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Ficker's Nobels Awards: Cuartos de Final

critica Foro Juegos y Dinamicas

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16 respuestas a este tema

#1 T-800

T-800

    Miembro de honor

  • 13,314 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Cancer

Publicado 27 junio 2018 - 16:05

En esta dinámica participan los 8  usuarios seleccionados en

 

las etapas anteriores y son los siguientes:

 

Shiryu
 
Macairo de Cancer
 
Ivan de Virgo

 

Arquero Dorado

 

Dbicho

 

Asgard_fan

 

sephirot_x
 
Jápeto

 

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Tienen de plazo hasta el día 30 - 06- 18 para inscribir el capitulo de su fic


Editado por T-800, 30 junio 2018 - 15:02 .

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B –A– Z

 

Multiverso Zodiacal

 

 

 


#2 Arquero Dorado

Arquero Dorado

    Miembro de honor

  • 401 mensajes
Pais:
Venezuela
Sexo:
Masculino
Signo:
Sagitario
Desde:
Caracas (Roca Tarpeya), Venezuela

Publicado 27 junio 2018 - 18:09

Bien, supongo que comenzaré yo.

 

7

La Elección

 

China

 

‘Hemos llegado, Kiki’, Mū le dijo a su joven aprendiz. ‘Los cinco picos antiguos del monte Lu. El hogar del anciano maestro de Libra’.

 

‘Vaya...’, Kiki dijo mientras miraba a su alrededor con gran curiosidad. ‘Jamás había estado en este lugar antes, señor Mū. Es realmente impresionante, ¿no lo cree así?’.

 

Mū sonrió ligeramente. Kiki ciertamente tenía razón. Los cinco picos antiguos eran montañas de más de dos mil metros de altura, con crestas extrañas y peñascos empinados los cuales las hacían majestuosas e imponentes. La zona se extendía por un área sumamente extensa y gran parte de ella estaba cubierta por densos bosques. El monte Lu también presentaba  numerosos acantilados, los cuales eran un trayecto sumamente peligroso para aquellos que no tuvieran sumo cuidado. Además, era en ese preciso monte que las leyendas del dios dragón habían surgido por primera vez hacía tantos siglos atrás.

 

 

‘Vamos, Kiki’, Mū dijo. ‘No hay tiempo que perder. Debemos encontrar al viejo maestro cuanto antes’.

 

Su aprendiz asintió. ‘Sí, señor’.

 

Ellos caminaron una corta distancia a través de los maravillosos picos hasta llegar a la enorme y hermosa cascada del monte Lu. Desde la antigüedad existían numerosas historias y leyendas acerca de ese lugar. La mayoría de ellas afirmaban que el agua que caía por la gran cascada procedía directamente de las estrellas del firmamento, obra del mismísimo dios dragón.

 

Fue en ese lugar que Mū finalmente diviso una pequeña figura sentada al pie del agua que caía ferozmente, justo a unas cuantas decenas de metros de ellos.

 

‘Ahí está Kiki’, Mū dijo. ‘El viejo maestro Dōko de Libra, el hombre más sabio entre los caballeros de oro’.

 

‘Parece ser que el maestro es un hombre muy pequeño, señor Mū’, Kiki dijo. ‘No creo que él sea más alto que yo. Qué extraño, jamás creí que…’. Kiki se detuvo súbitamente, al parecer notando algo. ‘Señor Mū… ¿quién es esa joven chica al lado del maestro?’.

 

Mū miró detenidamente a la joven de cabello negro y vestido rosa antes de responderle a su aprendiz. ‘Probablemente ella sea una pupila del maestro’, él dijo. ‘Debes cuidar tu manera de actuar, Kiki. Recuerda que debes ser respetuoso’.

 

Su joven escudero sonrió. ‘No se preocupe por eso, señor Mū. Puede confiar en mí’.

 

Ellos comenzaron a acercarse lentamente hacia el maestro, a quien Mū esperó no molestar demasiado con su inesperada presencia. Él no quería ser un estorbo, pero de alguna manera Mū tenía que obtener cualquier respuesta que pudiera despejar las dudas en su mente. ¿Quién mejor que Dōko de Libra, el mejor amigo de su maestro Sion, para aconsejarlo?

 

‘Maestro alguien se acerca’, Mū escuchó a la joven chica decir con algo de aprensión.

 

‘Buenos días, maestro’, Mū dijo. ‘Espero que mi presencia no sea causa de desagrado para ustedes’.

 

‘Para nada, caballero de Aries’, el viejo maestro respondió suavemente. ‘Mi manos siempre estarán extendidas para el discípulo de Sion’.

 

‘Se lo agradezco, maestro’, Mū dijo con una sonrisa. ‘Lamento llegar de esta manera tan repentina, pero necesito hablar con usted urgentemente’.

 

‘¿De qué se trata, caballero de Aries?’, el maestro preguntó. ‘Por tu tono de voz puedo notar que debe de ser algo muy serio’.

 

‘Lo es’, Mū respondió, asintiendo. ‘Lamento tener que decirle esto, maestro, pero me creo que algo terrible ha sucedido en el Santuario’.

 

El viejo maestro de Libra cerró sus ojos y suspiró lentamente. ‘Ya veo’, él dijo. ‘Justo cómo había temido’.

 

Las palabras confundieron a Mū. ‘¿Qué está diciendo, maestro?’, él preguntó.

 

‘Durante los últimos años he estado teniendo un muy extraño e insistente presentimiento’, el maestro le dijo. ¿Tú también lo has sentido, caballero Mū de Aries?’.

 

‘Sí, maestro’, Mū contestó. ‘Al principio no quería creerlo, pero… ahora todas mis dudas se han desvanecido’.

 

 ‘En ese caso…’, el maestro dijo, ‘… siéntase de libres de contármelo todo’.

 

‘Está bien, maestro’, Mū dijo. ‘Como usted diga’.

 

Grecia

16 años atrás

 

‘Aiolia, presta mucha atención’, Aiolos le dijo a su pequeño hermano. ‘Necesito que estés sumamente atento. En cuanto te de la señal, quiero que me ataques con todas tus fuerzas, ¿entendido?’.

 

Aiolia asintió lentamente. ‘S-sí, hermano… como tú digas…’.

 

‘Bien’, Aiolos dijo. ‘Entonces… hazlo… ¡ahora!’.

 

Aiolos miró cómo su hermano menor se abalanzaba rápidamente hacia él con la intención de golpearlo con su puño. No obstante, esquivar el ataque de Aiolia fue extremamente fácil para Aiolos, quien ya estaba acostumbrado a entrenar por largas horas en compañía de Saga y Shura, sus camaradas caballeros de oro.

 

Aiolia nuevamente intentó atacarlo, pero el resultado fue el mismo. Aiolos simplemente se hizo a un lado y dejó que el golpe de su hermano pasara de largo. Ellos repitieron el mismo proceso una y otra vez por varios minutos, hasta que la calurosa tarde se tornó en un hermoso ocaso.

 

‘No puedo hacerlo, hermano…’, Aiolia le dijo respirando profundamente, tratando de recuperar su aliento. ‘Me doy por vencido’.

 

‘¿Qué sucede, Aiolia?’, Aiolos preguntó. ‘Vamos, atácame. ¿Acaso no quieres llegar a ser un buen caballero? Si no logras golpearme siquiera una sola vez jamás progresaras con tu entrenamiento’.

 

Su hermano menor negó con la cabeza. ‘No tiene caso. Jamás podré llegar a ser tan fuete como tú, hermano. No sería capaz de derrotarte ni aunque me preparara por mil años’.

 

Aiolos suspiró al escuchar a su hermano expresarse de esa manera tan desconsolada. ‘Aiolia’, él dijo, ‘sé que parece haber una enorme diferencia de técnicas y habilidad entre ambos, pero te aseguro que eso no tiene por qué influir en el resultado de la pelea’.

 

‘¿Qué?’, Aiolia dijo. ‘¿A que te refieres, hermano?’.

 

Aiolos sonrió. ‘Aiolia, no importa cuán fuerte o invulnerable un oponente pueda aparentar ser. Es cierto que contar con una protección y tener experiencia en el combate son grandes ventajas, pero lo que realmente que decide una batalla entre caballeros no es la armadura que ellos porten o las técnicas que ellos usen, sino el cosmos que ellos desprendan’.

 

‘Sí, pero…’.

 

‘Escúchame con atención, Aiolia’, Aiolos dijo estoicamente. ‘Si logras hacer arder tu cosmos con suficiente intensidad, verás que podrás lograr golpearme. Tú y yo somos hermanos. Somos una misma sangre, y eso significa que tu potencial es el mismo que el mío. Tengo fe en ti Aiolia’. Aiolos volvió a sonreír. ‘Arriba ese animo. Vamos, atácame nuevamente’.

 

Aiolia asintió con una sonrisa formándose sobre su rostro. ‘¡S-sí!’.

 

Aiolos y su hermano continuaron entrenando por unos cuantos minutos más, justo hasta después de llegada la noche. A pesar de que Aiolia finalmente no pudo llegar a golpearlo, Aiolos no obstante se sintió complacido con su hermano debido al gran espíritu y fuerza de voluntad que él le había demostrado. Por un momento Aiolia había encendido su cosmos de una manera verdaderamente considerable, quizás a un nivel semejante al suyo. No cabía duda de que su hermano algún día sería un poderoso caballero de oro al servicio de Athena.

 

Al terminar con el entrenamiento, Aiolos se despidió de su hermano para después dirigirse a toda prisa hacia el Santuario. El Patriarca había convocado a los tres caballeros dorados de mayor edad en el refugio a una reunión extraordinaria que se llevaría a cabo esa misma noche. Su Santidad al parecer tenía algo muy importante que anunciarles.

 

Subiendo por el largo e imponente camino de las doce casas, Aiolos se encontró justo en la entrada de la casa de Acuario con Saga de Géminis y Shura de Capricornio, quienes estaban vistiendo, al igual que él, sus ropajes dorados. Ellos no sólo eran los caballeros de oro de la tercera y la décima casa respectivamente, sino también sus mejores amigos.

 

Aiolos se acercó a ellos con una sonrisa. ‘Saga. Shura. Me da mucho gusto verlos de nuevo’.

 

‘Así que finalmente has decidido aparecer, Aiolos’, Shura le dijo. ‘Comenzaba a creer que te perderías la reunión’.

 

‘Lamento haberlos hecho esperar, Shura’, Aiolos contestó con una sonrisa. ‘Supongo que perdí la noción del tiempo’.

 

‘Eso ya no importa’, Shura dijo. ‘Será mejor que nos demos prisa. No creo que el Patriarca se sienta feliz por nuestra demora’.

 

‘Tienes toda la razón, Shura’, Saga dijo. Aiolos inmediatamente notó que su amigo parecía estar algo afligido, aunque él no tenía idea de cuál podía ser el motivo.  ‘Vamos, dirijámonos a la cámara de audiencias de Su Santidad’.

 

Aiolos asintió. ‘Está bien, Saga’.

 

Una vez que los tres llegaron al final de las escaleras que conducían al templo del Patriarca, ellos se encontraron con Gigas, el mayordomo principal del pontífice, quien al parecer llevaba esperándolos ahí por un tiempo.

 

‘Que bueno que al fin han aparecido, caballeros’, Gigas les dijo. ‘Su Santidad los está esperando. Permítanme que los guíe’.

 

‘Eso no será necesario’, Shura dijo. ‘Conocemos el camino perfectamente’.

 

‘Insisto’, Gigas contestó. ‘Es mi deber como mayordomo del Santuario cumplir con todas las formalidades apropiadas’. Al parecer Gigas no aceptaría un no como respuesta.

 

Al entrar los cuatro en la imponente cámara del Patriarca, Aiolos y sus amigos inmediatamente se arrodillaron e inclinaron sus cabezas solemnemente en señal de respeto.

 

‘Lamentamos la demora, Santidad’, Saga dijo. ‘Espero que no se encuentre molesto con nosotros’.

 

‘Todo fue mi culpa, Santidad’, Aiolos intervino. ‘Fui yo quien causó nuestro retraso.

 

‘Pueden estar tranquilos, Saga y Aiolos’, el Patriarca respondió. ‘Entiendo que a veces pueden surgir situaciones inesperadas que escapan de nuestro control. Sólo espero que esto no vuelva a repetirse en un futuro cercano’.

 

‘Muchas gracias, Santidad’, Aiolos dijo.

 

‘Ahora les pediré que presten suma atención a lo que voy a decir’, el Patriarca dijo. ‘Como de seguro habrán escuchado, hace un par de noches, Athena volvió a nacer en este mundo. Este suceso sólo puede significar una cosa’.

 

‘Una nueva guerra santa está por comenzar’, Saga intervino.

 

El Patriarca asintió. ‘Así es. Una nueva batalla se acerca a nosotros. Pronto el Santuario y los ochenta y ocho caballeros se verán en la necesidad de luchar en defensa de Athena.

 

‘Estaremos listos, Santidad’, Aiolos intervino. ‘Nosotros los caballeros de oro cumpliremos fielmente con nuestro deber. Tiene mi palabra’.

 

‘También tiene la mía, Santidad’, Saga dijo.

 

‘Y la mía’, Shura agregó.

 

‘Muy bien’, el Patriarca dijo. ‘Me alegra escucharlos decir eso. Sin embargo, lamento informarles que tal vez no podré guiarlos en la guerra que se avecina’.

 

‘¿Qué?’, Aiolos dijo.

 

 ‘¿Por qué dice eso, Santidad?’, Saga preguntó.

 

‘Me entristece admitir que el paso de los años han afectado mi capacidad de servir como Patriarca del Santuario. No me queda mucho tiempo más en este mundo. Mi muerte está próxima. Por eso, es necesario que elija a mi futuro sucesor cuanto antes’.

 

‘Santidad…’. Aiolos no podía imaginarse a nadie más ocupando el puesto del actual Patriarca.

 

‘En una situación extraordinaria como esta podría elegir a alguien con la experiencia suficiente de entre los caballeros de bronce o plata para que tomara mi lugar en el Santuario, pero creo que eso no será necesario. Saga, Aiolos, Shura… ustedes son los caballeros de oro con mayor edad en el refugio. Los tres tienen tanto el poder como el valor necesario para ser mi sucesor’.

 

‘¿Qué está diciendo, Santidad?’, Shura preguntó. ‘¿Acaso…?’.

 

‘Así es’, el Patriarca dijo, asintiendo. ‘Uno de ustedes se convertirá en el nuevo Patriarca. Uno de ustedes será el encargado de representar a Athena en la guerra santa venidera’.

 

‘¿Quién es esa persona, Santidad?’, Aiolos preguntó.

 

‘Eres tú, Aiolos’, el Patriarca respondió.

 

‘¿Qué?’, Aiolos exclamó. ‘¿Y-yo? ¿Está… está hablando en serio, Santidad…?’.

 

‘Lo estoy’, el Patriarca dijo. ‘Durante años has demostrado ser completamente fiel a Athena, Aiolos. Tengo plena confianza de que harás un buen trabajo cuando el momento finalmente llegue’.

 

‘Santidad…’.

 

‘Estoy de acuerdo’, Saga dijo con una sonrisa. ‘Aiolos es un buen hombre. No tengo ninguna duda de que él será un buen Patriarca’.

 

Aiolos miró a su amigo. ‘Saga…’.

 

‘Si esa es su elección, Santidad’, Shura intervino, ‘entonces le prometo que serviré a Aiolos de la misma manera que lo he servido a usted’.

 

‘Shura…’.

 

‘Entonces está decidido’, el Patriarca dijo. ‘Aiolos tomará mi lugar como sumo sacerdote y representante de Athena cuando llegue el momento. De él dependerá el éxito o el fracaso de nuestras fuerzas’.



#3 Jápeto

Jápeto

    El ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona

  • 5,778 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Tauro

Publicado 27 junio 2018 - 18:26

Seguire yo 

 

CAPITULO 1: LA APARACION DE PERSEFONE

 

 

NARRADOR: PERSEFONE

 

 

http://youtu.be/VJGz...LHu2oqnkmONAWn0

 

 

 

Desde el Olimpo me traslado a la más profundo de la tierra, en donde se encuentra inframundo más precisamente en las puertas de Guidecca. Cuando se abren las puertas observo que en el interior del templo se haya una jovencita de tez blanca y complexión delgada, porta un vestido largo y negro, la noto nerviosa.   No entiendo cómo es posible que después de que todo fuera destruido, alguien como ella se encuentre aquí.

 

 

 

 

—¿Quién eres tú y que haces en el inframundo?, espero la respuesta sea bueno o sino serán enviada un lugar muy especial —dijo iracunda Perséfone

 

 

 

—Soy Pandora, en la anterior guerra le servido a Hades como comandante de sus fuerzas—contesta Pandora

 

 

 

—¿Con qué Pandora?, bueno me serás útil en esta nueva batalla que se apróxima—dice pensando Perséfone

 

 

 

 

—¿Nueva batalla? ¿De qué habla? —pregunta confundida Pandora

 

 

 

 

—Esta batalla que se aproxima contra los Santos de Athena y terminar acabar con la humanidad esa nuestra misión—contesta Perséfone

 

 

 

—¿Quién es su esposo? ¿Quién es usted? —interroga aun desconcertada Pandora

 

 

 

—Mi esposo es Hades y yo soy Perséfone, la Reina del Inframundo —aclara la situación con una rápida mirada Perséfone

 

 

 

 

—¡No puede ser!, ¡Si él fue mi hermano que destruyo a mi vida para siempre! —dice sorprendida

 

 

 

 

—¡No digas tonterías Pandora!, Hades es un Dios y no debes profanar su nombre—refutando Perséfone

 

 

 

—¡No es ninguna tontería! Es la pura verdad, quienes me predijeron aquello fueron esos dos gemelos—expone el contexto Pandora

 

 

 

—Por lo visto no mientes—le toma la cara con la mana Perséfone

 

 

 

 

Qué curioso que no mienta la chiquilla según me acuerdo los humanos tiene por naturaleza mentir, engañar por eso son despreciable a los ojos de nosotros los Dioses

 

 

 

 

 

 

Nuevamente abro otra puerta, le ordeno a Pandora que me siga, ambas caminamos por un pasillo que no es muy grande, tiene una alfombra de color rojo con bordes dorados. Al final del hay una puerta más grande. Detrás de esa puerta se encuentra el salón principal; es muy grande, también hay una alfombra roja, a los lados hay unas columnas, en el centro se haya el trono del rey del inframundo y sus espaldas se puede apreciar el Muro de los lamentos con unas inscripciones.

 

 

 

—¿Señora…puedo preguntar algo? —señala Pandora

 

 

 

 

—Dime, Pandora—da la posibilidad Perséfone

 

 

 

 

—¿Esa guerra vamos a librar contra quien va ser? —consulta Pandora

 

 

 

 

—¡Con los santos de Athena! —contesta energéticamente Perséfone

 

 

 

 

—¡Pero ellos mismo son los que derrotaron o a Hades—dice inquieta Pandora

 

 

 

 

—¡Ellos nos derrotaran de ninguna manera!, Pandora—ratifica incauta Perséfone

 

 

 

 

—Como usted diga señora Perséfone—aceptando sus palabras Pandora

 

 

 

—Bien, pero ahora me tengo ir a otro lugar. Pero antes debo entrar esto Pandora, es un collar te puede ayudar a salir o entrar del inframundo sin ningún problema —mueva la mano y crea un collar Perséfone

 

 

 

A pesar de todo, me acerco a donde está el muro del lamento y la toca, a causa de que soy un Dios la puede traspasar, estoy detrás del muro se veía oscuro y como si alguien lo hubiera hecho por la mano de los humanos con esa maquinas, entonces reanudo mi paso por la cueva para cuando llego al final de él se ve el camino de los Dioses que un traspaso entre infierno y los campos Elíseos, además ningún mortal puede pasar por que será absorbido por el.

 

 

 

 

 

 

Entro como esperarse hay una fuerza que me empuja para otro lado, sin embargo, me logro estabilizar y pasar hasta llegar mi destino. En los Campos Elíseos que es un hermoso paisaje con un verde pasto, a lo lejos se ve el templo de Hades, a mis costados se pueden ver los templos de los consejeros. Antes que me pueda mover siento dos cosmos se acercan a mí y veo son ellos

 

 

 

—¿Usted nos revivido? —pregunta tranquila el Dios del pelo dorado

 

 

 

—Sí, yo he revivido, porque los necesito para la batalla que se acerca—manifiesta el plan Perséfone

 

 

 

 

—¿Alguien han revivido? —interroga mirando rápidamente el Dios de los ojos gris

 

 

 

 

—Sí, una muchacha llamada Pandora—le cuenta Perséfone

 

 

 

— ¡Vil traidora!, ¡No merece vivir! —exclama furioso el Dios de los ojos gris

 

 

 

—¿Por qué es una vil traidora? —interroga con pasmo Perséfone

 

 

 

 

—Porque ella ayudo a un caballero de bronce para que pudiera cruzar el camino de los Dioses—comenta la situación el Dios del pelo dorado

 

 

 

 

—Eso fue en el pasado, pero ahora ella nos está ayudando en esto—apoya a Pandora, Perséfone

 

 

 

—¿Pero volver a confiar en ella cuando nos traiciono? —interroga desconfiado el Dios de los ojos gris

 

 

—Deben hacerlo…—pide hagan el esfuerzo Perséfone

 

 

Continúo caminando hasta llegar a donde está el templo de mi esposo, el lugar cambia con lo que es la parte en donde esta los consejeros de mi esposo, se puede ver es seco, es sinestro. Ahora dejare descansar mi alma en este lugar porque me lo merezco


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#4 sephirot_x

sephirot_x

    Miembro avanzado

  • 80 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Sagitario
Desde:
Santiago, Chile

Publicado 27 junio 2018 - 21:45

ahora vengo yo;la misma historia pero diferentre capitulo

 

Capitulo22:la batalla final

 

Tatan:vamos con nuestras nuevas técnicas

 

Arles:deacuerdo

 

Arthon se levanta y va hacia ellos

 

Tron:tomen esto potencia de los hielos

 

Sangron:al filo de la espada sagrada

 

Calisto:agua ardiente

 

Shaka:nirvana

 

Kiki:volteos de cristal

 

Yato:potencia de cuerno

 

Estos kenes van

 

Tatan:tomen esto luz borteal

 

Arles:estallido celestial

 

Estos 2 kenes,pero los de Zeus los están superando

 

Shaka:vamos elevemos todo nuestro poder

 

En eso los de la fundación elevan su poder al máximo y arles con tatan les producen una explocion,arthon se cubre

 

Arles:maldición

 

Tatan:vamos,los 2 se encontraban con heridas graves pero dispuestos a matar

 

Arles va a atacar a tron

 

Tron:espada cortadora balbun,con su mano hace un movimiento y el cuerpo de arles es cortado

 

Tatan:no me vencerán cansado pero confiado trata de pegarle golpes a sangron

 

Sangron:no te déjate ataque de Perseo,este con su mano le pega a tatan pero aparte le entierra la mano,como algo mágico la sangre no se queda en su mano,solo cae y la saca

 

Tatan:señor arthon porfa yo he servido a usted

 

Arthon:eso dicelo a zeus;explocion de nuve,le tira una nuve a su cabeza y explota su casco y la parte tracera de su cabeza se destruye y asi cae

 

Shaka:me lo suponía en el fondo eras malo

 

Arthon:shaka no me reconoces tampoco te conoci cuando chico

 

Shaka:nunca te he visto

 

Arthon:toma este rosario te servirá para tu entrenamiento

 

Shaka:no tu,shaka comienza a recordar algo

 

Ecenografia

 

Shaka tenia 7 años,tendre que ir al rio Ganges a entrenar con el señor zeon y buda,podre resistir se preguntaba a si mismo?

 

Arthon:shaka toma este rosario te servirá para tu entrenamiento,lo que no tendra que surgir es que seas devil,recuérdalo y le pone la mano en la cabeza

 

Shaka:gracias señor arthon

 

Arthon:lo devil siempre caera y será comido alrededor,pero eso no tiene que ver con el cosmos,has tu esfuerzo en este entrenamiento

 

Shaka lo miraba con un niño alegre

 

 

                                                                Devuelta

 

 

Shaka:si eras tu,pero tu ivas a ser aspirante de geminis

 

Arthon:si pero cuando hice la otra dimensión por un descuido fui absorbida por ella,llegue al palacio del cielo,y con el tiempo me convenci de Zeus y empese otro entrenamiento,el resto no me preguntes cosas

 

Shaka:esta bien,debemos atacarlos,a empesar

 

Shaka:seimsamsara,los demás solo miran,escoge uno de los 6 infiernos que te voy a mostrar

 

Arthon:ninguno, viento de altura;este es arrasado por un viento cae,y se le cae el casco

 

Kiki:ataquemos revolución estelar

 

Yato:maldito,ataque de unicornio

 

Sangron:al filo de la espada sagrada

 

Calisto:agua ardiente

 

Tron:potencia de los hielos

 

Arthon:jajaja,este corretea todos los kenes como saga,este es mi real cosmos y lo saca

 

Shaka: es mas fuerte que cualquier caballero dorado o juez del infierno

 

Kiki:su nivel es muy alto

 

Yato:no me rendiré;telekinesis asechadora

 

Shaka:nirvana;su ken quemaba el cuerpo del enemigo con un color azul

 

Kiki:voltios de cristal

 

Tron:espada cortadoro balbun

 

Sangron:corte de moustro

 

Calisto:ejecución de agua sagrada

 

Arthon:vientos de altura,y le tira una nuve,pero en eso

 

Kiki:estaba esperando esto,reflejo de cristal

 

Y su viento es devuelto a arthon

 

Arthon:haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa,este es arrasado y choca contra una pared,pero se levanta

 

Arthon:ahora verán,esta es una de mis técnicas mas fuertes;mmmmm

 

Kiki:que hara

 

Yato:todavía esta con energías,los demás miran

 

Arthon:mmmm,recibe desechos de nuve químicos

 

Sangron:ya entiendo su técnica toda la contaminación del sistema

 

Arthon:adivinastes,de premio te tirare esta técnica,haaa,una cantidad de contaminación concentrada pero hecha ken va hacia sangron

 

Shaka:correte,y shaka la recibe,haaaa,cof cof, comienza a tocer

 

Arthon:tank

 

Esta explota y los demás se corren,en eso ven a shaka con la armadura de buda contaminada y quemada y se la quita

 

Kiki:shaka estas bien

 

Shaka:no voy a morir,sigan y ustedes ya vieron esa técnica

 

Los demás se enfurecen,en eso pasa algo en tron

 

Tron:mmmm,este saca un cosmos muy fuerte,que los demás los hacen asustarse

 

Kiki:tron donde adquiristes ese poder

 

Tron:en Siberia estuve apunto de morir por una cascada que callo y me tuvieron que  salvar sirio  y haggen,pero en cama aprendi a tener el cosmos glaciar,ahora peleare encontra el

 

Kiki:te estaremos mirando

 

Yato:si destruimos la estatua le dice a sangron

 

Sangron:buena idea,pero de repente lo haremos

 

Tron:prepárate

 

Arthon:estoy listo

 

Los 2 chocan cada mano con cada mano,haciendo prueba de fuerza,en eso los 2 se dan golpes que quedan nokout,pero se alejan

 

Arthon:toma esto,explocion de nuve

 

Tron:potencia de los hielos,los 2 kenes chocan

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tron:acabare contigo,este le comienza a pegar golpes con potencia muy fuerte

 

Kiki:me parece que sidfried pegaba parecido

 

En eso escucha una vos de su hermano

 

Alverick:hermanito no te rindas

 

Arthon mientras recibe los golpes:vientos de altura

 

Tron sale disparado,pero vuelve al instante

 

Tron:toma espada cortatodo balbun,este lo esquiva,pero al tercer golpe se le rasga parte del peto

 

Arthon:ahora recibe:desechos de nuve quimico

 

Sangron:cuidado te pasara lo que a shaka

 

Pero tron se concentra

 

Kiki iva a hacer algo pero yato lo detiene

 

Tron:no me dejare;escudo de odin

 

Arthon:que

 

El hace su  reflejo y su técnica es repelida

 

Tron:no será suficiente con esto,escudo de odin con todo el poder,el lo hace denuevo y del reflejo sale una luz en forma de rayo que va directo hacia arthon

 

Arthon:haaaaaaaaaaaaaaaaaa,este le pega un golpe muy fuerte y cae al suelo

 

Tron:jajaja lo logre

 

Kiki:cuidado el todavía no murió si queres te ayudamos

 

Calisto:cuidado

 

Arthon se levanta

 

Arthon:jajaja pensé que funcionaria se acerca a unos metros de tron

 

Arthon:esa era tu mejor técnica

 

Tron:si

 

Arthon:pues esta es la mia,toma esto big ban,se ve alrededor de tron un universo de galaxias y una explocion

 

Tron:nooo,a tron le llega fuerte,y este esta agachado con heridas

 

Kiki:maldición esa técnica devio haber sido de geminis

 

Calisto:espera,ella cura a tron y se recupera

 

Arthon:no es justo

 

Calisto:acaso tu lo eres

 

Arthon:toma maldita desechos de nuve quimico

 

Calisto:haaa

 

Kiki:no lo haras,reflejo de cristal

 

Asi la técnica de arthon se devuelve a el pero el la esquiva,esta llega a unos bosques

 

Yato:no esos bosques

 

Kiki:detenlo

 

Sangron:detenlo

 

Pero arthon enojado

 

Arthon:tank

 

En los bosques ocurre una explocion y los bosques comienzan a quemarse,hiendo para todos lados

 

Gente alrededor;que es esto,traigan los recipientes con agua

 

 

                                                                 Devuelta

 

Kiki:maldito

 

Calisto:a esos bosques les costara recuperarse

 

Tron:ahora no dudare en matarte

 

Pero pasa algo,una gota cae directo en tron,era una gota sagrada

 

Arthon:me he recuperado,gracias Zeus

 

Kiki:he pero las reglas eran que los dioses no podían meterse

 

Arthon:a estas alturas las reglas no importan,una ves que los destruya,formare otra horda de guerreros,obligare a algunos de los aldeanos a enseñarles o los matare,con eso acabare ciudad por ciudad,porque la humanidad en la cual estamos viviendo me apesto

 

Yato:escuchan dioses,el quere destruir todo

 

Arthon:jajaja,en esto cae una manta

 

Sangron:que es esto,sangron la iva a tomar,pero

 

Arthon le pega una patada;no la toques,es la manta sagrada,el se la pone en una punta del hombro isquedo y otra el hombro derecho

 

Arthon:con esto mi cosmos ha aumentado al de un dios simple

 

Tron:maldición,ayúdenme,los demás van hacia el

 

Arthon:ahora los acabare,veremos como es mi ken,explocion de nuve,todos se cubren pero le llega a uno

 

Calisto:haaaaaaaaaaaaaaa

 

Sangron:calisto,no esta muerta

 

Arthon:ha aumentado

 

Kiki:athena o saory me escuchas,necesitamos un poco de tu ayuda,ellos rompieron las reglas

 

La batalla final esta llegando a su fin……….

 

 


#5 Asgard_fan

Asgard_fan

    Miembro de honor

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Pais:
Espana
Sexo:
Femenino
Signo:
Aries
Desde:
Palencia, Spain

Publicado 28 junio 2018 - 10:38

CAPITULO 17
 
ASGARD EN LLAMAS
Cerca de la cascada congelada.
 
“Gin” y “Bruma” caminan por la nieve los dos lobos van en cabeza olfateando el aire para detectar alguna presa o algún peligro inesperado, detrás de la pareja alfa va Phenril, el guerrero divino observa con atención el comportamiento de sus dos amigos, en ese momento la loba alfa detecta una presencia amenazadora los pelos del lomo se le erizan y comienza a gruñir hacía los arboles cercanos, justo al mismo tiempo “Gin>” tiene el mismo comportamiento así como el de los demás lobos restantes hace que Phenril se ponga en guardia.
 
- Que es lo que pasa chicos.
Los lobos siguen gruñendo, cuando cuatro enormes perros acompañados por una figura humana aparecen de repente.
- ¿Quién eres? 
 
El extraño le mira fijamente, está rodeado de cuatro canes que se asemejan a un lobo, pero son más grandes que estos, sus fauces rezuman babas por todos lados, “Bruma” y “Gin” se les enfrentan, son más pequeños pero los lobos son superiores en número, la pareja emiten un aullido que es secundado por el resto de la manada.
- Mi nombre es Haki, el señor de los cazadores ¿Y tu como os llamáis?
- Soy Phenril guerrero divino de Épsilon, uno de los defensores del reino de Asgard servidor de Hilda de Polaris y elegido por Odín.
Los lobos se alejan de Phenril e intentan rodear a los perros de Hela, estos gruñen y se ponen en tensión.
- Vamos acabar con esos insignificantes lobos dijo Haki.
Los perros obedecen y se abalanzan sobre los lobos, “Gin” y “Bruma” esquivan al enorme animal, los gruñidos se extienden por los alrededores la sangre salpica la nieve, varios de los lobos de Phenril caen heridos de muerte sobre el manto blanco que cubre el paisaje, los perros son muy fuertes pero el numero equilibra la contienda.
Mientras los animales se enfrentan Phenril y Haki se preparan para lo mismo.
- No te dejare pasar.
- Eso ya veremos POR LOS COLMILLOS DE GARM      
 
El jefe de los cazadores incrementa su energía cósmica una enorme figura con la forma de un perro se ve justo encima del guerrero de Hela, y de sus brazos salen varias figuras en forma de perros más pequeños van a toda velocidad, Phenril con agilidad intenta esquivar el ataque pero es sorprendido por la velocidad y la potencia de los golpes, el guerrero divino cae al suelo de forma brusca, el golpe le ha causado un dolor bastante intenso en el pecho pero aun así no es suficiente como para hacerle morder el polvo. Se incorpora de un salto y sonríe a su rival.
 
- No está nada mal… ahora es mi tuno QUE LA GARRA DEL LOBO TE DE DESTRUYA.
 
Miles de golpes salen a la velocidad de la luz, Haki los ve venir pero se sorprende por la velocidad de los ataques, las garras que posee el ropaje sagrado de Épsilon rasgan los brazos y los ojos de su rival que no puede evitar que sangren y le impidan ver bien a su rival cae sobre la nieve, Haki se lleva la mano a la cara y nota como la sangre cae por su rostro, se levanta furioso.
 
- Maldito seas…acabare contigo.
 
Mientras los dos rivales se preparan para un nuevo ataque, la lucha entre los lobos de Phenril y los perros de Hela sigue de forma sangrienta “Gin” y “Bruma” consiguen entre los dos acabar con la vida de uno de los perros, mientras que estos han matado a varios miembros de la manada, los cuerpos se dispersan por la nieve, cuando una explosión hace que los animales miren hacia donde los dos hombres siguen enfrentándose entre sí.
 
En las proximidades del palacio.
 
El viento hace que la nieve se levante en forma de remolinos, dos figuras de imponente aspecto caminan por los alrededores del palacio, Tholl y Aldebarán siguen vigilando la zona, la cual está tranquila.
 
- Que frío hace aquí.
Tholl le mira extrañado.
- Es lo normal en esta época del año dijo Tholl.
- Pues hace mucho frío.
 
Los dos hombres están relajados cuando a lo lejos ven una figura que se aproxima a ellos a gran velocidad, los dos se ponen en guardia cuando ve lenguas de fuego pero este es azul, lo que delata la presencia de Niöhöggr en las proximidades.
 
- ¿Estás preparado? Dijo Tholl
Aldebarán asiente.
- Si..estoy preparado.
 
Tholl empuña con fuerza sus hachas y espera a que el enorme dragón se ponga a tiro.
Niöhöggr vuela por la zona cuando divisa dos siluetas con un aleteo de sus alas gira y se acerca más, de repente ve como dos tornados se dirigen a toda velocidad hacia su dirección, el dragón con su aguda vista ve que son dos hachas que se acercan más y más, abre sus fauces y una enorme lengua de fuego azul alcanzan las hachas y las hacen desaparecer.
Desde su posición Tholl y Aldebarán ven como las armas del primero han sido destruidas como si fuesen de mantequilla, una humareda tapa la figura de Niöhöggr que aparece de repente ante la presencia de los dos hombres que miran a la enorme bestia que se acerca caminando hacia ellos.
 
- Vaya, vaya que tenemos aquí, dos insignificantes criaturas que intentan plantarme cara.
- No nos impresionas dijo Aldebarán.
- Ahh…no, vaya me siento ofendido.
Niöhöggr rodea a los dos hombres que le miran, los ojos del dragón se clavan en los de Aldebarán y Tholl, que sienten como si estuviesen anclados a la nieve.
- Maldición, no me puedo mover, un Tholl que intenta desplazarse no puede ni mover ni siquiera uno de sus pies 
- Ni yo tampoco ¿Qué demonios está pasando?
El dragón se ríe a carcajadas  ante la reacción de los dos guerreros. 
- Estáis bajo mi control, sería muy aburrido mataros ahora mismo así que vamos hacerlo divertido, os vais a enfrentar entre vosotros y el que gane me servirá de almuerzo. 
Tholl y Aldebarán sienten como una poderosa fuerza poco a poco se hace paso en sus mentes, poco a poco dejan de ser ellos mismos para acabar siendo dos marionetas que el dragón va a manejar a su antojo.
- Vale, ya es suficiente, dijo dejándoles moverse con libertan ahora…quiero que os enfrentéis entre vosotros en un combate a muerte.
Tholl y Aldebarán se ponen frente a frente y ambos aumentan su energía cósmica. Niöhöggr se tumba sobre la nieve y espera a que los dos guerreros se enfrenten.
Aldebarán se posiciona con los brazos cruzados en posición defensiva, Tholl espera el ataque de su rival.
- GRAN CUERNO.
Una ráfaga de luz sale disparada hacia el gigantón que ve los golpes que le lanza el toro dorado a la velocidad de la luz, el guerrero divino de gamma lo esquiva pero varios de los golpes le alcanzan cayendo pesadamente en la nieve, esto le hace enfurecer e incrementa mas su energía cósmica.
HERCULES TITANICO.
Tholl se lanza al ataque sus golpes van a la velocidad de la luz, esto hace que el toro dorado no tenga más opción que romper su postura defensiva e intentar bloquear el ataque, pero este va con tanta potencia que lo estampa contra una pared de nieve de las proximidades, Tholl observa como su rival ha desaparecido y piensa que ha ganado la pelea…pero nada más lejos de la realidad ya que un toro dorado de lo mas furioso sale del agujero hecho por el mismo en la pared.
- Esto no se ha acabado.
- Bien, vamos a ver lo que eres capaz de hacer.
Mientras los dos hombres se enfrentan, el dragón no hace más que reírse ante lo que ve.
Los dos hombres vuelven a atacarse con todas sus fuerzas, tanto el gran cuerno como el Hércules titánico son dos ataques de una gran potencia, Aldebarán y Tholl estas los dos muy heridos, cuando Niöhöggr decide devolverles su control mental, cuando los dos hombres se ven no se lo pueden creer.
- ¿Pero que nos ha pasado? Tholl está confuso.
- Ni idea…ayy, estoy hecho puré.
- Jajaja, ha sido divertido, veros mataros mutuamente, pero tengo cosas más importantes que hacer.
Aldebarán y Tholl observan al enorme dragón que abre sus fauces y de su interior una lengua de fuego sale disparada hacia donde están los dos hombres alcanzándolos por completo y haciéndolos desaparecer para siembre, Niöhöggr observa solo lo que queda de ellos, la sangre esparcida por la nieve y dos restos de hollín, el dragón satisfecho abandona el lugar y remonta el vuelo rumbo a la aldea donde sembrar el terror y la destrucción.
 
A lomos de “Skadi”
 
Siegfried y Mu sienten como las energías cósmicas de Aldebarán y Tholl han desaparecido lo que solo puede significar que ambos han muerto.
- Has sentido eso…
- Sí, algo horrible ha pasado no siento las energías cósmicas de Aldebarán y de Tholl han desaparecido.
- Y las de Alberich y Phenril están muy débiles, dijo Siegfried.
En ese momento sobrevuelan lo que queda del bosque de los espíritus, lo que ven es desolado, lo que hace poco era un bosque majestuoso solo queda trozos de árboles hechos pedazos.
- “Skadi” desciende.
El dragón obedece y desciende poco a poco hasta tomar tierra, sus pasajeros desmontan, se desplazan por la zona intentando encontrar a un desaparecido Alberich.
- Es espeluznante dijo Mu. Viendo la devastación causada.
- Si, es terrible.
“Skadi” camina detrás de ellos cuando detecta presencia de hostiles en las cercanías, el dragón se adelanta a Siegfried y a Mu, varios soldados de Hela han podido penetrar por la zona tras el ataque de Niöhöggr y caminan con confianza rumbo al palacio, sin pensar que hubiera mas impedimentos.
- Jajaja, gracias a Niöhöggr tenemos el camino libre.
- Ese dragón nos ha facilitado el trabajo.
- Pronto llegaremos al palacio y acabaremos con esos malditos defensores.
Los soldados siguen adelante sin percatarse que “Skadi” va de caza, el dragón se mueve sigiloso como un felino, en ese momento una figura aparece delante de los morros del dragón, camina tambaleante “Skadi” lo mira curiosa y acerca el morro hacía esta, ve que es un Alberich bastante, bastante maltrecho, el guerrero divino de Delta mira a la bestia que le me mira fijamente, cuando las voces de Siegfried y Mu rompen el silencio.
- ¿Alberich estas bien?
El hombre más inteligente del reino les mira sorprendido.
- He estado mejor hace pocos minutos sentí como dos energías cósmicas han desaparecido, Tholl y Aldebarán han debido de morir, ademas el bosque ha sido destruido.
- Si nosotros lo hemos sentido también.
- Pude derrotar a varios soldados y a uno de los señores de la oscuridad, pero el bosque fue atacado por sorpresa y no pude hacer más.
- Lo Entendemos…no te preocupes.
 
Mientras los humanos hablan “Skadi” sigue con su caza, se desplaza por los restos de los árboles, el dragón ve a los soldados de Hela caminar y se dispone atacarlos, los soldados que avanzan distendida mente se topan de repente con la enorme figura de “Skadi” que abre sus fauces y lanza una lengua de fuego abrasador que hace polvo a los servidores de Hela, el dragón emite un rugido de satisfacción, en ese momento Siegfried, Mu y Alberich la alcanzan.
- Buen trabajo, “Skadi” dijo Siegfried acariciándole el cuello, volvamos al palacio. 
Siegfried, Mu suben a lomos del dragón y ayudaron a subir a Alberich, el cual no estaba muy convencido, una vez montados “Skadi” remonta el vuelo y se dirigen hacia el palacio.
 
Cascada congelada.
 
Sobre la nieve se ven los cuerpos sin vida de lobos y perros esparcidos por la zona, la batalla entre perros y lobos había finalizado con la muerte de todos los perros de Hela y casi todos los lobos de la manada de Phenril, de ella solo sobreviven los dos lobos alfa “Gin” y “Bruma” Mientras el guerrero divino de épsilon y el cazador de Hela se miran desafiantes, ambos están heridos de diversa consideración.
 
- Es la hora de acabar con esto dijo Phenril.
- Eso crees… QUE LOS COLMILLOS DE GARM TE DESTRUYAN      
Phenril sonríe ya el ataque de Haki ya no le sorprende y lo esquiva con facilidad, el cazador se sorprende al ver a su rival esquivar su poderoso ataque.
- Pero como…
- Pues es muy simple…tienes que saber que un mismo ataque no puede sorprender dos veces seguidas a un guerrero divino.
- Maldito…
- Jajaja…ya eres mío, QUE LOS LOBOS DE LAS ESTEPAS DE DESTRUYAN.
 
Phenril aumenta su energía cósmica al máximo y ataca a su rival a la velocidad de la luz, de sus puños salen golpes mucho más potentes y empiezan a golpear a Haki por todo el cuerpo, las garras que posee el ropaje sagrado alcanzan de lleno el cuello del cazador que le secciona la cabeza del servidor de Hela, esta acaba cayendo sobre la nieve y rueda hasta donde están los dos lobos que han observado el combate sin intervenir, mientras el cuerpo se hace mil pedazos y se desvanece.
Phenril suspira aliviado ante el triunfo que acaba de obtener, observa el lugar y no puede evitar sentir una tristeza enorme al ver a los miembros de su manada a su familia con la que han recorrido juntos durante todos estos años los parajes de Asgard muertos sobre la nieve, se acerca a uno y se agacha al lado a uno de los cadáveres de los lobos y lo acaricia con cariño, al mismo tiempo que “Gin” y “Bruma” se acercan y ponen su cabeza en las rodillas de Phenril.
 
- Qué horror, dijo acariciando el cuerpo de uno de sus fieles amigos.
“Gin” emite un gemido y aúlla junto a su compañera que se une a su compañero, en ese instante se oye a lo lejos una explosión y una gran polvareda, Phenril extrañado mira estupefacto y sin pensarlo dos veces echa a correr en compañía de sus dos lobos, está claro que algo horrible ha pasado.
 
En la aldea.  
 
Niöhöggr sobrevuela el lugar lanzando llamaradas de fuego azul que destruyen las casas una por una, el enorme dragón toma tierra y camina por entre las ruinas del pueblo, levanta la cabeza y olfatea el aire y con sus ojos ve el enorme palacio que se levanta ante sus morros y solo un pensamiento le viene a la cabeza….levanta el vuelo y se dirige hacía su objetivo.
 
Mientras a lomos de “Skadi”  
 
Siegfried, Mu y Alberich vuelan rumbo al palacio, el destino está a punto de cumplirse y dos dragones se enfrentaran en un combate a muerte en el cual solo uno sobrevivirá.
 
CONTINUARA...


#6 Ivan de Virgo

Ivan de Virgo

    El Caballlero Dorado Legendario de Virgo

  • 2,534 mensajes
Pais:
Peru
Sexo:
Masculino
Signo:
Virgo

Publicado 28 junio 2018 - 18:44

Saint Seiya Dias del Futuro de Kurumi

 

 

 

SINOPSIS: Kurumi Tokisaki o más conocida como Nightmare, es una chica inmortal de la raza guerrera llamados "Espíritus" su misión personal fue crear un paraíso en la Tierra, sin problemas o cosas molestas para los humamos. Después de 10 000 años lo logró, la Tierra era un lugar tranquilo y sin problemas, pero, tuvo que asesinar a sus amigos y familiares ya que éstos se interponían en su camino; luego de todo ese tiempo, su tía, Chloe de Virgo aparece y le dice que ése no es el mundo que Kurumi quería;Nightmare, al encontrar la respuesta, decide regresar en el tiempo pero para eso debe devorar a Dios ya que éste es el unico ser divino existente en la actualidad, así de esa manera, inicia el viaje de Kurumi y Chloe hasta llegar al iso final y enfrentar a Dios PadreTodopoderoso

 

 

 

 

 

 

Kurumi Tokisaki "Nightmare" vs Dios Todopoderoso

 

- Puerta Final -

       

 

Kurumi Tokisaki o más conocida como “Nightmare” había llegado al campo de batalla, al lugar en donde se encontraba el Todopoderoso Yahvé.

 

 

- Esto es… ¿El paraíso?

     

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    Kurumi se preguntó muy asombrada ya que el lugar era muy verde y tranquilo hasta se podía decir que era aburrido, no había sufrimiento ni dolor, solamente alegría y armonía floral.

 

 

 

- Te estaba esperando…Kurumi.

 

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- Tú eres…DIOS – Exclamó Kurumi muy asombrada

     

 

    Kurumi se puso en guardia, era más que obvio que el enemigo estaba enfrente de ella y debía derrotarlo, sin embargo Dios no se inmutó y caminó delante de ella.

 

 

- Dime Kurumi ¿Por qué quieres hacer todo esto?

 

 

- ¡NO FINJAS! Abandona el cuerpo de Dios ahora mismo, Lucifer – Sentenció Kurumi furiosamente

        

 

El Todopoderoso se detuvo y volteó hacia Kurumi.

 

 

- Te hice una pregunta ¿Por qué quieres hacer todo esto?

 

 

- Para regresar en el tiempo y salvar a mi familia, mejor dicho, evitar la estupidez que cometí- Respondió – Y si eso implica devorarte entonces o haré.

 

 

- Las personas que son acogidos por el manto de la muerte nunca más vuelven, permanecen eternamente muertos y deberías aceptarlo, el pasado no se podrá cambiar – Dijo Dios

 

 

- Ni se te ocurra que me he dado por vencida, te mataré.

    

 

     Kurumi dio un gran salto tratando de patear severamente al Todopoderoso pero éste lo esquivó sin mirar y creó una barrera dentro de ella, una vez que Yahvé cerró el puño la chica explotó en mil pedazos.

 

 

- Niña tonta – Pensó Dios confiadamente

    

 

     No obstante para sorpresa de él, Kurumi volvió aparecer por detrás lanzando un rayo el cual fue esquivado por el Todopoderoso.

 

 

- ¡¿CÓMO ES QUE VOLVISTE A APARECER?!

 

 

- Yo…soy inmortal.

     

 

    Golpeando el piso, Kurumi levantó varias rocas gigantes lanzándolas hacia su enemigo pero era inútil ya que Dios esquivó dichas materias.

 

 

- Solo esquiva y nada más, debo encontrar la manera de golpearlo…pero ¿Cómo? – Pensó

       

 

  No era cualquier dios, Kurumi se enfrentaba al dios de dioses, al rey de los 12 Universos, al creador del todo y de la nada, definitivamente era el rival más fuerte que Kurumi había enfrentado.

 

 

- Creo que se acabó tu hora de atacar.

       

 

  Dios levantó el brazo y rápidamente Kurumi fue envuelta en espadas brillantes las cuales atravesaban al Espíritu provocándole un dolor insoportable, ésta cayó arrodillada y fue pateada por Yahvé siendo mandada muy lejos de éste.

 

 

- ¡No sé quién te creó pero definitivamente debes morir! ¡El único que puede poseer la inmortalidad soy yo!

      

 

   Dios aterrizó sobre Kurumi dándole un severo rodillazo, luego agarró su cabeza y la lanzó contra un muro de rocas dejándola muy dañada.

 

 

- Aparezcan de inmediato, “Mis otras yo”

        

 

Procedentes de una brecha oscura, varias Kurumis atacaban al creador, sin embargo éste lanzó una ráfaga destruyéndolas a todas; cuando éste quiso divisar a Kurumi la chica había desaparecido de su campo de visión.

 

 

“Ejecución de Aurora”

        

 

Escondida sobre el muro de rocas, Kurumi lanzó un rayo congelante superando el cero absoluto, no obstante Dios entró en calor gracias a su cosmos y evaporó el hielo antes de que le chocara.

 

 

“Zafkiel: Zayin”

 

 

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         Kurumi invocó su ángel protector en forma de escopeta, al lanzar una bala procedente del gran reloj paralizó a Dios sin embargo fue por un instante muy rápido.

 

 

- ¿Tratando de paralizarme? Jamás sucederá eso…Kurumi.

      

 

   Kurumi se desesperaba, por más que intentaba algo no surgía efecto definitivamente era Dios.

 

 

- Al invocar a tus clones, llegué a una conclusión…tu puedes morir.

 

 

- ¡¿CÓMO ES QUE…?!

 

 

-Las brechas oscuras de donde salen tus clones son diversas líneas del tiempo, lo sé porque anteriormente ya me enfrenté a un Espíritu, solamente tengo que derrotar a todos tus clones y lo haré de una manera sencilla…”Unidimensional” 

       

 

  Kurumi se quedó muy pasmada por las palabras de Yahvé, por otro lado la técnica del creador hizo que todos los clones de Kurumi aparecieran.

 

 

- Si mato a todos tus clones tú podrás morir…ese es tu punto débil – Exclamó Dios – En este momento he cerrado toda línea temporal existente, ya no podrás utilizar técnicas que requieran el  deforme del tiempo.

 

 

- Diablos… ¿Y ahora qué?

       

 

  Dios dio un salto manteniéndose en el aire, luego creó una esfera gigante de energía, muy sorprendidas por lo que sucedía, los clones de Kurumi lanzaron varios rayos de aurora pero ninguno funcionó, la gran esfera cayó asesinando a todos los clones de Kurumi por completo mientras que la original permanecía herida en el suelo, minutos después se levantó muy cansada.

 

 

- Tendré que utilizar las técnicas que robé – Pensó

    

 

     Nightmare rio malvadamente mientras que Yahvé no entendía lo que sucedía.

 

 

- Si crees que mis únicas técnicas involucran la manipulación del tiempo, estás equivocado…“Sandalphon”

    

 

     La espada legendaria de su hermana se materializó en las manos de la chica, ella corrió directamente al enemigo esquivando y cortando algunas esferas pero rápidamente ella fue golpeada por esferas creándose una neblina.

 

 

“Meteoros de Pegaso”

   

 

      La técnica del legendario caballero salió sorpresivamente de entre la neblina pero nuevamente fue inútil ya que Yahvé esquivó todos muy fácilmente, éste se cansó de seguir el juego de Kurumi y creó varias lanzas oscuras.

 

 

- Ahora que tus clones han desaparecido por completo, morirás definitivamente.

     

 

    Las lanzas se dirigían a Kurumi pero de sus labios lanzó ondas sonoras destruyendo la técnica de Dios, luego elevó su cosmos progresivamente ya estando cada vez más cerca de su objetivo.

 

 

“Rasengan Hame Ha”

      

 

   Dios creyó que la técnica se dirigía a él pero estaba equivocado, Kurumi apuntó al suelo cegando la visión de su rival y sorprendiéndolo desde arriba donde preparó una técnica especial a la velocidad de la luz, realizó la técnica de su padre.

 

 

“Exclamación Celestial”

      

 

   Muy sorprendido Yahvé recibió el ataque de lleno pero no lo dañó como Kurumi pensaba, solamente causó un diminuto rasguño en él, el Espíritu se sorprendió y frustró a la vez.

 

 

- ¿Lo ataqué con todo lo que tengo y este es el resultado? – Refunfuñó Kurumi en su cabeza

 

 

- El juego se terminará ahora.

       

 

  Varias lanzas de metal perforaron el cuerpo de Kurumi impidiendo que se levante, además Yahvé le lanzó un ataque directo dejándola al borde de la muerte, después Dios cerró sus puños y las lanzas de metal explotaron provocando un dolor intenso en la chica.

 

 

- Demonios…sabía que era imposible desde el comienzo.

 

 

- Ningún humano ha podido ganarme, aunque debo admitir que eres el segundo Espíritu en golpearme – Dijo Yahvé – Hace muchos años ella logró golpearme con sus manos desnudas, cuando la maté pensé que había acabado con la existencia de los Espíritus pero veo que me equivoqué.

 

 

- ¿La segunda?

 

 

- Pero ésta vez los seres humanos han sido destruidos, ya no te queda nada ni queda nada por lo que luchar…ríndete y únete a mí - Propuso

 

 

- Aunque este mundo esté destruido yo pelearé ya que mi meta es retroceder el tiempo y lo lograré derrotándote – Exclamó – Fui una idiota al creer que todo estaba perdido, aún hay esperanzas y mientras haya una efímera posibilidad yo seguiré peleando por las personas que amo…porque yo soy Kurumi Tokisaki…alias…Nightmare.

   

 

     Kurumi estaba apoyada sobre una roca, Yahvé materializó una lanza oscura y la apuntó hacia el Espíritu.

 

 

- Lamentablemente morirás en este momento, acabas de perder…

  

 

       Antes de que Yahvé matara a Kurumi la barrera de Dios se rompió, al instante todo el lugar cambió de dimensión, ahora se veían figuras de Buda.

 

 

 

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“TESORO DEL CIELO”

 

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         La persona que había salvado la vida de Kurumi era nada menos que su tía Chloe Chronicle, quien tenía los ojos abiertos y estaba en su fase de Diosa Suprema.

 

 

- ¿Cómo es que rompió mi barrera? ¿Acaso es muy fuerte?

 

 

- Dios, yo te derrotaré y te privaré de todos tus sentidos.

   

 

      Dios estaba completamente sorprendido, la hermana de Ivan de Virgo había encerrado al creador de todo en el Tesoro del Cielo, la técnica más poderosa que un humano pudiera aprender.

 

 

“Privación de los 9 Sentidos”

      

 

   Al estar con los ojos abiertos, el poder de Chloe aumentaba inimaginablemente, la chica juntó sus manos y lanzó una esfera de poder hacia el Todopoderoso logrando quitarle todos los sentidos que él poseía.

 

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- Te has convertido en el primer ser en robarme todos mis sentidos – Dijo Dios con naturalidad – Sin embargo eso no es suficiente para vencerme.

 

 

- ¡¿Qué?!

   

 

      Yahvé cerró los ojos por un instante, cuando los abrió éste había recuperado todos sus sentidos, además desplegó unos brazos fantasmagóricos agarrando a Chloe y destruyendo el Tesoro del Cielo.

 

 

- ¿Sabes? No tengo intenciones de dejarte con vida, no obstante te mataré con honor ya que te has ganado mi respeto.

      

 

   Los brazos estrellaron a la chica contra el piso abriéndose un gran hoyo en el jardín, a pesar d dicho golpe, Chloe mantenía el estado de la Diosa Suprema activado.

 

 

“Exclamación Celestial”

     

 

    La técnica del aprendiz de Shaka destruyó los brazos logrando crear una densa niebla cegando a Dios, al instante Chloe envolvió todo el cuerpo de Yahvé en lanzas brillantes.

 

 

“Prisión Celestial”; con esta técnica no podrás liberarte tan fácilmente.

 

 

- ¡TONTA! ¿Acaso ignoras que soy el dios de los dioses?

    

 

     Dios dio un grito de guerra liberándose de la prisión impuesta por la chica, luego éste golpeó en la barriga brutalmente a la chica dejándola arrodillada, después agarró su brazo y la lanzó dejándola herida.

 

 

- ¡Esa es…!

    

 

     Chloe vio que Dios empuñaba una espada, dicha espada era un arma legendaria buscada por miles de humanos, aquella espada podía matar definitivamente al mismísimo Dios.

 

 

- ¡LA ESPADA KUSANAGI! – Pensó Chloe – Esa será nuestra carta del triunfo.

 

 

- Kurumi será inmortal pero luego de asesinarte, la asesinaré con esta espada, nunca debieron retarme.

     

 

    Dios intentó cortar a Chloe pero ella lo esquivó muy precisamente, aunque provocó una gran herida en el brazo de la hermana de Ivan, sin embargo ésta no se rendía y planeaba alguna manera de robarle la espada a Dios.

 

 

- Ya basta de jugar, te mataré con la mejor técnica que tengo – Dijo Dios – Con esta técnica, extinguí a los humanos, aunque después dijeron que fue por un diluvio…de todas maneras morirás.

     

 

    Dios se elevó al cielo levantando los brazos, al instante empezó a crearse una gigantesca esfera de calor, mientras tanto Chloe fue envuelta en su propio cosmos, juntó ambas manos y realizó movimientos con ellos.

 

 

“Apocalipsis Destructor”

“Puño Celestial”

 

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La gran esfera se dirigía a Chloe mientras que la caballera dorada lanzó un fuerte puño dorado hacia la técnica más poderosa de Dios; era evidente la ventaja tan amplia del creador ante la chica.

 

 

- Todo ha terminado para ti, Chloe – Exclamó Dios soltando algunas risas

   

 

      Chloe soltó algunas risas también logrando cambiar la actitud del Todopoderoso.

 

 

- Mi único propósito era darle todo el tiempo del mundo a Kurumi, ahora que logré mi objetivo puedo descansar en paz.

     

 

    La técnica de Dios dio de lleno a la chica provocando una gran destrucción a escala nuclear el cual se expandió 10 000km a la redonda; por otro lado Dios estaba confundido.

 

 

- Una menos – Dijo – Aunque ¿Por qué le dio tiempo a Kurumi, o mejor dicho, para qué? De todas formas me debo dirigir hacia Kurumi de inmediato.

      

 

   Dios se dirigió a una velocidad increíble hacia el oeste ya que el creador podía sentir el cosmos de Kurumi a pesar de la distancia que existía entre el Espíritu y éste.

 

 

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         Al llegar hasta el punto de encuentro, vio que Kurumi estaba parada sin hacer nada como si lo estuviera esperando.

 

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- ¿Qué te pasa? ¿Estás lista para morir al igual que tu Tía? – Dijo Dios burlonamente

     

 

    A pesar de la provocación de Yahvé, el Espíritu no respondió nada y siguió sonriendo malvadamente a éste; Dios volvió a mirarla de reojo pero no entendía la razón de tanta confianza.

 

 

- ¿A qué viene tanta confianza? ¡RESPONDE! Estás en mi territorio, aquí soy superior, yo soy el único dios que debe gobernar y todos se deben postrar ante mí…

 

 

- Que Dios tan patético…

 

 

- ¡¿QUÉ?! – Exclamó Yahvé sorprendido

 

 

- Satanás, estás controlando el cuerpo de Dios padre todopoderoso…es razón suficiente para levantar mis armas contra ti - Respondió

 

 

- ¿Crees que en ese estado puedes vencerme?

 

 

- No.

 

 

- ¿Ahhh?

 

 

- Para derrotarte necesito llegar a mi estado divino.

 

 

- ¿Un Espíritu puede llegar al estado divino? ¡IMPOSIBLE! Es por eso que Chloe se sacrificó.

       

 

  Kurumi levantó su brazo elevando su cosmos al máximo y logrando transformar su vestido astral en un vestido astral divino.

 

 

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- En el estado de Espíritu Divino tendré una oportunidad contra ti, Dios.

 

 

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         A toda velocidad, Dios se dirigió hasta Kurumi intentando perforarla con la espada Kusanagi pero sorpresivamente la chica esquivó su ataque teletransportandose detrás de Yahvé y logrando perforar su pecho, después creó una pequeña esfera de energía mandándolo lejos del lugar.

 

 

- Si quieres derrotarme esto no funcionará – Exclamó confiado – Éste cuerpo es perfecto, el mejor que he logrado poseer.

    

 

     El hueco que Yahvé tenía en el pecho sanó rápidamente al igual que las heridas sufridas por el ataque del Espíritu, Kurumi frunció el ceño ya que sabía era difícil.

 

 

- Debe haber algo que lo derrote - Pensó

    

 

     Dios lanzó pequeños rayos los cuales fueron esquivados por Kurumi quien voló por los aires e invocó a sus clones, al instante miles de Kurumis aparecieron alrededor del creador pero era inútil ya que a pesar de estar a un nivel divino, los clones de Kurumi no eran suficientemente fuertes.

 

 

- Tienes buena velocidad, pero veamos qué tan fuerte eres.

 

         Yahvé creo un anillo de luz alrededor del Espíritu dañándola, Kurumi cayó al suelo algo herida, al levantar la mirada vio que Dios estaba en el cielo con los brazos levantados, listo para lanzar una técnica.

 

 

- Ésta es mi más grande técnica la cual nadie ha sobrevivido a ella, muere Kurumi, “Apocalipsis Destructor”

  

 

       Una esfera de calor súper gigante se dirigía a Kurumi, sin embargo nuevamente apareció Chloe con los ojos bien abiertos y el estado de Diosa Suprema activado.

 

 

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- ¡La técnica más grande de los Virgo! “YAHVÉ CELESTIAL”

 

 

- Tía Chloe ¿Por qué?

 

 

- ¡CÁLLATE!

      

 

   Las dos esferas gigantes chocaron entre sí, por unos momentos Chloe lograba retroceder a Dios pero ella sabía perfectamente que era inútil intentar vencerlo con eso.

 

 

- Me impresionas bastante Chloe, lograste sobrevivir a mi mayor técnica y ni siquiera has perdido tu estado de Diosa Suprema, pero aquí se acaba todo.

      

 

   Dios puso más concentración de cosmos en sus manos, la técnica del creador fue demasiada para Chloe quien recibió de lleno dicha técnica por segunda vez mientras que Kurumi observaba a lo lejos.

   

 

       Una gran niebla cubría el lugar, de entre la niebla salió Yahvé golpeando a Kurumi severamente en la barriga, no obstante el Espíritu sonrió confiadamente.

 

 

- “Zafkiel: Destrucción”

    

 

     Un gran reloj se hizo presente detrás de Kurumi, un líquido oscuro llenó su escopeta y al lanzarla un gran rayo de poder dañó a Dios de lleno perforando su pecho y curando al instante, luego la chica siguió atacando con golpes y rodillazos pero era inútil ya que para Dios no era rival.

 

 

- ¿Eso es todo? Que patética

       

 

  Yahvé desenvainó la espada Kusanagi con la intención de poner fin definitivo a la vida de Kurumi.

 

 

- ¿Sabes qué es esto, Kurumi? Es la espada Kusanagi.

 

 

- ¡¿LA ESPADA KUSANAGI?! ¿AQUELLA ESPADA QUE PUEDE ASESINAR SERES INMORTALES PARA SIEMPRE? – Gritó Kurumi muy asustada

 

 

- Así es Kurumi, con esto pondré fin a tu vida definitivamente.

     

 

    Kurumi esquivó la espada a las justas, luego tropezó con unas piedras y fue rozada en el brazo por la espada legendaria, después Dios perforó ambas piernas con la espada haciendo que la chica cayera sin poder moverse a libertad.

 

 

- Al fin me convertiré en el legendario ser en asesinar a un ser inmortal.

 

 

- Rayos… - Susurró Kurumi frunciendo el ceño

 

 

- ¡ALTO AHÍ!

 

 

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   Chloe apareció por quinta vez a salvar a Kurumi, pero en esta ocasión su armadura dorada había sido destruida completamente, en consecuencia ya no podía mantener el estado de Diosa Suprema por lo cual ahora era una chica común y corriente. Ella creó una dimensión aleatoria deteniendo a Dios.

 

 

- ¡QUE MOLESTA ERES! Has resistido dos veces a mi mayor técnica, ahora sé por qué Shaka te nombró su sucesor.

 

 

- TÍA CHLOE…

 

 

- NO TE METAS

       

 

  Dios destruyó la dimensión, y perforó el pecho de Chloe con la espada Kusanagi mientras que Kurumi estaba tan herida en su estado divino que no podía moverse fácilmente.

 

 

- Ahora si no aparecerás, Chloe –Dijo Dios

 

 

- Este fue mi plan desde el comienzo, idiota, “YAHVÉ CELESTIAL”

     

 

    Chloe agarró el pecho de Dios y diciendo esa técnica lo mandó a volar dañándolo severamente; la hermana de Ivan se sacó la espada del pecho y luego cayó al piso desangrándose, Kurumi corrió hasta llegar con su tía quien estaba en sus últimos momentos de vida.

 

 

- Tía Chloe ¿Por qué lo hiciste? – Exclamó Kurumi llorando

 

 

- Tonta… ¿Acaso no sabes lo que hemos conseguido? - Respondió

   

 

      Kurumi bajó la mirada y recibió la espada Kusanagi entregada por su tía.

 

 

- Todo por tener la espada Kusanagi, tía Chloe…

 

 

- Exacto, era la única manera de arrebatar la espada Kusanagi de las manos de Dios, ahora que la tienes, podrás vencerlo…el destino de toda la existencia está en tus manos…literalmente – Dijo Chloe – JAJAJAJ, morir en el cielo de forma literal, es algo que jamás imaginé que pasaría.

 

 

- Tía Chloe, eres la persona que más confió en mí, me salvaste muchas veces, prometo que te veré pronto –Dijo Kurumi llorando

 

 

- Eres mi sobrina favorita, me recuerdas mucho a tu padre cuando era joven, él nunca se rindió y siempre luchó por sus ideales convirtiéndose en el caballero dorado de Virgo. Yo ya hice mi parte, el resto está en tus manos…Kurumi Tokisaki.

    

 

     Diciendo esas cosas Chloe cerró los ojos y finalmente murió; al instante Dios salió de entre la niebla como nuevo.

- Al fin ella ya no nos molestará, Kurumi – Dijo Dios riendo

     

 

    Kurumi olvidó todo dolor y se levantó empuñando la espada Kusanagi.

 

 

- ¡ESA CHICA, ME ROBÓ LA ESPADA KUSANAGI…DIO LA VIDA SOLO POR ESO – Exclamó Dios muy asustado

 

 

- Es todo o nada, aquí se definirá esta batalla.

 

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   Dios lanzaba rayos de poder intentando detener el avance de Kurumi, sin embargo era inútil ya que las ráfagas de cosmos protegían al Espíritu y como consecuencia neutralizaban el ataque del todopoderoso.

 

 

- ¡NO PUEDE SER!

 

 

- Gracias a mi tía Chloe pude levantar un arma de nuevo, gracias a mi tía Chloe tengo el cosmos de ahora, gracias a mi tía Chloe tengo la fuerza de voluntad para enfrentarte, no importa que hayas exterminado a los humanos PORQUE te mataré, te devoraré y regresaré en el tiempo, es por eso que no puedo echarme para atrás. – Dijo Kurumi muy molesta

 

 

- ¡Hasta hace un momento no era rival para mí! ¿Acaso la espada Kusanagi le está dando poderes?

 

 

- La espada Kusanagi solamente es un arma con el que te mataré, este gran cosmos es mío…es propio.

      

 

   Dios se cansó de lanzar rayos sin tener efecto alguno, el todopoderoso se elevó en el cielo y partió el suelo por donde Kurumi caminaba, sin embargo el Espíritu dio un gran salto y le lanzó un rayo de cosmos haciéndolo estrellar fuertemente en el suelo.

 

 

- ¡ES MUY FUERTE!

    

 

     Dios planeaba quitarle la espada Kusanagi pero su velocidad era igual que la de Kurumi, ambos chocaron puños violentamente para después golpearse el uno a la otra.

 

 

“Espiral Divino”

    

 

     Tal como su nombre lo decía, infinidades de espirales envolvieron al Espíritu para luego caer de cabeza fuertemente, mientras que Dios se elevaba al cielo una vez más y concentraba todo su cosmos en sus brazos elevados.

 

 

- ¡¿Qué HARÁS?! – Gritó Kurumi muy pasmada

 

 

- Destruiré todo lo que he creado con mi más grande técnica, al destruirse toda la existencia tú también desaparecerás para siempre – Exclamó Dios

 

 

- Maldición, yo también debo poner todo mi cosmos en mi mayor técnica – Dijo Kurumi frunciendo el ceño

       

 

  Kurumi invocó a su ángel Zafkiel mientras que una esfera gigante de energía se creó al tener Dios las manos elevadas.

 

 

“APOCALIPSIS DESTRUCTOR”

 

 

- “ZAFKIEL: DESTRUCCIÓN”        

 

 

 

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         Las técnicas colisionaron provocando un gran terremoto alrededor, Dios ponía todo el poder que tenía en su técnica con el fin de destruir su propia creación, mientras que Kurumi intentaba remontar la situación de forma milagrosa.

 

 

- Al fin y al cabo nadie puede derrotarme, yo he creado todo lo existente, todos son mis hijos y todos se arrodillarán ante mí o de lo contrario sufrirán eternamente en el infierno – Dijo Dios

 

 

- ¡TE EQUIVOCAS!

    

 

     Kurumi quien estaba a punto de recibir de lleno la técnica dio un grito expresando su molestia en las palabras del creador.

 

 

- ¡A pesar de haber creado todo, nosotros los humanos no estamos hechos para obedecerte, somos humanos libres y además mis padres son los caballeros dorados legendarios, Ivan de Virgo y Madison de Acuario! –Gritó Kurumi

   

 

      Kurumi daba pasos considerables devolviéndole la técnica a Dios poco a poco, su cuerpo brillaba con un color carmesí, sin duda era el cosmos divino espiritual que residía dentro de ella.

 

 

- Hice cosas malas, asesiné gente de manera horrible, engañé, robé, asesiné y muchas cosas más… siempre me preocupaba por los humanos y llegué a sacrificar a mi familia para que ellos vivan felices, sin  embargo ahora me doy cuenta de que estaba en un gran error, primero es la familia y después el resto…aún tengo una oportunidad de cambiar las cosas y ni siquiera Dios me lo impedirá… ¡RECUPERARÉ A MI FAMILIA! –Gritó Kurumi

   

 

      Kurumi dio un grito de guerra y le devolvió el gran rayo destructor, Dios recibió el gran rayo de lleno y quedó muy mal herido; cuando el todopoderoso cayó al suelo Kurumi atravesó su pecho con la espada Kusanagi.

 

 

- No puedo creer…que un Espíritu me haya asesinado… ¿Sabes que sufrirás en vida por todo esto verdad?

 

 

- Lo sé, pero prefiero sufrir yo y que mi familia viva.

 

 

- TÚ MUERTE ESTÁ PREDICHA: Te encontrarás en el suelo, muy herida, hay sangre alrededor y sostendrás la razón de tu existencia – Dijo Dios

 

 

- Soy inmortal – Dijo Kurumi soltando risas muy cansada

 

 

- Nada en este mundo es inmortal, ni siquiera…yo.

      

 

   Dios murió y su cadáver cayó al suelo, al instante Kurumi también cayo volviendo a su estado normal, todo el lugar se estaba destruyendo.

 

 

- Ahora que Dios murió, toda la existencia también lo hará, debo devorarlo rápido.

      

 

   Kurumi estaba realmente herida, ni siquiera podía caminar, se sentó y devoró a Dios completamente en tiempo record, luego de eso cayó al suelo muy exhausto pero aún le faltaba ir por su Zafkiel y retroceder en el tiempo.

 

 

- Ya hice todo, ahora solo falta retroceder en el tiempo.

      

 

   Poco a poco Kurumi se arrastraba, una gran piedra cayó en sus piernas partiéndolas, el Espíritu gritó de dolor pero siguió arrastrándose sin piernas hacia su escopeta.

 

 

- Al fin, llegué.

     

 

    Kurumi Tokisaki se encontraba muy herida en el suelo, concentró su cosmos en su ángel protector con la intención de retroceder en el tiempo y evitar la mala decisión que había tomado.

 

 

- Al fin podré hacerlo, pero… a pesar de regresar en el tiempo, mis memorias y recuerdos de 10 000 años de vida no se borrarán, siempre tendré en mi mente la muerte de todos ellos a pesar de haber reiniciado el tiempo – Dijo Kurumi muy agotada – Sin embargo, tal como lo dijo Dios sufriré toda mi inmortalidad a cambio de devolverle la vida a mis padres.

  

 

       Kurumi agarró su escopeta y se apuntó en la cabeza.

 

 

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“Zafkiel: Yod Bet”

        

 

Al instante Kurumi se disparó en la cabeza y toda la existencia brilló, Kurumi regresó en el tiempo, como si todo esto hubiera sido un sueño.

 

 

FIN


Editado por Ivan de Virgo, 28 junio 2018 - 18:52 .

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#7 Shiryu

Shiryu

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Publicado 29 junio 2018 - 04:51

Este capítulo sigue perteneciendo a La Tierra Oscura

42

REUNION EN EL SANTUARIO

–GRECIA–

Sol estaba atento con su cosmos a lo que ocurría en los demás reinos y con los dioses porque sabía que Odín y Poseidón estaban en el Olimpo uno cuidándose de las heridas recibidas por el dios oscuro y el otro entrenando a un joven que sería la mano derecha de Layra y en ese mismo momento llega Mu.



Escucha ahora llega Layra acompañada de los generales marinos-expreso Sol- y también viene su mano derecha Evony acompañada de Angi y ambas jóvenes van vestidas de negro y con capas a juego del mismo color

Lo entiendo mi señor –dijo Mu-pero que veremos no sé qué esperar

Layra llega en eses instante ante su presencia y comienza a llorar por él, su padre le mira y le pregunta



Hija que es lo que te ocurre–pregunto Sol– ¿Por qué son esas lágrimas?

Padre siento mucho tu perdida además el me dejo un mensaje para ti– le dijo Layra–que el dios de dioses ha despertado y desea destruir e invocar a la oscuridad durmiente de la tierra

Gracias por la información –dijo Sol–ahora ve a descansar hija



Sol eleva al máximo su cosmos y llama ante el a Mu

Mu deseo que convoques a todos los generales del santuario además de que pronto aparecerán los enlaces con los otros soldados de la tierra –dijo Sol–pero deja descansar a mi hija

Ahora mismo respondió Mu

Los guerreros que empezaban a llegar a Grecia para reunirse en el santuario sabían que habían sido llamados pero no sabían el motivo por el cual fuera la convocatoria a nivel global por toda la tierra



Soldados escuchen con atención –dijo Mu observándolos a todos –la batalla final ya se aproxima y todos unidos debemos proteger el hogar que tanto amamos y además el propio dios que dirigió una vez y salió con el apoyo de los dioses volverá a pelear a nuestro lado pero esta vez la encargada de llevar el liderazgo como comandante y mano derecha suya es su hija Layra que también se ha ganado la confianza de todos los que nos hemos reunido aquí h



Te hemos escuchado y es verdad lo que dices–se expresaron los soldados– por ese motivo estamos aquí esperando ver a la que nos dirigirá en la batalla final

Editado por Shiryu, 29 junio 2018 - 04:58 .

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#8 Macairo de Cancer

Macairo de Cancer

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Publicado 29 junio 2018 - 10:34

"Saint Effect": El Capítulo final.

 

Capítulo 8: Convicciones

 

El ejército alemán se había puesto manos a la obra desde la llegada de los Caballeros de Plata, Sirius y Asterión. A este último le sorprendió darse cuenta que Sirius se había convertido en un líder natural, impulsado por sus deseos de lucha y supervivencia, y por la camaradería con los demás soldados alemanes. Sin perder un solo segundo, les ordenó a Heinrich y a Heiser que convocaran a todo el ejército alemán una vez que se había encargado de la Canciller Merkel. Obedeciéndolo, reunieron a todos los soldados que quedaban los cuales en total eran un ejército de 2200 hombres, una cantidad insignificante teniendo en cuenta que el Heer por lo general contaba con aproximadamente 60.000 hombres, aunque Sirius lo vio como un comienzo.

 

Lo primero que hizo fue comunicarles a todos los soldados acerca de a qué tipo de enemigo se enfrentaban, y también les contó toda su historia, desde la misión que cumplió con Algethi (a quién le rindió homenaje) hasta su llegada a la base militar. Una historia increíble y difícil de creer para personas que nunca antes habían oído qué era un Caballero de Atenea, el Cosmos, el Olimpo, etc. Sin embargo, con el apoyo de Heiser, pronto los soldados comenzaron a darle crédito a la historia debido a que, a pesar de que todo era muy sobrenatural, no les parecía que había otra explicación "racional" a toda las catástrofes que ocurrieron en el mundo. Además los dos Caballeros de Atenea hicieron una demostración de su fuerza, destruyendo objetos de metal tan son valiéndose de sus dedos.

 

A pesar de las reservas de algunos soldados, todos comprendieron que al menos una buena parte de la historia de Sirius era real, y por lo tanto comenzaron a movilizarse, a trabajar manteniendo los vehículos de guerra, a hacer control de calidad en las armas, a preparar los suministros, etc. Volvieron a montarse guardia en las torres de vigilancia, y todos los soldados trabajaron para preparar el contraataque. También se enviaron mensajes a los demás soldados alemanes que se encontraban dispersos por todo el país, exigiéndoles que se dirijan a esa base militar. Contaban con el factor sorpresa ya que los Ángeles no sospechaban que el ejército alemán podría estar reorganizándose nuevamente, y muchos menos que se encontraba bajo la supervisión de un par de Caballeros de Atenea.

 

Sin embargo, lo que más sorprendió a Sirius fue cuando, pasadas unas horas, le llegó la noticia (gracias a Heiser) de que los soldados alemanes le habían elegido general de los ejércitos de la Bundeswehr. Nunca antes había estado a cargo de unos cuantos hombres, mucho menos de todo un ejército, pero Asterión le tranquilizó un poco.

 

-Tan solo mira todo lo que has logrado.-le dijo en tono tranquilizador.-Ahora tenemos más posibilidades de ganar que antes. Tenemos un ejército, tropas, suministros, armas, nuestra situación no podría ser mejor.

 

Aún así, la idea de dirigir a los soldados alemanes en el contraataque lo atormentó inmediatamente, y luego de dar un pequeño grito de horror (mezclado con incomodidad), se apresuró por llegar hasta la habitación que los soldados le habían preparado para que se hospedara hasta el día del ataque, y cerró la puerta con llave. Esta pequeña habitación comunicaba con un baño al otro extremo, se dirigió hasta allí, y también cerró esa puerta con llave, metió barros cerrojos, y para rematar, clavó varias tablas de madera en la pared para sellar la entrada. Cuando ya creyó estar a salvo, se quedó mirándose frente al espejo, y allí se puso a pensar a cerca del papel que sus camaradas, los soldados alemanes, querían que cumpliese.

 

Sirius no era un hombre modesto, pero tampoco se creía a la altura de la situación, al frente del ejército de su patria. Se quedó mirándose al espejo por un largo rato, imaginándose dándole órdenes a los demás quienes le saludan con respeto, y no como a otro simple Caballero de Plata como estaba acostumbrando en el Santuario. Recordó a sus camaradas, entre ellos a Algheti, a Dio, a Albiore, a Argol, entre otros, todos eran guerreros respetables, es cierto, pero quienes en verdad se encontraban por detrás de toda la organización eran los Caballeros Dorados, ¿Qué era un Caballero de Plata al lado de un Caballero de Oro? La diferencia era inmensa.

 

Pero pronto se fue calmando poco a poco, recordó que su héroe, Adolf Hitler, tampoco comenzó como un hombre de alta posición quién tenía todas las soluciones bajo la manga, fue un soldado como Sirius, luchó en la "Gran Guerra" y se ganó el reconocimiento de sus hombres. Luego lucho incansablemente para restaurar a su país y devolverle el orgullo a sus hermanos germánicos. Pero lo que más resaltaba en Hitler en realidad no era su gran don de la oratoria puesto que no es la habilidad de hablar lo que le da credibilidad a los argumentos de un hombre, si no que era su capacidad de liderazgo y de ejecutar todas aquellas promesas que les daba al desalmado pueblo alemán el cual debía de pagar los platos rotos de la Gran Guerra.

 

Quizás Sirius no era un líder nato, ni tampoco el más hábil en la batalla ni el más listo, pero una cosa era segura y es que alguien debía de encontrar una solución a todo ese lío que tanto atormentaba al mundo, y el único que podía era él mismo, no podía darse el lujo de esperar a que otro tome la iniciativa puesto que no había garantía de esto, había que hacer algo ahí y ahora. Inmediatamente recordó como hablaba Adolf Hitler, la pasión en sus palabras y los gestos que él hacía. Recordó a su profesor de historia que una vez dijo "Lo mejor no era lo que decía si no que cómo lo decía". Observó en el espejo su propia postura encorvada y se enderezó, un líder debía de verse bien para transmitir seguridad a sus colegas. Luego miró su propio rostro, y en lugar de su habitual expresión de sorpresa, frunció un poco el ceño para aparentar ser mucho más serio de lo que habitualmente era.

 

Sus dos brazos se los llevó a la espalda, y luego volvió a verse en el espejo. Notó que se veía serio pero tranquilo y disciplinado, un excelente modelo a seguir para los soldados. Inmediatamente probó con caminar un poco con esa postura, y notó que en verdad se veía como un buen dirigente, lo suficiente como para transmitir valor y coraje a los suyos. Fue entonces cuando el reflejo de Sirius en el espejo sufrió una metamorfosis rápida, y así el Caballero de Plata pudo ver que quién le devolvía la mirada al otro lado no era nadie más que Adolf Hitler.

 

-Y bien, Sirius.-comenzó a decir Hitler tranquilamente.-¿Ya te has decidido?-le preguntó.

 

-Así es.-afirmó Sirius con decisión, sin cambiar su postura.-Yo voy a estar a la cabeza de los ejércitos de Alemania, mi patria.

 

-Una decisión admirable.-declaró Hitler con admiración.-Estás donde perteneces, este es tu destino, la Providencia así lo quiso.-y luego de eso miró detrás suyo como si buscara algo o a alguien, para luego volver a ver a Sirius.-Debo irme, Caballero de Plata, esta será la última vez que nos veremos.-dijo con nostalgia.-Y algún día, cuando mueras, aquí nos veremos, camarada. Un soldado alemán más nunca nos viene mal cuando se trata de molestar a Stalin, Churchill y a los demás bast@rdos aquí arriba.-luego de decir eso, se recompuso, se colocó firme, y extendió su brazo derecho, haciendo el saludo característico de los Nacionalsocialistas.

 

Sirius sin dudarlo le devolvió el saludo mientras una lágrima le caía del ojo. Luego de eso, Hitler desapareció, y fiel a su promesa, esa fue la última vez en la que el Caballero de Plata le vio, más nunca más volvería a cruzar palabras con el Führer de Alemania, ¿O quizás sí luego de morir? Solo Sirius sabrá la respuesta...

 

En las afueras de la habitación, Asterión y Heiser se reunieron para discutir acerca del estado de Sirius puesto que ya habían pasado dos horas desde que el Caballero de Plata se encerró, y no sabían con certeza cuanto este iba a tardar, lo que preocupó mucho al Caballero de Asterión quién intentó llamarle varias veces por su nombre, sin conseguir respuesta alguna.

 

-Quiero que llames a un par de cerrajeros.-le dijo Asterión a Heiser mientras le señalaba con el dedo.-Diles que abran la puerta inmediatamente.

 

Por obra del destino, cuando terminó su frase, la puerta de la habitación salió volando hasta el extremo opuesto del pasillo en donde la habitación se encontraba. Primero Asterión y Heiser clavaron sus ojos en esta, luego voltearon y allí vieron a Sirius adoptando una postura la cual nunca antes Asterión la habría asociado con él.

 

-Oye, Sirius.-le llamó Asterión un poco preocupado.-¿Estás bien?

 

Y para su sorpresa, Sirius no respondió a la pregunta con su forma despreocupada de ser, y en lugar de eso se dirigió a él con un tono cálido y calmado, como si de un hermano a otro se tratara.

 

-Me encuentro en perfecto estado, compañero, gracias.-le respondió Sirius con cortesía, y luego giró la cabeza hacia Heiser.-Soldado.-le llamó.

 

-¿Qué sucede, señor?-le preguntó Heiser de forma entrecortada ya que también estaba sorprendido.

 

Pero Asterión se aproximó hasta él, y gentilmente le colocó su mano derecha en el hombro, de forma paternal.

 

-Eres un buen amigo, y un hombre de confianza.-le alagó Sirius.-Por favor, ve a buscar a los altos mandatarios del ejército y ordénales que se reúnan todos en el centro de mando, y quiero que tú y Heinrich también estén presentes, ¿De acuerdo?

 

Luego de dar esa órden, Heiser (quién aún seguía un poco confundido) se marchó corriendo lo más rápido que pudo, llevando aún su arma en manos. Asterión quedó impresionado por la forma en la que Sirius se había dirigido a él.

 

-¿Qué tienes en mente, Sirius?-le preguntó a su compañero.

 

-Vamos a planear la estrategia con la que le pondremos fin a esta guerra.-respondió Sirius con profesionalismo.

 

Dicho esto, y sin perder más tiempo, ambos Caballeros de Plata se dirigieron hasta la "sala de mando" la cual se encontraba en uno de los edificios mejor custodiados en la base alemana. Por dentro era un pequeño salón con una pequeña mesa cuadrada rodeada por cuatro sillas. En la pared había un pantalla la cual mostraría cualquier tipo de archivo que se colocara en el proyector. En la mesa había un mapamundi el cual había sido colocado allí por órdenes de Sirius.

 

Cuando ambos Caballeros de Plata entraron a la sala de mando, se encontraron con que esta ya estaba siendo ocupada por cinco hombres, Heinrich, Heiser, y tres soldados los cuales lucían un gran número de condecoraciones en sus trajes formales. Apenas lo vieron entrar, los tres hombres se incorporaron en señal de respeto al Caballero de Plata quién ahora era el superior de todos allí presentes.

 

-General Sirius.-le saludó Heinrich, y luego señaló con su mano derecha a cada uno de los tres generales.-Permítamente presentarle a Frederich Aigner.-el general más joven de los tres, de quizás cincuenta años y cabello castaño claro.-Hansel Schneider.-y señaló al general del medio quién tenía rostro severo y el cabello repleto de canas.-y Rudolf Vogel.-dijo Heinrich mientras le presentaba al último general quién no parecía ni muy joven ni muy anciano, pero su rostro estaba repleto de cicatrices.

 

-Un placer conocerlos, caballeros.-les saludó Sirius a los tres, mientras alzaba su mano en señal para que los tres se sentaran.-Por favor, tomen asiento.-les ordenó con cortesía.

 

Los tres obedecieron al instante, por otro lado Asterión se apoyó en una pared y se quedó de brazos cruzados observando toda la situación. Heinrich y Heiser se posicionaron cerca de la mesa, a la espera de que Sirius comenzase a hablar, este esperó a que todos estén listos para finalmente decir lo que tenía en mente.

 

-¿Para qué nos llamó, señor?-le preguntó Frederich quién tenía una voz grave, afectada por el paso del tiempo.

 

Sirius se acercó hasta la mesa y se apoyó con ambos brazos en ella, y miró a todos los presentes.

 

-Vamos a terminar la guerra.-declaró con seguridad.-Reclutaremos a todos los hombres que necesitemos, y aprovechando nuestra potencia de fuego, cargaremos contra el ejército del Olimpo con una brutal ofensiva lo suficiente como para acabar con su base de operaciones, derrotando a todos aquellos que se encuentren allí. Si todo sale bien, todos nuestros enemigos capitularán luego de que su moral esté en los suelos.

 

Antes de que alguno de los presentes pudiese decir algo, Sirius sacó un control remoto de su bolsillo y encendió el proyector el cual iluminó la pantalla que estaba colgada en la pared, y en esta se reflejó la imagen de un mapamundi completo. Sirius caminó tranquilamente hasta esta, con un marcador rojo a mano, y encerró con un círculo a todo Europa.

 

-El ejército del Olimpo está concentrado en esta zona.-afirmó el Caballero de Plata con profesionalismo.-Europa es un caos.-declaró, para luego voltear hacia donde estaban todos los presentes observándolo.-Los Ángeles sabían que quienes tenían más posibilidades de detenerlos éramos nosotros, y por eso atacaron sin vacilar a Grecia, Inglaterra, Francia, España, Suecia, Austria, Hungría, Bulgaria, Rusia, Alemania, y a los demás países Europeos, y no se contentaron con eso.-volteó nuevamente hasta el proyector y encerró con un círculo a Estados Unidos, a Medio Oriente y luego a algunos países Asiáticos como Japón y China.-Las grandes potencias de este mundo fueron el blanco principal en el primer ataque, y tras su caída, los dioses Olímpicos creyeron que ya tenían la victoria asegurada.

 

-Eso significa que todos nuestros aliados potenciales fueron destruidos.-observó Heinrich.-¿Entonces como piensas reclutar a más hombres?

 

-Sencillo.-dijo Sirius con tranquilidad mientras sacaba otro marcador pero de color azul.-Buscaremos a aquellos quienes los Ángeles no consideraron una amenaza desde el principio.-y luego encerró con el marcador azul a dos zonas del mundo.-América Latina y África.-dijo Sirius.

 

Eso sorprendió a todos los presentes quienes no se esperaban dicha idea. Frederich se rascó la cabeza a causa de un tic nervioso.

 

-Espera un momento.-le dijo a Sirius.-¿Lo que quieres es carne de cañón?

 

-Para nada.-le contradijo Sirius quién se molestó por dicho término.-Reclutaremos a policías, militares, a ex militares, a todo aquel que sepa manejar un arma. Y si otros quieren sumarse, serán bienvenidos puesto que necesitamos a la mayor cantidad de hombres posible para este asalto frontal.-y luego comenzó a pasearse por la sala mientras los demás le seguían con la mirada.-Hace mucho tiempo, el ejército de los Nacionalsocialistas se volvió la armada más multicultural de toda la historia: Alemanes, franceses, británicos, austriacos, judíos, turcos, todos lucharon hombro a hombro para derrotar a una ideología, el comunismo, por eso tantos se unieron en una misma causa. Hoy en día los alemanes nos vemos ante la necesidad de pedir ayuda nuevamente para luchar por una causa que todos compartimos: Libertad o muerte. Que todos lo sepan, tenemos que permanecer juntos para vencer.

 

-De acuerdo...-comenzó a decir Heinrich quién más que nada estaba intentando poner a prueba a Sirius.-Intentaremos reclutar a la mayor cantidad de personas posibles, ¿Pero y luego qué? ¿Sabemos dónde se encuentra la base del enemigo o como lograremos penetrar en sus defensas?

 

-Gracias por preguntar.-le agradeció Sirius con sinceridad, y luego, con un marcador verde, encerró en un círculo varias áreas del mundo.-Una vez que hayamos reclutado a la mayor cantidad de hombres posibles, traeremos al grueso hasta Alemania, y los demás se quedarán dispersos por todo el globo.-explicó Sirius, confiado.-Los Ángeles se concentran en Europa y en las demás áreas del mundo. Nuestros hombres crearán disturbios en su contra en varios puntos estratégicos, incluido Europa, pero sobre todo América Latina y África, es decir áreas en donde no hay mucha vigilancia. Pronto deberán mandar efectivos hacia esas zonas sin descuidar a Europa, y así vaciaremos un poco el Olimpo. En cuanto se de la señal, el grueso del ejército atacará la base del enemigo valiéndonos del Blitzkrieg.

 

Al decir esta última palabra, los generales se miraron entre ellos, sorprendidos, no por que les pareciese que la estrategia de Sirius era descabellada si no por que tenía sentido.

 

-Blietzkrieg...-repitió Frederich a quién le costaba cerrar la boca por la sorpresa.

 

Esto también resultó ser algo increíble tanto para Heinrich como para Heiser. En cambio, el único que no entendía nada acerca de lo que estaba sucediendo era Asterión quién le habló a Heiser.

 

-Oye.-le llamó.-¿Qué demonios es el Blietzkrieg?

 

-Significa "Guerra Relámpago".-le explicó Heiser.-Es una táctica que el ejército alemán utilizó en numerosas ocasiones en el pasado. Consiste en un bombardeo inicial para luego desplegar innumerables tropas, atacando rápidamente al enemigo, y evitando que este realice acciones defensivas.

 

-Entramos cuando menos se lo esperen, y los derrotamos rápidamente.-repasó Asterión el plan, luego cambió su expresión a una de aprobación.-Me gusta.

 

Mientras hablaban, Sirius siguió marcando en el mapa, valiéndose del marcador verde, varios puntos estratégicos en los cuales se debían de crear disturbios para distraer al ejército del Olimpo. Finalmente, con el cuarto marcador (amarillo) encerró en un círculo un determinado punto en Grecia, luego volvió a voltear para encarar a sus compañeros. Extendió para atrás su brazo derecho y con él señaló a ese punto para que llamase la atención de todos.

 

-Eso de ahí es el Monte Olimpo.-explicó Sirius.-Es la entrada al Olimpo, valga la redundancia.-dijo con profesionalismo.-Una vez escuché hablar a mis superiores acerca de este lugar. Para poder acceder al Olimpo, es necesario cargar con una velocidad que iguale o supere la velocidad de la luz, de esa forma se abre un portal interdimensional el cuál nos llevará hasta el Olimpo, y allí atacaremos con todo lo que tenemos.

 

-Ahí está el problema.-observó Asterión.-¿Cómo lograremos que los soldados y las armas de nuestro ejército puedan traspasar la velocidad de la luz para llegar hasta el Olimpo? Eso es imposible.

 

-No, no es imposible.-le contradeció Sirius con confianza, como si tuviera algo debajo de la manga.-Tengo algo en mente y para eso te necesito también a ti, Asterión.-y luego volvió hacia los demás.-Voy a grabar un mensaje en video y quiero que lo difundan en los territorios que ya he mencionado, ustedes deben de encargarse de llevarlos hasta allí y reclutar a todos aquellos que quieran prestarnos su ayuda, ¿Entendido?

 

La respuesta de los militares alemanes fue un directo "Sí señor" acompañado de un saludo de visera. Inmediatamente Heiser trajo una cámara la cual apoyó en la mesa, apuntando hacia Sirius.

 

-¿Está listo, señor?

...

 

-Ustedes tres le han hecho un gran servicio al Olimpo.-decía un Ángel de cabello canoso.

 

Dentro de una habitación, la cual parecía más que nada un despacho ya que tenía consigo una mesa de escritorio (con varios papeles encima), bolígrafos guardados y a la espera de ser utilizados, y una silla la cual se encontraba en ese mismo descorrida ya que el Ángel que usualmente se sentaba allí ahora se encontraba de pie. Al otro lado de su escritorio (más bien al frente) se encontraban los Ángeles Reiyel, Maxul y Midas, los tres de pie y firmes.

 

Los tres habían sido llamados para ser felicitados por sus hazañas en el combate, y por la manera en la que pudieron manejar al grupo de Albiore en una batalla individual, en donde lograron derrotarlos sin la necesidad de matarles (tal y como se les había ordenado).

 

-Zeus ya fue informado de esto.-les comunicó el Ángel a los soldados.-Los tres tendrán una condecoración formal en cuanto nuestro Señor llegue hasta aquí y todo este asunto se liquide. Por el momento limítense a tomarse un descanso, es una orden, ustedes se lo merecen. Lo haré llamar recién en una hora, estarán dentro de la comitiva que acompañará a Zeus hasta aquí.

 

Los tres Ángeles supusieron que el informe ya había terminado por lo que, sin decir una sola palabra, le dedicaron una reverencia a su superior y se marcharon de la sala de forma rápida y tranquila. Los tres caminaron un poco por los mismos corredores por los que Albiore y los demás habían pasado hace no más de unas horas. Estos se encontraban abarrotados de Ángeles los cuales en su mayoría estaban reforzando las medidas de seguridad, otros iban de un lado a otro entregando mensajes, también estaban aquellos que formaban parte del equipo científico y se dirigían para continuar haciendo experimentos con los objetos desenterrados.

 

Se les había ordenado a los tres que tomasen un descanso, pero lo cierto que los Ángeles difícilmente conocían el significado de esa palabra puesto que eran una especie de seres muy serviciales y que siempre están trabajando, el ocio no era algo muy bien visto por ellos. Aún así órdenes eran órdenes, y tenían que cumplir con lo que se les exigió. Supusieron que quizás podrían descansar en una sala de mantenimiento la cual estaba provista por unos cuantos asientos cómodos con tal de que de vez en cuando los Ángeles que trabajaban en las instalaciones pudiesen despejarse por un rato para luego volver al trabajo.

 

Ellos, a pesar de ser "amigos", no hablaron mucho durante el trayecto. Fue hasta que Midas, el más informal del trío, decidió romper el silencio con una duda que lo carcomía desde hace un momento.

 

-Oye, Reiyel.-le habló a su compañero, con intriga.-¿Podría hacerte una pregunta?

 

-De acuerdo.-asintió el Ángel, aún con el aire de seriedad que tanto le caracterizaba.

 

Los tres se detuvieron en medio del pasillo, Maxul se limitaba a escuchar sin intervenir en la conversación.

 

-Te vi durante tu pelea con Albiore.-le comunicó Midas.-Eres excepcional, los años no te han quitado habilidad, lo reconozco, Rei.-le alagó, aunque en realidad él solo estaba intentando encontrar una buena forma de introducir el tema que le interesaba en verdad.-Pero nunca te he visto lucha de esa forma, quizás no lo notaste pero tus ojos ardían, ¿Acaso tu asunto con el Caballero de Plata era personal?

 

Reiyel se le quedó mirando fijo con una mirada fría. De pronto, a Midas se le pasó por la mente de que estaba conteniendo una gran furia en su interior, quizás incluso parecía una bomba de tiempo a punto de estallar. De no ser por el hecho de que eran compañeros y aliados, Midas hubiera dado un par de pasos hacia atrás, pero en lugar de eso se quedó de pie, devolviéndole la mirada de forma desafiante, aunque una gota de sudor se balanceó por su rostro.

 

-Si, es cierto.-respondió Reiyel, rompiendo el silencio.

 

Y sin decir nada más, se marchó caminando en solitario, en dirección a aquella sala de mantenimiento. De pronto, Midas sintió un gran alivio que hasta incluso suspiró profundamente. Luego se limpió la gota de sudor con su mano derecha, y volteó para ver a Maxul quién estaba serio y tenía clavada su mirada en la dirección en la que Reiyel se había marchado.

 

-¿Qué rayos le sucede?-le preguntó Midas a su compañero.

 

Aunque en realidad no esperaba respuesta alguna, solo la aprobación de este. Pero en lugar de eso, Maxul si le respondió.

 

-Está frustrado.-observó Maxul mientras le vía marchar.-Se sintió muy presionado durante estas últimas semanas.

 

-¿Pero por qué?-le preguntó Midas quién estaba confundido.

 

-Por que sintió que su orgullo fue lastimado.-afirmó Maxul pensativamente.-Tenía que vencer al Caballero de Plata a como de lugar, y recuperar la total aprobación de Zeus.

 

Dicha respuesta le aclaró muchas de sus dudas a Midas quién comenzó a encontrarle un sentido a la frustración de su compañero, aunque no se conformó solo con eso e intentó indagar aún más acerca del tema.

 

-Yo pensaba que Rei era frío.-declaró Midas.-Que mantenía la mente despejada en todo momento y que jamás perdía el control de la situación. Pero fue por su orgullo por lo que actuó de esa manera, jamás habría pensado que haría algo semejante.

 

-Tu no lo conoces como yo.-afirmó Maxul frunciendo el ceño, primero mirando a su compañero, y luego volviendo la vista hacia donde Reiyel se había marchado.-Él es mucho más emocional de lo que aparenta a simple vista, y en el pasado lo fue aún más. Yo lo sé bien por que fuimos compañeros de armas durante mucho tiempo.-y luego volvió la vista hacia Midas.-¿Oíste hablar alguna vez de la guerra del Caos?

 

-Pues claro, todos sabemos lo que fue.-asintió Midas naturalmente puesto que para él era un tema muy conocido.-Esa guerra se desató hace años y enfrentó al Olimpo contra los dioses Primogénitos. Yo no fui llamado al servicio activo, aún estaba en medio de mi entrenamiento, pero oí hablar muchas veces de esta y lo atroz que fue. Luego ya conoces la historia, me incorporaron a la armada de Zeus, y pronto pasé a ser uno de sus soldados de Élite, ya sabes que soy un prodigio, modestia aparte.-dijo finalmente con confianza.

 

Maxul ignoró las últimas palabras de su compañero, y volvió a hablar.

 

-Yo y Reiyel luchamos en ella.-le relató a su compañero.-En ese momento eramos mucho más jóvenes, aunque ya desde entonces él nos superaba a todos y por mucho. Luchamos juntos en numerosas ocasiones, formábamos parte de un numeroso pelotón entre los que se encontraban muchos de nuestros más grandes amigos y compañeros, a varios de ellos los conocíamos desde nuestros tiempos en el campo de entrenamiento. Pero sobre todo, entre ellos estaba Meroden.

 

-¿La esposa fallecida de Reiyel?-le interrumpió Midas para hacerle esa pregunta.-Escuché un poco sobre ella, es una especie de "símbolo" en el pelotón 19, una modelo a seguir, ¿Qué tiene que ver con todo esto?-le preguntó aunque ya estaba deduciendo la respuesta.

 

-La guerra exige actos heroicos.-continuó Maxul.-Algunos incluso rozan un patético pero desinteresado sentido hacia el cumplimiento del deber. Nuestro pelotón solo tenía una misión, pero era imposible completarla sin tomar decisiones difíciles. Él era el tercero en la cadena de mando dentro del pelotón, pero tras la muerte de nuestro líder y del segundo, él asumió el mando. Planeó una estrategia con la cual podríamos cumplir con nuestro objetivo, y gracias a ella pudimos lograrlo, pero las cosas no salieron tal y como él las había previsto. En varias ocasiones pudo ordenar una retirada, pero jamás lo hizo. Obtuvimos la victoria pero a un alto costo puesto que solo sobrevivimos tres.

 

-Increíble...-comentó Midas mientras agachaba un poco la cabeza.-Eso tampoco nunca lo hubiera imaginado.

 

-Después de eso, fuimos condecorados.-prosiguió Maxul con pesar.-A Reiyel con todo los honores. Pero para él, eso era una burla. Una medalla a cambio de su esposa, de su hermano menor, y de todos nuestros amigos. De no ser por su hija, él habría considerado que toda su familia murió en el campo de batalla, seguro aún tiene pesadillas con eso, que yo sepa nunca se perdonó por lo que sucedió. Aunque al final comprendió que todos murieron por la causa por la que luchaban, y que debía de respetar eso. Quizás ahora su enojo se debe a que consideró que no merecía ser tratado con desdén por Zeus luego de todos los sacrificios que tuvo que hacer, al derrotar al Caballero de Plata intentó demostrarle que vale más que eso.-y de pronto miró hacia el fondo del pasillo.-¿Verdad, Reiyel?-preguntó retóricamente.

 

...

 

Albiore, Cristal, y los demás habían sido trasladados a una especie de sótano, en las instalaciones de aquel centro dedicado a la excavación. Si bien los seis quedaron inconscientes una vez finalizada la batalla, de todas formas fueron arrastrados hasta allí, y luego los Ángeles se encargaron de hacerlos despertar uno por uno en ese mismo lugar. Cristal abrió los ojos, él no vio ningún "sótano", más que nada parecía ser una especie de calabozo de alta tecnología ya que habían dispositivos y aparatos electrónicos por todos lados, y del techo colgaban cadenas las cuales terminaban en unas esposas. Rápidamente dedujo que se las colocarían a ellos, por lo tanto intentó liberarse, pero se percató de que su cuerpo no le respondía (salvo la cabeza).

 

Dos Ángeles corpulentos lo cargaron hasta el centro del sótano, lo colocaron de pie, alzaron sus dos brazos y le colocaron las esposas, luego se marcharon para despertar a otro miembro del grupo (a base de golpes). Mientras ellos tomaban a Rafaelo, Cristal se percató de que poco a poco su cuerpo volvía en sí, sin embargo, a pesar de que intentó liberarse, las esposas estaban hechas de un material demasiado resistente, incluso como para que un Caballero de Atenea pudiese liberarse de ellas destruyéndolas. Enfocó su vista nuevamente en Rafaelo, y notó que este ya estaba un poco despierto. Los Ángeles, al darse cuenta de ello, lo arrastraron hasta el centro de la sala tal y como a Cristal.

 

-¿Qué demonios sucede?-preguntó Rafaelo un tanto alarmado.

 

Pero los dos Ángeles no le respondieron, se limitaron a ignorarlo, y repitieron el mismo proceso con el que había esposado a Cristal. Rafaelo giró la cabeza hacia su izquierda puesto que había visto algo interesante con el rabillo del ojo. Su instinto no le falló puesto que así pudo ver como había un esqueleto el cual también antaño había sido esposado.

 

-Oh, mi$rda, esto tiene que ser una broma...-se dijo a si mismo.

 

Cuando el ya había sido colocado, los Ángeles se marcharon para buscar a otro de los cuatro restantes. Por su parte, Rafaelo aún seguía con la vista clavada en el esqueleto.

 

-Qué lugar más aterrador, ¿No, amigo?-le comentó al esqueleto. Su voz sonaba tensa, estaba claro que intentaba aliviar la situación.-Se ve que llevas mucho tiempo aquí, ¿A que hora dan de comer? ¿No lo sabes?

 

-Rafaelo...-le nombró Cristal con cierto aire de reproche.

 

El Caballero de Junini giró la cabeza hacia la derecha, en donde esta Cristal (al lado suyo).

 

-Ah, hola, Cristal.-saludó a su compañero mientras fruncía el ceño.-¿Lo ves? Ya hice un nuevo amigo.-y señaló al esqueleto con su mano izquierda.-Su nombre es "Tenemos que salir de aquí".

 

Cristal, sarcásticamente, clavó su mirada en el esqueleto.

 

-Un placer...-le dijo al esqueleto, luego miró a Rafaelo.-¿Ves algo con lo que podríamos liberarnos?

 

-No.-lo reconoció el Caballero de Junini, algo molesto.-Si tuviera al menos una mano libre, quizás podría romper un poco mi armadura para quitarle un pedazo e improvisar una ganzúa, pero tengo las dos manos encadenadas.

 

Luego de decir eso, ambos Caballeros Sonotas permanecieron en silencio mientras veían trabajar a los Ángeles. Uno a uno, todos fueron encadenados, comenzando por Jango (al cual colocaron en la última cadena a la derecha), luego por Bud, Krishna (ambos a la izquierda de Jango), y finalmente Albiore (a la derecha de Cristal). Una vez finalizado su trabajo, ambos Ángeles se marcharon por una puerta de metal que estaba al frente de los seis cautivos.

 

-Bueno, ¿Y ahora qué?-preguntó Rafaelo una vez que los seis se quedaron solos.

 

-Usemos la cabeza.-sugirió Bud, y luego miró a los dos compañeros que tenía a su lado.-Krishna, Jango, ¿Alguno conserva su arma?

 

-No.-le respondió Jango con enojo.

 

-Yo tampoco.-afirmó Krishna.-La Espada de Balmung y la Lanza de Crisaor se encuentran allí.-e hizo señas en un determinado punto, con la cabeza.

 

Todos clavaron sus vistas en aquel lugar en el que señalaba Krishna, y allí pudieron ver como, apoyadas con la pared, estaban ambas armas. A su vez también se encontraban allí los fusiles que ellos habían traído, entre ellos la AK-47 de plata de Albiore.

 

-Estamos en el horno.-lo reconoció Albiore.

 

-Miremos el lado positivo.-dijo Rafaelo intentando quitarle gravedad a la situación.-Aún podemos intentar planear algo para escapar de aquí, esto podría ser peor.

 

Dicho esto último, la puerta de la entrada se abrió de par en par, y allí entraron cinco guerreros los cuales vestían Armaduras similares a los Ángeles que resguardaban las instalaciones, con la única diferencia es que las tonalidades de estas no eran de un "plata" vivo si no que más bien estas desprendían rayos dorados tal cual como si hubiesen sido fabricadas a partir del sol, es más, los cinco llevaban un emblema del sol grabado en sus cinturones. El cabello de todos se meneaba como si fuese una antorcha encendida. Estas características Albiore ya las había visto, también sus compañeros, sobre todo Rafaelo y Cristal, puesto que habían sido guerreros de esa índole con los que habían luchado en la batalla de Asgard.

 

-¡¿Puedes cerrar el pico de una vez?!-le reprendió Jango a Rafaelo, con rudeza.

 

Los cinco guerreros del Sol caminaron lentamente hasta estar a una distancia corta del grupo de cautivos.

 

-Así que por fin te capturaron.-comentó el Ángel que iba a la cabecera, un sujeto de cabello rojizo. Se dirigía directamente a Albiore.-Parece que no eres tan invencible después de todo, aunque me sorprende que nos haya llevado tanto tiempo.

 

-Claro, capo...-le respondió Albiore un tanto desconcertado por el hecho de que ese Ángel le hablase como si ya se conocieran.-Este... ¿Quién sos vos?-le preguntó.

 

-Mi nombre es Flaios.-respondió el Ángel.-Soy un Ángel al servicio de Apolo, y uno de los guerreros del Sol. Hace un tiempo me ordenaron acabar contigo, cuando te encontrabas en la Isla de la Reina de la Muerte, incluso recuerdo haberle "pagado" (si así es como podemos definirlo) a un niño para que te siguiese y me informara de tus actividades. Al final sufrí unos cuantos contratiempos y no logré llegar hasta ti.

 

-Ja, qué gente contratan ¿Eh?-se burló Albiore mientras esbozaba una sonrisa.

 

Flaios se molestó un poco por ese gesto por parte de Albiore, sin embargo intentó mantener la calma todo lo posible.

 

-Pues claro...-continuó Flaios aunque frunciendo un poco el ceño.-Yo fui quién informó sobre tu paradero en Asgard y por eso el ataque fue un poco más brutal de lo habitual. Pero pues claro, yo solo serví de mensajero en esa batalla, quién la comandó en verdad fue Layon, un guerrero del Sol como yo. A propósito, ¿Qué fue lo que hicieron con él?-y al hacer dicha pregunta, giró la cabeza hacia Bud, reconociéndolo como un dios Guerrero de Asgard.

 

El dios Guerrero de Mizar Zeta se sorprendió un poco al notar que se dirigían a él, pero mantuvo la compostura y respondió.

 

-Que yo recuerde, fue el único sobreviviente de esa batalla.-respondió Bud.-Los demás fueron masacrados así que era vital tenerlo con vida ya que era el único a quién podíamos sacarle algo de información. Ese tal Layon intentó acabar con Hilda así que nos excedimos un poco con él cuando lo interrogamos.-lo reconoció Bud.-Algunas veces entrábamos en pareja a su celda, otras veces en grupos. Yo y Frodi les hicimos algunas preguntas un par de veces, yo hice el papel del "poli malo". Al final dijo algunas cosas, la mayoría era información errónea. Cuando llegamos a la conclusión de que no nos iba a decir nada, simplemente lo dejamos encerrado en su celda. Quizás en diez o quince años le permitamos salir, váyase a saber.

 

-¿Osea que lo cag@ron a trompadas para que hable?-le preguntó Albiore a Bud, sorprendido.

 

-Pues claro.-respondió Bud como si se tratase de algo natural.-Siempre lo hicimos así. Él nos atacó primero, luego le hicimos el favor de perdonarle la vida, de darle techo, comida, vestimenta, lo único que pedimos a cambio es que nos revelase algo de información. Yo creo que es un trato justo. Y si no quiere hablar, le damos un poco de motivación.

 

-Mirá vos, che.-comentó Albiore.-¿Pero sabés el quilombo que se hubiese armado si ustedes le hubieran interrogado de esa manera allá en Argentina? Para comenzar, el delincuente tiene más derechos que una persona común, es considerado un "reprimido por la sociedad" quién no tuvo "otra opción", y si se te llega a ir un poco la mano con él, uf... Te caen la ONG, los Derechos Humanos, la DAIA-y con su mano esposada comenzó a levantar un dedo por cada organización que enumeraba.-Salen los familiares del delincuente, por televisión, pidiendo que se haga "justicia", que "el Jonatan no hizo nada, era un laburante", que los discriminan por su color de piel.

 

Dicho comentario hizo que todos los Guerreros del Sol comenzasen a reír de una manera cruel.

 

-Simios imbécIles...-comentó uno de ellos.

 

-Por esa razón no atacamos Argentina.-declaró Flaios.-Ni tampoco ninguno de los demás países bananeros de su alrededor como Chile, Uruguay, Perú, Venezuela, etc. Son solamente escoria, y es cuestión de tiempo para que se maten solos entre ellos.

 

Albiore estaba a punto de hablar, pero Bud se le adelantó.

 

-Ahora que lo recuerdo...-comenzó a decir el dios Guerrero.-Cuando interrogamos a ese tal Layon, me parece que mencionó a un tal "Falios", dijo que era un sujeto arrogante, de pequeña estatura, con cara de pocos amigos, y que si no fuese por su fuerza, no tendría ninguna otra salida laboral por que carece de cerebro.

 

Dicho esto, los guerreros del Sol dejaron de reír de forma brusca. Flaios frunció un poco más el ceño mientras encaraba a Bud.

 

-Mi nombre es "Flaios".-le corrigió con frialdad.

 

-¿Osea que si admites que ese Ángel se refería a ti?-le preguntó Krishna de forma burlona.

 

-¡Tú cállate, General Marina!-le ordenó Flaios mientras le señalaba con el dedo.

 

-Tranquilo, señor Falios.-le dijo Krishna intentando tranquilizarlo de forma sarcástica.

 

Que confundiesen su nombre otra vez irritó mucho al Ángel quién frunció aún más el ceño.

 

-Ya les dije...-comenzó a decir lentamente.-Que mi nombre es...

 

Pero fue interrumpido por uno de los guerreros del Sol quién estaba a su lado.

 

-Señor Falios.-le comenzó a decir mientras revisaba una especie de cuaderno en el que tenía un informe escrito en él.-No deberíamos de retrasarnos mucho para poder llegar a tiempo a la...

 

Mientras decía eso, alzó un poco la vista para ver a su superior. Este había volteado violentamente para verlo cara a cara, y al notar que fruncía el ceño como nunca, su compañero se cayó rápidamente.

 

-Eh, disculpe...-comenzó a decir este a quién comenzaba a llenársele la cara de gotas de sudor.-Verá, "Falios" y "Flaios" suena casi igual y estos prisioneros me hicieron confundir... Espero que no se moleste mucho...-y luego de eso soltó una risa nerviosa, intentando aliviar la situación, pero Flaios le seguía encarando con una expresión de furia.

 

Al ver esa situación, los seis cautivos comenzaron a reírse desenfrenadamente. Eso fue la gota que colmó el vaso para Flaios, y para echar más leña al fuego, Rafaelo volvió a hablar.

 

-¡Debería de ser un poco más indulgente con sus soldados, señor Falios!-le dijo mientras reía.

 

El guerrero del Sol no lo toleró más, se aproximó hasta Rafaelo y le dio un fuerte golpe en el estómago. Este inmediatamente escupió saliva, y se sorprendió por esto, sus compañeros también.

 

-Denles una lección a estos irreverentes.-les ordenó a los demás.-Excepto a Albiore, yo mismo me encargaré de él.

 

Dicho esto, los guerreros del Sol comenzaron a golpear a los desarmados compañeros quienes no pudieron hacer nada para evitarlo. Cada golpe que Flaios le daba a Albiore le producía una gran satisfacción.

 

-Dentro de poco, Zeus vendrá por ustedes.-le decía Flaios en tono burlón a Albiore mientras le golpeaba.-Será mejor que te prepares, Caballero de Plata, por que todas tus hazañas no le causaron nada de gracias al gran Zeus ni tampoco a mi señor Apolo.

 

Así estuvieron por unos minutos, sin darles descanso a sus víctimas, hasta que finalmente Flaios dio la orden de que todos paren, alegando de que Zeus, al fin y al cabo, los quería a los seis vivos, y que si seguían así entonces les matarían en cuestión de tiempo. Dicho esto, los cinco guerreros del Sol se marcharon por la misma puerta por la que habían entrado, dejando solos a los seis nuevamente. Habían sido golpeados brutalmente, y combinado a los ataques que recibieron en la pelea en la que se enfrentaron al trío de Ángeles de Élite, los daños eran considerables.

 

-Rayos...-se quejó Jango a quién le sangraba el rostro.-Malditos hijos de p%ta...-y luego se dirigió hacia Rafaelo quién estaba en la otra punta.-¿Y bien? ¿Seguirás siendo optimista?

 

-Bueno...-comentó Rafaelo, dolorido por los golpes que había recibido.-Pudieron habernos matado pero no lo hicieron. Tenemos suerte.-y luego giró un poco la cabeza (con dificultad) hacia su derecha, como si intentase ver a Albiore.-Lo que aún no entiendo es el por qué Zeus le tiene tanto interés a Albiore.

 

Pero este no dijo nada al respecto, se mantuvo callado. En cambio fue Cristal quién habló por él.

 

-Quizás quiera acabar con lo que empezó.-observó el Caballero de Cristal.-Después de todo es su culpa que Albiore aún esté vivo.

 

Dicho comentario sorprendió a Jango, Krishna y Rafaelo quienes nunca antes habían escuchado la historia completa del Caballero de Cefeo y su equipo en la misión suicida en la base de Ares.

 

-¿Qué significa eso?-preguntó Krishna con interés.

 

-Albiore fue asesinado por dos Caballeros Dorados.-les explicó Bud.-Luego de eso, él fue revivido por Zeus ya que necesitaba a alguien que le hiciese el trabajo sucio. Junto con otros Caballeros, reunió un equipo entre los que nos encontrábamos yo y el Caballero de Cristal, y atacamos la base de Ares. Perdimos a muchos amigos allí, y al final todo fue en vano puesto que lo que Zeus quería era "eliminar la competencia" ya que ambos planeaban atacar la tierra.

 

Dicha declaración frustró un poco a Jango.

 

-Espera un momento.-dijo atando cabos.-¡¿Le ayudaste a Zeus?! ¡¿Tú fuiste quién causó todo esto?!

 

-¡Yo no tenía ni idea de lo que estaba haciendo!-se defendió Albiore con furia.-¡Pensaba que estábamos ayudando al mundo!

 

-¡Pues muchas gracias!-le dijo Jango sarcásticamente.-¡Por tu culpa, mi madre ahora está muerta!

 

Albiore estaba a punto de responder a eso, pero tanto él como Jango fueron interrumpidos por Krishna quién había estado reflexionando algo hasta ese entonces.

 

-¡Cállense ustedes dos!-les gritó con furia, y luego volvió a su tono normal.-No hay tiempo para discutir eso ahora, tenemos que permanecer fríos y enfocarnos solo en salir de aquí.

 

Sin embargo eso no impidió que el Caballero de Cristal, quién había permanecido callado durante de la discusión, saliera en defensa de su amigo.

 

-¡Jango!-le gritó con furia.-¡No seas hipócrita, tú eras un terrorista! ¡Me la pasé en la Isla de la Reina de la Muerte limpiando a escorias como tú! ¡Vi como tus hombres abusaban de los demás! ¡¿Y aún así tienes el descaro de acusar a los demás?!-le preguntó en tono de reproche.-¡Yo también ayudé a Albiore así que si quieres meterte con alguien entonces primero métete conmigo!

 

Jango estaba a punto de responder a esa provocativa, pero fue interrumpido por Bud (quién se encontraba a su izquierda).

 

-Yo también estuve ahí, Jango.-le recordó al Caballero Negro.-Además no importaba si ayudábamos a Zeus o no, de todas formas el Olimpo ya tenía planes de atacar la tierra. En cambio pudimos eliminar a Ares a tiempo en vez de tener que lidiar con dos ejércitos a la vez. Todo esto no es nuestra culpa.

 

Cabe destacar que Bud, a diferencia de Cristal, se encontraba al lado de Jango, demostrando que no le tenía ningún miedo a su compañero. Jango quiso decir algo, pero por segunda vez fue interrumpido y esta vez por Krishna.

 

-A mi no se me presentó la oportunidad de acompañarlos.-aclaró el General Marina.-Pero mi compañero, Io, si participó en esa misión y confío en su criterio. Él no solo era un compañero, también era un amigo, un hermano, y si él confió en Cristal, en Albiore y en Bud entonces yo también creo en ellos.

 

-Bueno...-dijo Rafaelo quién estaba en la otra punta.-Yo no participe en esa "misión suicida" así que no me grites a mi.-aclaró mientras le hablaba disimuladamente a Jango.-Pero Aioros sí ayudó en esa ocasión, y luego me recomendó a Albiore para que me reclutara. Aioros y Cristal.-añadió mientras intercambiaba miradas de confianza con Cristal (quién a pesar de tener las manos encadenadas, logró levantarle el pulgar).-Así que...-dijo nuevamente dirigiéndose hacia Jango.-si tienes algo en contra de Bud, de Cristal o de Albiore, me temo que estás solo.-y luego estiró la cabeza para intentar ver al Caballero de Cefeo.-Albiore, estamos contigo, bro.

 

El voto de confianza de sus compañeros alegró a Albiore y le hizo la situación mucho más llevadera, llegando incluso a esbozar una sonrisa de satisfacción. Había recorrido un largo camino hasta allí, y había llegado bastante lejos, pero sabía muy bien que quienes en verdad estaban detrás de todas sus victorias (y también quienes le acompañaban en sus derrotas) eran sinvergüenzas como Rafaelo o amigos "de toda la vida" como Cristal y Aioros. Recordó cuando decidió marcharse del Santuario en solitario con la idea de que él mismo podría lograr todo lo que había hecho hasta el momento, pero ahora sabía muy bien que eso no hubiera sido posible.

 

-Muchas gracias a todos.-les dijo Albiore a su equipo mientras miraba a ambos lados, tanto Cristal como Krishna le asintieron con la cabeza. Luego de eso volteó hacia la derecha para intentar ver a Jango.-Y por cierto, Jango.-le dijo.-Yo no le causé la muerte a tu madre, y si lo hice entonces por favor, perdóname, pero nunca fue mi intención.

 

El Caballero Negro no respondió, en lugar de eso permaneció callado y dirigió su vista hacia el suelo en el que clavó su mirada. Por otro lado, Albiore no se mantuvo callado y siguió hablando.

 

-También todos ustedes.-les dijo a los demás.-Todo esto es mi culpa, quizás hasta aquí llegamos.

 

-Para nada.-le contradijo Bud.-Todos tuvimos la culpa de esto. Y además...-añadió mientras sonreía con esperanza.-Creo que por primera vez, el irresponsable de Rafaelo no se equivoca, tenemos que ser optimistas, aún no se ha terminado todo.

 

Dicho adjetivo calificativo no le causó nada de gracia a Rafaelo quién entrecerró los ojos y frunció el ceño.

 

-"Irresponsable"...-repitió.

 

Pero nadie le prestó atención, en lugar de eso, Krishna fue el siguiente en hablar.

 

-Aún si este fuese nuestro fin...-comenzó a decir.-No se preocupen puesto que Poseidón, Atenea y Odín ya están aliados, estoy seguro de que nuestras muertes no serán en vano.

 

-A decir verdad.-dijo Cristal.-No sé si moriremos o no, pero propongo que si Zeus entra por esa puerta, y nos desatan a todos, lo tumbemos entre los seis ¿Qué dicen?

 

Dicho esto, todos (a excepción de Jango) rieron alegremente.

 

...

 

Los Caballeros de Atenea se habían limitado a esconderse desde que el Santuario fue destruido. En conjunto con los Caballeros Negros (y al mando de Dohko quién era el Patriarca del Santuario desde la muerte de Shion) realizaron operaciones de "guerrillas", moviéndose de un lado a otro (puesto que los pasajes subterráneos en los que se habían refugiado en un principio no los iban a mantener seguros por mucho tiempo). Se trasladaron por diferentes zonas de Grecia en dos grupos, siendo el principal el de Dohko (quién se encontraba con el grueso del ejército el cual incluía a soldados del Santuario, Caballeros de Bronce, Plata, Oro y los Caballeros Negros) mientras que el segundo grupo era liderado por Saga y este siempre se encontraba cerca del Monte Olimpo.

 

El trabajo del pequeño grupo de Saga (el cual tenía apenas nueve integrantes) era básicamente servir de exploradores e informar de cualquier actividad extraña cerca de las puertas del Olimpo. Con el fin de no ser detectados, cambiaban de ubicación todo el tiempo, siempre estableciéndose en cavernas en donde montaban su base de operaciones la cual era resguardada por tres Caballeros de Bronce (Jabu, Ichi y Nachi), dos de Plata (Dante y Capella) y Afrodita de Piscis. Por otro lado, Saga de Géminis, Ptolemy de Flecha Sagitta y Shura de Capricornio espiaban la entrada y salida de Ángeles al Olimpo, y dicha información era directamente enviada al Patriarca Dohko, siendo útil para poder tomar acciones evasivas y evitar al ejército de los dioses.

 

Ptolemy era muy bueno en su trabajo como explorador, prácticamente era el miembro más útil en eso mismo. Sabía como camuflarse entre la naturaleza y no dejarse ver por las miradas curiosas de los Ángeles quienes pasaban por esas zonas (aunque generalmente con prisa, sin tiempo como para detenerse y mirar mejor a su alrededor). Siguiendo las indicaciones del Caballero de Plata, se ocultaban detrás de árboles, en arbustos, e incluso algunas veces cavaban trincheras y desde allí podían observar mejor todo lo que ocurría (aunque no recurrían mucho a esa táctica por lo arriesgada que era).

 

Habían encontrado un patrón en las salidas de guardia que realizaban los ángeles, sabían bien cuando entraban y cuando salía ya que estos seguían un horario fijo, por lo tanto en las primeras semanas, los Caballeros no tuvieron la necesidad de turnarse para hacer guardia al Monte Olimpo puesto que generalmente los Ángeles no cambiaban de guardia en horarios nocturnos. Pero últimamente había habido mucho movimiento debido a causas desconocidas, por lo que Saga ordenó que se doblasen las guardias para poder vigilarlos más atentamente, medida que causó un poco de descontento entre los Caballeros de Bronce por la pérdida de horas de sueño.

 

Ichi, cuando los demás no le veían, se aprovechaba de la situación, apoyaba la cabeza en la mesa, y mientras fingía leer con atención algunos documentos, dormía, pero en realidad todos sus compañeros se percataron de esto. Jabu tomó un bote de agua y se lo arrojó en la cabeza para despertarlo, algo que tomó inmediatamente por sorpresa a su compañero quién se levantó de repente y comenzó a toser.

 

-¡Vamos, a trabajar!-le ordenó Jabu.-Ya dormiste suficiente.

 

-Esto es inaudito...-dijo Ichi molesto.-Nos tienen trabajando de forma inhumana...

 

Pero sin poder decir nada más, Capella y Dante le tomaron uno de cada brazo, y lo arrastraron hasta su puesto de trabajo.

 

-A trabajar y deja de llorar.-dijo Capella de muy buen humor, casi sonriendo.

 

Mientras ambos de encargaban de Ichi, el grupo destinado a la exploración se preparaba. Tenían pensado quedarse a vigilar el Monte Olimpo por dos días por lo que prepararon varias botellas de agua, suministros, equipo de supervivencia, en conclusión todo lo que Ptolemy (el "especialista" de la expedición) aconsejó que llevaran. Shura (quién era parte de esta) miraba entretenido el como Dante y Capella arastraban a Ichi, en cambio Saga le daba mantenimiento a su m4 dorada.

 

Estaba casi seguro de que sus todos los disparos que hacía con la m4 se desviaban hacia la derecha, estaba comenzando a fallar, pero no había tiempo para hacerle una limpieza más profunda por lo que se la colocó en la espalda y se preparó para partir, pero Afrodita (quién generalmente se quedaba a cargo en la base cuando Saga se ausentaba) se acercó hasta su superior para comunicarle un mensaje.

 

-Saga.-le dijo.-Me acaban de informar que el Santuario ha enviado a un Caballero de Plata hasta aquí. Tal parece que tiene algo muy importante que decirnos.

 

-Tendremos que esperarle, entonces.-respondió Saga con seriedad.-Pero más vale que se apresure, nuestra misión es lo primero.

 

-No creo que ese sea un inconveniente.-observó Afrodita mientras meneaba la cabeza de lado a lado.-Ya está aquí...

 

Dicho esto, sonidos metálicos provenientes de la entrada inundaron toda la cueva en la que los Caballeros se refugiaban. Eran pasos de un hombre vistiendo una Armadura, algo que alarmó a todos aquellos que no se esperaban la llegada de dicho individuo: Capella, Dante, Jabu, Nachi e Ichi quienes corrieron hasta el frente y se pusieron en posición de combate hasta que el Caballero apareció.

 

-Yo le conozco...-dijo Dante bajando la guardia.-Es Agora de Loto, un Caballero de Plata de Atenea.

 

Y dicho esto, todos los Caballeros se tranquilizaron. Ptolemy, Shura y Afrodita observaron con interés a Agora quién se aproximó a Saga el cual permanecía de brazos cruzados, mirándolos.

 

-Buenos días, comandante.-le saludó Agora con un saludo de visera a su superior.

 

-Comandante...-repitió Saga arqueando las cejas pero sin perder el aire de seriedad.

 

-El Patriarca Dohko le ha nombrado comandante de los ejércitos para el asalto final.-le comunicó Agora.

 

-Pero supongo que nos has venido hasta aquí solo para condecorarme.-comentó Saga.

 

Dicho esto, Agora sacó de su bolsillo un objeto que se asemejaba a una pequeña pirámide de metal, y la depositó en una mesa. De la punta de esta apareció un holograma en el que se encontraban de pie el Patriarca Dohko, Aioros de Sagitario y Arles de Altar. Agora se quedó allí de pie, por otro lado los demás Caballeros (en especial Saga) se acercaron con interés. Cuando Dohko por fin pudo ver al Caballero de Géminis, sonrió con astucia.

 

-¿Todo bien, comandante?-le preguntó Dohko.-Necesito que cumplas con una tarea que solo a ti puedo confiarle.

 

-Ve al grano, Dohko.-le pidió Saga con respeto.-¿Qué es lo que necesita el Patriarca de un Caballero Dorado?

 

-Del mejor Caballero Dorado.-agregó Dohko.-Creo que eso es lo que lo vuelve interesante, ¿No?-luego de decir eso, miró al Caballero de Plata de Altar.-Arles...-le nombró.

 

Como si fuese una orden, el asistente del Patriarca dio un paso al frente, se llevó ambos brazos a la espalda, y se puso firme, mirando hacia Saga.

 

-Han pasado horas desde el último informe del Caballero de Plata, Albiore de Cefeo.-comunicó Arles.-En él detallaba el como él y su grupo se infiltrarían en una excavación ubicada en el norte de América. Dado el nivel de peligro de la misión, y por el tiempo transcurrido desde la última vez que comunicó sus avances, nos esperamos lo peor. Por eso queremos que vayas tú a averiguar qué sucedió, y de ser posible, rescatar a Albiore y su equipo.

 

-Ya me han informado cual es la situación...-repasó Saga.-Y a pesar de que respeto mucho a Albiore, aún no me han dicho por que razón debería de arriesgar la vida de mi equipo para salvar a un solo hombre.

 

-Por que podría ser de vital importancia.-respondió Arles.-Tal parece que en esa excavación, el Olimpo encontró una potente arma la cual podría sernos de gran utilidad para terminar esta guerra. Si Albiore logró hacerse con ella entonces tenemos que ayudarlo a como de lugar.

 

-Además...-agregó Aioros.-No te llevarás a tu equipo contigo, ellos continuarán con la misión asignada. En lugar de ellos, Agora te acompañará hasta allí, por eso le hemos enviado.

 

Saga miró a Agora quién le asintió con la cabeza, y luego volvió la vista hasta Aioros y compañía.

 

-Recuerda Saga.-le comenzó a decir al Caballero de Géminis.-No se trata solo de la misión si no que también acerca de qué tanto valoramos la vida humana, y después de todo lo que hicieron esos hombres, no podemos abandonarlos ahora. Además, si todo sale bien, será la última misión antes del asalto final en el Olimpo, por eso es vital que se complete con éxito. Necesito al mejor en esto, y ese eres tú.

 

-De acuerdo...-asintió Saga.-Haré lo que pueda.

 

-Sé que así será.-comentó Dohko quién luego miró también a los demás.-Suerte a todos ustedes.

 

Dicho esto, la transmisión finalizó por lo que Agora tomó la pequeña pirámide y volvió a guardársela en el bolsillo. Saga terminó con sus preparativos y se colocó firme.

 

-¡Atención!-ordenó a todos los presentes quienes le prestaron atención.-La misión proseguirá como nos lo ordenaron. Nachi de Lobo irá en mi lugar junto a Ptolemy de Flecha Sagitta y a Shura de Capricornio, los demás se quedarán aquí y vigilarán la base. ¡Afrodita!-llamó mientras miraba al Caballero de Piscis.-¡Tú estarás a cargo como siempre!-dicho eso, volvió la vista hacia los demás.-¡Cumplamos esta misión y terminemos con los preparativos para el asalto final! Nos queda poco para ganar esta guerra, por eso tenemos que encomendarnos completamente a ella, no podemos fracasar, ¿Entendido?

 

-¡Señor, sí señor!-gritaron los demás Caballeros (incluido Ichi), de pie y firmes.

 

Saga volteó y se dirigió a Agora.

 

-Guíame.-le ordenó al Caballero de Plata.

 

-Como usted ordene.-asintió Agora.

 

Este dio media vuelta y se dirigió caminando hasta la salida, siendo seguido por Saga.

 

...

 

Valentine de Harpía había vuelto al Castillo de Hades en Alemania lo más rápido que pudo. Evitó todas las patrullas de Ángeles con las que se topó en su camino de regreso. Este irrumpió en el despacho que Aiacos ocupaba en el Castillo de Hades cuando no se encontraba custodiando el Inframundo. Pero allí también se encontraba Rhadamanthys quién discutía con su compañero Juez. Cuando le escucharon entrar, ambos voltearon hacia él, quién, cuando vio al Espectro de Wyvern, se detuvo en seco puesto que él no estaba enterado de la situación, y era posible que les acuse de insubordinación.

 

-Entra, Valentine.-le pidió Aiacos con tranquilidad.

 

Al Espectro no le quedó más opción que obedecer y entró con cuidado mientras Rhadamanthys le seguía con la mirada.

 

-¿Qué está sucediendo?-preguntó Rhadamanthys con seriedad.-Se supone que Valentine es uno de mis hombres, ¿Por qué ahora obedece órdenes tuyas?-le preguntó a Aiacos, levantando la voz.-Movilizas al ejército, das órdenes que no te autorizaron a dar, mientes, ¡¿Qué demonios está sucediendo, Aiacos?!

 

Pero el Juez de Garuda no se inmutó ni un poco. En lugar de eso, se limitó a quitarse su casco y a depositarlo en su escritorio, así pudo ver cara a cara a Rhadamanthys.

 

-Le di información clasificada a Albiore con respecto al Olimpo.-respondió el Juez de Garuda.-Yo y muchos otros Espectros decidimos devolverles el favor que nos hicieron durante estos días.

 

Esa respuesta perturbó la paz de Rhadamanthys quién en un instante se hizo una fiera.

 

-¿Acaso estás demente, Aiacos?-le preguntó el Espectro de Wyvern.-Eres un m@ldito Juez del infierno, hiciste un juramento a Hades, y tú también, Valentine.-le dijo al Espectro de Harpía.-¿Y aún así son capaces de traicionar así a Hades?

 

-Compórtate, Rhadamanthys.-le exigió Aiacos.-Tu lealtad a Hades es elogiable, casi tan grande como tu obstinación. Tú lo dijiste, soy un Juez como tú, pero no le he vendido los secretos de nuestro ejército al enemigo, tan solo le he dado cierta información a unas personas, y es posible que con ella puedan debilitar a nuestro verdadero enemigo. Yo y los demás no hemos hecho nada malo, actué de la forma que me pareció la más conveniente ante la situación, y si crees lo contrario, puedes acabar conmigo ahora.

 

Ante dicha provocación, Rhadamanthys estaba a punto de atacar a su compañero, pero en lugar de eso se contuvo, sin dejar de clavar la vista en él. Lentamente se calmó un poco, pero no quitó su expresión de amargura.

 

-Tú también crees que la única forma de ganar es aliarnos con el Santuario y Poseidón, ¿No es así?-le preguntó Rhadamanthys a su compañero luego de un rato. Después de que Aiacos le asintiera, volvió a formular una pregunta.-¿Y qué sucedería si al final Hades vuelve a negarse?

 

-¿Y tú que crees?-le preguntó Aiacos.-¿Es que no dijiste que soy un Juez como tú?-luego miró a Valentine quién permanecía callado, expectante.-Lealtad a Hades hasta el final, ¿Cierto, Valentine?

 

-Le serviría incluso después de la muerte, si pudiera hacerlo.-afirmó el Espectro de Harpía.

 

Ante tales respuesta, Rhadamanthys recobró completamente la compostura, y a regañadientes, se dirigió a Aiacos.

 

-De acuerdo...-le dijo el Juez.-¿Qué tienes para decir?

 

El juez de Garuda miró a Valentine, en espera de su informe. Este captó inmediatamente el mensaje y comenzó a hablar.

 

-El grupo liderado por Albiore ha sido capturado pero no asesinado.-informó Valentine.-Los seis, incluyendo al líder de los Caballeros Negros, Jango, y también al General Marina, Krishna, se encuentran con vida, pero ahora son cautivos allí mismo. Pero no solo eso, también me enteré que consiguieron una potente arma capaz de destruir todo a su paso. Creo yo que aún la tienen consigo, y valdría la pena rescatarlos para hacernos con ella.

 

-Entonces así será.-concluyó Aiacos.-Enviaremos un equipo para rescatarles.

 

-Espera un momento.-le detuvo Rhadamanthys.-¿Piensas actuar a espaldas de nuestro señor Hades otra vez?-le preguntó con seriedad.

 

-Nada de eso.-le respondió Aiacos.-Él sabrá que nos proponemos, se enterará de todo en unos minutos, frente a todo el ejército de Hades.

 

Dicho comentario sorprendió tanto a Rhadamanthys como a Valentine. Hades había convocado a todo el ejército en el salón principal del Castillo para decidir el destino de este mismo en la Guerra Santa, por lo que también asistirían los dioses gemelos y Pandora. Sería la primera reunión formal desde la batalla que hace poco había tenido lugar allí mismo. Aiacos era astuto, planeaba informar de la situación a Hades con todo el ejército observando, tal vez para presionarlo a aliarse con el Santuario.

 

Pero peor que eso es que también había un alto riesgo de que ellos tres (junto a aquellos que se prestaron para ofrecer ayuda a los Caballeros), fuesen acusados de insubordinación y enviados a ejecución. Pero valía la pena correr el riesgo.

 

-Solo espero no arrepentirme de esto...-comentó Rhadamanthys a regañadientes.

 

-Nadie pidió tu ayuda.-le tranquilizó Aiacos.-Tan solo permanece en el margen. Si ocurre lo peor, el Ejército debe de tener a dos de sus Jueces activos.

 

Luego de oír tal propuesta, Rhadamanthys aceptó acompañar a Aiacos y a los demás pero mantenerse al margen todo el tiempo. Una vez decidido eso, Aiacos envió a Valentine para que se adelantase y ganase terreno, comunicándole el plan al resto de los Espectros que se encontraban del lado del Juez de Garuda. Por otra parte, este último, junto al Juez de Wyvern, se marcharon al cabo de un rato, y se reunieron con Minos quién ya los estaba esperando en donde los tres siempre se reunían cuando convocaban al ejército en una reunión de índole.

 

-¿En dónde estaban?-les preguntó Minos con curiosidad.-La reunión está a punto de empezar.

 

-Un contratiempo.-respondió Aiacos con astucia.-Cuestiones laborales, las resolveremos en cuanto todo esto termine.

 

Aiacos y Rhadamanthys habían acordado en no decirle nada a Minos puesto que no estaban seguros si este se prestaría para unirse a su "grupo", sobretodo teniendo en cuenta el estricto y rígido sistema militar bajo el que se encontraban. No desconfiaban de él, pero los Jueces tampoco eran exactamente "amigos", y Minos era conocido por ser prácticamente la cabeza del Ejército de Hades por lo que si hablaba en contra de ellos, su voz tendría mucho peso. Aparentaron normalidad, y luego de reunirse los tres, caminaron con prisa por los largos pasillos del castillo hasta llegar al gran salón el cual se accedía a través de una doble puerta de metal hecha de un material oscuro muy parecido al metal con el que se fabricaron las Sapuris.

 

Minos, quién iba por delante del trío, abrió ambas puertas, una con cada mano, y los tres Jueces entraron a una amplia y larga habitación en donde se encontraban todos los Espectros formados en dos filas (dejando algunos huecos entre ellos, lugares que tendrían que ocupar los Espectros fallecidos) dejando todo un camino vacío en el medio el cual daba a la entrada, fue por allí por donde los Jueces pasaron. En el otro extremo de la sala habían unas pequeñas escaleras que daban hasta una plataforma, allí estaba Hades quién era acompañado por Thanatos e Hypnos quienes estaban detrás suyo. Más a la derecha se encontraba Pandora de pie.

 

A unos metros de Hades, los tres Jueces se detuvieron y se arrodillaron frente a él.

 

-Bienvenidos, Jueces.-les saludó con cortesía, Hades, sin cambiar su inexpresivo rostro.-Antes de comenzar esta sesión, me gustaría felicitarlos a ustedes tres por el rol que tuvieron en la batalla. Sin el coraje de ustedes quizás el desenlace habría sido distinto. Por favor, pónganse de pie.-les ordenó.

 

Los tres Jueces obedecieron, y con respeto y solemnidad asintieron mientras se llevaba el puño al corazón.

 

-Muchas gracias, señor.-le agradeció Rhadamanthys con sinceridad.

 

Una vez hecho esto, Hades miró a los tres desde lo alto.

 

-Si antes de comenzar esta sesión, alguno de ustedes tiene algo que informar...-comenzó a decir Hades.-Que lo diga ahora y yo lo escucharé.

 

Dicho eso, Rhadamanthys le lanzó una mirada de seriedad a Aiacos, y este le asintió, confiado. Miró de lleno a Hades, y firme comenzó a hablarle a su dios.

 

-Yo, mi señor.-le dijo Aiacos, obteniendo así toda la atención en dicha sala.-Yo, Aiacos de Garuda, La Estrella Divina de la Valentía, y Juez del infierno.-se presentó, y comenzó a caminar de un lado a otro.-Quiero comunicarle que ahora, en este momento, Albiore de Cefeo y los guerreros que le acompañan se encuentran cautivos bajo el poder del Olimpo, y si no hacemos nada, no solo morirán si no que también perderemos la mejor oportunidad que tenemos para ganar esta guerra. Un arma.-dijo mirando a todos los presentes.-Les robaron una poderosa arma que el Olimpo desenterró por miedo que la utilicen en su contra. 

 

Luego de dar ese discurso, Hades le fulminó con la mirada. Thanatos e Hypnos intercambiaron miradas, por otro lado los Espectros también quisieron hacer lo mismo pero todos se mantuvieron firmes.

 

-¿Cómo obtuviste ese tipo de información?-le preguntó lentamente, Hades a Aiacos.

 

-Yo les di esa información.-lo reveló Aiacos.-Envié a uno de nuestros hombres (cuyo nombre no mencionaré) para que les siguiese y obtuviera información de su parte sin que ellos lo supieran. Al final cayeron en una trampa, pero siguen con vida y en posesión de dicha arma. No tenemos por que ser enemigos del Santuario, mi señor, si unimos fuerzas quizás podamos ganarle al Olimpo.

 

Pero a Hades no le importó las últimas palabras del Juez de Garuda.

 

-¿Quién fue el Espectro que te ayudó?-le interrogó mientras levantaba la voz, y también comenzaba a fruncir el ceño.-¡¿Dónde está?!

 

Aiacos estaba a punto de abrir la boca para decir que no delataría a su ayudante, pero en lugar de eso alguien más respondió por él.

 

-¡Yo lo hice!-dijo con firmeza Valentine quién se encontraba en las filas traseras.-Yo, Valentine de Harpía, Estrella Divina del Lamento.

 

-Ven aquí ahora mismo, Valentine.-le ordenó Hades inmediatamente.

 

El Espectro, sin decir nada más, se acercó hasta donde estaba los Jueces y se arrodillo ante Hades.

 

-Explícate.-le ordenó el dios del inframundo.-¿Por qué lo hiciste?

 

-Por usted.-le aseguró Valentine con firmeza.-Cualquiera que haya sido el propósito de esa excavación, valía la pena arriesgarse para descubrir que tramaba el Olimpo. Quizás pueda considerar que mis actos son inmorales, pero le aseguro que mi devoción hacia usted aún es igual de fuerte.

 

-Y solo por eso no te mataré.-afirmó Hades.-Ni a ti ni a Aiacos. Pero sus actos no quedarán impunes, ambos recibirán el castigo que más considere adecuado, pero para la próxima vez no seré tan benevolente.-y luego se dirigió a los demás Espectros.-Que sepan todos que desde ahora no toleraré ningún acto de traición. La pena de muerte será el único medio de redención, incluso si lo hace un Espectro, ¿Queda claro?

 

Luego de decir eso, hubo una pausa hasta que Aiacos se atrevió a hablar nuevamente.

 

-Usted es justo, mi señor.-le elogió Aiacos.-Pero ¿Qué hay con respecto a mi petición?-le preguntó el Juez.

 

-Continuaremos con el mismo rumbo que siempre.-respondió Hades con firmeza.-Nunca hemos necesitado de la ayuda de alguien del exterior, y este caso no es una excepción. No vamos a hacer ningún movimiento por ayudar al Caballero de Plata y a su grupo, tampoco para aliarnos con Atenea ni los demás. El Inframundo permanecerá fuerte, y lograremos vencer así como lo hemos hecho en esta última batalla. Ganaremos sin la ayuda de nadie.-decretó.

 

Dicha declaración fue un golpe duro para Aiacos quién, por primera vez en horas se inmutó y comenzó a sudar. La batalla ya estaba perdida, sabía que de seguir insistiendo solo lograría que lo ejecutasen. Valentine tampoco parecía dispuesto a continuar, la esperanza de una alianza ya se había perdido por completo en los Espectros... O al menos eso parecía ya que un último Espectro no se contentó con dicho resultado. Cuando parecía que el silencio inundaría por completo el gran salón, la última voz resonó por todo este.

 

-¿Eso es todo?-preguntó.

 

Hades alzó la vista para mirar al extremo de la habitación, entre las últimas filas. Saliendo de su formación apareció el Espectro, Caronte de Aqueronte, en medio de ambas filas. Se quitó el casco y lo sostuvo con ambas manos, dejando ver su peculiar y extraño rostro. Su cabello rojo inmediatamente se alborotó una vez que estuvo libre.

 

-Soy Caronte de Aqueronte.-se presentó ante todos los presentes.-Estrella Celestial del Espacio y barquero del Río Aqueronte. Le he jurado lealtad a Hades, como todos ustedes, como Lune, como Damián, como Murie, y los demás Espectros muertos.-le dijo a hablándoles a todos sus compañeros Espectros.-Algunos estamos aquí por destino, por conveniencia, o por obligación, pero con la creencia firme de que el dios Hades puede crear un mundo mejor.-dicho esto, sacó una pequeña bolsa de su bolsillo y se la mostró a todos, acto seguido vació su contenido en su mano derecha, mostrando que adentro tenía monedas de plata.-Admito que soy un canalla.-lo reconoció Caronte.-Pero aún así, alguien como yo puede luchar por un ideal, ¿No es así?

 

Ante tal comentario, Valentine (quién aún se encontraba al lado de los tres Jueces) le asintió con la cabeza en señal de apoyo. Aiacos y Rhadamanthys estaban sorprendidos por tal intromisión, pero por otro lado, Minos (quién no se enteró de los movimientos de Aiacos hasta ese momento) permaneció en silencio, observando toda la escena, entretenido. Hades permaneció en silencio junto a los dos dioses Gemelos quienes tenían diferentes expresiones: Thanatos se veía un poco molesto ante tal discurso, pero Hypnos permanecía tranquilo y sereno, escuchando atentamente al Espectro.

 

Thanatos estaba a punto de ordenar que le echen del salón, pero Hypnos le lanzó un gesto con la mano en señal para que se detenga, interesado en oír a Caronte. En lugar del dios de la Muerte fue Pandora la que habló.

 

-¿Cuál es tu punto?-le preguntó Pandora con su característica fría voz.

 

-Que estoy decepcionado.-respondió Caronte.-Mi dios solo es un cobarde que se oculta detrás de su orgullo.-declaró Caronte, provocando una oleada de murmullos de sorpresa y de exclamación.-Tengo todo el dinero que quiero.-prosiguió mientras se aferraba a las monedas de plata.-¿Pero de qué me sirve? Estas riquezas no valdrán nada en un mundo en donde el Olimpo nos derrotará por que no pudimos dejar a un lado nuestras diferencias con el Santuario.-y las arrojó al suelo, para luego chocar miradas con Hades.-Tú nos vas a matar a todos.

 

Una vez dicho esto, el gran salón permaneció en completo silencio por unos momentos. Era la primera vez que un Espectro se oponía abiertamente a las órdenes de Hades puesto que lo que habían hecho Aiacos y Valentine es simplemente actuar a escondidas de este aún a sabiendas de que lo que hacían podría causarle disgusto a su dios. Thanatos e Hypnos se miraron con sorpresa, con expresiones que transmitían un solo mensaje: "Este sujeto es hombre muerto". A los tres Jueces se les erizó el pelo ya que Caronte había llegado muy lejos. En cambio, Hades permaneció sereno y sin perturbar hasta que finalmente habló de nuevo.

 

-Aiacos, Valentine...-llamó a ambos Espectros lentamente.-¿Quieren dejar en claro su lealtad?-les preguntó retóricamente.-Quiero que ejecuten a Caronte ahora mismo.

 

Esa orden provocó una oleada de conmoción entre todos los presentes, sobretodo en Aiacos y en Valentine quienes abrieron los ojos de par en par por esa orden. Caronte también se sobresaltó por eso mismo y estuvo tentando en dar dos pasos atrás instintivamente, pero permaneció de pie en el mismo lugar, casi temblando. Thanatos no hizo gesto alguno, en cambio Hypnos se le acercó a Hades por la espalda.

 

-Señor.-comenzó a hablarle a su líder.-Caronte es un Espectro que nos ha servido fielmente durante varias encarnaciones, se merece un juicio en donde se recuerden todas sus labores las cuales deberían atenuar su condena, esa es la ley.

 

Hades volteó hacia el dios del sueño y le señaló con el dedo índice el cual se lo colocó debajo de la cara.

 

-No cuestiones mis decisiones, Hypnos.-dijo frunciendo el ceño y en tono amenazante.-Puede que seas un dios como yo, pero sigues siendo uno de mis consejeros, y no me importaría reducir la lista de dos consejeros a uno solo.

 

Hypnos no insistió más y se quedó callado. Cuando dejó en claro su autoridad, Hades volvió a voltear hacia las filas de Espectros y se dirigió a Aiacos y a Valentine quienes aún permanecían rígidos en sus lugares.

 

-¿Y bien?-les preguntó Hades.-¿Harán los que se les ordena o es que prefieren acabar como él?

 

Aiacos miró a Valentine quién estaba indeciso y esperaba una orden del Juez de Garuda. Este volteó hasta Caronte, y al ver dicha reacción, Valentine suspiró y le siguió por detrás. Ningún Espectro intentó interferir en la ejecución de Caronte, pero eso no necesariamente significaba que todos estaban de acuerdo con dicha decisión ya que Caronte era un compañero después de todo. Aún así, él no se quedó callado.

 

-¡¿Esto es lo que Perséfone habría querido?!-le preguntó Caronte a Hades.

 

Si anteriormente a todos los presentes se les erizaron los pelos entonces no hay palabras para describir la impresión que causó en todo el mundo puesto que esta vez Caronte se había pasado de la raya en verdad, tanto que incluso Aiacos y Valentine se detuvieron en seco. Hades ya no fingió tranquilidad, volvió a fruncir el ceño y su rostro pasó a ser el de una fiera.

 

-Tú no tienes idea de como me siento.-declaró Hades intentando contener su furia.-¡No tienes derecho a juzgarme!-y luego miró a todos los presentes.-¡Ninguno de ustedes tiene derecho a hacerlo! ¡Y el que se atreva a hacerlo, morirá! ¡Sigan con la ejecución!-les ordenó a Aiacos y a Valentine.

 

El Espectro de Aqueronte no intentó escapar, se quedó rígido y muerto de miedo. Valentine le lanzó una mirada de culpa y se colocó detrás suyo. Por su parte, Aiacos se posicionó por delante de estos dos.

 

-De rodillas.-le ordenó Aiacos a Caronte, con pesar.

 

Este obedeció y se colocó de rodillas. Luego Aiacos levantó su mano derecha en señal para que Valentine se prepare, y este lo hizo levantando su brazo en el cual concentró su Cosmos. Ninguno de los dos quería asesinarlo pero no tenían más opción.

 

Hades contemplaba la escena con tranquilidad, y disfrutaba cada segundo de ella. Le pareció conveniente que en esa reunión, sus soldados más leales (los Espectros) contemplaran la ejecución de un "traidor" para que sirviese de ejemplo para todos. El momento clímax estaba a punto de llegar y no podía perderse ni un instante de él.

 

-Caronte tiene razón.-dijo una voz.

 

El dios del Inframundo abrió de par en par los ojos. De pronto le pareció que el mundo se había detenido. Nadie más parecía haber escuchado dicha voz, solo resonaba en su mente, y Hades sabía muy bien de quién se trataba.

 

-¡Perséfone!-exclamó Hades en su mente.-¿Dónde estás?-le preguntó.

 

-Te prometí que siempre estaría contigo.-le respondió Perséfone.-Y tú me prometiste que dejarías de guiarte de tus propios deseos egoístas, y aún así permitiste que tu odio dominara tus acciones.-le reprendió la diosa.-Vas a castigar a los hombres que intentaron ayudarte, y quieres ejecutar a aquel que te dijo toda la verdad.

 

-Es que no puedo perdonar.-lo reconoció Hades con la voz quebrada.-No puedo perdonar a Atenea, ni a Poseidón ni a nadie más, durante milenios se burlaron de mi, ¿Acaso está mal querer un poco de respeto?-le preguntó a su mujer.

 

-Lo que tú quieres no es respeto.-le contradijo Perséfone.-Solo venganza, y debes aprender a perdonarles. Ahora necesitan tu ayuda, ¿No crees que tu odio ya ha durado demasiado?-le preguntó Perséfone intentando persuadirle.-No permitas que te domine, y que mucho menos provoque que arremetas contra aquellos que te respetaron y que aún hoy te respetan de verdad.-le aconsejó Perséfone.-Tú eres su líder. Si tu no los llevas hasta la victoria, nadie más lo hará, recuérdalo...

 

Dicho esto, Hades volvió en sí. Intentó llamar nuevamente a Perséfone pero esta no volvió a responderle. Sintió como lentamente su enojo desaparecía, tan solo quedaba en él una sensación de vacío y de remordimiento, incluso se sentía avergonzado. Había bajado la vista, pero luego volvió a alzarlo y vio como Aiacos estaba por dar la orden de ejecutar a Caronte a Valentine. Armándose de valor, Hades habló.

 

-¡Detente, Aiacos!-le ordenó al Juez.

 

Este detuvo su mano al instante cuando estuvo a punto de bajarla para ordenarle a Valentine acabar con la vida de Caronte (quién tenía los ojos cerrados). Los tres los abrieron de par en par, sorprendidos, y no eran los únicos ya que incluso los dioses Gemelos se quedaron perplejos. Pandora, los Jueces, los Espectros, todos.

 

-De pie, Caronte.-le ordenó Hades al Espectro.

 

Este primero dudó pero terminó por obedecer al dios del Inframundo. Una vez que él estuviera de pie, Hades volvió a hablar.

 

-Tenías razón.-lo reconoció Hades, cerrando los ojos, y con el rostro sereno.-He sido un cobarde y me comporté de forma egoísta, mi odio hacia los demás dioses me cegó todo este tiempo...

 

Dicha declaración fue la gota que rebalsó el vaso y dejó estupefactos a todos, nadie se atrevía a darle crédito a lo que oían.

 

-Mi señor Hades...-comenzó a decir Thanatos con dificultad por que estaba boquiabierto.-Yo...

 

-Thanatos.-le nombró Hades sin mirarle.-Tú sabes que es verdad. Yo soy su líder y no me comporté como tal.-y abrió los ojos nuevamente.-Pensé que ya lo había entendido durante la batalla en el Castillo, pero lo único que hice fue alimentar mi ego, y entiendo que muchos ahora piensen mal de mi. Así que si quieren, pueden marcharse ahora mismo, no lo impediré.-luego miró directamente hasta Caronte.-Tú, Caronte.-le nombró.-¿Volverías a pelear por mi?

 

Por un momento no hubo respuesta alguna, el gran salón permaneció en completo silencio, hasta que finalmente Caronte, cuando parecía que la respuesta sería "no", esbozó una sonrisa.

 

-¡Por supuesto que sí!-exclamó y se arrodilló.

 

Hades se sorprendió y luego miró a los demás.

 

-¿Y ustedes?.-les preguntó.-¿Jueces y Espectros?

 

Ante dicha pregunta, los demás se arrodillaron a él. También los dioses Gemelos, y Pandora. A su vez, un fuerte ruido retumbó por todo el Castillo, algo que asombró a todos los presentes por no conocer cual era la causa. Hades se marchó del salón siendo seguido por su ejército de Espectros, subió con prisa hasta la torre más alta del Castillo (que no había sido derrumbada durante la batalla), y se acercó al balcón. Valentine, los Espectros y Caronte se colocaron detrás de él y pudieron contemplar los alrededores del Castillo.

 

Daba la impresión que el pasto verde se había transformado en una oscura mancha, pero la luz del amanecer delataba la verdad: Los Esqueletos, quienes no habían asistido a la reunión, se habían colocado alrededor del Castillo y también se habían arrodillado ante Hades. Cuando la multitud vio que este se había asomado por el balcón, inmediatamente se colocaron de pie y se pusieron todos firmes en señal de respeto.

 

-¡Soldados!-les llamó Hades.-¡Gracias por apoyarme aún, pero todavía necesito que me ayuden para terminar esta guerra!-exclamó el dios del Inframundo.-¡Todavía hay muchas personas que nos necesitan en este momento, y el Inframundo les va a brindar el apoyo que necesitan! ¡Desde hoy declaro al Santuario, al Templo Submarino y a Asgard nuestros hermanos de armas! ¡Ayudemos al equipo de la Aryan Knight y firmemos nuestra alianza con ellos! ¡Comiencen los preparativos por que el Inframundo cargará contra el Olimpo cuando llegue la hora!

 

Los Esqueletos comenzaron a vitorearle a su dios, lo mismo hicieron los Espectros. Aiacos, Rhadamanthys y Valentine se miraron con entusiasmo. Ya estaba decidido, los Espectros apoyarían a la alianza que ya se había formado entre Atenea, Poseidón y Odín.

 

Hades volteó y vio a los tres Jueces del inframundo detrás suyo (junto a los demás Espectros que habían subido a la torre junto a ellos). Luego de eso se dirigió hasta Minos y le puso una mano en el hombro.

 

-Minos, amigo mío.-le llamó al Juez.-Quiero que comandes a un grupo de Espectros y rescates al Caballero de Plata y los demás.-luego miró a los demás Espectros.-Llévate contigo a Valentine y a Caronte, y a un par más, y no se atrevan a volver sin ellos, ¿Entendido?

 

Ante dicha orden, Minos, Valentine y Caronte se arrodillaron ante Hades.

 

-Como usted ordene.-respondió Minos.

 

...

 

Había pasado largo rato desde el grupo de la Aryan Knight había sido encadenado, y desde entonces permanecieron cautivos allí en ese calabozo moderno. Jango, Bud y Cristal permanecían silencio, mientras que Rafaelo, Albiore y Krishna jugaban a un juego para matar el tiempo.

 

-Veo, veo...-dijo Krishna con cansancio en su voz.

 

-¿Qué ves...?-le preguntó Albiore quién también estaba harto de jugar a ese juego.

 

-Una cosa...-prosiguió Krishna.

 

-¿Qué cosa?-preguntó Rafaelo el cual estaba a punto de llorar.

 

-Maravillosa...-continuó Krishna.

 

-¿De qué color?-preguntaron Albiore y Rafaelo al unísono.

 

-¡Del color de que me quiero ir a la mi$rda de aquí!-exclamó Krishna.

 

Luego de decir eso, los seis permanecieron en silencio y no dijeron palabra alguna. Rafaelo sentía que no se había sentado en años, y dicho sentimiento lo compartió con los demás quienes también ya detestaban las postura en la que habían sido colocados.

 

-Bueno, juguemos a otro juego...-recomendó Rafaelo.-Cada uno dice cosas que no pueden suceder durante los próximos diez minutos. Si sucede entonces debe de sacarle la mugre del ombligo con la lengua a todos los demás, ¿De acuerdo?

 

-Por mi está bien...-comentó Bud.-Pero primero empieza tú.

 

-De acuerdo...-respondió Rafaelo con seguridad.-Veamos...-comenzó a pensar hasta que se le ocurrió una idea.-Ya sé.-y señaló con el pie una pared que se encontraba a la derecha de la entrada.-Apuesto a que nadie destruye esa pared para entrar a este calabozo en los próximos diez minutos.

 

Como si fuese una predicción, la pared inmediatamente estalló, y los bloques de ladrillos salieron disparados hasta el otro extremo de la habitación. Una capa de polvo se levantó por esto, y cayeron algunos escombros, provocando que los seis guerreros cerrasen los ojos para protegerlos. Cuando el polvo se disipó por fin, pudieron ver como, al otro lado de la pared estaba Saga de Géminis (quién tenía su puño al frente, lo que significaba que había sido él quién derrumbó la pared), y detrás suyo venía Agora de Loto.

 

Una vez que Saga notó que ya era factible entrar, bajó su puño y pasó por aquella pared derrumbada, siendo seguido por Agora. Dicha presencia dejó boquiabiertos a los cautivos.

 

-¡Ustedes!-exclamó Cristal sorprendido.

 

-Agora de Loto y el Caballero de Géminis, Saga...-les nombró Bud con curiosidad. Nótese que Bud ya conocía a Agora puesto que ambos participaron en la Misión Suicida.

 

-¿Por qué demonios tardaron tanto?-les preguntó Rafaelo algo molesto.

 

Mientras el Caballero de Junini les hacía esa pregunta, Saga y Agora se aproximaron con tranquilidad hasta el grupo, y se detuvieron cerca de ellos.

 

-Lo siento, proveedor de drogas.-se "disculpó" Saga ante Rafaelo.-Pero nadie estaba seguro de lo que les había ocurrido.-y luego miró al Caballero de Cefeo.-Albiore, ¿Conseguiste algo?

 

-Así es.-respondió este.-Tengo un arma muy potente conmigo, es un larga historia pero te la contaré en cuanto salgamos de aquí.

 

Luego de que dijese esto, hizo movimiento con sus manos, intentando resaltar el hecho de que los seis estaban encadenados.

 

-Ese es el problema.-señaló Krishna.-Estas cadenas están hechas de un material muy resistente, ¿Creen que pueden romperlas?

 

-Eso veremos.-dijo Saga.-Y aunque no pudiese, tengo órdenes de llevármelos conmigo, y lo haré aunque tenga que hacerlo arrastrando toda esta estructura.-les tranquilizó el Caballero Dorado de Géminis. Dio unos pasos atrás y miró al Caballero de Loto.-Agora...-le llamó.

 

-Sí...-le respondió Agora, entendiendo que Saga le estaba pidiendo ayuda.

 

Él se puso en posición de Loto y comenzó a meditar, mientras que Saga preparaba su técnica. Esto asustó a Rafaelo quién veía la posibilidad de que al final terminasen matándoles a ellos de paso. Los demás cautivos también se inmutaron pero al final tuvieron que confiar en las habilidades de los dos Caballeros. Cuando ya estuvieron listos, ambos lanzaron unos potentes ataques que provocaron un estallido de luz en todo el calabozo que obligó a los seis cautivos a cerrar los ojos.

 

Una vez que el estallido de luz terminó, los seis pudieron abrir los ojos nuevamente, y para su sorpresa, las cadenas habían sido casi completamente destruidas. En el caso de Bud, tan solo quedaban las muñequeras las cuales estaban completamente agrietadas. Por otro lado, a Jango todavía le quedaba una en la mano izquierda más un pedazo de cadena el cual también estaba agrietado.

 

-Libertad, por fin...-exclamó Cristal satisfecho mientras se tocaba las muñecas.

 

-Aún no.-dijo Saga.-Todavía tenemos que salir de aquí, y estoy seguro de que los Ángeles del Olimpo ya se han enterado de que nos hemos infiltrado.-comentó con absoluta seriedad.-Tomen sus pertenencias y salgamos pitando de aquí.

 

Ante dicha declaración, la tripulación de la Aryan Knight no tardó en recoger sus pertenencias y en prepararse para luchar si es que era necesario para salir. Una vez que Saga comprobó que estaban todos listos para partir, les ordenó que los siete le siguieran mientras él corría nuevamente hacia el hueco que había abierto en la pared. Corrieron por los pasillos de aquella base de operaciones, y durante el camino encontraron a varios Ángeles tendidos en el suelo los cuales habían sido abatidos por Saga y Agora cuando se infiltraron allí.

 

Para sorpresa de algunas, habían muchos huecos en la pared que Saga había abierto a modo de atajo para entrar, siendo también útiles en ese momento, la retirada. Pasaron por pasillos, habitaciones, salas de mantenimiento, en todos lados había rastros de batalla, y a Saga no le costó nada acabar con sus enemigos quienes tenían rastros de quemaduras en sus cuerpos.

 

Pronto llegaron hasta una encrucijada de cuatro pasillos que daban a caminos diferentes, y Saga ordenó al grupo (quienes iban en fila india) detenerse, por lo que estos pararon en seco.

 

-¿Qué sucede?-preguntó Jango quién sonaba exaltado.-¿Por qué nos detenemos?

 

-Alguien viene.-le respondió Saga señalando los pasillos a excepción de aquel por el que había venido.

 

-Yo también los escucho...-comentó Bud.

 

Inmediatamente los ocho se reagruparon y formaron un círculo. Albiore preparó su Ak-47 de Plata, Bud sacó sus garras, Cristal bajó la temperatura con su mano, Jango tomó la Espada de Balmung, Krishna se aferró a su lanza, Saga sujetó la M4 dorada, Rafaelo tomó sus dos Berettas de Bronce, y Agora juntó sus dos manos en señal de rezo. Pronto, de los pasillos comenzaron a venir oleadas de ángeles quienes se dirigieron hacia ellos a toda velocidad, y allí mismo el grupo de ocho les rechazó con fiereza.

 

Más que una pelea, dicho enfrentamiento fue toda una masacre. Aquellos Ángeles rasos no eran rivales para sus enemigos. Jango le cortó la cabeza a varios con su espada, Krishna empaló a varios ángeles a la vez con la lanza de Crisaor, y Albiore, Rafaelo, y Saga acribillaron a varios enemigos con sus armas de fuego. Por otro lado, Agora, con sus potentes técnicas aprendidas por Shaka, despejó completamente un pasillo al eliminar a todos los Ángeles que provenían de allí. Una vez que el camino estaba libre, Saga ordenó que se pusieran en movimiento nuevamente.

 

Los ocho corrieron a toda prisa hasta llegar a la salida en donde se podía ver como afuera ya estaba amaneciendo. Cuando llegaron al mismo terreno en donde anteriormente había tenido la pelea contra el trío de Ángeles (Reiyel, Maxul y Midas), volvieron a detenerse bruscamente ya que delante de ellos estaba aquel Titán de cabello negro y Armadura oscura, Hyperion. Y por si fuera poco no estaba solo ya que venía acompañado de dos Titanes más quienes también vestían una Armadura semejante a la de su líder. También, cayeron, de quién sabe donde, varios Ángeles, y aterrizaron alrededor del grupo..

 

Los ocho permanecieron en silencio por la sorpresa, pero Hyperion no se quedó callado y dio unos pasos delante hacia el grupo, mientras aplaudía de forma sarcástica.

 

-Felicitaciones, Caballero Dorado de Géminis.-le elogió Hyperion burlonamente.-Una hazaña digna del Caballero Dorado más poderoso, Saga. En verdad ustedes son una molestia para el Olimpo.

 

Pero Saga, quién aún iba adelante del grupo, no se inmutó.

 

-Retírate, Titán.-le dijo Saga en tono amenazante.-No tienes por qué morir ahora.

 

Dicho comentario promovió una risa cruel entre todos los soldados del Olimpo presentes quienes se mofaron de las "ocurrencias" del Caballero de Géminis, más este siguió sin inmutarse y permaneció firme.

 

-Mis órdenes solo eran capturarlos inicialmente.-explicó Hyperion.-Pero ya no tengo obligación de mantenerlos con vida a ustedes ocho. Pueden rendirse y volver con el rabo entre las piernas por donde vinieron, o afrontar las consecuencias.

 

-No gracias.-dijo Jango inmediatamente.-Ya hemos disfrutado demasiado de su "hospitalidad".-y tomó con fuerza la Espada de Balmung.

 

Al igual que Jango, ninguno de los ocho parecía dispuesto a rendirse en ese momento, lo que provocó que, al cabo de un rato, Hyperion volviese a hablar, decidido.

 

-De acuerdo...-dijo este.-Zeus deberá entender que no tuve otra opción...

 

Sin decir nada más, la batalla inició inmediatamente. Todos se movieron a altas velocidades y comenzaron a atacarse los unos a los otros. Albiore y Cristal combatieron contra uno de los Titanes que acompañaban a Hyperion, el otro de estos entabló batalla contra Bud y Jango. Hyperion, en cambio, luchaba con Saga y Agora quienes hacían una excelente combinación ofensiva/defensiva. Por otro lado, Krishna y Rafaelo se encargaron de los demás ángeles presentes a quienes dominaron casi sin dificultad alguna.

 

Jango se precipitaba demasiado en la pelea contra el Titán y por eso era alcanzado varias veces por este, en cambio Bud logró esquivar la mayoría de sus ataques. De no ser por que estaba constantemente cuidándole la espalda a Jango, habría podido hacer más daño a su enemigo (quién tenía pocos puntos descubiertos en donde no le protegía su Armadura).

 

-¡Garra de Tigre de la Sombra del Vikingo!-gritó Bud.

 

Intentó arremeter al Titán con su técnica, pero falló por poco. En lugar de eso, el Titán aprovechó para contraatacar a Bud, y le pateó con su gran pie, lanzándolo lejos. Bud aterrizó en el suelo, boca abajo, pero se levantó en un instante y volvió a cargar contra su enemigo.

 

No fue el único que tenía problemas con los Titanes puesto que también el dúo formado por Albiore y Cristal se las vieron negras con su enemigo el cuál era lo suficientemente fuerte como para hacerles un gran daño al golpearlos, y también lo suficientemente ágil como para esquivar los ataques de sus enemigos. De no se por que pronto Rafaelo se les unió a la pelea, la situación habría empeorado para los dos Caballeros.

 

Durante la lucha contra los Ángeles rasos, Krishna decidió que podía vencer a toda la hora él solo, y por eso mandó a Rafaelo para que ayudase a Albiore y a Cristal. El Caballero de Junini, a regañadientes(por tener que enfrentarse a otro Titán) accedió, y se dirigió corriendo para socorrer a sus compañeros quienes aceptaron su ayuda de buena gana.

 

Por otro lado, Hyperion demostró ser un rival digno y astuto. Saga intentó acabar con él utilizando la Explosión de Galaxias, pero fue en vano ya que su enemigo podía bloquear los ataques creando una barrera invisible con su mano izquierda, mientras que con la derecha lanzaba potentes llamaradas de fuego las cuales estaban a punto de dar de lleno a Saga, pero Agora apareció a último momento y le protegió con un escudo psíquico.

 

El poder de los puños de Hyperion provocaron fuertes ráfagas de viento que arrastraron con fiereza a Saga y a Agora hasta el extremo opuesto, pero lograron caer al suelo y dejar de ser arrastrados por el viento. Allí permanecieron inmóviles evaluando la situación.

 

-Nos supera por mucho...-comentó Agora sin perder la calma.-No podemos vencerlo de forma convencional...

 

-Entonces tenemos que planear una nueva estrategia.-sugirió Saga astútamente.

 

Una vez que se pusieron de acuerdo, cargaron nuevamente hasta Hyperion quién ya se dirigía a ellos. Ambos corrían juntos por lo que Hyperion le lanzó un rayo ken, provocando que ambos comenzaran a correr hacia direcciones opuesta (Saga a la izquierda y Agora a la derecha), sin embargo esto era parte de su plan. Por instinto, Hyperion comenzó a atacar a Saga quién era el más poderoso de los dos, y a su vez este contraatacaba con ataques de Cosmos mientras corría y esquivaba los rayos de su enemigo.

 

Mientras esto sucedía, Agora aprovechó la oportunidad para intentar darle un poderoso ataque en el cuello a Hyperion (el cual estaba desprotegido), sin embargo este movimiento ya había sido anticipado por el Titán y por eso, cuando Agora le lanzó un ataque de Cosmos, su enemigo lo esquivó ágilmente. Pero esto no era más que parte del plan propuesto por Saga quién aprovechó para cargar directamente hacia Hyperion (quién estaba distraído) dando un gran salto. Hyperion volvió a voltear hacia el Caballero de Géminis y le arrojó un ataque de Cosmos lo suficientemente poderoso como para lanzar muy lejos al individuo que lo reciba.

 

Eso era lo que Saga se esperaba, y por esa razón lanzó un rayo ken hacia el cielo. Este era lo suficientemente potente como para impulsarlo nuevamente al suelo y esquivar el ataque de Hyperion. Una vez que se encontraba en la suficiente, cargó corriendo contra Hyperion, y subió por sus piernas tal cual un hombre que corre por las paredes. El Titán intentó darle un golpe mientras Saga intentaba llegar hasta la cabeza de su enemigo.

 

Debido a que él estaba demasiado concentrado en Saga, Agora (siguiendo el plan de Saga) pasó a la siguiente fase e intentó atacar nuevamente al Titán con ataques de Cosmos, pero estos también fueron esquivados por Hyperion, y en respuesta a dicha ofensiva, contraatacó con un pequeño rayo ken el cual alcanzó a Agora y lo mandó disparado hacia el cielo.

 

-¡De acuerdo!-gritó Agora.-¡Veamos si esto funciona!-exclamó mientras se elevaba hacia el cielo.

 

Dicho esto pasó a la última parte del plan de Saga, y se rodeó a sí mismo de una barrera protectora la cual se asemejaba a un brillo rosado que le envolvía completamente. En ese mismo instante, Saga de Géminis esquivó otro ataque de Hyperion, dio un gran salto hacia el cielo, y apuntó con su mano derecha hacia la dirección a la que Agora se dirigía.

 

-¡Explosión de Galaxias!-exclamó.

 

Hecho esto, por encima de Agora se produjo el gran estallido característico de dicha técnica, logrando que Agora, en vez de seguir elevándose, cayera disparado hacia Hyperion (sin daños a causa de la protección de la barrera, aunque esta si estaba un poco maltrecha por el impacto). Por supuesto, el Titán hizo lo posible para esquivar dicho ataque y se apartó. Antes de que Agora cayese y se impactase con el suelo, Saga dio un gran salto en su dirección para socorrerlo, tomándole con ambos brazos, salvándole así la vida. Ambos cayeron al suelo, a unos metros de Hyperion.

 

-Estuvimos tan cerca...-se lamentó Saga.

 

-Debemos volver a intentarlo.-le aconsejó Agora.-Pero esta vez, cuando esquive el ataque, vuelve a lanzar tu técnica para impulsarme por segunda vez, eso no se esperará.

 

Dicha idea asombró a Saga.

 

-No seas t@nto.-le reprendió el Caballero de Géminis.-Eso podría matarte.

 

-Puedo resistir más que eso.-le aseguró Agora.

 

Pero no hubo tiempo para discutir más ya que, en ese instante, la Aryan Knight sobrevoló por el cielo, provocando que todos los luchadores alzaran la vista. Albiore de Cefeo, mientras luchaba con el Titán junto a Cristal y a Rafaelo, sintió que alguien intentaba comunicarse con él vía Cosmos por lo que respondió.

 

-Buenos días, Albiore.-le saludó una característica voz.

 

El Caballero de Plata de Cefeo se percató al instante de quién era.

 

-¡Minos de Grifo!-exclamó Albiore.-¡¿Acaso tú estás en la Aryan Knight?!

 

-Nos topamos con ella de camino hacia aquí.-le explicó el Juez del inframundo.-Pero ahora no hay tiempo que perder, ¿Necesitan apoyo?-le preguntó, aunque ya prediciendo la respuesta.

 

-¡Pues claro que sí!-exclamó Albiore.

 

-¡Entonces apártense de ese sujeto!-exclamó Minos.

 

Una vez dicho esto, Albiore le exclamó a Cristal y a Rafaelo que se alejaran todo lo posible de aquel Titán, y estos (para sorpresa de su enemigo) obedecieron al instante. Cuando ya estaban a una distancia prudente de él, la Aryan Knight sobrevoló nuevamente por el campo de batalla y le lanzó un potente ataque con sus cañones al Titán. A su vez, un grupo de Espectros (entre ellos Minos) los cuales estaban en la escotilla de entrada, le lanzaron ataques de Cosmos.

 

-¡No nos quedemos atrás!-exclamó Cristal.

 

Este, junto a Albiore y Rafaelo también lanzaron sus técnicas (Cristal el Polvo de Diamantes, Albiore un potente rayo ken, y Rafaelo la Explosión de Jalashkian). Con tantos ataques combinados, el TItán no pudo resistir el poder de sus enemigos, y estalló, dejando un gran charco de sangre el cuál bañó a Rafaelo quién era el que se encontraba más cerca.

 

-¡J@der!-exclamó el Caballero de Junini.-¡¿Por qué esto siempre me pasa a mi?!

 

En ese momento, Minos volvió a contactar con Albiore, y su voz también la escucharon los demás.

 

-¡Debemos evacuarlos ahora mismo!-exclamó el Juez.

 

-¡No podemos!-exclamó Saga.-¡Debemos acabar primero con este Titán!-dijo refiriéndose a Hyperion.-¡Es demasiado poderoso como para dejarlo con vida ahora!

 

Además de Saga y Agora quienes luchaban contra Hyperion, Bud y Jango aún unían fuerzas para enfrentar al otro Titán que todavía seguía vivo. Estos fueron rápidamente socorridos por Albiore y los otros quienes significaron una fuerza combinada de cinco guerreros contra un solo Titán. Por su parte, Krishna aún contenía a aquellos Ángeles que intentaban intervenir en la batalla en favor de los Titanes.

 

-¡Entonces dense prisa!-les gritó Krishna a Saga y Agora.-¡No podré seguir así por mucho tiempo!

 

Saga y Agora asintieron y se prepararon para intentar acabar con Hyperion.

 

-De acuerdo.-dijo Saga dándole su aprobación a Agora.-Intentemos lo que tú dices.

 

Los dos Caballeros se prepararon, y luego cargaron contra el Titán nuevamente. Saga sirvió de distracción para Agora mientras este daba un gran salto hacia el cielo. Saga esquivó lo mejor que pudo los ataques de Hyperion, y luego, cuando comprobó que su compañero estaba en el cielo, apuntó hacia él. Pero el Titán no caería en el truco dos veces, y dio un gran golpe a Saga cuando este se distrajo para preparar su técnica.

 

Saga fue lanzado con fiereza, pero aún así reunió las fuerzas suficientes y lanzó la Explosión de Galaxias hacia el cielo luego de que Agora activara la barrera. Nuevamente, Agora se lanzó disparado hacia Hyperion quién volvió a esquivar el ataque, con astucia. Pero para su sorpresa, Saga lanzó nuevamente el ataque hacia el suelo, y la onda de choque volvió a arrastrar a Agora hacia Hyperion. A pesar de que el plan era ingenioso, Hyperion no iba a dejarse alcanzar por el Caballero de Plata y estaba a punto de esquivar dicho potente golpe.

 

Minos, quién observaba todo desde la Aryan Knight, se percató a tiempo de que Hyperion lograría esquivar a Agora a tiempo. Sin decir una sola palabra, se arrojó de la nave la cual estaba en pleno movimiento, y cayó disparado hacia el suelo, apuntando al Titán con sus dos manos. Hyperion logró divisarlo con el rabillo del ojo e intentó lanzarle algunos ataques de Cosmos, pero Minos los esquivó a todos.

 

-¡Marioneta Cósmica!-exclamó el Juez de Grifo.

 

Con dicha técnica consiguió inmovilizar al Titán aún cuando él mismo seguía cayendo desde el cielo. Agora no desaprovechó esa oportunidad y arremetió contra el torso del Titán con gran furia. Primero traspasó su Armadura, luego la carne de su enemigo, para finalmente acabar detrás de este, cayendo limpiamente al suelo. En cambio, Hyperion cayó al suelo, y acto seguido explotó.

 

-¡Bue!-exclamó Albiore quién veía la pelea desde lejos.-¡Ni que fueran los Power Rangers!

 

En cuanto a Minos, este hubiera impactado en el cielo violentamente de no ser por que los pilotos de la Aryan Knight maniobraron y lograron acercarse lo suficiente al Juez como para que este lanzara sus hilos hacia la nave y se sujetara de ella, salvándose así de la caída. Por otro lado, Agora echó otra ojeada a dónde Hyperion había caído muerto (el cual no podía ser divisado ya que ahí mismo había comenzado a expandirse una gran llamarada).

 

-Eso es por Shiva y por el maestro Shaka.-dijo este.

 

Pero no había tiempo para festejar por que cada vez llegaban más Ángeles a la batalla, y Krishna no deba a basto. Minos volvió a comunicarse con el grupo.

 

-¡Nos acercaremos todo lo que podamos!-les dijo Minos alto y claro.-¡Cuando estemos cerca, salten hacia la escotilla de la nave y los recibiremos! ¡Nosotros les cubriremos mientras tanto!

 

Una vez escuchado eso, todo el grupo abandonó las peleas que se encontraban librando y corrieron hacia la Aryan Knight la cual, tal y como lo comunicó Minos, comenzó a acercarse al suelo. La escotilla ya estaba abierta y allí se encontraba Minos, Valentine, Caronte, y dos Espectros más lanzando ataques de Cosmos a todos aquellos que intentaban seguir a Saga, Albiore y compañía. Primero subieron Saga y Agora, luego Albiore, Cristal y Rafaelo, después Bud y Jango.

 

Solo faltaba Krishna quién iba al último, pero no había tiempo para esperarle, por lo que Minos le arrojó la Marioneta Cósmica y con ella lo sostuvo mientras la nave ascendía nuevamente. Los Ángeles (y el Titán que aún quedaba con vida) intentaron derribarlos por medio de rayos ken, pero la nave hizo varias maniobras con las que logró esquivar los ataques enemigos. Minos, Albiore y Saga lograron subir a Krishna, y cuando este ya estaba a bordo, cerraron las escotillas, y la nave se alejó a toda velocidad.

 

Cuando ya supusieron que estaban a salvo, una sensación de satisfacción los invadió a todos. Habían logrado escapar con total éxito. Albiore, quién se había caído al suelo luego de tirar de Minos para poder subir a Krishna, aún permanecía recostado. Se incorporó un poco, y se sentó sobre el suelo. Aún jadeaba.

 

-Minos...-nombró al Juez.-No creí verlos a ustedes los Espectros aquí...-dijo entre jadeos.

 

-Ha decir verdad yo tampoco...-lo reconoció Minos.-Recibimos órdenes de rescatarlos.

 

Esa noticia sorprendió a todos los presentes excepto a los Espectros.

 

-¿Cómo dices?-preguntó Albiore, estupefacto.

 

-Que ahora somos aliados en esta Guerra Santa.-respondió Minos.

 

...

 

Shura, Ptolemy y Nachi observaban, escondidos, una especie de "reunión" de los Ángeles del Olimpo cerca del Monte Olimpo. Ptolemy fue quién aconsejó acercarse un poco debido a lo inusual que era eso mismo. Allí mismo estaban presentes Reiyel, Maxul y Midas, aunque los Caballeros de Atenea no tenían ni idea de quienes se trataban. Dos Ángeles de alto rango discutía acaloradamente, pero de pronto se callaron cuando una enceguecedora luz apareció en medio de dicha comitiva.

 

Cuando esta desapareció, en su lugar se encontraba el líder de los dioses Olímpicos con un inmenso Titán el cuál posiblemente medía el triple que sus compañeros, algo que sorprendió a Nachi quién hasta entonces nunca había visto ni si quiera a uno de "los pequeños".

 

-Don Pepe y los Globos...-murmuró Shura entrecerrando los ojos y frunciendo el ceño.

 

-Zeus...-murmuró Ptolemy seriamente.

Por otra parte, toda la atención de Nachi estaba en aquel inmenso Titán de Armadura amarilla.

 

-Oh, mier$@ ¡Mira su tamaño!-exclamó por lo bajo.-¿Quién es él?

 

-Su nombre es...-comenzó a decir Shura (nótese que la situación es lo suficientemente j@dida como para que hable normal).-Cronos...


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Fanfic parodia: "Saint Effect"

Parte 1: La Misión Suicida Parte 2: El Regreso de Zeus


Parte 3: El Capítulo Final (Aún no escrito)


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Publicado 30 junio 2018 - 15:08

Publico este capitulo del usuario Dbicho ,para poder proseguir con la dinámica

 

En caso el quiera publicar otro capitulo en lugar de este no hay problema ,elimino este mensaje y queda

el capitulo que publique el

 

Dbicho

 

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Nombre del Fic: El Mito de la Guerra Santa.

 

 

 

Cap 4. Aquel que busca su destino.

 

 

¿Para que proteger a los débiles?, ¿por que luchar por Athena?, quien les asegura que después de la muerte conseguirán la felicidad, constantemente Zavijah pensaba eso dentro del templo de Virgo, sin embargo las respuestas eran ambiguas, los débiles necesitan del fuerte para poder seguir viviendo, Athena es una Diosa no necesita protección, la vida después de la muerte es una ilusión, la muerte es la ausencia total, se respondía a si mismo.

 

— El inframundo existe, cuando alguien muere cae primero al Yomotsu, y luego desciende a su destino en alguna de las prisiones del Hades — Decía el santo de Cancer, en una pequeña charla que había tenido con este hace tiempo.

 

Con eso en mente, volvía a preguntarse entonces que sucedía cuando un alma era borrada, ¿las personas puras pasan por el mismo infierno que las impuras?. Constantemente era una lucha en su mente por buscar la verdad, aunque nunca la encontraba.

 

La vida es complicada, un hombre puede ser de alma pura, pero un acto lo condena, así mismo alguien impuro se convierte en lo contrario, con una determinada acción, con eso en mente volvía a preguntarse, — ¿Mis acciones me hacen puro?, ¿Athena y todos sus guerreros tienen el corazón puro? —.

 

En su caminar por las calles de alguna ciudad en medio de la Europa del este, se topaba con ladrones, asesinos y otras personas de mal habito, pero el no les hacia caso, pues de que serviría, el ladrón ya robo, el asesino ya mato, no tendría sentido alguno intervenir.

 

Pero podría haber intervenido mucho antes, aun así si lo hubiese echo, podría haber asesinado a un ladrón inocente, o a un alguien que mato en defensa propia, — La vida es complicada — pensaba, suspirando.

 

Allí en la entrada de una pequeña ciudad perdida entre el bosque, se hallaba lo que seria su primer descanso, aunque breve.

 

En la pequeña posada, dejo la Caja de la cloth de virgo sobre una mesa, y se acerco al mostrador a pedir un vaso de agua.

 

— ¿De donde eres viajero?. Le pregunto el hombre del otro lado de la barra.

 

— Del corazón de Grecia... Athenas — le respondió el peliverde, quien desde que llego no había abierto los ojos, y ante eso el cantinero pregunto curioso, — Oye... tus ojos, ¿eres una especie de artista o algo así?.

 

Sin hacer caso a la pregunta del hombre, Zavijah pregunto si acaso había escuchado hablar de la orden de los Caballeros de Athena.

 

— Una vez cuando era un niño, escuche hablar de ellos, pero es solo una leyenda — le respondió este.

 

Ante eso el santo solo sonrió y le agradeció por el vaso de agua, y sin perder el tiempo prosiguió con su viaje. — Hace dos siglos no eramos una leyenda, ¿o si? — pensaba.

 

— Un cosmos anormal mente grande — Penso, mientras se acercaba a Estambul, capital Turca. — Aunque es extraño, puesto que solo logre sentirlo cuando llegue — añadió.

 

En su andar por la ciudad, observaba con desdén las penurias en las que algunos vivían, pero desde luego tarde o temprano se cuestionaba si actuar de esa manera era lo correcto.

 

A su lado pasaron dos niños corriendo con varios cestos llenos de frutas, y tras de ellos cerca de cinco personas los perseguían con palos y garrotes. Zavijah los dejo pasar sin mas, para luego perderse en la multitud.

 

Las dos criaturas habían sido acorraladas en un callejón, por los mercaderes que exigían sus mercaderías, y sin mediar mas palabras uno de ellos le dio en la cabeza a uno de los niños con un palo, ante eso el otro les arrojo las frutas, pero los hombres querían asegurarse que no volviera a suceder, y tras esto se acercaron con sus mazas a los niños.

 

Un potente destello surgió en medio de ambos, mientras que los cinco mercantes eran arrojados fuera del callejón por una fuerza invisible.

 

— Lastimar a los débiles es algo normal en el mundo, pero lastimar a niños que no pueden defenderse... es inaceptable — comento Zavijah quien apareció en el lugar. — Yo me encargare de impartir su justicia, ahora regresen a su mercado antes de que me arrepienta e imparta mi justicia sobre ustedes. — sentencio el santo.

 

Tras eso los hombres salieron huyendo, mientras que los niños observaban con cierto asombro a aquel hombre con el cabello verde, quien parecía ser mas un Dios que un hombre. — Señor... queremos agra...— intento decir el joven que fue golpeado, pero el Caballero no dijo nada y se alejo sin mas del lugar.

 

Caminando nuevamente hacia su enigmático destino, el santo se quedo a descansar a orillas del Rio Bósforo al caer la noche.

 

— No debieron venir hasta aquí — Dijo este, quien meditaba en la posición del Loto.

 

Y a su espalda se encontraban tiesos como piedra, los dos niños que en la tarde habían sido salvados por el. Ambos poseían el cabello negro, y vestían ropas rotas y viejas, parecían ser gemelos aunque seguramente no lo eran.

 

— Solo queríamos agradecerte por lo de hace rato — indico el de la izquierda, mientras que el otro le entregaba una pequeña canasta con algunas frutas y pan.

 

— ¿Donde están sus padres? — pregunto Zavijah sin perder su concentración, mientras que ambos niños respondieron casi al unisono, — Nuestra madre esta enferma, y nuestro padre en la cárcel por robar comida, nosot... — se callaron abruptamente, al ver como el santo desplegaba un aura dorada a su alrededor.

 

Tras esas palabras, el caballero volvía a cuestionarse si lo que decían era verdad, aunque eran solo niños podrían ser hábiles mentirosos. Sin embargo le resto importancia a eso.

 

— El destino los obliga a eso... o la vida es siempre cruel — pensaba, y tras eso les respondió, — Se los agradezco, ahora regresen con su madre, y no sigan robando... la próxima vez no habrá nadie quien los salve —.

 

Y tras esas palabras, los niños se retiraron asintiendo con la cabeza, mientras corrían a gran velocidad hacia la ciudad, dejando a aquel hombre solo, meditando a orillas del rió.

 

Mientras que a lo lejos un hombre con un saco obscuro, ojos dorados y cabello negro, lo observaba con mucha atención, al tiempo que daba señales con su mano a un grupo de encapuchados a su espalda, quienes se dispersaron a gran velocidad.

 


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Publicado 30 junio 2018 - 16:03

SE CIERRAN LAS INSCRIPCIONES
 
 
Los participantes de esta dinámica, son los siguientes:
 
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-Ivan de Virgo
 
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-Asgard_fan
 
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-Jápeto

 

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EMPIEZAN LAS VOTACIONES
 
 
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Tienen de plazo desde hoy día (30-  06 – 18)  hasta el  día
 (02 – 08 – 18)  para votar
 
Elije a tus  CUATRO FICS  favoritos
 
Los participantes también pueden votar si lo desean, pero excepto por si mismos

Editado por T-800, 30 junio 2018 - 16:03 .

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Multiverso Zodiacal

 

 

 


#11 Shiryu

Shiryu

    Miembro de honor

  • 1,114 mensajes
Pais:
Espana
Sexo:
Masculino
Signo:
Acuario
Desde:
Barcelona, Spain

Publicado 30 junio 2018 - 16:17

Perfecto

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#12 girlandlittlebuda

girlandlittlebuda

    Encantada y feliz

  • 2,146 mensajes
Pais:
Mexico
Sexo:
Femenino
Signo:
Virgo

Publicado 02 julio 2018 - 16:03

Mucha suerte a todos los compañeros y que bien que se animaron a participar.  :lol: 

 

Me daré un chance para votar más adelante. 


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Y yo te seguiré, donde quiere que vayas tú y me quedaré, a tu lado


#13 Shiryu

Shiryu

    Miembro de honor

  • 1,114 mensajes
Pais:
Espana
Sexo:
Masculino
Signo:
Acuario
Desde:
Barcelona, Spain

Publicado 09 julio 2018 - 11:14

Mucha suerte a todos los compañeros y que bien que se animaron a participar. :lol:

Me daré un chance para votar más adelante.


Gracias por tu sinceridad espero quedar en buena posición además gracias a vosotros tengo buenos amigos

   Shiryu_Libra_perfil.gif


#14 Shiryu

Shiryu

    Miembro de honor

  • 1,114 mensajes
Pais:
Espana
Sexo:
Masculino
Signo:
Acuario
Desde:
Barcelona, Spain

Publicado 10 julio 2018 - 18:56

Voto por Arqueo y por Iván de virgo que son los más interesantes para mi sin menospreciar a los demás compañeros

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#15 sephirot_x

sephirot_x

    Miembro avanzado

  • 80 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Sagitario
Desde:
Santiago, Chile

Publicado 11 julio 2018 - 12:57

ivan de virgo,t800 y asgard_fan



#16 Asgard_fan

Asgard_fan

    Miembro de honor

  • 351 mensajes
Pais:
Espana
Sexo:
Femenino
Signo:
Aries
Desde:
Palencia, Spain

Publicado 14 julio 2018 - 04:57

Mi voto para Dbicho y Arquero dorado.

Un saludo.

#17 Jápeto

Jápeto

    El ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona

  • 5,778 mensajes
Pais:
Chile
Sexo:
Masculino
Signo:
Tauro

Publicado 14 julio 2018 - 22:24

Mi voto es Ivan de Virgo y Asgard_fans


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