a vestir su Armadura, preparado para cuando la Aryan Knight aterrice. Detrás de él estaba Rafaelo aún somnoliento, Cristal le había despertado para que su compañero esté preparado cuando sea necesario.

 

-Yo soy testigo de eso.-afirmó Cristal quién había oído la conversación.-Yo estuve ahí cuando hicimos un sorteo para ver quién acompañaría a Albiore hasta el inframundo.

 

-Sorteo...-repitió Jango, sospechando acerca de a que se refería su compañero.

 

-Jugamos a la ruleta rusa.-dijo Cristal como si fuese un tema natural.

 

Y dicho eso, se sentó en una silla libre. Rafaelo también lo hizo mientras se reía.

 

-¿Eso es verdad?.-preguntó sonriendo.-Debes contármelo algún día.

 

El Caballero de Cristal asintió. Nótese que cuando este hacía alguna expresión con su rostro, sus cicatrices en el rostro resaltaban, detalle que no pasó desapercibido por Jango ni por Rafaelo.

 

-Por cierto...-comenzó a decir Jango, dirigiéndose a Cristal.-Me estaba preguntando últimamente, ¿Dónde te hiciste esas cicatrices?.

 

-Ah, ¿Estás?.-le preguntó Cristal, señalándose el rostro.-Mi padre era un alcohólico...-comenzó a decir en tono natural.-Un día bebió más de la cuenta y se puso violento. Mi madre tomó un cuchillo de la cocina para defenderse, a él no le gustó eso, ni si quiera un poco. Lo vi todo...-afirmó mirando a todos los presentes mientras fruncía el ceño.-El volteó hacia mi y me preguntó, ¿Por qué tan serio, hijo?, y me colocó el cuchillo frente a mi rostro. "Le voy a poner una sonrisa a ese rostro", dijo.

 

-¿Eso es cierto?.-preguntó Jango, abriendo los ojos.

 

-Nah...-respondió Cristal, meneando la cabeza, para luego mirarle.-Uno de tus hombres me lanzó un rayo ken en la isla de la Reina Muerte, y me deformó el rostro, es todo.

 

-Hay...-se lamentó Jango, sin cambiar su expresión de sorpresa.-Bueno, lo siento...

 

-Ni me importa.-le calmó Cristal.-Me ofrecieron llevar una máscara como el fracasado que enseña en la isla de la Reina Muerte, pero la rechacé, me gustan mis cicatrices a decir verdad.

 

Y una vez que Cristal dejó de hablar, Bud miró a Rafaelo.

 

-Bien, Caballero de Junini.-le dijo.-Es hora de que comiences tu historia, ¿En qué momento te uniste al grupo?.

 

-Soy un Caballero Sonota.-explicó Rafaelo.-Pero hice un trabajito que podríamos considerar "ilegal", bajo los ojos del Santuario, claro.-aclaró ante la mirada de desaprobación de Bud.-Eh... Contrabando ilegal de plantas alucinógenas...

 

-Pero eso es ilegal en muchas partes del mundo.-le contradijo Bud, frunciendo el ceño.

 

Por otro lado, Cristal y Jango se rieron.

 

-Sí, ya lo sé...-lo reconoció Rafaelo.-Cuando me atraparon con las manos en la masa, uf... Se armó un despelote bárbaro.-comentó en tono sarcástico.-Ya tenía cargos por otras estúpideces, ya sabes... Sobornos, peleas con otros caballeros, trabajar estando ebrio, cosas así. Pensaron seriamente en quitarme la Armadura y el rango de Caballero, pero uno de los jerarcas de alto rango, Saga de Géminis, intervino para que la condena sea menor, así que solo me suspendieron por un par de meses. Y después me enteré por que él habló en mi nombre...-y miró a todos los presentes.-El cargamento era para él...

 

-Perdona que te interrumpa.-dijo Bud alzando las dos manos.-Pero, siendo así, ¿Cómo demonios te volviste un Caballero?.

 

-Es que en realidad no soy un Caballero por así decirlo.-respondió Rafaelo.-Entrené para obtener una Armadura, sin embargo, al final de mi entrenamiento, Tony, uno de los altos jerarcas, al que nosotros le llamábamos "El loco Tony", vino hasta mi y me dijo.-y Rafaelo comenzó a imitar la voz de un hombre con voz gruesa.-"Mira, Rafaelo, eres buen sujeto y todo, lo sé, pero... No da... ¿Entiendes?, es decir, eres una mi$rd@, Rafaelo, un desastre, uno de los peores reclutas que vi en toda mi vida, así que por favor, si algún día un sujeto te ofrece unirte a él para irte del Santuario, vete a la reverenda mi$rd@, por favor". Pero el Patriarca Shion había visto mis habilidades y me ofreció un puesto entre los Caballeros Sonotas, y aquí estoy.

 

Estaba claro, a Bud no le agradaba mucho Rafaelo pero estaba dispuesto a colaborar con él por el momento. Aún así recordó a Jango e inmediatamente se le vino a la mente que él posiblemente había hecho cosas peores como líder de los Caballeros Negros. Estaba allí, en medio de todo un grupo de "marginados", guerreros virtuosos y despreciables, honorables y pragmáticos, personas no muy valoradas por sus aspectos sociales, pero cuyos superiores no dudan en llamarlos cuando todas las demás tácticas convencionales fallan.

 

Se marchó de la habitación dejando solos a Cristal, Rafaelo y Jango, y se quedó de pie en un pasillo de la nave, solo, aguardando hasta que esta llegase a su destino. Luego de estar largo rato en silencio, sacó de su bolsillo una daga maltratada por el tiempo, en cuya empuñadura había una B. Se quedó mirándola largo rato, y no se percató de que Krishna, quién regresaba de la enfermería (con unas cuantas banditas en el rostro, y una venda en su brazo derecho), se acercó sigilosamente hasta él, y se quedó de pie cerca hasta que finalmente decidió romper el silencio con su gruesa voz.

 

-¿Qué es eso?-le preguntó el General Marina.

 

Bud se sobresaltó un poco por esto y estuvo tentado en guardar la daga rápidamente, pero se detuvo al darse cuenta de que esto no serviría de nada, que su compañero ya le había visto con ella.

 

-¿Cuanto estuviste observándome?-le preguntó Bud molesto y frunciendo el ceño.

 

-No mucho.-le respondió Krishna en tono natural.-Por cierto ¿Me vas a decir que tienes entre manos?-volvió a preguntarle.

 

-Ah ¿Esto?-dijo Bud primero mirando a su daga y luego hacia Krishna, dejando de fruncir el ceño e intentando quitarle importancia a la daga.-No es nada, es una simple arma de reserva que llevo conmigo.

 

El General Marina notó el nerviosismo en la voz del dios Guerrero por lo que no dejó de insistir y se la arrebató de la mano en un movimiento rápido que ni el mismo Bud pudo prever. Si el General Marina lo hubiese intentado antes del asalto al Castillo de Hades, posiblemente habría fallado, pero desde su pelea con Maxul, sus habilidades y sentidos se habían agudizado.

 

-¡Oye!-le gritó Bud molesto.-¡Devuélveme eso!

 

Pero fue demasiado tarde, y Krishna desenfundó la daga. Como lo esperaba, la hoja estaba impecable aún a pesar de que la funda estaba un tanto maltrecha por el pasar de los años. Pero no pudo revisarla mucho ya que Bud se la quitó rápidamente y la volvió a enfundar.

 

-Esa arma nunca ha visto una batalla.-afirmó Krishna astutamente.-Incluso dudo que alguna vez la hayas utilizado para algo.-y luego sonrió de forma burlona.-No me digas que ese objeto tiene un valor sentimental para ti.

 

El dios Guerrero de Mizar Zeta estaba preparado para contradecir las palabras del General Marina, y estuvo tentando de intentar inventarse cualquier excusa que justificase el hecho de que portara tal daga, pero para su sorpresa, el deseo de revelar la verdad fue más grande que esto.

 

-Así es.-respondió Bud hecho una furia.-Lo tiene ¿Algún problema con eso?

 

Y dicho eso, se lo guardó en el bolsillo nuevamente. Krishna estaba a punto de hablar nuevamente, pero ambos fueron interrumpidos por Albiore de Cefeo quién acababa de llegar. Vestía su Armadura de Plata, y llevaba en manos su Ak-47 de plata.

 

-Bud, Krishna.-les llamó a ambos, en tono natural.-¿Qué hacen acá?

 

Ambos giraron la cabeza hacia Albiore quién comenzó a caminar tranquilamente hasta donde se encontraban ellos. Bud permaneció quieto, pero Krishna se le adelantó y fue con el Caballero de Plata, algo que preocupó al dios Guerrero puesto que temía que le hablase a Albiore acerca de la daga que llevaba consigo. Pero Krishna no lo hizo, más intentó desviar la pregunta inicial de Albiore.

 

-Estábamos teniendo una conversación amistosa.-afirmó Krishna naturalmente.-Y luego emprendimos una inspección rutinaria en la nave, ¿Y tú?-le preguntó a Albiore.

 

-Ya he contactado con el Patriarca.-le respondió Albiore seriamente.-Se ha enterado de la situación. Tal parece que está retrasando el ataque al Olimpo por nosotros así que espero que valga la pena lo que sea que vayamos a encontrar en esa excavación.-y luego encaró a ambos guerreros.-Avisen a todos que llegaremos pronto al desierto de Nevada.-les ordenó.

 

...

 

Asterión intentaba conducir el auto, tarea de gran dificultad a causa de que las rutas alemanas se encontraban en un estado lamentable a causa de una guerra civil que había comenzado en el país. Conducía siguiendo las indicaciones de Heiser, con el fin de llegar hasta la base militar de la que él les había hablado unas horas antes. Ya había oscurecido, lo que les daba más seguridad a Asterión, Sirius y a Heiser a causa de que así sería menos probable de que el ejército del Olimpo les encontrase. De todas formas no pasaba ninguna alma por las rutas además de ellos, por lo que si alguien se acercaba, ellos se enterarían al instante.

 

Luego de un largo viaje, lograron ver a la dichosa base militar a lo lejos, iluminada como una antorcha encendida en medio de la oscuridad. Ocupaba una parcela de tierra cuadrada, y se encontraba resguardada por grandes vallas electrificadas. A lo alto se alzaban torres de vigilancia las cuales posiblemente se encontrarían ocupadas por francotiradores. Sirius pudo ver un aeropuerto lleno de cazas de combate, y cerca un estacionamiento en donde estaban apostados varias docenas de tanques.

 

-Allí es.-le indicó Heiser a Asterión.

 

Se aproximaron un poco más a esta hasta que pudieron ver un camino  de tierra que llevaba hasta la entrada de la base la cual estaba vigilada por un puesto de control conectado a una valla la cual no se levantaría a no ser que el guardia diera la orden. Asterión se aproximó hasta este y bajó la ventanilla del auto con el objetivo de hablar con quien quiera que sea que se encontrara allí vigilando. Fue grande su sorpresa al percatarse de que el puesto de control se encontraba completamente vacío.

 

-Aquí hay algo raro.-afirmó Asterión un tanto confundido.-¿No se supone que debería de haber alguien vigilando la entrada?

 

-Sería lo normal.-le corroboró Heiser quién también parecía desconcertado.

 

-Tendremos que bajar para averiguar qué sucede.-dijo Asterión.

 

Y dicho eso, bajó del auto y se aproximó hasta la valla, mientras tanto Heiser y Sirius hicieron lo mismo. Heiser miró de arriba a abajo la valla, le apuntó con su brazo derecho y le dio un potente golpe la cual la mandó despedida hasta el otro extremo, chocó contra una estructura, y se hizo añicos. El soldado alemán se quedó estupefacto por esto, pero Asterión y Sirius entraron naturalmente ya que para ellos era algo común el destruir de un solo golpe un objeto tan resistente como ese.

 

Los tres entraron y se pasearon por la base la cual parecía estar desierta. Pasaron por estructuras con alojamientos para los soldados, armerías, comedores, talleres, salas de entretenimiento, etc. No parecía haber nadie, o al menos eso creyeron por un momento hasta que tanto Asterión como Sirius se percataron de que en realidad estaban siendo observados por varios ojos a la vez. Ambos se detuvieron en seco y voltearon con gran velocidad, y gracias a esto pudieron ver como siluetas, a lo lejos, se ocultaban. Heiser también se detuvo al darse cuenta de que los otros dos ya no avanzaban.

 

-¿Qué hacen?-les preguntó a ambos Caballeros.

 

-Nos vigilan.-respondió Asterión seriamente.

 

Al oír esto, Heiser retrocedió hasta donde estaban ellos, y vio hacia la nada con la esperanza de poder encontrarse con algunos de sus camaradas.

 

-¡Oigan!-les gritó.-¡¿Me escuchan?!-preguntó a quién quiera que sean aquellos que les seguían.-¡Soy yo, Heiser!

 

Y al oír ese nombre, se escucharon murmullos por toda la base. Sirius y Asterión intercambiaron miradas. Finalmente, una voz, a lo lejos, se escuchó.

 

-¡¿Heiser?!-preguntó una voz masculina.-¡¿Eres tú en verdad?!

 

Y luego de eso, varias luces de linternas se pudieron divisar, las cuales provenían de varias direcciones. Las llevaba militares que vestían el mismo uniforme que Heiser, y la mayoría portaban fusiles G36. Eran un grupo numeroso, de quizás doscientos soldados, y su cabecilla era un soldado de cabello claro y barba rala. Este era quién había reconocido la voz de su compañero, y también a quién Heiser se dirigía.

 

-¡Heinrich!-le saludó Heiser, alegre.

 

-¡Heiser!-exclamó Heinrich.-¡Pensábamos que estabas muerto!-y luego vio a los dos Caballeros de Plata.-¿Quienes son estos sujetos?-preguntó.

 

-Ellos son Sirius y Asterión.-les presentó Heiser a sus compañeros.-Son dos guerreros muy poderosos, no me creerían si les dijese de lo que son capaces.-afirmó el soldado.

 

Uno de los soldados alemanes que estaba presente, de cabello oscuro y mandíbula cuadrada, corroboró esa aclaración.

 

-Eso es cierto.-afirmó con una voz gruesa.-Yo les vi. Uno de ellos destruyó la entrada con tan solo un golpe.

 

Y dicho eso, todos los soldados comenzaron a hablar en alemán entre ellos, parecían estar discutiendo algo. Algunos sonaban escépticos, otros sorprendidos. Esto molestó un poco a Asterión quién era el único presente que no entendía nada de lo que hablaban, en cambio para Sirius y Heiser, el alemán era su lengua madre, y siguieron la conversación.

 

-¡Oigan!-les gritó Asterión a todos, interrumpiéndolos.-¿Pueden dejar de hablar entre ustedes? No hemos venido aquí a perder el tiempo. Oímos que algo extraño estaba sucediendo por aquí.

 

-Es cierto.-le corroboró Heiser.-¿Qué se está cociendo por aquí?-les preguntó a sus compañeros.

 

Heinrich y los demás soldados, al oír esto, comenzaron a mirarse a los rostros los unos a los otros, con preocupación y nerviosismo. Y ante las expresiones de confusión de Heiser, Asterión y Sirius, decidió hablar.

 

-Merkel está aquí.-dijo Heinrich con dificultad.-Y nos ha ordenado reunirnos aquí para rendirnos hasta el enemigo. Todos los altos mandatarios de cada país Europeo (y creo que también de otros países como Japón o Estados Unidos) han recibido una "oferta de paz" la cual exigía la rendición de las fuerzas armadas a cambio de no ser exterminados.

 

Esa respuesta sorprendió a los tres, sobretodo a Sirius quién frunció el ceño como nunca antes lo había hecho, estaba verdaderamente furioso.

 

-¡¿Qué dijiste?!-les pregunto con cólera.-¡¿Cómo pudieron permitir eso?!

 

Los soldados alemanes se sobresaltaron ante tal reacción por parte del Caballero de Plata. Por otro lado era Heinrich quién más sorprendido estaba puesto que Sirius se dirigía a él.

 

-Escucha...-comenzó a decir con la voz quebrada.-No es que nos agrade la idea pero tampoco podemos hacer nada, son órdenes de arriba, ¿Entiendes?

 

-"Ordenes de arriba".-repitió Sirius en tono burlón y luego miró a su alrededor, dirigiéndose a todos los soldados.-Escúchenme, grupo de ineptos, ustedes son soldados alemanes, y los soldados alemanes jamás se rinden ¿Les quedó claro?-les preguntó e hizo una pausa, para luego continuar.-Los soldados alemanes no fueron derrotados en la Segunda Guerra Mundial sin antes dar todo lo que tenían, aún a pesar de que los atacaban por todos los frentes y les cortaban las líneas de suministros todo el tiempo. Eran guerreros, y ustedes descienden de ellos, lo llevan en la sangre. Díganme, ¿Cómo creen que se sentirían ellos si vieran que sus descendientes son unos fracasados que no pueden proteger lo que ellos amaron? ¡Pónganle huevos, j@der!-y luego miró directamente a Heinrich.-Llévame hasta Merkel ahora.-le exigió.

 

El soldado alemán no puso objeciones, asintió con la cabeza, y comenzó a caminar hacia el norte guiando a Sirius quién le siguió de cerca. Asterión no dudó en seguir a su compañero. Por otro lado, los demás soldados quedaron inmóviles, conmocionados por ese discurso que Sirius había recitado, es más, en realidad había sido un reproche. Heiser se colocó al frente de todo el grupo y volteó hasta estos.

 

-Ese hombre no se equivocó en nada de lo que dijo.-afirmó Heiser con decisión.-Era nuestro deber proteger nuestra tierra y no hicimos nada para evitar que todo esto sucediera. Voy a apoyarlo.

Y dicho esto, siguió a Sirius, Heinrich y a Asterión los cuales ya se les habían adelantado. Pasado un momento, el soldado de la mandíbula cuadrada sonrió y decidió seguir a Heiser quién aún no estaba muy lejos.

 

-¡Por fin alguien pone orden!-exclamó mientras marchaba, empuñando con decisión su rifle francotirador.

 

Y no se fue solo ya que al menos una docena de soldados le siguieron. Luego otro par decidió marchar también, luego otra docena, y así siguió hasta que finalmente todos los soldados marcharon hasta donde Merkel se encontraba.

 

Heinrich condujo a Sirius y Asterión hasta un gran edificio de ladrillo en medio de la base militar, cuya entrada eran unas doble puertas de un color verde oscuro, blindadas. Del interior se oían cientos de voces, todas gritando cosas diferentes, sin embargo los dos Caballeros de Plata no tenían ni idea acerca de como la estructura luciría por dentro a causa de que no tenía ninguna ventana.

 

-Aquí es.-le dijo Heinrich a Sirius.-Allí adentro podrás encontrar a la canciller junto a diversos funcionarios del gobierno. El resto de las fuerzas armadas se encuentro dentro, y también están abajo, en un bunker subterráneo.

 

Mientras él le hablaba, Heiser les alcanzó y se posó cerca del grupo, formando un cuarteto. Luego de oír lo que Heinrich tenía para decir, Sirius no lo dudó en ningún instante y se acercó a la puerta. Respiró hondo, y le propinó una patada la cual provocó que esta, por más blindada que se encontrara, se abriera de par en par, emitiendo un muy agudo ruido que inundó a toda la gran sala, y cayó a todo el mundo. Sirius no perdió el tiempo y entró seguido de Asterión, luego de Heinrich, y finalmente por Heiser.

 

Adentro había una gran sala de mando repleta de computadoras ocupadas por estadistas y otro tipo de trabajadores. Los funcionarios del gobierno se paseaban por la sala, controlando que todo salga bien. También habían militares por todos lados, portando sus rifles, y cuidando que no hayan disturbios. Y al fondo, sobre una especie de escenario, y sentada en una silla dorada estaba Angela Merkel (y detrás de ella, dos soldados de alto rango resguardándola). Todo el mundo giró violentamente hasta Sirius quién llamó la atención de toda la sala.

 

-¡Heinrich!-gritó uno de los soldados que cuidaban de Merkel.-¡¿Quién es este irreverente?!-le preguntó.

 

El soldado Heinrich siempre había seguido las órdenes de sus superiores, y los dos guardaespaldas de Merkel no eran la excepción. Pero esta vez se aproximó junto a Sirius y respondió desafiantemente.

 

-¡El es Sirius!-le presentó a todos los presentes.-¡Un soldado alemán, y me pesa decir que es el último de los soldados alemanes! ¡Tienes las pelotas bien puestas, no como tú!

 

Ante tal declaración, hubo una oleada de murmullos entre todos los presentes los cuales estaban sorprendidos por dicha insubordinación por parte de Heinrich. Sirius no se quedó callado y se dirigió directamente a Merkel.

 

-He venido a detenerte, vieja bruja.-afirmó Sirius.-Durante años has destruido el orgullo del pueblo alemán, lo humillaste, permitiste que inmigrantes entraran si freno a violar a todos nuestros ciudadanos. Para ti, todo hombre que no sea alemán o sea un.-y en este punto, Sirius cambió su tono a uno burlón.-"un pobre discriminado por la sociedad".-y recuperó su tono normal.-tiene más valor que un ciudadano alemán.
 

Pero Merkel no se quedó callada, se incorporó y dio unos pasos hacia Sirius.

 

-Compañeros presentes.-dijo ella dirigiéndose a todos el mundo.-¿Acaso ven a un hombre de piel oscura junto a este sujeto? ¿O a una mujer? ¿O a un homosexual? ¿O a un vegano? ¿O a un musulmán? ¿O sobretodo a un judío? Pues no, por que él es un intolerante discriminador, solo escuchen su discurso lleno de odio.-afirmó ella como si fuese algo obvio.-Alemania está progresando.

 

-Y también será destruida por tu culpa.-afirmó Sirius con furia.-Yo he venido a salvar a Alemania para garantizar un futuro para los alemanes, pueblo al que yo pertenezco.-y luego miró a su alrededor.-¡Compatriotas! ¡¿Vamos a dejar humillarnos otra vez?!

 

En ese preciso momento apareció el resto de los soldados alemanes que habían seguido al grupo, y estos se posicionaron detrás de Asterión, Sirius, Heirinch y Heiser.

 

-¡Pues claro que no!-afirmó el soldado de la mandíbula cuadrada.

 

-¡Alemania está despertando!.-exclamó Heiser.

 

Pero de pronto, Merkel comenzó a sollozar.

 

-¡Intolerantes llenos de odio!-exclamó.-¡Por culpa de Alemania, millones de vidas se perdieron en la Primera y Segunda Guerra Mundial! ¡Fue nuestra culpa! ¡Ustedes son unos nazis!

 

Al escuchar esto, Sirius no lo dudó y se posicionó detrás de Merkel, aprovechando el hecho de que podía moverse al match 5. Y sin que nadie se lo esperaba, le dio un pequeño golpe en el cuello provocando que la canciller de Alemania cayera al suelo, inconsciente. Luego de eso, Sirius golpeó a los dos soldados que la resguardaban, y estos también cayeron inconscientes.

 

Cuando los demás soldados que vigilaban la sala se percataron de ellos, intentaron todos alzar sus armas, pero aquellos que habían seguido a Sirius se les adelantaron, entraron con la velocidad de un rayo en la sala, y apuntaron hacia todos lados.

 

-¡Tiren sus armas!-ordenó Heinrich.

 

Hubo algunos gritos por parte de los civiles no armados. Por otra parte, los guardias no tuvieron otra opción y decidieron todos comenzar a arrojar sus armas, sin embargo Sirius volvió a gritar.

 

-¡Alto, no!-exclamó, y nuevamente todos centraron su atención en él.-¡Somos soldados alemanes todos, camaradas, hermanos de armas. Nosotros no luchamos entre nosotros, nos ayudamos, y trabajando juntos salimos adelante!

 

Dicho esto, bajó del escenario y comenzó a pasearse de la sala mientras seguía hablando.

 

-Yo no estoy por encima de ninguno de ustedes.-afirmó.-Y yo tampoco estoy por debajo de ninguno. Todos somos iguales. Y nuestros héroes, los cuales antaño murieron por defender esta tierra, no deben de ser olvidados ni recordados como bestias sanguinarias. Mucho se ha dicho de que los Nacionalsocialistas eran unos monstruos desalmados, y diversos homicidas intentaron quitarnos lo que es más importante para nosotros ¡El orgullo de ser alemanes! ¡Nuestro nacionalismo! Intentaron mezclar nuestra raza germánica para volvernos seres sin hogar, sin cultura, todo en nombre de lo que llaman "diversidad" y "multiculturalismo, y los que no estaban de acuerdo con el asesinato de su raza siempre fueron tratados de intolerantes, de personas llenas de odio. Querían que rechazáramos a la familia tradicional, obligarnos a creer que los géneros pueden ser modificados, arrebatarnos nuestras creencias, nuestro orgullo, y nuestras esperanzas ¡Pero no lo lograron! ¡Por que somos alemanes y estamos orgullosos de serlo!

 

Finalmente dejó de pasearse y se acercó nuevamente a los soldados que le habían acompañado.

 

-Pero ahora el mayor problema no son los políticamente correctos.-afirmó Sirius.-Hoy nos enfrentamos a un enemigo que nuevamente amenaza nuestro futuro ¡No se rindan ante él! ¡Síganme, por favor, y luchemos para asegurar el futuro de los alemanes! ¡Hacia la victoriaaaaaaaaaaaaaaaa!

 

Al principio su grito fue lo único que se escuchó, pero luego otras voces le acompañaron. Todos los presentes gritaron, y la resonancia de miles de almas gritando llegó hasta varios kilómetros de distancia. Asterión se sorprendió, Sirius lo había logrado: Le devolvió el orgullo a un pueblo que había sido despojado de él, y nuevamente les dio esperanza de un nuevo mañana.

 

...

 

Para la infiltración en la excavación que el Olimpo estaba llevando a cabo, Albiore no pudo prescindir de ninguno de sus compañeros. Debían de proceder con cuidado, haciendo el menor ruido posible, según el plan. La Aryan Knight dejaría a los seis guerreros en una zona cercana a la excavación para luego retirarse de inmediato. Cuando Albiore lo ordenase, la nave regresaría para recogerlos y así evacuarían la excavación. La nave sobrevoló la zona desde una gran altura para no ser vistos, y logró encontrar la zona de la excavación la cual se encontraba justo en donde Aiacos les había indicado. Aún era de noche, pero pudieron verla a causa de que estaba completamente iluminada, y podían distinguir varias pequeñas siluetas brillantes en ella, por lo que dedujeron que eran Ángeles trabajando.

 

Ya hecho esto, Albiore ordenó a la nave aterrizar, y esta les dejó a varios kilómetros de distancia para no correr riesgos, y luego se marchó dejando al Caballero de Cefeo, Cristal, Krishna, Jango, Bud y a Rafaelo en tierra.

 

-Debemos avanzar hacia esa dirección.-dijo Bud señalando hacia el norte.

 

-Esto va a ser muy divertido...-comentó Jango con sarcasmo.

 

Dicho esto, el grupo se puso en marcha. No hablaron mucho durante todo el camino para ahorrar energías, debían de estar en perfectas condiciones para cuando llegaran a su destino para así infiltrarse en la base. Aprovecharon la oscuridad para no ser detectados fácilmente por los ángeles si es que alguno se encontrara allí mismo. Y a pesar de que no era muy posible de que eso sucediera, procedieron con cuidado. Caminaron si parar por horas hasta que se encontraron con un camino empinado por el cual debían subir para continuar.

 

Albiore estaba a punto de llegar a la cima cuando, por su instinto, Cristal le detuvo por último momento, tomándolo del hombro.

 

-¡Espera, Albiore!-exclamó por lo bajo Cristal.

 

El Caballero de Cefeo se detuvo en seco y, para su asombro,aquella zona en donde él estaba por dirigirse fue iluminada por una gran luz la cual luego se alejó para iluminar otra zona.

 

-¡Todos pónganse cuerpo a tierra!-exclamó Albiore por lo bajo.

 

Rafaelo, Bud, Krishna y Jango obedecieron y se recostaron sobre el suelo. Albiore y Cristal, quienes iban por delante, lo hicieron también, subieron un poco y pudieron ver a lo lejos aquella excavación: Una estructura fabricada de un material que nunca antes habían visto en su vida. A su lado se encontraba un gran agujero, tal parecía que lo habían excavado los mismos Ángeles los cuales todavía, a la luz de la luna, seguían trabajando. Por otra parte, la estructura se encontraba acompañada por torres de vigilancia las cuales tenían grandes focos haciendo de faroles con los cuales vigilaban el perímetro.

 

-No podemos entrar ahí como si nada.-comentó Albiore.

 

Y luego de eso, retrocedió junto a Cristal y reunió a todo el equipo.

 

-Escuchen todos.-comenzó a decirles Albiore.-No tendremos otra oportunidad para entrar allí por lo que debemos de hacer todo bien, y para eso necesito que tú, Bud.-dijo dirigiéndose al dios Guerrero.-Hagas un reconocimiento, acercándote a esa estructura lo más que puedas sin ser detectado. Cristal y Rafaelo.-llamó a los otros dos.-Ustedes darán un rodeo a toda la excavación, Cristal por la izquierda, y tú Rafaelo, por la derecha. Yo, Jango y Krishna nos quedaremos aquí por si algo sucede, ¿De acuerdo?

 

Bud y Cristal asintieron, por otro lado Rafaelo lo hizo a regañadientes pero también obedeció. Los tres guerreros se marcharon a hacer un reconocimiento rápido a la excavación, dejando a los otros tres solos a la espera del regreso de sus compañeros. Albiore aguardó pacientemente, por otro lado Jango y Krishna comenzaron a hablar entre ellos.

 

-No será fácil entrar allí.-afirmó Krishna seriamente y entrecerrando los ojos.-Debemos de tener sumo cuidado.

 

-¿Tú qué crees que podamos encontrar allí?-le preguntó Jango algo intrigado.

 

-No lo sé.-lo reconoció Krishna.-Pero si el Olimpo gasta recursos en ello, debe de ser muy importante.-dijo astutamente.-Quizás antaño se enterró conocimientos importantes, un arma de alto calibre, y hasta incluso un objeto de gran valor. Una vez escuché hablar de ese tipo de objetos, enterrados por los dioses en la Guerra Mitológica por que no podían confiar en que nadie más se apoderara de ellos, para solo desenterrarlos en un momento de gran necesidad ¿Qué crees que les sucedía a aquellos que los enterraban?

 

-Déjame adivinar.-dijo Jango deduciendo la respuesta.-Les asesinaban para guardar el secreto, ¿No?

 

Krishna asintió. Esperaron por un tiempo hasta que finalmente regresó Bud quién les comunicó que los Ángeles que resguardaban la entrada tenían una ruta prefijada la cual seguían al pie de la letra. Hecho esto, Albiore comenzó a formular un plan en silencio, por lo que los demás se limitaron a esperar el regreso de Cristal y Rafaelo. Bud se sentó en el suelo, y a su lado se ubicó Krishna quién permaneció callado por un tiempo. Fue Bud quién rompió el silencio.

 

-Pensé que le hablarías a todos acerca de la daga.-le susurró a su compañero sin mirarle.

 

-Estuve tentado, lo admito.-afirmó Krishna.-Aún así, déjame decirte que me malinterpretaste. Yo jamás me burlaría por que lleves algo así.-dijo Krishna.-Quizás no tanto.-añadió luego de una pausa.-A propósito, ¿Cuál es su historia?

 

Bud no iba a responder, ni tampoco hubiera tenido tiempo para hacerlo puesto que más pronto que tarde llegaron Cristal y Rafaelo contaron todo lo que habían visto durante la misión de reconocimiento. Una vez que terminaran sus relatos, Albiore se puso manos a la obra.

 

-De acuerdo.-dijo el Caballero de Cefeo.-Haremos lo siguiente.-y dicho esto, volteó para ver a Krishna.-Oye Krishna, pasame tu lanza, ¿Quieres?-y Krishna se la entregó, la cual Albiore tomó con ambas manos y comenzó a garabatear en la arena.-Según lo que Bud, Cristal y Rafaelo contaron, la entrada de aquí.-dijo dibujando una puerta.-es una entrada trasera por lo que no es altamente vigilada, tan solo hay dos Ángeles que se turnan para vigilar la puerta en pequeños lapsos de tres minutos aproximadamente.-y dibujó dos palitos los cuales terminaban en un círculo (que representaba sus cabezas), les colocó extremidades, y una carita sonriente a cada uno, a uno le dibujó una X en la cabeza y al otro una Y.-Bien, cuando X se vaya.-y lo dibujó marchándose.-Bud atacará a X.-y dibujó otro palito pero este tenía el casco de un tigre en la cabeza.-Luego de eso, yo y los demás, a excepción de Cristal quién se quedará atrás para ayudar a Bud, entraremos.

 

-Me parece bien.-dijo Bud.

 

-Cuando Y regrese, ustedes deberán acabar con él así como lo hicieron con X.-continuó explicando Albiore.-Y se quedará vigilando por si algo sucede. En ese caso deberán avisarnos, ¿De acuerdo?

 

-Así será.-dijo Cristal confiado en su habilidades.

 

-Por otra parte...-comenzó a decir Albiore.-No tengo ni idea de que nos podemos encontrar una vez que estemos adentro, pero si todos hacemos nuestra parte, podremos salir de aquí, ¿De acuerdo?

 

Todo el grupo asintió. Luego descansaron un rato para prepararse y llevar a cabo la misión. Cuando ya estuvieron listos se pusieron en marcha hacia la excavación, primero partieron Bud y Cristal para llevar a cabo su parte en el plan. Bud le atacó por la espalda al Ángel, y Cristal le remató cuando ya estaba en suelo, luego escondieron el cuerpo, y le hicieron señas al grupo de Albiore para que se aproximase.

 

-¿Por qué tengo la impresión de que todo esto va a salir mal?-se preguntó Jango un tanto molesto.

 

Corrieron procurando no ser enfocados por las luces de las torres de vigilancia, y llegaron hasta donde el Caballero de Cristal y Bud les esperaban.

 

-¡Suerte!-susurró Albiore mientras entraba primero.

 

Fue seguido por Jango, luego por Rafaelo y finalmente por Krishna. Los cuatro entraron haciendo el más mínimo ruido, andando casi en puntas de pie. No sabían que se encontrarían allí, tan solo tomarían lo primero que se encontraran y después se marcharían lo más rápido posible. Cruzaron pasillos los cuales parecían estar hechos de metal y a su vez estos desprendían luces que iluminaba por dentro la estructura. Iban hacia donde no veían Ángeles y así continuaban su camino hasta que finalmente dieron con una habitación la cual parecía estar vacía.

 

Esta estaba casi completamente a oscuras de no ser por que en un extremo había un ordenador con una gran pantalla que desprendía algo de luz. Entraron inmediatamente y cerraron la puerta con cuidado.

 

-¿Hay algo de valor aquí?-preguntó Rafaelo.

 

-Eso vamos a averiguar ahora.-afirmó Krishna quién se acercó al ordenador y comenzó a escribir con un teclado que este tenía.

 

Albiore, Jango y Rafaelo se acercaron hasta ese aparato y se quedaron contemplando a Krishna quién trabajaba silenciosamente, tecleando sin parar. Parecía estar muy concentrado en lo que hacía.

 

-Oye Krishna.-le llamó Rafaelo.-¿Sabes lo que haces?

 

-Eso creo.-dijo el General Marina.-Esta computadora tiene un lenguaje de programación muy extraño pero que, al hacer bien las cosas, sientes una sensación de tranquilidad, es difícil de describir.

 

Tal declaración confundió un poco a Rafaelo y a Albiore. Por otro lado, Jango se cruzó de brazos, bajo la cabeza y cerró ambos ojos.

 

-¿Qué quiso decir con eso?-se preguntó Rafaelo, estupefacto.

 

-Que no sabe qué car@jo está haciendo.-respondió Jango.-Pero por pura suerte le está saliendo bien.

 

-No suena tan mal...-comentó Albiore.

 

De pronto, en la pantalla apareció algo que los dejó estupefactos a todos: Un objeto que parecía ser un gigantesco cañón de metal el cual estaba apoyado en el suelo en dos patas.

 

-¿Qué es eso?-le preguntó Albiore a Krishna.

 

-Es una especie de "super-arma".-respondió Krishna aunque también estaba confundido.-Es uno de los tantos objetos que vinieron a desenterrar, y según lo que dice aquí, es un arma tan peligrosa que ni si quiera el Olimpo se atrevió a probar alguna vez.-afirmó mientras leía, luego hizo una pausa de forma brusca.

 

-¿Qué sucede, Krishna?-le preguntó Rafaelo.

 

-Su fuerza equivale a la de siete dioses Olímpicos.-dijo Krishna estupefacto.

 

Pero de repente, los cuatro guerreros escucharon una voz, alguien les hablaba a sus Cosmos.

 

-¡Albiore!-gritaba la voz la cual reconocieron que era la de Cristal.-¡Bud y yo hemos sido descubiertos! ¡Necesitamos ayuda pronto o no podremos resistir mucho tiempo!

 

-J@der.-se quejó Albiore.-¡Si el Olimpo utiliza esa arma, estamos perdidos! ¡Debemos encontrarla, destruirla e ir a ayudar a Cristal y a Bud!

 

-Propongo algo mucho mejor, Albiore.-le dijo Krishna con astucia.-Nos la llevaremos nosotros.

 

Tal idea sorprendió a sus compañeros los cuales quedaron un poco estupefactos, sin embargo pronto todos fruncieron el ceño.

 

-¡No podemos cargar esa cosa!-afirmó Jango molesto.

 

-Verás que sí podremos.-dijo Krishna.-Esperen un segundo.

 

Y comenzó a teclear rápidamente hasta que la pantalla se puso roja, y finalmente se apagó. Del gabinete del ordenador salió humo, luego abrió una bandeja y de ella salió una pequeña moneda de metal la cual tenía un botón rojo. La moneda colgaba de un pequeño hilo, quizás antaño fue portada como un collar.

 

-¿Qué es eso?-preguntó Albiore, estupefacto.

 

-Ese es el cañón.-respondió Krishna aunque también estaba confundido.-Tal parece que al apretar ese botón, la moneda se transforma en una poderosa arma.

 

-Pe... Pero...-tartamudeó Rafaelo quién estaba completamente perdido.-¿Cómo es...?

 

-¡No hay tiempo que perder!-le interrumpió Jango.-¡Tomen esa cosa y larguémonos de aquí!

 

Y sin decir nada más, Albiore tomó la moneda y se la colocó en el cuelo, por debajo de la ropa que venía con su Armadura (sintió el frío haciendo contacto con su piel), y se marcharon todos de la sala, directamente hasta la salida. No tardaron mucho en encontrarla, y al salir pudieron ver al Caballero de Cristal y a Bud, ambos de espaldas, y enfrentando a un buen grupo de Ángeles los cuales estaban a punto de atacar.

 

-¡Cristal!-gritó Albiore.

 

El Caballero de Cristal volteó hasta él, sorprendido. Palideció casi al instante cuando vio al Caballero de Cefeo y a los demás aproximándose hacia ellos.

 

-¡¿Qué haces aquí, Albiore?!-le gritó.-¡Les dije que escaparan cuanto antes!

 

Ante tal declaración, Albiore se detuvo en seco, y lo mismo hicieron Rafaelo, Jango y Krishna. Los cuatro ya se encontraban fuera de aquella estructura, y se percataron de que habían sido rodeados por casi un centenar de Ángeles. Pero más les inquietaba lo que el Caballero de Cristal le había gritado a su amigo Albiore.

 

-¡Dijiste que necesitaban ayuda!-exclamó Rafaelo confundido y frunciendo el ceño.

 

Eso también dejó estupefacto a Cristal.

 

-Imposible...-murmuró este y luego volvió a alzar la voz.-¡Les dije que debían de marcharse cuanto antes o nos matarían a todos! ¡Jamás les pedí ayuda! ¡Esto no tiene sentido!

 

Para el grupo de Albiore no hubo mucho tiempo para reflexionar acerca de lo ocurrido ya que en un abrir y cerrar de ojos, un ataque fue directo hacia ellos y los cuatro dieron un gran salto para esquivarlo, y cayeron todos de pie, junto a Cristal y Bud, reuniéndose así el grupo.

 

-Juntos nuevamente...-comentó Krishna con ironía.

 

-Me alegro volver a verlos.-dijo Cristal con sarcasmo.

 

-Les dije que todo esto saldría mal.-afirmó Jango molesto.

 

-Deja de quejarte, ¿Quieres?-le exigió Albiore.-Ahora no tenemos tiempo para discutir.

 

Pero de pronto una gran figura apareció de entre los Ángeles, una silueta negra que adoptó la forma de un titán de cabello largo y negro y de ojos rojos, vistiendo una Armadura negra hecha de un material que parecía ser obsidiana, y que le cubría todo el cuerpo como si fuese una especie de "tanque guerrero".

 

Apenas hizo presencia acto de presencia, se dirigió directamente al grupo de guerreros.

 

-Cayeron en nuestra trampa.-sentenció el titán.-Ahora están acorralados.y no podrán escapar.

 

-Efectivamente.-dijo una segunda voz la cual les resultó muy familiar al grupo de Albiore.

 

El hombre que habló se encontraba entre los ángeles los cuales comenzaron a hacerse a un lado para que este pudiese pasar. Y allí se encontraba el Ángel Reiyel, y detrás de él (y cubriéndole las espaldas) se encontraban Midas y Maxul. Los ojos de Jango se encendieron por la furia apenas vio a Reiyel, algo muy similar le ocurrió a Krishna cuando cruzó miradas nuevamente con Maxul.

 

-¡Tú!-exclamó Jango con cólera.

 

Pero Reiyel no le prestó atención a él, tan solo tenía ojos para encarar a Albiore quién le devolvía la mirada de forma desafiante aunque tan solo lo veía como a otro enemigo más, no como a su "rival" tal y como Reiyel lo hacía.

 

-Reiyel.-llamó el Titán al Ángel.-Tú y tus compañeros ya saben lo que tienen que hacer.

 

-Así será, señor Hyperion.-le respondió el Ángel y luego encaró al grupo de Albiore.-Todos ustedes van a ser derrotados aquí y ahora, sin embargo tienen suerte de que Zeus los quiera a todos con vida.

 

Midas, quién aún permanecía detrás de Reiyel, caminó lentamente hasta su compañero y superior, y se posó a su lado.

 

-Nosotros tres los derrotaremos.-dijo frunciendo el ceño y con una sonrisa en el rostro.

 

Escuchar eso sorprendió a Albiore, Rafaelo, Krishna y Cristal, provocó que Bud y Jango fruncieran el ceño.

 

-¿Acaso nos están subestimando?-le preguntó Bud.

 

-Somos parte de la élite del Olimpo.-afirmó Maxul con orgullo.-Estamos por encima de los Caballeros Dorados de Atenea, de los dioses Guerreros de Asgard, de los Generales Marina de Poseidón, y de los tres Jueces del infierno de Hades. Con tres de nosotros es más que suficiente.-luego alzó su puño derecho, apuntó al grupo de Albiore, y bajó su pulgar.-Están perdidos.-sentenció.

 

-Eso lo veremos.-dijo Jango desafiantemente, aferrándose a la espada de Balmung.

 

Maxul, quién aún estaba detrás de Reiyel, se colocó a su lado como también lo había hecho Midas.

 

-Yo me encargaré del General Marina.-sentenció.-Aún tenemos cuentas pendientes.-dijo mientras hacia contacto visual con Krishna quién frunció el ceño y se aferró a su lanza.

 

-A mi no me importa para nada tus asuntos personales, Maxul.-le dijo Reiyel sin mirar a su compañero.-Vamos a hacer nuestro trabajo solamente por que Zeus así lo quiere, ¿Está claro?

 

Dicho comentario habría molestado a cualquiera, pero Maxul era paciente con Reiyel ya que lo conocía desde hace años y sabía cual era su temperamento, por lo que se limitó a asentir con naturalidad.

 

-Yo me encargaré de Albiore.-dijo Reiyel.-Ustedes dos repártanse las sobras.

 

-¿Las "sobras"?-repitió Rafaelo un tanto ofendido.-Oye oye oye... ¿Nunca oíste hablar de "La Explosión de Jalashkian"?-y luego se señaló hacia él mismo con un dedo.-¡Soy el m@ldito Caballero de Junini, j@der! ¡¿Nadie escuchó hablar de mi?!-preguntó a todos los presentes.

 

Todos los Ángeles permanecieron callados, alimentando a un silencio incómodo que vino después de dicha pregunta. Algunos Ángeles no sabían si tenían permitido reírse por ese comportamiento tan estúp$%@ por parte del Caballero, más no lo hicieron por su profesionalismo.

 

-Oye Midas.-le dijo Maxul a su compañero.-Encárgate de ese idi@ta.-le exigió.

 

-Me parece bien.-dijo Midas de acuerdo con la idea.-A propósito, ¿Con quienes pelearás tú?-le preguntó.

 

-Con el General Marina.-respondió Maxul.-Y también con el dios Guerrero y con el sujeto que lleva una espada en la mano.-dijo refiriéndose a Bud y a Jango.

 

-En ese caso lucharé también con el otro Caballero Sonota.-concluyó Midas con optimismo aunque un poco decepcionado.-Como siempre tu te quedas con toda la diversión, yo solo tengo dos enemigos.

 

-No te preocupes.-le tranquilizó sarcásticamente Jango.-Por que cuando acabe con tu amiguito seguirás tú.

 

-Se ve que te gusta mucho hablar.-comentó Maxul despectivamente.

 

Ambos Ángeles caminaron un poco, dejando atrás a Reiyel quién no dejaba de fulminar con la mirada a Albiore. Maxul hizo aparecer su martillo, y Midas hizo aparecer una larga lanza la cual empuñó con ambas manos. Se detuvieron en seco, cara a cara contra los rivales que habían escogidos (los cuales ya se habían dividido en Jango, Bud y Krishna, y Cristal y Rafaelo). Luego de una pausa en la que chocaron miradas, ambos se lanzaron rápidamente hasta sus rivales, comenzando una feroz batalla, y dejando atrás a Albiore quién seguía enfrentado a Reiyel.

 

El Ángel, sin dejar de verlo, hizo aparecer una espada la cual tomó de la empuñadura con ambas manos. La hoja no era muy larga, era tan solo un poco más larga que las espadas romanos, y tenía algo escrito en ella. La empuñadura era completamente del mismo material que su Armadura, brillante y de plata. Albiore quería combatir cuerpo a cuerpo contra él por lo que soltó su Ak-47 de Plata y se valió tan solo de sus cadenas las cuales sujetó con ambas manos.

 

-Hace tiempo que quería luchar contigo...-comentó el Ángel fríamente.-Soñé muchas noches con la llegada de este día.

 

-Aún no se por qué me odias tanto.-le dijo Albiore.-Ni si quiera te conozco.

 

-Odio...-repitió Reiyel un tanto confundido pero sin cambiar su extraña mirada fría.-No, no te odio, Caballero de Plata. Pero te tengo un gran resentimiento.-y ante la mirada confusa de Albiore, volvió a hablar.-Durante años yo he servido lealmente a la causa del dios Zeus, yo y mi esposa. Luché en diversas batallas, sobreviví a cientos de enfrentamientos, vi a muchos amigos caer, tuve que tomar decisiones... Difíciles.-y dicho esto último cambió su expresión a una de que daba la impresión que estaba conteniendo una gran furia dentro de él, pero luego se contuvo y volvió a tener su mirada fría.-Así me gané la confianza de Zeus y mi puesto dentro de la Élite. Sin embargo, con tu llegada, él comenzó a poner en dudas mis capacidades, creyó que yo no estaría a la altura. Tantos años de trabajo solo para que mi señor me desprecie de esa manera...-pareció volver a reprimir una gran furia para luego adoptar su expresión habitual.-No te odio, Caballero de Plata, pero tampoco puedo permitir que otros consideran que eres superior a mi. Debo derrotarte aquí, no es nada personal.

 

-De acuerdo.-dijo Albiore comprendiendo a su enemigo.-Qué así sea, luchemos.-y luego decir eso se puso en guardia.

 

Ambos rivales comenzaron a luchar fieramente. Reiyel se valió de su espada con la cual rechazaba los ataques que Albiore intentaba propinarle empleando sus cadenas. Al notar que esta táctica no le serviría para nada, dejó de usarlas e intentó golpear a Reiyel quién esquivó el ataque, y al notar que el Caballero de Cefeo había bajado la guardia, estuvo decidido a cortarle con la espada, tajo que Albiore esquivó con rapidez dando un gran salto. En el cielo comenzó a arrojarle rayos ken a su oponente quién no se quedó quieto en el suelo, y esquivó tales ataques, saltando y yendo a toda velocidad hasta la ubicación de Albiore. Intentó darle un tajo en el aire, pero falló.

 

El Caballero de Cefeo no era el único que estaba teniendo problemas en su batalla. Maxul dominó con total facilidad a Bud, Krishna y Jango, aún a pesar de que se encontraba luchando contra tres oponentes. En teoría, no era más poderoso que la fuerza combinada de ese trío de guerreros, en cambio su mayor fuerte era su gran capacidad de adaptación y sus buenas estrategias para dominarlos. Los tres atacaban juntos: Jango por delante, Krishna por los costados, y Bud intentaba golpearlo por la espalda, pero Maxul supo esquivarlos a todos, y de vez en cuando chocar su martillo con la lanza de Krishna o con la Espada de Balmung.

 

El problema para ellos es que sus ataques se volvían muy rutinarios, y Maxul (quién tuvo algunos problemas al principio) comenzó a leerlos. Sin problemas supo el momento preciso en el que Bud intentaría atacar por la espalda nuevamente, y fue cuando, por instinto, dirigió su martillo hacia su espalda. Y en efecto, logró darle en el torso a Bud quién escupió sangre. Sin esperar más le dio un nuevo golpe en las costillas que lo hizo volar unos cuantos metros. Maxul estaba a punto de saltar para poder tomarlo en el aire y así evitar que muera, pero Krishna se le adelantó, dio un gran salto y lo tomó.

 

-¡Bud!-le gritó Krishna intentando que el dios Guerrero reaccionara.

 

Fue en vano debido a que Bud estaba ya inconsciente. Cayó de pie y depositó a su compañero en el suelo. Luego se puso en posición de guardia, apuntando con la lanza a Maxul, mientras Jango se acercaba a Krishna.

 

-Debemos atacar juntos.-le dijo Krishna.

 

-¡No gracias!-se negó Jango.

 

Y luego de decir eso corrió directamente hasta Maxul quién lo esperaba, blandiendo su martillo. Krishna intentó detenerlo tomándole del brazo pero no pudo lograrlo. Jango intentó darle un tajo a su enemigo con la espada de Balmung, pero el Ángel era astuto y también podía leer los movimientos de su adversarios. No necesitó utilizar su martillo para frenar los ataques de Jango, simplemente lo esquivó con total facilidad hasta que vio que su rival había bajado la guardia y le golpeó con el martillo en el torso (cuando Jango alzó la espada hacia el cielo, dispuesto a golpear con toda su fuerza a su enemigo).

 

Jango no se esperaba eso y abrió los dos ojos. Pero ese no fue el último ataque de Maxul ya que luego le volvió a golpear en el torso pero esta vez valiéndose de su puño, luego le golpeó dos veces el rostro, y finalmente atacó otra vez el torso de su rival quién cayó al suelo, también inconsciente.

 

-Pagarás por eso.-afirmó Krishna amenazante.

 

-Si lo que quieres es que te vuelva a destrozar...-comenzó a decirlo Maxul mientas jugaba con su martillo para luego apuntar con él a Krishna.-entonces ataca.

 

Krishna aceptó esa "invitación" y cargó con furia hasta su adversario, intentando empalarle con la lanza repetidas veces, pero sin lograrlo ya que Maxul las esquivaba a todas.

 

-¡Esperaba más de los Generales Marinas!-afirmó Maxul mientras esquivaba los ataques.

 

Midas no era tan poderoso como sus compañeros pero sus trucos y estrategias también lo volvían un rival de temer, y eso lo demostró en la manera en la que pudo manejar tanto a Cristal como a Rafaelo. Él no atacaba directamente, en lugar de eso esperaba que sus enemigos se acercaran, y cuando lo hacían, se teletransportaba de lugar en un instante. También se mofaba de ellos en varias ocasiones, lo que molestó mucho al Caballero de Junini quién era infantil por naturaleza.

 

Claro que no solo se limitaba a "escapar" de sus enemigos, también ocasionalmente les golpeaba en la espalda, algunas veces lo hacía fuerte, y otras veces más despacio. Pero si había algo seguro era el hecho de que pudo haberlos derrotado con facilidad desde el principio, pero se limitó a jugar con ellos.

 

Cristal y Rafaelo estaban algo heridos por la batalla, y se reagruparon mientras vigilaban atentamente los movimientos de su enemigo.

 

-Tengo una idea.-le dijo Cristal a su compañero.-Yo le distraeré, tu prepara la técnica de la Explosión de Jalashkian y luego atácale con ella, ¿De acuerdo?

 

-Parece un buen plan...-comentó Rafaelo.

 

Sin más que decir, Cristal fue hasta Midas quién le estaba esperando, y volvió a "jugar con él" mientras Rafaelo preparaba su técnica. Extendió sus brazos y de ellos salió una gran energía cósmica la cual estaba concentrando, luego los junto nuevamente y los hizo retroceder hasta su pecho en donde acumuló la energía la cual estaba preparando para lanzar.

 

Midas volteó y pudo ver a Rafaelo haciendo eso, y abrió de par en par los ojos. Estaba a punto de ir hasta allá para atacarlo, pero Cristal lo sujetó con ambos brazos para que no pudiera moverse.

 

-¡Hazlo, Rafaelo!-gritó Cristal.

 

Dicho eso miró directamente hasta Midas quién le observaba con asombro, pero luego sonrió burlonamente y desapareció, sorprendiendo a Cristal. Este alzó la vista nuevamente hasta donde estaba Rafaelo, y allí vio como Midas ya se encontraba detrás del Caballero Sonota y le golpeó en la espalda con una gran fuerza. Esto provocó que Rafaelo, levantara ambas manos hasta el cielo, y su técnica salió disparada hasta el aire. Luego cayó inconsciente.

 

Volviendo con Albiore y Reiyel, estos continuaron luchando en el suelo hasta que Reiyel dio un gran salto, y Albiore lo siguió, y reanudaron su batalla en el aire hasta que la Explosión de Jalashkian les rozó a ambos, y esta explotó no muy lejos de ellos.

 

Los dos no permanecieron mucho tiempo en el aire y comenzaron a caer, y aún así ambos intentaron atacarse, pero ninguno tuvo éxito alguno. Solo Albiore tuvo éxito en darle un golpe a la mano de Reiyel quién soltó su espada la cayó al suelo. Casi antes de tocar el suelo, ambos chocaron sus puños, y el impacto provocó que los dos salieran disparados en direcciones contrarias, pero no tardaron en correr ambos hasta donde se encontraba su rival. Al encontrarse nuevamente intentaron golpearse, sin éxito alguno hasta que finalmente Reiyel golpeó de lleno la barriga de su enemigo.

 

Albiore escupió sangre a causa del ataque, pero hizo lo impensado y le devolvió el ataque a su rival quién no se esperaba dicho contraataque a causa de que le había propinado un excelente golpe a su enemigo. El Caballero de Cefeo golpeó de lleno el rostro del Ángel el cual le hizo perder el conocimiento por un momento. En verdad no se lo esperaba, ni si quiera se había dado cuenta de ello cuando comenzó a salir disparado, estaba atónito. Comenzó a tener visiones de él, su esposa fallecida, y su pequeña hija, y cuando recordó a esta última, pudo escuchar una voz en su interior.

 

-¡Papá!-gritaba una voz femenina con desesperación.

 

Creyó que era de su alucinación, pero mientras era arrastrado por la onda de choque que produjo el golpe que le propinó Albiore, pudo despertar al ver que, entre la multitud de los Ángeles que observaban el encuentro, se encontraba su hija, vistiendo la Armadura de Satelite, observando el encuentro, y preocupadísima por lo que acababa de suceder. Estaba gritando y quizás incluso llorando. Al principio no entendió bien lo que sucedía, pero de pronto despertó y automáticamente regresó a la batalla. Cayó al suelo, pero se incorporó en un instante y se dirigió hasta Albiore a quién atacó a diestra y siniestra. El Caballero de Plata tampoco se esperó ese contraataque y recibió todos los golpes, sin la posibilidad de poder esquivarlos. Finalmente Reiyel le hizo un uppercut, y Albiore cayó al suelo violentamente.

 

Reiyel le había vencido, y estaba jadeando por ese combate tan corto pero intenso. Luego volteó y pudo ver como Maxul ya había vencido a Jango y a Bud, y como Midas jugaba con Cristal (ya que Rafaelo había sido el primero en ser vencido). Se "teletransportaba" en diversos lugares del campo de batalla siempre que Cristal estaba a punto de alcanzarlo, y algunas veces aparecía detrás de él y le daba una patada en la espalda.

 

-¡Maxul! ¡Midas!-les gritó a sus compañeros.-¡Acaben con ellos de una vez!

 

Y al oír esto, Midas aplaudió y se dirigió a Cristal.

 

-¡Ya oíste al jefe!-exclamó Midas en tono satírico.-¡Me he divertido mucho pero ya es tiempo de acabar!

 

Se colocó detrás del Caballero de Cristal nuevamente, le golpeó la espalda, y este cayó inconsciente al suelo. Por otro lado, Maxul le dio un martillazo en el torso a Krishna (quién había bajado) la guardia, y salió disparado. Midas se teletransportó y logró detenerlo, le sujetó y lo arrojó al suelo.

 

-Está inconsciente.-afirmó.-Como todos los demás.

 

Una vez que los seis guerreros habían sido vencidos, Hyperion se dirigió al trío de Ángeles.

 

-Buen trabajo ustedes tres.-les felicitó.

 

-No fue nada, señor.-dijo Reiyel.

 

El Titán se aproximó hasta estos y les miró desde arriba.

 

-Le hablaré al dios Zeus de sus esfuerzos.-dijo el titán.

 

Los tres Ángeles le dedicaron una gran reverencia.

 

A lo lejos, un hombre había estado observando toda la batalla. Llevaba una capucha que le tapaba hasta el rostro, pero el viento se la quitó: Era Valentine de Harpía a quién se le había asignado la misión de seguir al grupo de Albiore.

 

-Han sido derrotados.-murmuró sorprendido pero sin perder su expresión de seriedad.-Será mejor que se lo comunique a Aiacos y pronto...


Dohko_Billy_Jeans.gif

Fanfic parodia: "Saint Effect"

Parte 1: La Misión Suicida Parte 2: El Regreso de Zeus


Parte 3: El Capítulo Final (Aún no escrito)


#5 Ivan de Virgo

Ivan de Virgo

    El Caballlero Dorado Legendario de Virgo

  • 2,965 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Virgo

Publicado 04 agosto 2018 - 21:34

FIC: SAINT SEIYA DATE A BULLET

 

Hibiki es una chica dulce y gentil que llega a la escuela de Avalon, en donde se realizará una battle royal, la ganadora se llevará la poderosa vara de Ofiuco y la legendaria espada Kusanagi,muy deseada por todos ya que tiene el poder de asesinar seres inmortales: Hibiki conoce a Kurumi y le rebela que la chica ha llegado para descubrir al asesino de sus padres, ante esto, Kurumi decide ayudarla ya que ella quiere las armas legendarias y con eso podía ayudar a Hibiki, juntas se hacen amigas ppero algo está por ocurrir, algo que cambiará todo para siempre

 

 

 

 

LA ENEMIGA FINAL DE KURUMI

 

 

Kurumi e Inui se enfrentaban a Ouma, por otro lado, Hibiki estaba escondida en uno de los arbustos del patio de la escuela tratando de canalizar su poder Espiritual.

 

 

- Shazam… rayo de Hibiki… poder oculto… sal… sal poder.

    

 

     Hibiki hacía varias muecas con las manos tratando de que su poder se activase pero era inútil, sus poderes no ejercían, luego levantó la mirada y vio que Ouma estaba ahorcando a Inui y Kurumi.

 

 

- Hibiki… quisiera que te apresures – Dijo Inui con falta de aire

 

 

- El tiempo… es oro, amiga mía – Añadió Kurumi graciosamente

 

 

- Jajajaja ¿Dependerán de esa inútil de allá? Pero que estúpidas son, ponen sus vidas en manos de una inútil que ni siquiera tiene un ángel guardián – Bromeó Mana Ouma

 

 

 

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         Por si fuera poco, Oslo apareció en lo más alto de una torre riéndose cómo loco.

 

 

- Muy bien, bravo mi querida Ouma, sigue así y te ganarás la espada Kusanagi y el definitivo poder de la vara de Ofiuco – Exclamó Oslo – A menos que la lindura de Hibiki haga algo.

 

 

- Esa estúpida no podrá hacer nada, es inútil – Respondió Ouma

 

 

- ¡HIBIKI! – Gritaron Inui y Kurumi

 

 

- Aplastaré sus cabezas, y a Kurumi la pondré en una trituradora para que reviva y muera eternamente – Comentó la pelirosa siniestramente

 

 

- ¡NO LO HARÁS!

 

 

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       Hibiki se paró enfrente de Ouma quien sostenía a Kurumi e Inui, más arriba estaba Oslo sonriendo confiadamente.

 

 

- Vaya Hibiki ¿Qué harás? – Preguntó Oslo

 

 

- Pequeña idiota ¿Vienes a morir? – Se burló Ouma

      

 

   Ignorando las burlas de sus rivales y robándose la mirada sorprendida de Kurumi e Inui, Hibiki avanzó un paso.

 

 

- Acepto tu rendición.

 

 

- ¿Eh?

  

 

       Inui y Kurumi pusieron caras desencajadas, Ouma también tuvo esa expresión por unos segundos pero después hecho a reír.

 

 

- Jajajaja esta chica es divertida jajaja pero ni con eso te salvarás… es más, te mataré primero y ganaré la espada Kusanagi junto con la vara de Ofiuco – Exclamó muy molesta

  

 

       Ouma se dirigió hacia Hibiki velozmente pero ella ni se inmutó.

 

 

- Kurumi e Inui me enseñaron el verdadero valor de la amistad y a sostener un arma para defender a tus seres queridos… yo ya no me esconderé más, yo sostendré mi mosquete, te mataré y asesinaré al asesino de mis padres… ven a mí, mi ángel guardián… ZADKIEL – Gritó Hibiki

    

 

     Todos estaban sorprendidos por las firmes palabras de Hibki, al gritar el nombre de su ángel guardián, un aura plateada envolvió a la chica, segundo siguiente, un mosquete apareció en la mano izquierda de la chica y lo sostuvo con ambas.

 

 

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- ¡MALDITA!

 

 

- ¡Al fin!… ya puedo empezar con mi plan – Pensó Oslo

 

 

- ¡ASOMBROSO HIBIKI! – Sonrieron Kurumi e Inui

 

 

         Hibiki disparó hacia Ouma, su rival no pudo ver la bala ya que viajó a una velocidad superior al de la luz, luego, Ouma soltó a Kurumi e Inui quienes se reunieron con su amiga, luego de eso, Hibiki mostró una expresión muy sonriente y angelical.

 

 

- Ni tu ni nadie se interpondrá en mi venganza, muere maldita “Zadkiel: Torbellino Fantasma”

 

 

- ¡MALDITA NIÑAAAAA!

     

 

    Ouma fue consumida por el torbellino de Hibiki siendo su cuerpo destrozado en mil pedazos, luego el cadáver se hizo polvo y volvió a la nada; Kurumi e Inui abrazaron a su amiga y la felicitaron por adquirir un nuevo poder.

 

 

- Bravo Hibiki.

 

 

- Estuviste genial, amiga.

 

 

- ¡BRAVO HIBIKI! Eres la ganadora y mi palabra es la ley, te enseñaré al asesino de tus padres pero primero debes tomar éste cristal Sephirá – Dijo Oslo

 

 

- ¡No lo hagas Hibiki! Puede ser una trampa – Interrumpió Nightmare muy angustiada

 

 

- No tengo otra opción, Kurumi-sama, lo haré – Respondió

 

 

- ¡HIBIKI!

    

 

     Inui solo se quedó viendo la escena, Hibiki ignoró a Kurumi y avanzó hasta Oslo, luego tomó el cristal y lo miró con un poco de desconfianza.

 

 

- Mi primo, Isaac Wescoot lo hizo con el ADN de los Espíritus a excepción de Nightmare… una vez te introduzcas eso, Zadkiel determinará si eres digna de ese majestuoso poder o no en base a la ira, y no solo eso, tus recuerdos de esa vez regresarán automáticamente.

 

 

- ¡Hibki…!

       

 

  La chica miró hacia Kurumi sin mostrar emoción alguna, al parecer sospechaba algo de Nightmare.

 

 

- Solo quiero decirte que… pase lo que pase, siempre serás mi amiga.

      

 

   Hibiki ignoró las palabras de su “amiga” y se introdyjo el cristal en su ojo izquierdo, tal como lo hicieron con Kurumi en su creación, al instante, sus poderes regresaron pero Hibiki soltó una fuerte carga eléctrica.

 

 

- No… NOOOOO

 

 

- Hibiki… - Suspiró Nightmare muy preocupada

 

 

        Todo se detuvo, Oslo sonreía y Kurumi estaba con una cara indescriptible, Hibiki estaba muy seria.

 

 

- Kurumi… dime que es mentira lo que vi.

 

 

- Kurumi, acaso tú… - Dijo Inui sorprendida

 

 

- ¿Qué viste?

 

 

- A ti, masacrando a mis padres y matándolos lentamente…

 

 

- Quisiera negarlo… pero es cierto, yo lo hice, pero tus padres quisieron acabar con los míos – Se excusó Nightmare

 

 

- Así que tú fuiste…

   

 

      El cuerpo y vestido astral de Hibki se transformaron, ahora el ojo izquierdo de Kurumi lucía azul, Oslo estaba sonriendo satisfactoriamente.

 

 

- Hibiki…

 

 

- Ya no soy Hibiki, ahora yo soy…EMPTY… y te mataré, anularé tu inmortalidad a toda costa.

 

 

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         El arma de Empy ya no era un mosquete sino una espada; finalmente había aparecido el enemigo final de Kurumi.

 

 

 

- Academia de Asesinas -

   

      Hibiki o más conocida como Empty había despertado sus poderes definitivos ya que se enteró de que Kurumi, su mejor amiga, fue quien mató a sus padres cruelmente; Inui estaba sorprendida y Oslo estaba sonriendo confiadamente.

 

 

- OSLO ¿Por qué hiciste esto? – Preguntó Kurumi muy molesta

 

 

- Mi objetivo es matarte, pero sabía perfectamente que yo no lo podía hacer solo, ni siquiera teniendo la vara de Ofiuco y la espada Kusanagi, así que decidí buscar a un rival que esté a tu altura y esa era Empty, una chica con ganas de venganza – Explicó el hombre – AHORA EMPTY, toma estas dos armas y asesina a Kurumi.

 

 

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         Empty recibió las dos armas legendarias y sonrió malvadamente, cuando las tomó miró a Oslo y éste perdió la sonrisa que siempre mantenía.

 

 

- Gracias… pero no tengo por qué obedecerte, no aportas nada a mi venganza, ya no te necesito, MUERE.

 

 

- ¿Qué…?

      

 

   Empty le cortó la cabeza a Oslo con la espada kusanagi, luego despedazó todo su cuerpo, matándolo, finalmente la chica evaporó su cadáver para no dejar dudas. Pero aun no terminaba, Empty se teletransportó detrás de Kurumi y estaba a punto de asesinarla con la espada Kusanagi pero Inui la defendió sujetando a Nightmare y alejándola.

 

 

- Maldita chica… te has convertido en un demonio, juro que te mataré yo misma.

 

 

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- ¡ALTO INUI! – Gritó Kurumi – Hibiki, tengo una forma de salvar a tus padres, pero para que todo salga bien necesito que ayudes.

 

 

- Te escucho – Respondió Empty seriamente

 

 

- Retrocederé en el tiempo hasta la noche en que maté a tus padres, tú aparecerás ahí y la convencerás de que no asesine a mi familia, si ellos cumplen con eso no los mataré y podrás vivir felices con ellos – Explicó Kurumi

 

 

- Es una buena idea, hagámoslo ahora.

 

 

- ¡ESPEREN! Si se van ¿Qué pasará conmigo? – Preguntó Inui – La tregua ya terminó.

 

 

- Tendrás que esperar, estamos en algo más importante – Contestó Hibiki

 

 

- Lo siento Inui, te juro que volveremos a luchar, gracias por todo.

     

 

    Kurumi estiró su mano y Empty lo agarró de ala gana, pero por dentro tenía la esperanza de que todo saliera bien.

 

 

 

 

- Regreso en el tiempo -

      

   Kurumi y Empty habían regresado en el tiempo, ambas chicas estaban frente a una casa en la ciudad de Los Ángeles; Hibiki miró por la ventana y vio que sus padres estaban cenando con una niña de 5 años lo cual era ella.

 

 

- Kurumi ¿Por qué la yo de niña está ahí si regresamos en el tiempo?

 

 

- Hemos regresado parcialmente, lo completaremos cuando tus padres prometan que no harán nada en contra de mi familia, toca la puerta y convéncelos – Explicó Nightmare

    

 

     Haciendo caso a Nightmare, Empty realizó lo que le pidió, tras estar esperando unos segundos, sus padres salieron y Hibiki soltó pequeñas lágrimas de emoción.

 

 

- Por favor, no ataquen a la residencia Chronicle, si lo hacen será asesinados por Nightmare, yo sé todo acerca de su plan.

 

 

- ¿Cómo sabes que planeamos un ataque? – Preguntó el padre

 

 

- Vengo del futuro con mi amiga, por favor háganme caso y vivirán felices por toda su vida.

     

 

    Sus padres se miraron entre sí y asintieron luego de unos minutos.

 

 

- De acuerdo, no lo haremos – Comentó la madre

 

 

-Ignoraremos a los Chronicle – Dijo el padre

 

 

- ¡GRACIAS! Kurumi, todo acabó, lo solucionaste.

 

 

- De nada.

 

 

- Me alegro de que algo por fin haya terminado – Suspiró Kurumi – Regresaré a casa de mis padres y amigas, les prometí volver.

 

 

- ¡CLARO! Yo iré al supermercado a comprar algo para mis padres.

    

 

     Kurumi y Empty se separaron, los padres regresaron a la casa.

 

 

- Iré por el camino más largo, necesito hacer unas compras, luego definiré el tiempo.

 

 

 

 

 

- Minutos Después -

      

   Los padres de Hibiki habían mentido a su hija, ellos colocaron varias minas a lo largo de toda la mansión y se encontraban a las puertas de dicho lugar.

 

 

- Lo tenemos que hacer antes de que alguien llegue, matemos a todos los que se encuentran adentro – Exclamó el padre

 

 

- ¡Que mueran!

  

 

       Los padres activaron las minas pero nada explotó, ellos se sorprendieron muchísimo tras el resultado, y no solo eso, se sorprendieron más cuando Kurumi apareció enfrente de ellos.

 

 

- Algo me decía que ustedes mentían, las minas fueron evaporizadas, yo los destrocé sin entrar a la residencial, lo hice desde fuera para no cambiar la línea temporal – Comentó la chica – Lamentablemente ustedes nunca más tendrán futuro.

 

 

- Por favor…

 

 

- Ahora si lo juramos…

 

 

- Yo jamás he tenido compasión y mucho menos lo tendré con míseras escorias cómo ustedes…

 

 

 

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         Kurumi siempre fue sadica, y lo demostró asesinando a los padres de Empty por segunda vez, pero, a diferencia de la primera, esta vez, Nightmare lo hizo más cruelmente.

 

 

- Hija…

   

 

      Los padres dijeron eso y a lo lejos estaba Empty muy aterrorizada por la escena que estaba viendo.

 

 

- Prometiste que no los asesinarías…

 

 

- MUERAN¡¡¡¡

       

 

  Sin hacer caso a Empty, Kurumi asesinó a sus padres.

 

 

- ¿Por qué lo hiciste, Kurumi?

 

 

- Ellos te mintieron y nuevamente quisieron asesinar a mi familia, te diré algo; si alguien intenta hacerle algo a mi familia entonces lo mató cruelmente, y si tengo que asesinar a tus padres un millón de veces más, entonces lo haré gustosamente por salvar a los míos, Empty, ya no me importa si quieres matarme, yo también te mataré, nuestra amistad se acabó – Sentenció Kurumi

 

 

- Yo opino lo mismo, te mataré con la espada Kusanagi y la vara de Ofiuco – Exclamó Empty – En esta batalla tu inmortalidad no sirve con la espada Kusanagi, no deberías estar confiada.

 

 

- No te preocupes por mí, yo te mataré además, jamás he dependido de mi inmortalidad, eso solo es un castigo de Dios.

 

 

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         Así se dio inicio de la larga rivalidad entre Kurumi y Empty, dos seres que buscaban asesinarse mutuamente y tenían las armas para lograr su objetivo.


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#6 Shiryu

Shiryu

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Publicado 07 agosto 2018 - 06:07

Fan Fic   -LA DESAPARICION DE LOS DIOSES-

 

4

LOS NUEVOS CABALLEROS

––GRECIA––

 

Los soldados que había cerca vieron a unos  jóvenes montados en caballos que se acercaban al santuario portaban capas que les cubría el cuerpo y no se les podía distinguir porque no sabían quiénes eran pues nadie sabía que una guerra santa iba a estallar entre los nórdicos que servían a Odín y Athenea con sus caballeros los únicos que lo sabían eran tres personas sin contar al padre de los dioses, Ikki de fénix caballero ateniense, Kanon General Marino del Dragón soldado de Poseidón que sabía la verdad sobre Jasón pero se mantenía en silencio y un dorado que no solía vestir la armadura Shaka de Virgo que vio en el joven Jasón la divinidad de los dioses pero no decía nada porque no era su necesidad comunicarlo a su señora

 

––REINO DE ASGARD––

 

En las tierras del norte muy alejados de las ciudades vivían tres jóvenes que estuvieron entrenando desde chiquititos para servir al señor Odín de los jóvenes la que más destacaba era  una joven que en lugar de portar una armadura como los demás portaba un vestido astral pues era la primera guerrera asgariana que era un espíritu pues las ordenes de  ella eran diferentes a las de los demás compañeros su nombre es Amanda

Un pequeño grupo de tres jóvenes paseaban tranquilamente por los dominios de Odín para examinar cómo vivían los habitantes y que necesidades pudieran teneres en ese mismo instante cuando se encuentran a  varios guerreros de Asgard con sus armaduras preparados para la pelea en ese instante comienza una batalla a tres bandas

Justo antes de pelear los tres jóvenes gritaron a la vez –Venid armaduras nuestras- apareciendo  tres hermosas armaduras que parecían nuevas gracias a la ayuda del caballero de Aries el reparador de armaduras, las armaduras que aparecieron de repente delante de los jóvenes eran la de Pegaso el Cisne y el Dragón.

Y así comienza la guerra con este pelea a tres bandas delante de los jóvenes atenienses aparecieron tres guerreros fieros despiadados y sin respeto a los que viajaban por las tierras heladas de su señor Odín no parecía que hubiera vida alguna solo los animales que vivían por la zona ningún rastro de vida humana

Cometa de Pegaso –grito Seiya – golpeando a uno de los guerreros que le impedía avanzar en sus órdenes para así cumplirlas

Aullido del lobo solitario-grito el guerrero asgariano 1 que se enfrentaba a Seiya- hiriendo de este modo al caballero de Pegaso en el hombro

Dragón Naciente –grito Shiryu – golpeando a uno de los guerreros que le impedía avanzar en sus órdenes para así cumplirlas

Llamada de las bestias nórdicas -grito el guerrero asgariano 2 que se enfrentaba a Seiya- hiriendo de este modo al caballero del Dragón en el cuerpo entero dejándolo totalmente detenido son poder hacer nada en un estado de muerte viviente

Polvo de diamantes –grito Hyoga – golpeando a uno de los guerreros que le impedía avanzar en sus órdenes para así cumplirlas

Lamento  delos espíritus-grito el guerrero asgariano 3que se enfrentaba a Hyoga- hiriendo de este modo al caballero del Cisne en el pecho dejándolo casi sin respiración alguna

De repente sin saber porque el cielo se comenzó a poner negro y los tres guerreros atenienses  sintieron una gran fuerza acercarse y como si fuera un fantasma un poderoso cosmos rugía feroz envolviendo en estado de protección a los soldados atenienses y cuál sería la sorpresa de los guerreros asgarianos a ver ante ellos a  dos jóvenes que portaban vestimentas parecidas ambos eran el fénix pero uno de bronce y otro de negro con finas líneas plateadas que hacían más hermosa la armadura porque esta vestimenta había sido forjada en los fuegos del majestuoso Hefesto dios del fuego y forjador de las armaduras de los propios dioses además de que la armadura de Jasón aunque era negra fue forjada por Hefesto a petición de Zeus con unas indicaciones que así cualquier dios Olímpico al observar su vestimenta supiera quien era con una sola diferencia la diosa atenea no le podía reconocer por deseo del padre de los dioses

Veo que hay problemas quieres que te ayude o voy a cumplir unas ordenes de un superior-dijo Jasón- ¿Qué es lo que opinas?

Parte tranquilo que de esto me encargo–dijo Ikki–son tres simples guerreros sin posibilidades

En ese mismo instante los tres guerreros asgarianos se juntan para lanzar sus ataques conjuntamente

Aullido del lobo solitario-grito el guerrero asgariano 1

Llamada de las bestias nórdicas -grito el guerrero asgariano 2 

Lamento  de los espíritus-grito el guerrero asgariano 3

Las tres técnicas llegan hasta Ikki que las esquiva de un salto y en respuesta les lanza su mejor ataque 

Ilusión del fénix –grito Ikki– golpeando a los tres guerreros a la vez y envolviéndolos en un círculo repetitivo pues los guerreros eran golpeados por sus propias técnicas

En ese mismo instante Jasón realiza la tele transportación para encontrarse con una joven de 15 años que desea pelear junto a sus hermanos

Veo que eres poderosa–dijo Jasón– podrás conseguir cualquier cosa que desees pero si sabes la verdad sobre mi como yo se la tuya

Es verdad que se la verdad y que soy un espíritu criado por Odín para proteger a los dioses–dijo Amanda– ¿Qué eres tu realmente?

Como conoces las historias sobre el dios Hefesto observa atentamente

Jasón por segunda  vez en su vida desde que llegase a esa época elevo al máximo su cosmos y en su armadura negra aparecieron las pequeñas finas plateadas que decían que él era un dios como su  señor, volviendo a poner nerviosos a los dioses de la tierra, además obtén este regalo de los dioses olímpicos un anillo con el cual te comprometes  a mi servicio para que entre los dos salvemos a los dioses porque ese es mi deseo

Guardare silencio–dijo Amanda con seguridad en ella misma – además me has demostrado la verdad sobre ti y confío en ti para protegerlos a todos no le diré nada a mi señor lo juro

 

––REINO DE LOS MARES ––

 

En ese instante Poseidón volvió a sentir ese cosmos y se volvió a sus generales para preguntarles que era.

Mi señor Poseidón espero que confíe en mí por mis acciones además de que deseo decirle la verdad sobre el joven –le dijo Kanon el Dragón Marino– vera al joven en nuestra guerra santa contra el santuario lo que si le diré es su nombre se llamaJasón

Está bien espero poder conocerle en nuestra guerra santa–dijo Poseidón– pero esta orden la pasas a los demás generales nadie debe lastimarlo porque deseo enfrentarme a él eso no significa que no lo hagáis crecer a través de las peleas

Entendido –dijo Kanon el Dragón Marino que se marchó  y transmitió las órdenes de su señor a sus camaradas 

––REINO DE ASGARD––

Shiryu Seiya y Hyoga estaban contentos de estar vivos gracias al caballero del fénix Ikki el cual estaba esperando a su compañero Jasón para partir de regreso al santuario junto a los demás caballeros

Gracias por salvarnos la vida dijeron los tres caballeros además es peligroso estar por estos paramos sin autorización alguna del dios de estas tierras, Ikki mirando a sus compañeros les dice que Amanda es una aliada de Jasón pero todavía no había llegado el momento de que se les uniera y que seguiría entrenando sin descanso es en ese preciso momento cuando llega Jasón con ellos y observándolos le dice a Ikki agarra fuerte a los tres que lo rodeen y que ponga su mano sobre el pecho que harán una tele transportación a la casa de Aries que sabía que llegarían en ese momento

 

––GRECIA––

 

Convoca ante ella a Shaka y tienen una pequeña charla

¿Por qué he vuelto a sentir ese cosmos quien será?–le pregunto Athenea – que es lo que desea

Él es un aliado y confío en su buen juicio–le explico Shaka de Virgo– además detrás de todo esto solo le puedo decir que hable con Zeus si quiere respuestas

No creo que consiga nada de mi padre –se expresó Athenea –pero gracias por decírmelo

Mientras esta en la conversación con Virgo siente que llegan a la casa de Aries los caballeros enviados para valorar como estaban las cosas por aquel reino helado eternamente.

Las vestimentas de los caballeros enviados por la propia Saori se desprenden de los cuerpos  de estos y empiezan a tomar colores negros porque no sabían que motivo pudiera ser daba la sensación que las armaduras llorasen porque iban a perder a sus portadores, en  ese instante ante la llegada de su señora decidió irse por  un sendero secreto que solo conocían Ikki y el, ese sendero salía detrás de la casa de Aries e iba a una casa cuya forma de entrar es a través del cosmos de los fénix y donde residían tanto Jasón como Ikki dentro del Santuario pero habitualmente solían vivir y hacer vida normal en la misma Isla Muerte donde entrenara una vez desde pequeño el propio Ikki para conseguir la vestimenta del fénix de bronce.

Lo que nadie sabía en ese preciso instante era que las armaduras abandonaron la casa de Aries y se desvanecieron para volvera reaparecer en el hogar de los fénix en el santuarioademás esa casa era especial pues fue el propio Zeus el que le creo un escudo que era imposible sentir la divinidad de su interior así que estaba Jasón libre de darse a conocer como deidad llegado el momento y por ahora podría aparentar ser un humano mas

Las armaduras sintieron que Jasón era su señor del futuro y como este les prometió que serían heredadas con los ideales  de sus actuales portadores y no se corromperían pudiendo estas regresar  a sus  actuales portadorese infundidas de nueva energía de regalo solo la vestimenta de Ikki aunque no necesitaba sangre alguna de su portador el propio Jasón vertió un poco de su sangre sobre la armadura de bronce de Ikki como regalo por su hermanamiento


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#7 T-800

T-800

    Miembro de honor

  • 15,505 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 07 agosto 2018 - 10:35

 
 
 
 
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Editado por T-800, 11 enero 2019 - 10:01 .

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 R.I.P      O. M  Tu querías que tu hijo creciera en

un mundo mejor,fuiste un buen padre


#8 Shiryu

Shiryu

    Miembro de honor

  • 1,301 mensajes
Pais:
Espana
Sexo:
Masculino
Signo:
Acuario
Desde:
Soria, Spain

Publicado 07 agosto 2018 - 13:44

Voto por Iván de Virgo

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#9 Jīkufurīto

Jīkufurīto

    Miembro de honor

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Ecuador
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 17 agosto 2018 - 02:29

Antes de nada, debo decir que todos los fics me han parecido estupendos. A estas alturas, cualquiera de quienes quedan en competencia,tiene la calidad suficiente como para hacerse con el 1er lugar.

No sé si mi voto sea válido, pero en caso de que sí, el mismo va para Asgard_fan y Macairo de Cáncer. ¿Por qué? Competencias tan cerradas, sean en el ámbito que sean, se definen por detalles, y en este caso las historias de por quienes he votado, han incluido un par de elementos claves que han hecho en mi caso decantarme por los citados escritores: la inclusión de los Dioses Guerreros, Hilda y demás aristas concernientes a el onírico mundo de Asgard, del cual me declaro un obnubilado fanático, por lo que la subjetividad me supercede,pero, ¿¡Qué se le va a hacer!?

Sin más que desear agregar, deseo mucha suerte a cada uno de los participantes.

"Volveré al cielo donde mis amigos me están esperando, me convertiré en estrella y los cuidaré por siempre"

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#10 girlandlittlebuda

girlandlittlebuda

    Souldgodiana de corazón

  • 2,250 mensajes
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Mexico
Sexo:
Femenino
Signo:
Virgo

Publicado 17 agosto 2018 - 08:14

Mis votos sol para:

Asgard_fan

Arquero Dorado



Suerte a todos los participantes.

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"Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo, cualquiera puede comenzar a partir de ahora y hacer un nuevo final"


#11 T-800

T-800

    Miembro de honor

  • 15,505 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 25 agosto 2018 - 12:38

Mis votos son para:

 

Shiryu  y  Macairo de Cancer


Editado por T-800, 28 agosto 2018 - 15:06 .

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 R.I.P      O. M  Tu querías que tu hijo creciera en

un mundo mejor,fuiste un buen padre


#12 Kael'Thas

Kael'Thas

    Keep that in mind...I designed this rhyme

  • 7,007 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Tauro
Desde:
Huechuraba, Chile

Publicado 25 agosto 2018 - 13:09

Voto por: 

 

Asgard_fan

Ivan de Virgp


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#13 Asgard_fan

Asgard_fan

    Miembro de honor

  • 484 mensajes
Pais:
Espana
Sexo:
Femenino
Signo:
Aries
Desde:
Palencia, Spain

Publicado 26 agosto 2018 - 18:28

Mi voto para Arquero dorado. 

 

Macairo de Cancer

 

Un saludo.


Editado por Asgard_fan, 26 agosto 2018 - 18:31 .

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#14 Arquero Dorado

Arquero Dorado

    Miembro de honor

  • 885 mensajes
Pais:
Venezuela
Sexo:
Masculino
Signo:
Sagitario
Desde:
Barbacoas, Venezuela

Publicado 26 agosto 2018 - 23:24

Qué difícil... Muy bien. Voto por Asgard fan y Macairo.



#15 unikron

unikron

    el iluminado

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Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Escorpion
Desde:
Santiago, Chile

Publicado 27 agosto 2018 - 20:18

voto por ivan



#16 T-800

T-800

    Miembro de honor

  • 15,505 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 28 agosto 2018 - 15:10

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Editado por T-800, 11 enero 2019 - 10:01 .

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