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La Edda de la Valquiria

Una nueva Alianza

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147 respuestas a este tema

#141 Asgard_fan

Asgard_fan

    Miembro de honor

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Aries
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Madrid, Spain

Publicado 10 junio 2018 - 20:49

Post: NR-18

Motivo: Sexo,

CAPITULO 20


LA VALQUIRIA Y EL DRAGÓN.


Refugio de Hela.

Hilda se encontraba caminando por la sala está sola ya que Odín y Atenea se han ido a dar una vuelta, mientras su hermana Flare que permanece inmóvil ante la presencia de la valquiria que se vuelve y la mira a los ojos, en estos solo se pueden ven decepción en ellos.
  • Yo confiaba en ti, dijo por fin.
  • Yo…lo siento.
Hilda se acerca a donde está su hermana que permanece inmóvil.
  • Te encomendé una misión, una y no has hecho nada para mantener la paz que con tanto esfuerzo teníamos. ¿Qué pretendes que haga yo ahora? A la dificultad de volver a reconstruir el reino, ahora tengo que apaciguar a la gente
Flare no sabe dónde meterse y encaja la reprimenda sin decir ni pio, agacha la cabeza.
  • Padre me ha contado que te marcharas con él Valhala.
  • No quiero irme con él, Flare rompe su silencio.
Hilda la mira, aunque sigue muy enojada con el comportamiento de su hermana esta triste por la decisión que afecta directamente a su hermana y su destino fuera de Midgard.
  • No puedo hacer nada, padre ha tomado una decisión y la voy a respetar, puede ser cruel pero es necesario para que asientes la cabeza y veas que todos nuestros actos traen sus consecuencias.
Flare mira a su un tanto decepcionada ya que esperaba que intercediera en su favor.
  • Entonces no harás nada, para que padre cambie de opinión.
Hilda la mira directamente a los ojos.
  • No…depende de ti que padre cambie de opinión y algún día de deje volver.
Flare la mira entre decepcionada y furiosa, pero en el fondo Hilda lleva razón, su comportamiento la ha llevado a esta situación.
  • Retírate y haz que Hagen entre, tengo que hablar con él.
Flare obedece y sale de la edificación, mientras Hilda espera dentro la llegada de Hagen.
Fuera de la tienda el guerrero divino de beta que está atendiendo a las monturas, ve salir a Flare que se acerca hacía él. Hagen ve el rostro serio de ella y sospecha que la charla con su hermana no ha ido bien.
  • ¿te encuentras bien?
  • Si…solo es que pensaba que Hilda me ayudaría hacerle cambiar de opinión a padre, pero no va hacer nada al respecto, dijo decepcionada.
  • Que decepción…
Flare mira apenada y se acuerda del recado que le mando Hilda hacer.
  • Tienes que entrar, quiere hablar contigo.
  • Voy…
Hagen deja lo que tiene entre manos y entra a la edificación donde Hilda le está esperando, los pasos del guerrero apresura sus pasos hacía donde esta una valquiria que lo observa de forma inquisitiva.
  • Hagen…
  • Si majestad ¿Qué se le ofrece?
  • ¿Vamos con guasa? Dijo una Hilda enojada.
  • No…claro que no.
  • Has incumplido tu deber como guerrero de Asgard, una vez completado la misión de llevar a las gentes del reino a la fortaleza de piedra debiste volver para unirte a los demás para luchar contra las huestes de Hela, pero en vez de eso de diste a la buena vida junto con mi hermana vuestro comportamiento ha provocado que haya desestabilización en el reino.
  • Lo…lamento mucho, no tengo excusa para mi comportamiento.
Hilda pasea por la estancia mientras Hagen permanece inmóvil.
  • Tengo el castigo para ti.
  • Y cuál va a ser.
Hagen está expectante ante la decisión de la valquiria. Esta le observa detenidamente.
  • He decidido que tu eres uno de los responsables de lo que está pasando, te marcharas ahora mismo y buscaras a los cabecillas de esta pequeña rebelión y los traerás ante mi…después de tu misión te exiliaras voluntariamente durante un periodo de cinco años, tendrás que ganarte de nuevo tu estatus de dios guerrero de nuevo.
Hagen escucha atento la decisión de Hilda y lo único que puede hacer es asentir.
  • Retírate.
Hagen hace una reverencia y obedece, mientras Hilda lo observa irse. El guerrero divino sin mediar palabra se dirige a su cabalgadura monta en ella y se marcha al galope sin despedirse ni si quiera se despidió de Flare.
Mientras en los alrededores.
Odín y Atenea caminan juntos por el bosque circundante, el señor de Asgard mira al firmamento y nota como la noche ya se ha apoderado del cielo y en la negrura del mismo observa la aurora boreal que inunda con su luz y sus variadas formas.
  • Que hermosura.
Atenea le mira intrigada y levanta la vista al firmamento y observa también las luces del norte.
  • Si es muy bonita, nunca la había visto antes.
Odín la mira.
  • Son las luces del norte, indicativo de que el invierno volverá otra vez.
Atenea le mira.
  • Qué horror ¿Otra vez van a padecer otro invierno?
  • Así es, por cierto he enviado a mis cuervos en busca de sus caballeros, para que puedan volver a casa cuanto antes.
  • Te lo agradezco…
Ambos dioses siguen el paseo, cuando observan la partida de Hagen.
  • Creo que Hilda ha decidido disciplinar a Hagen, dijo Atenea.
  • Eso parece…
Granja de los Alcor.

La granja se encuentra en penumbras, los heridos descansan y duermen a pierna suelta, Unos golpes que provienen del exterior hace sobresaltarse a Alberich.
  • ¿Qué demonios ha asido eso?
  • No lo sé dijo un Milo que se ha despertado también.
Otro golpe se escucha pero esta vez se escucha como alguien golpea el cristal de la ventana, Saga que está con ellos mira hacía donde proviene el sonido, el caballero de oro de géminis se acerca a la ventana y entonces ve un cuervo que golpea el cristal con el pico.
  • ¿Qué pasa? Alberich se incorpora con un gesto de dolor y se acerca a la ventana donde Saga observa al ave que le mira con curiosidad.
Saga se gira y observa al guerrero divino de delta que se coloca a su lado. Sin pedir permiso este abre la ventana y el cuervo entra en la estancia, el ave con un aleteo se posa en el suelo y camina por la misma, mientras Alberich y Saga se miran, ambos siguen al ave que mira a los ahí presentes y emite un graznido, mientras a fuera Bud apila leña en el cobertizo para pasar el invierno que se avecina, Siegfried le está echando una mano cuando la presencia del cuervo no ha pasado desapercibida.
  • Veo que tenemos visita, dijo Siegfried mientras apila una gran madera en el montón.
  • Un cuervo…a lo mejor se ha metido en la casa en busca de comida, dijo Bud sin darle más importancia.
Pero Siegfried recuerda cuando fue a rescatar al hermano del guerrero de las sombras.
  • No es un cuervo normal y corriente dijo misterioso.
  • ¿A qué te refieres?
  • Pues cuando fuimos en busca de tu hermano, un cuervo nos facilito el camino.
  • ¿Quieres decir?
  • Pues que ese cuervo, no ha aparecido por casualidad.
  • Quieres decir que lo enviado alguien…
  • Así es, como si no nos condujo hacía donde se encontraba tu hermano.
  • Sospechas de quien ha podido ser.
  • Creo que si…
Siegfried deja la madera en su sitio y mira a Bud que cargaba otra pila de leña, deja la misma en el suelo y se acerca a donde esta Siegfried.
  • Vamos…
  • Ahh por cierto tengo la intención de emborrachar a alguno de nuestros colegas atenienses.
Los dos hombres caminan hacia la granja, mientras en el firmamento la aurora boreal ilumina la noche, llegan a la puerta y entran al interior de la granja y se encuentran con Alberich y Saga de pie mirando hacía las escaleras.
  • Parece que habéis visto un fantasma, la voz de Siegfried sobresalta a los dos hombres.
  • Hemos oído golpes en una ventana y cuando hemos abierto se ha colado un cuervo dentro.
  • ¿Y dónde está Ahora?
Alberich y Saga se miran.
  • Le hemos visto subir como si estuviera buscándonos.
  • Entonces esto aclara que el ave ha sido enviada por alguien.
  • ¿De quién estamos hablando’ Dijo Saga.
  • Quien tiene dos cuervos que le cuentan todo cuanto ven dijo Alberich.
Bud y Siegfried se miran cuando Mu se acerca a ellos.
  • Estas diciendo que el señor de Asgard ha estado todo este tiempo ayudándonos, dijo Bud.
Alberich asiente.
  • Así es parece estuviste muy atento cuando fuiste al colegio Bud se pone colorado.
  • Bueno si… ¿Bueno y que hacemos? No podemos trasladar ni a Mime, ni a Dhoko, ni mucho menos a mi hermano.
  • Odín estará con Hilda y Atenea dijo Saga llegando a la conclusión de que el señor de Asgard ha estado todo el rato detrás del cambio en el comportamiento de Atenea.
  • Pero no sabemos dónde pueden estar, dijo Mu
  • Eso no es problema dijo Siegfried, una vez que el cuervo sabe donde estamos volverá a donde esta Odín y le dirá donde estamos, Alberich les mira.
  • La presencia del cuervo significa que pronto nos separaremos.
Afrodita se acerca al grupillo cuando escucha esta última frase.
  • ¿De qué estás hablando?
  • De que pronto dejareis estas tierras heladas y volveréis a casa.
Al escuchar esto el caballero de piscis siente por dentro una alegría inmensa, pero se contiene para no ofender a los anfitriones. El grupo comienza a dispersarse, Los caballeros de oro se vuelven a donde están convalecientes sus compañeros, Alberich vuelve a costarse aunque sus heridas no son muy graves, sabe que necesita descansar. Mientras Bud se encamina a la puerta.
  • Siegfried me acompañas o que…
  • Voy.
Los dos hombres salen de nuevo a fuera y se dirigen al cobertizo para seguir apilando leña para el invierno.

Mientras en el que fue el campamento de Hela.

Hilda, Atenea, Odín y Flare están en los que fueron los aposentos de la diosa, la menor de las hermana sirve un poco de agua en unas rudimentarios cuernos.
  • Hilda hija…te veo un poco cansada dijo Odín.
  • Si, la verdad es que ha sido unos meses muy largos y lo que aún queda dijo esta, reclinándose en la cómoda silla.
  • Nosotros marcharemos cuando me reúna con mis caballeros.
Hilda mira atenea, la mujer ha cambiado mucho.
  • Tendrás ganas de volver a casa.
  • Así es, llevamos mucho tiempo fuera de casa y hay que volver a retomar la preparación de los aspirantes a caballeros.
En ese momento un cuervo entra por la puerta y con unos aleteos se coloca en uno de los hombros de Odín el cual escucha lo que el pájaro le esta contando, Hilda y Atenea le miran con atención, cuando el cuervo termina de comunicarle lo que ha visto se marcha.
  • Bien” Munin” ha localizado a tus caballeros y a tus guerreros.
  • ¿Dónde están?
  • Los ha localizado en una granja.
  • ¿En una granja? Dijo extrañada Atenea.
  • Así es, hay varios heridos entre caballeros de oro y guerreros.
  • Eso quiere decir que han tenido combates muy duros dijo Atenea con un tono de preocupación en la voz.
  • Eso parece, dijo Odín.
  • ¿Y cómo vamos a hacer para traerlos hasta aquí? Dijo Atenea.
  • No hará falta, viajare mañana por la mañana a la granja de los Alcor…se que están ahí con toda seguridad.
  • ¿Cómo lo sabes? Dijo una Atenea extrañada ante la seguridad de la valquiria.
  • Lo sé…dijo misteriosa.
  • Creo que deberíamos descansar un poco, la voz de Odín se deja oír
  • Si…
Atenea, Odín, Flare e Hilda se disponen a pasar la noche.

Granja de los Alcor a la mañana siguiente.

Syd abre los ojos se encuentra acostado en una cómoda cama echa de heno, ha pasado una buena noche gracias al ungüento que le puso su hermano en las heridas estas están cicatrizando muy bien, se incorpora en la cama y observa la edificación, esta es muy diferente a su casa, no tiene la elegancia de su morada pero no está mal, se sienta entre las sabanas y mira a la ventana, aun esta oscuro pero escucha ruido en el exterior, levanta la sabana y observa que está desnudo así que coge la sabana y cubriéndose con ella se acerca a la ventana y se asoma a ver quién es el que está haciendo ruido allá abajo. Bud hace tiempo que está levantando y se encuentra bajando fardos de paja de uno de los silos mediante una polea y cargándolos en una carretilla de madera entrando una y otra vez al establo contiguo. Syd está observando por primera vez el día a día de su gemelo, él que está acostumbrado a la ayuda de sus sirvientes desde niño y lo encuentra fascinante, en ese instante alguien llama a la puerta.
  • ¿Quién es? La voz de Siegfried se escucha al otro lado.
  • Soy yo, puedo entrar.
Syd se fija en sí mismo y asiente.
  • Claro, pasa.
El héroe legendario entra en la habitación y observa a su amigo solo cubierto solo con una sabana, se acerca y se coloca enfrente de él.
  • Vaya te he pillado cotilleando…
  • Solo estaba mirando por la ventana.
  • Veo que estas mucho mejor de tus heridas dijo Siegfried observando las heridas que jalonan el pecho de Syd, las cuales están mucho mejor.
  • Así es…gracias al mejunje que me puso Bud ayer estoy mucho mejor.
  • He venido a ver como estabas y a comunicarte que nos queda poco tiempo para que nuestros amigos vuelvan a casa.
Syd camina hacía la cama y se sienta y observa a Siegfried que se acerca a la ventana y mira como Bud sigue trabajando.
  • Tu hermano no para de currar, dijo como el hombre sigue con su tarea.
  • No ha tenido una vida fácil…y volviendo a eso de que los atenienses volverán pronto a su casa, sabes cuánto ocurrirá.
  • No, pero te acuerdas del cuervo que te ayudo a escapar del campamento de Hela.
Syd observa a Siegfried y asiente.
  • Como no olvidarlo, si no llega a ser por él tal vez no hubiera conseguido escapar.
  • Bien pues ayer de nuevo tuvimos la visita de uno de ellos.
  • No me entere de nada, dijo poniéndose un poco colorado.
  • Normal estuviste roncando como un tronco durante todo el día, a lo que iba estas aves son enviadas por Odín.
Al oír esto Syd se levanta de la cama el movimiento brusco hace que la sabana que le cubre se le caiga pero con un movimiento brusco de sus manos la prenda no lo deja expuesto. Se la ata mejor y se pone de pie.
  • Eso es muy bueno, tendrán ganas de volver a casa…sobre todo a Afrodita.
Al escuchar el nombre del caballero de piscis Siegfried sonríe al recordar el pequeño percance que tuvo ayer con una boñiga de una de las vacas de Bud y comienza a reírse, en ese momento aparece Saga que observa a los dos asgardianos uno de ellos solo cubierto por una sabana que tiene en la cintura.
  • ¿Qué resulta tan gracioso?
Los dos hombres le miran.
  • Ahhmm…nada ¿Pasa algo?
  • No, nada solo informaros que nuestros compañeros están mucho mejor…gracias al mejunje que les aplico Bud…veo que a ti también te ha ido muy bien, dijo observando a un Syd de pie y con buen color.
  • Si, así es…oye tengo hambre dijo notando como su estomago empieza a protestar.
  • Por eso he subido, para avisaros de que bajéis a comer algo.
  • Vale ahora bajamos.
Saga deja solos a los dos Asgardianos. Syd mira alrededor buscando su ropa o algo que ponerse pero no ve nada.
  • Me cachis, donde me habrá dejado las cosas.
Siegfried le mira y levanta las manos.
  • A mí no me mires…pregúntaselo a él, dijo señalando la ventana.
Syd le mira y después se acerca a la ventana, se asoma para ver si esta Bud abajo pero no ve a nadie.
  • ¡Maldita sea! Se dijo para sí mismo, no está.
Siegfried levanta una ceja y se acerca a la puerta.
  • No te preocupes, voy a ver por dónde anda.
  • Vale.
El héroe legendario sale de la habitación dejando a Syd a solas.

Varias horas después.

Bud esta en el exterior cuando observa como varios jinetes se acerca a sus dominios, deja lo que está haciendo y entre en la casa.
  • Chicos tenemos visita.
Todos los ahí presentes al escuchar al guerrero de las sombras, los caballeros de oro y sus compañeros le acompañan a fuera y esperan la llegada de los jinetes que a medida que se acercan van descubriendo sus identidades son tres mujeres y un hombre.
  • Es Atenea dijo Milo, exultante
  • También están Hilda, Flare y…él es nuestro señor dijo Mime.
Los caballos por fin se detienen donde están el grupo, todos los caballeros de oro y guerreros de Asgard se arrodillan ante la presencia de estos, que sonríen.
  • Levantaros dijo Odín.
Todos obedecen.
  • Veo que estáis mucho mejor dijo Hilda.
  • Así es, nuestras heridas están sanando bien dijo Syd.
  • Estábamos preocupados, porque los combates han sido muy duros, dijo Shura.
  • Así es, pero todo ha concluido y volveremos a casa, dijo Atenea.
Siegfried permanece en silencio, mientras mira a Hilda y después a Flare, de todos los presentes es la única que mantiene un rostro serio y cae en la ausencia de Hagen y sospecha que algo ha pasado. Los ojos de ambos se cruzan de nuevo, hace mucho que no están juntos…
  • ¿Y cuando partimos? La voz de Afrodita rompe el momento y ambos vuelven su atención al caballero de oro.
  • Antes de partir hay que recordar a nuestros amigos que han perecido dijo Hilda mirando al grupo.
  • Estoy de acuerdo dijo Odín.
A los pocos minutos.

Hicieron una tumba rodeada de piedras y pusieron algunos objetos que pertenecieron a los fallecidos, es el mismo Odín el que entona una oración en su memoria.
  • He aquí que veo a mi padre.
  • He aquí veo a mi madre.
  • A mis hermanas y Hermanos.
  • He aquí que veo el linaje.
  • De mi pueblo hasta sus principios.
  • Y he aquí que me llaman.
  • Me piden que ocupe mi lugar entre ellos.
  • En los atrios de Valhala.
  • Donde viven los valientes por siempre.
Cuando termina la oración el señor de Asgard se vuelve y mira a Atenea y a Hilda, ambos estarán en Valhala donde estarán conmigo. Atenea hace una reverencia en señal de agradecimientos. La diosa griega mira a sus caballeros.
  • Es la hora de partir.
Los atenienses y los asgardianos se despiden, los últimos son Mu y Siegfried.
  • Bien aquí nos despedimos…ha sido un honor haberte conocido, amigo mío.
Mu asiente complacido ante las palabras de Siegfried.
  • Lo mismo digo, siempre serás bienvenido al santuario y cualquier cosa que necesites ahí estaré.
Los dos hombres se estrechan la mano con fuerza y sellan el pacto de hermandad, una vez acabada la despedida los atenienses parten para el santuario dejando a los Asgardianos solos desde hace muchos meses, Hilda y Odín deciden hace una pequeña celebración.

Antiguo campamento de Hela.

Se encuentran todos reunidos en el refugio que Hela dejo atrás, todos los asgardianos, junto con Hilda, Odín y Flare se encontraban sentados en una mesa con comida en ella, Odín preside la mesa junto a Hilda.
  • Bud contrólate con la cerveza, un Syd risueño.
Su gemelo le observa con el cuerno a mitad de camino.
  • Ahhh…no seas aguafiestas,
El guerrero de las sombras apura el cuerno, mientras Hilda y Siegfried que se encuentran juntos entrelazan las manos por debajo de la mesa, estaban tan relajados que no escucharon en un principio las palabras de Odín.
  • Solo quiero daros las gracias a todos por vuestro valor y compromiso no solo con mi humilde persona sino con todos las gentes que viven en este reino y en el planeta.
El grupo escucha con atención a Odín, mientras apuran la comida y la bebida, Hilda mira a su padre y solo le viene una cuestión a la cabeza.
  • Padre te vas a quedar mucho por aquí
Odín mira a la valquiria mientras le sonríe.
  • No me quedare mucho ya que se reclama mi presencia en el Asgard, sin mi vete a saber la que habrán montado Thor y los demás.
  • Entiendo…aquí hay mucho que hacer y necesito la ayuda de todo el mundo.
  • O sea que nos toca doblar el espinazo, dijo Bud.
Hilda sonríe y asiente.
  • Me temo que sí.
  • ¿Por cierto donde esta Hagen dijo Alberich extrañado ante la ausencia de su compañero.
Hilda mira a su guerrero y se pone sería.
  • He mandado a Hagen a una misión…dijo escuetamente.
  • De acuerdo, dijo Alberich sin querer profundizar mas sobre el tema
La velada se extiende hasta bien entrada la madrugada, tenemos a Bud, y a Syd durmiendo encima de la mesa presas del exceso de alcohol. Mientras Mime y Alberich cuentan chistes de un tono bastante subidos de tono mientras Phenril juguetea con sus lobos, mientras Odín los observa complaciente, el señor de Asgard vuelve su interés a Hilda y a Siegfried los cuales sin que se diera cuenta han desaparecido desde hace rato, mientras Flare su hija menor le sirve otro cuerno de hidromiel.

A las a fueras.

Siegfried e Hilda pasean bajo la luz de la luna, caminan uno al lado del otro con sus manos están entrelazadas.
  • Me alegro de que todo haya acabado.
  • Bueno la guerra si, pero aun queda lo más difícil…reconstruirlo todo y eso llevara su tiempo.
  • Si…ya veo…sabes que estaré a tu lado todo el tiempo, dijo Siegfried.
Hilda le mira y sonríe.
  • No esperaba menos de ti.
Hilda acaricia el rostro del héroe legendario con la mano, mientras este la observa extasiado.
  • Sabes te he echado mucho de menos, durante este tiempo dijo ella.
La mano de Siegfried acaricia la de ella.
  • Lose y yo también
Ambos se besan primero tiernamente y después más apasionadamente, ambos están abrazos cuando Hilda abre los ojos cuando nota algo y sonríe. Sin dejarla decir nada ni reaccionar, Siegfried la coge en brazos.
  • ¿Puedo andar sabes? Dijo ella risueña.
  • No te gusta que sea un caballero.
  • Sí, me encanta que seas un caballero ¿Por cierto a donde me llevas?
  • No se…
  • Genial.
Ambos se alejan del campamento hasta que encuentran un lugar perfecto, un prado alejado de miradas indiscretas o eso creen ellos, con cuidado Siegfried deposita a Hilda con cuidado en la mullida hierba, mientras Hilda esta boca arriba Siegfried se coloca sobre ella, con la mano acaricia el rostro de ella.
  • Vamos hacerlo aquí, dijo Hilda fijándose en los ojos azules de él.
  • ¿Y por qué no?, no es muy diferente a nuestra primera vez.
Con un movimiento brusco es ella la que se coloca sobre él y observa el lugar detenidamente, es un lugar apartado y están bajo la luz de la luna, sus manos acarician el pecho de él y comienza a quitarle la ropa, acerca su rostro al de Siegfried y vuelven a besarse con pasión cuando nota un bulto entre sus piernas y sonríe, nota como él está ansioso.
  • Bueno guerrero divino de alfa estás preparado.
  • Por supuesto… estoy a tus ordenes
Los labios de Hilda se centran en el cuello de él, donde le da unos mordisquitos que hace que Siegfried esté más y más excitado, las manos de él acarician la espalda de ella y comienza a desatarle el vestido, mientras ella besa el pecho de él, Hilda se llegue y se quita la prenda por encima de su cabeza, quedándose desnuda ante él, el héroe legendario disfruta de lo que ve del hermoso cuerpo de ella jalonado por unos pechos perfectos.
  • Veo que te gusta lo que ves…pero eso no es justo no crees…estoy en desventaja mirando al hombre que está bajo ella aun con ropa, salvo su parte superior, mientras ella ya no llevaba nada puesto.
  • Eso es fácil de remediar.
Siegfried se baja el mismo los pantalones, mientras Hilda está sentada ahorcajadas sobre él, se ríe al ver al dragón del norte expuesto y vulnerable ante sus ojos, Siegfried la mira curioso.
  • ¿De qué te ríes?
  • Te cuento un secreto, dijo ella recordando la primera vez que se conocieron.
  • ¿Qué secreto? Dijo él notando como ella se acomoda entre sus muslos y nota como se introduce dentro de ella y respira con profundidad, ella se acuesta sobre él, mientras sus caderas se comienzan a mover y le susurra al oído.
  • ¿Te acuerdas de cuando nos vimos por primera vez?
  • ¿Si claro?
Las caderas de ella siguen con un movimiento suave y tranquilo como su no tuviera ninguna prisa por acabar.
  • Antes de conocerte, cuando bajaba por el camino te vi bañándote en el lago, estabas nadando boca arriba y te vi desnudo ya que el agua era como un espejo.
  • Serás mala…Hilda se rie ante la reacción de él.
Las caderas de él comienzan a moverse y al poco tiempo están acompasadas al ritmo de las de ella, mientras las manos del héroe legendario se entretienen jugando con los pechos de ella. La pasión cada vez los desborda más a la pareja hasta que por fin llegan al éxtasis, una vez ha pasado toda la pasión la respiración de ambos vuelve poco a poco a la normalidad, Siegfried nota el peso de ella sobre su propio cuerpo, acaricia el pelo sudoroso de ella.
  • Bueno creo que no ha estado mal, la cosa.
  • ¿Qué no ha estado mal? Hilda le da un golpe en el pecho.
  • Valee, ha estado genial, Siegfried se incorpora un poco mientras Hilda se aparta a un lado y se comienza a vestir.
  • Que no te levantas, dijo viendo al hombre aun sobre la mullida hierba.
  • Se está muy bien aquí dijo.
  • Vístete, anda hay que volver a donde están los demás, no quiero dejarlos mucho tiempo a solas porque son capaces de montarla.
  • Vamos no son niños pequeños…además está tu padre con ellos.
  • Lose, pero cuando hay alcohol de por medio se comportan peor que críos.
  • Vale…me has convencido.
Siegfried se pone de pie y se viste, mientras observa la noche, sus ojos miran a la aurora boreal que ilumina la noche con sus colores ondulantes.
  • Hace una noche muy agradable.
  • Si…bueno nos vamos.
  • De acuerdo.
Hilda y Siegfried se marchan de nuevo al campamento, mientras en una rama cercana “Hugin” uno de los dos cuervos de Odín ha estado observándolo todo, el cuervo levanta el vuelo con la confirmación de que la profecía de Odín se ha cumplido y que pronto habrá un heredero o heredera y la nueva generación de guerreros divinos ya está en camino.


CONTINUARA

Próximo capitulo: UNA NUEVA GENERACIÓN.

Editado por Asgard_fan, 10 junio 2018 - 21:18 .


#142 T-800

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Publicado 11 junio 2018 - 13:09

pobres Flare  y Hagen ,ambos quedaron castigados

 

ese cuervo es muy util para los asgardianos

 

los asgardianos son un relajo cuando estan celebrando XD

 

se ve que las hijas de Odin son unas loquillas o a lo mejor es el clima de asgard que

las induce a buscar formas de pasar el tiempo libre XD

 

 



#143 Asgard_fan

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Publicado 20 junio 2018 - 04:24

Ellos se lo han buscado...hay que ser más profesionales.

Y que me dices de ellos?... ninguno de los dos se ha negado... hay que pullines son.

El clima al ser tan frío tienen que buscarse formas de darse calorcito.

En pocos días espero actualizarlo.

Un saludo.

Editado por Asgard_fan, 20 junio 2018 - 04:28 .


#144 Asgard_fan

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Publicado 29 junio 2018 - 19:55

Post: NR-18

 

Motivo: Sexo.

 

 

Capitulo 21

 

UNA NUEVA GENERACIÓN.

 

1ª parte.

Varios días después.

 

Hilda se encontraba sentada en una piedra mientras a su lado estaba Alberich como consejero de confianza de ella, desde hace un par de días no se sentía bien, pero tiene que seguir con la reconstrucción del reino y para eso ha echado mano de los Things o asambleas donde los ciudadanos exponen sus problemas para solucionarlos y para ello ha elegido un lugar donde las armas están prohibidas, ante ella están los responsables de la pequeña rebelión que se formo en el valle escondido.

  • Me satisface veros en este lugar, dijo con un tono firme de voz.

Los dos grupos de personas hacen una reverencia.

  • Os he reunido aquí para apaciguar la situación antes de que el invierno no nos permita arreglar lo que se ha destruido.
  • Se agradece que nos hayamos reunido dijo uno de los representante de los granjeros, hemos visto que las batallas han sido duras, pero no estamos dispuestos a que se nos obligue a trabajar para otros, usted hace años abolió la ley de servidumbre.
  •  Estoy al tanto de eso…lo primero tengo que disculparme por la negligente actuación de mi hermana Flare y después el invierno se aproxima y quiero zanjar esta cuestión para que entre todos reconstruyamos nuestro hogar…hay mucho trabajo que hacer.

El que representaba a la nobleza era una cara conocida para Hilda era ni más ni menos que el padre de Syd, Este toma la palabra.

  • Esto es un despropósito, ya que los granjeros siempre nos han servido y eso es lo que queremos.

Hilda le observa detenidamente.

  • Lófar…eso ya no va a ser posible.

El padre de Syd mira fijamente a Hilda, la situación de las familias de alto rango están descontentas desde que la ley están en vigor.

  • La servidumbre y la esclavitud no están permitidas, si queréis que los granjeros trabajen para vosotros les tendréis que pagar por su trabajo.

Entre los nobles hay gente que murmura ante lo que Hilda ha dicho y comienzan a discutir entre ellos, está claro que las opiniones son más heterogéneas de lo que se pensaba, Hilda observa a la gente que conversa entre ellos.

  • Dejando de lado este tema que pasa con las muertes acaecidas ¿Cómo vamos a ser recompensados por las pérdidas de nuestros familiares? Dijeron los granjeros.
  • La ley dice que los asesinos deberán exiliarse lejos de aquí por un espacio de tres años, si este fuese descubierto durante el tiempo que dura su condena podrá ser dado muerte por los familiares de la victima asesinada sin recibir por ello sanción alguna y eso es la sentencia que será aplicada a partir de ahora ¿estáis de acuerdo unos y otros?

Tanto los granjeros como los nobles se levantan de las rocas que han hecho de asiento en este thing.

  • Nos gustaría pensarlo por unos días y decidiremos la respuesta, en este mismo sitio dijeron los representantes de ambos grupos.

Hilda se pone de pie y asiente mientras observa a un Alberich que ha escuchado todo en silencio.

  • De acuerdo en cuatro días volveremos aquí y esperare vuestras respuestas.
  • Os veré entonces dijo separándose de estos para hablar en privado con Alberich.
  • ¿Qué opinas de todo esto?

El guerrero divino de Delta mira a su representante.

  • Es un buen trato para ambas partes solo espero que sean inteligentes y resolvamos esto de una vez por todas.
  • Uhmmm alguno de de los presentes son bastante reacios a hacer cambios en lo que se respecta a su forma de vivir y entre ambas partes ha habido muertos.
  • Ya…pero si no aceptan va a ser un problema.
  • Si no aceptan hay medidas más duras que la propuesta…serán inteligentes por su bien.
  • Entiendo.

Hilda y Alberich se acercan al grupo. Todos hacen una reverencia y se marchan del lugar, mientras Hilda los ve alejarse esta vuelve caminando a donde se encuentra el campamento. Sus pasos la llevan a donde esta un Siegfried enfrascado en la construcción de una casa más grande por recomendación de Alberich, cuando se acerca ve al guerrero divino trabajando con el hacha en las manos cortando un enorme tronco para hacer una pared que ampliara la estancia dejada por Hela, Hilda sonríe al ver que este no lleva camisa y ve como el sudor perla sus hombros.

  • Veo que estas ocupado.

La voz de ella sobresalta a Siegfried que deja el hacha en el suelo y mientras se quita el sudor de la frente.

  • Y estas de vuelta.

Se acerca a donde esta ella y nota que no tiene buen color.

  • Si…ya estoy de vuelta odio estas interminables sesiones de diplomacia hace que deteste mi trabajo.

Siegfried se detiene delante de ella y le da un tierno beso en los labios, ella se deja hacer. Se separan y mira los ojos de ella y los nota cansados.

  • Te noto cansada y no tienes buen color dijo preocupado ¿Estás bien?
  • Estoy un poco cansada y desde hace unos días me siento un poco indispuesta.
  • ¿Por qué no te acuestas y descansas un poco te vendrá bien?

Hilda asiente y le hace caso…entra en la casa, mientras Siegfried vuelve al trabajo.

 

Mientras en la granja de los Alcor.

 

La familia de Bud y Björn se vuelven a reunir por fin, además con ellos le acompaña Gudrun la esposa de Syd que también está con ellos, fue una sorpresa tanto para Bud como para Syd que sus respectivas mujeres estaban muy embarazadas y que ambas estuvieran casadas con dos hermanos gemelos fue un más chocante para ellas además ver a la pequeña Helena tan grande le lleno de dicha.

  • Veo que os habéis cuidado bien, dijo un Bud jugando con su pequeña hija.
  • Así es no ha sido fácil, pero por fin estamos juntos, Sif se sienta junto a su marido que pone una de sus manos en el vientre de su mujer, lo acaricia con deleite.

 Bud se acerca a Sif y la besa con delicadeza, mientras el espacio se empequeñece y Helena protesta por ser aplastada por su padre, este se da cuenta y bruscamente se separa de su mujer que se ríe.

  • Lo siento pequeña, no quería aplastarte pero hace tanto tiempo que no veo a mama que…
  • Papa…malo
  • Tu hija es muy precoz ya hasta te echa la bronca…dijo una Sif risueña.
  • Vas a echar la bronca a papi…la niña se ríe.
  • Papa, papa..malo.
  • Te lo dije…

Ambos se miran y se ríen a carcajadas, Bud y Sif se levantan, mientras este coge a su hija en brazos.

  • No sabía que te había dejado embarazada cuando nos separamos.
  • Eres un capullo…lo sabías tú te vas a salvar el mundo, mientras a mi me dejas con este barrigón dijo esta con una falsa sensación de de enfado…no en serio estoy entusiasmada ¡vamos a tener otro hijo!
  • ¿Hijo? Sabes que va a ser un niño, dijo Bud un tanto sorprendido por la seguridad de ella en cuanto al sexo del bebe

Sif le mira.

  • Si lo sé…pero no me preguntes como, porque ni yo misma lo entiendo.

Bud asiente mientras su atención va a parar a Gudrun y a Syd los cuales están hablando entre ellos.

  • ¿Te echado de menos, dijo ella acercándose a su esposo y besándole en los labios, este la abraza y responde al beso de ella.
  • Yo también…además verte así es para mí el mayor de los regalos dijo refiriéndose al embarazo de ella.

Para ratificar sus palabras Syd coloca su mano en el vientre de ella y lo acaricia. Gudrun sonríe nerviosa.

  • Pensaba que no te iba a gustar y me rechazarías, ahora veo que no es así, dijo quitándose un peso de encima.

Syd la mira.

  • Yo no soy como mis padres…te quiero y solo quiero estar contigo.

Gudrun abraza con fuera a Syd que ante la reacción de ella solo puede devolverle el abrazo y sonreír, mientras hace un gesto con el dedo a Bud en señal de afirmación, este le devuelve el gesto, mientras observa a la pareja abrazada.

  • Bud mira a su hija en brazos, Helea vas a tener un hermanito pequeño y un primo al que chinchar y proteger, la niña que apenas ha prendido hablar solo suelta un.
  • Papa…bueno.
  • Hija tu sí que sabes…le da un beso en la mejilla

Al escuchar la expresión de su marido dirigiéndose a su hija le hace reír.

  • Vamos a preparar la cena…quédate con la niña un rato…pero no me la vuelvas loca.
  • Vamos…ni que fuera tan malo.

Sif le hace un gesto con la mano de…eres peor este se ríe, mientras Sif se acerca a Gudrun y ambas mujeres entran en la granja, mientras los dos hermanos las ven a alejarse, Bud acorta la distancia que le separa de su hermano, cuando se acerca le da un golpe en el hombro.

  • ¿Así que vas a ser padre? ¡Enhorabuena! Syd sonríe ante la felicitación de su hermano.
  • Igual que tú…enhorabuena.
  • Que zorro eres…como te tenías guardado que estabas comprometido con una bella dama como Gudrun.

Syd se pone colorado, mientras el brazo de Bud lo coge del hombro.

  • Fue casual, dijo Syd intentando que Bud pierda el interés sobre el tema, pero no lo consigue.
  • Me gustaría que me lo contaras y a Elena también ¿Verdad? que quieres saber como tío Syd conoció a la tía Gudrun.

La niña le mira y sonríe.

  • Vale…te contare como nos conocimos.
  • ¡Estupendo!

Los dos hermanos se sientan y mientras la noche empieza a caer Syd le cuenta como conoció a Gudrun,

 

Casa de Siegfried e Hilda varias horas después

 

Después de estar todo el día trabajando el héroe legendario entra en el edificio, después de varias reformas este tiene dos estancias en una está la zona donde se hace la comida y la otra es el dormitorio, Siegfried atraviesa la primera habitación y entra en el dormitorio donde una enorme cama preside el mismo en ella ve la silueta de Hilda acostada en la misma, mientras se acerca a la cama Siegfried se desviste y cuando llega a donde esta Hilda la observa en silencio como duerme…su respiración es tranquila.

Se separa de ella y va al otro lado de la cama abre las mantas y se acuesta junto a ella, el colchón cede un poco ante su peso se tumba al lado de ella y la abraza con cuidado para no despertarla nota el calor del cuerpo de Hilda, ella en sueños al notar el calor tibio del cuerpo desnudo de él se junta mas a Siegfried que le da un beso en el cuello, apoya la cabeza en la almohada y el sueño se apodera de él. 

 

A la mañana siguiente.

 

Una mano recoge un libro que hay entre los escombros con cuidado le quita el polvo, Alberich observa apesadumbrado lo que hasta hace poco era su casa, el guerrero divino de Delta camina por los escombros rescatando los libros que encuentra a su paso, todo el saber acumulado por su familia ha acabado echo escombros.

  • ¿Qué desastre? La voz de Mime rompe el silencio.
  • Todo el trabajo que tardo generaciones en completarse están hecha pedazos.
  • ¿Algo se podrá salvar?

Alberich mira a su alrededor.

  • Para eso estamos aquí… Ven ayúdame´

Mime se acerca a donde está Alberich y entre los dos buscan entre los escombros documentos y li libros que hayan quedado intactos o en un estado recuperable.

  • Esto nos llevara mucho tiempo y hay que apresurarse porque el empeoramiento del tiempo.
  • De acuerdo…

Mime y Alberich se ponen manos a la obra y comienzan a buscar y rescatar todo los documentos y libros que puedan encontrar.

 

Mientras en la casa de la familia de Phenril.

 

El guerrero divino esta junto a “Bruma” y “Gin” observa las ruinas de lo que fue su casa.

  • Tenemos dos opciones o reconstruir la casa o volver a nuestra vida en medio de la naturaleza, Phenril mira a sus dos lobos que lo observan curiosos, y emiten sendos gemidos, el guerrero divino de Épsilon  acaricia a los dos animales y toma una decisión.
  • Vámonos…

Los tres se ponen en marcha y se alejan de la casa para internarse en el bosque, mientras caminan Phenril piensa en todo lo que ha pasado en el reino durante estos meses y de que lo que le ha llegado a cambiarle, antes de la guerra era solitario y desconfiado con las personas, ahora aunque sigue sintiéndose incomodo en algunas situaciones, pero ha aprendido a confiar algo más en la gente y eso ha sido uno de los paso más difíciles que ha podido hace; sus pasos le adentran más en la espesura, cuando el chasquido de una rama le pone en guardia y ante sus ojos aparece un ciervo macho que les observa detenidamente, cuando se fija en los dos lobos el animal da un salto y se pierde por entre los árboles, Phenril observa a sus compañeros y sonríe.

  • Vamos a divertirnos.

“Gin” y “Bruma” emiten un aullido ensordecedor y sin esperar a Phenril salen corriendo detrás del ciervo mientras Phenril les observa irse, tras unos segundos echa a correr detrás de sus lobos, con esta acción el guerrero divino ha decidido volver a lo que siempre le ha gustado y donde se encuentra más a gusto y cómodo, su vida en medio de la naturaleza.

 

Mientras en la granja de la familia Alcor.

 

Sif está enseñando a Gudrun hacer algunas tareas de la casa como coser, arreglar las camas y otras tareas propias de las mujeres granjeras. La joven siempre ha tenido a personas a su servicio pero ahora solo se tiene a ella misma, mientras las mujeres hacen sus labore Bud está haciendo algo parecido con Syd…pero la expresión del guerrero divino de zeta no de felicidad precisamente

  • ¿Qué demonios es esto? Dijo mirando la horca que tiene en la mano.

Bud que está echando heno en el comedero para que sus vacas puedan comer.

  • Eso es para coger el heno y echarlo en este lugar dijo señalando el comedero.

Syd le mira no muy convencido y con pasos un poco dubitativos y se acerca a donde está su hermano que lo observa detenidamente.

  • Vamos qué no tenemos todo el día
  • ¿Y cómo demonios se usa esto? Dijo mirando la herramienta que tiene en la mano.

Bud pone cara de circunstancias se acerca a donde está su hermano.

  • Si quieres sobrevivir tendrás que mancharte las manos…aprenderás a ser un hombre habilidoso para no depender de la ayuda de otros y para empezar cojeras esa heno y se lo echaras a las vacas en los comederos o quieres dedicarte a cambiarles las camas dijo señalando la paja sucia.

Syd observa la zona y como Bud en una breve demostración de cómo se usa la horca, Syd se pone manos a la obra, al principio con poca habilidad lo que causaba que el heno que intentaba echar en los comederos se cayera la mayoría por el camino aumentando la frustración de Syd ante un Bud que le miraba divertido que sigue con su trabajo.

 

En casa de Siegfried e Hilda.

 

Hilda que esta acostada en la cama comienza a despertarse, la valquiria a dormido de un tirón durante toda la noche, sabía que Siegfried durmió junto a ella ya que estuvo toda la noche sintiendo el calor que desprendía el cuerpo de él junto al suyo, con pereza se da la vuelta y nota que Siegfried no está a su lado con los dedos de la mano toca las sabanas y la nota frías señal de que hace ya bastante que Siegfried se ha levantado, cuando un golpe sordo que proviene del exterior le llama la atención, se levanta de la cama y tras asearse y vestirse sale al exterior donde observa a un Siegfried cortando troncos de madera para hacer las paredes, Este se da cuenta de la presencia de Hilda y deja por unos segundos lo que está haciendo.

  • Veo que estas mucho mejor dijo sonriente.

Hilda se acerca a donde esta Siegfried y le da un tierno beso en los labios.

  • Estoy mucho mejor, seguí tu consejo y he dormido muy bien esta noche.
  • Me alegro.

Hilda ve los troncos de madera a pilados.

  • ¿Te ayudo?
  • Si por supuesto.

Hilda y Siegfried cargan entre los dos el pesado tronco para colocarlo en la pared.

 

En el Asgard.

 

Una figura de gran altura de musculosos brazos y revestida con un armadura dorada camina hacía lo que es un dispositivo que permite la entrada a la tierra de los dioses, el encarado de custodiarlo y protegerlo es Heimdall, este dispositivo se encuentra el Himinbiorg que es donde vive el guardián del Asgard el cual está junto al Bífrost, Heimdall es el dios con la visión más aguda de todos los dioses y el oído más fino. Desde su posición defiende el Bífrost de la incursión de posibles adversarios, pero en esta ocasión su prodigiosa visión solo le muestra que Odín esté preparado para volver al Asgard, Heimdall se dirige a comunicárselo a los demás dioses, aun que la presencia de Odín no es imprescindible para que la armonía del lugar siga su curso pero su vuelta sin duda llegara de gozo a sus habitantes.

 

Mientras en el reino de Asgard     

 

Odín está preparándose para partir hacía el Asgard, observa como Flare con rostro serio se prepara para acompañarlo. Aunque comprende el enfado de su hija pequeña debe ser firme en su decisión, el padre del reino ha podido ver que los habitantes del reino están en las capaces manos de Hilda, una vez acabado ambos se dirigen a donde el Bífrost les espera, para ello galoparon a lomos de Sléipnir, el caballo iba tan rápido que casi volaba cuando llegan ante ellos aparece un enorme y largo puente, Odín detiene por unos segundos el caballo ante la inmensidad que se les abre ante los ojos.

  • Vamos.

El corcel obedece y vuelve a ponerse en marcha, el caballo va al paso mientras Flare observa como el largo puente se abre ante sus ojos, Sléipnir comienza galopar y la distancia se acorto de forma rapidísima y sin darse cuenta aparece ante sus ojos el reino de los dioses el Asgard un lugar muy hermoso donde están los diferentes palacios donde viven los dioses mientras hay una figura que les está esperando, Heimdall hace una reverencia en cuando el caballo se detiene ante él.

  • Te esperaba dijo este.

Odín responde con otra reverencia.

  • No se te escapa nada…viejo amigo.
  • Veo que no vienes solo dijo percatándose de la muchacha que le acompaña ¿Eres Flare? ¿Verdad?
  • Así es ¿Cómo me conoce?

Heimdall la observa detenidamente.

  • Hace mucho que te conocí….cuando eran solo una recién nacida…

Flare mira extrañada a Odín, que mira a su vez a Heimdall.

  • Has visto a dos guerreros atravesar el Bífrost, El guardián del Asgard asiente.
  • Sí…hace un tiempo vinieron dos hombres bastante grandes, me dijeron sus nombres Tholl y Aldebarán,  supe que eran einherjer y los deje pasar, Freya los ha acogido en Valhala.
  • ¿Cómo sabe esas cosas? Dijo una Flare intrigada.  
  • Porque soy Heimdall guardián del Asgard mi vista es tan aguda que puedo ver a más de medio millón de kilómetros de distancia y mi oído es tan agudo que escucho como la hierba crece en los campos, no hay nada ni nadie que pase desapercibido ante mi presencia.
  • ¿Y cómo han ido las cosas en mi ausencia?
  • Como de costumbre Thor luchando como siempre, Frig tu esposa está impaciente por verte, Frey y Freya haciendo cosas de vanes…
  • Aja…bien muchas gracias…iremos a ver a Sif la cual estará contenta de tenerte con ella dijo mirando a su hija…hace muchos años que no te ve y eso la llenara de dicha.

Odín y Flare se despiden de Heimdall que vuelve a sus ocupaciones y se encaminan hacia el gigantesco palacio.

 

Mientras en el reino de Asgard.

 

Toda esta escena que han protagonizado Odín, Heimdall y Flare, es solo vista como el arco iris que aparece tras una tormenta, Hilda y Siegfried que siguen cargando los troncos observan como un hermoso arco iris preside el cielo, mientras la lluvia que ha estado cayendo durante gran parte del día empieza amainar, mientras los últimos rayos de sol iluminan el cielo gris que poco a poco se torna negro por la inminente caída de la noche. Hilda suspira mientras mira el arco iris y sabe perfectamente que eso solo significa que Odín se ha marchado, la lluvia sigue cayendo sobre su vestido empapado que se le pega al cuerpo. Siegfried deja el último tronco del día y observa a la mujer que está mirando el cielo absorta, se acerca con sigilo y la abraza por detrás y le da un tierno beso en el cuello, mientras sus ropas empapadas se rozan.

  • ¿Pasa algo malo?
  • No…simplemente que Odín se ha marchado dijo observando el arco iris.
  • Ya…bueno eso era algo que sabíamos que iba a pasar tarde o temprano.

Hilda se da la vuelta y mientras mira a Siegfried a los ojos le aparta el pelo mojado del flequillo con la mano mientras le sonríe.

  • Vamos a comer algo.
  • Si…estoy hambriento.

Ambos se separan y caminan hacía la casa cogidos de la mano.

 

Mientras en el santuario en Grecia.

 

Los caballeros de oro con Atenea hace ya varios días que volvieron a su hogar, lo primero que notaron a su llegada es que ya no hay nieve y el frío que atenazaba el lugar ha desaparecido, Atenea observa el paisaje desde la cámara del patriarca cuando la voz de Saga rompe el silencio.

  • Me ha mandado llamar.
  • Así es…quiero que comencéis la búsqueda de nuevos aspirantes a caballeros…
  • Muy bien…algo más.
  • No…puedes retirarte.

Saga abandona la estancia dejando a una Atenea pensativa y con la esperanza de un nuevo comienzo para todos.

 

Mientras en la casa de Aries.

 

Mu estaba en su morada se encontraba pensativo, la aventura vivida en Asgard le ha hecho replantearse muchas cosas. Camina por la estancia y recuerda las aventuras vividas en compañía de los asgardianos, sus modales algo rudos pero nobles y honorables, el caballero de oro observa como el sol aun esta sobre el firmamento mientras la brisa del otoño mece sus cabellos cuando una figura menuda se presenta ante él.

  • ¿Hola es usted el maestro Mu?

El caballero de oro se sorprende al ver a un joven Lemuriano, ya que pensaba que era el último de su raza .

  • ¿Cómo te llamas?

El muchacho que no aparenta tener más de diez años, le responde.

  • Mi nombre es Kiki y vengo desde el lejano Tíbet.
  • ¿Vienes desde muy lejos?
  • Así es…he venido para ser tu aprendiz, dijo seguro de si mismo.
  • Entiendo…si hubieras venido en otro momento tal vez no te hubiera acogido…pero estamos en unas circunstancias excepcionales así que con gusto serás mi aprendiz.
  • No le defraudare.
  • Eso espero.

Mientras Kiki entra en el templo de Aries su guardián levanta la mirada y tras echar un vistazo al santuario sigue los pasos del que será su aprendiz y entra en el templo.

 

Los meses pasan y estamos a mediados del mes de diciembre.

 

La noche se ha apoderado del reino de Asgard cuyos habitantes a duras penas han conseguido hacerse con un refugio donde pasar el largo invierno, la actividad fuera de las granjas es nula y todas las actividades se hacen bajo techo, estamos a mediados del mes de diciembre y están cerca de celebrar la festividad del Jöl  o la festividad de Frey, dios de la fertilidad donde se hacen regalos y también celebran la bienvenida al sol.

 

En la granja de los Alcor.

 

Bud está trabajando con la madera y está fabricando algunos juguetes para su hija Elena, la cual ya corretea por la casa, la niña tiene mucha vitalidad y está llena de curiosidad se acerca donde está su padre atareado.

  • Papa…

Bud ve a su hija acercarse y con delicadeza la alza y la sienta sobre sus rodillas, mientras le enseña lo que le está haciendo, la niña agarra con las manos el juguete a medio hacer, cuando un grito hace que Bud se sobresalte y se levante cogiendo a la niña en brazos y se acerca hacía donde proviene el grito cuando llega ve a Sif doblada de dolor y apoyada en la pared.

  • ¿Querida estas bien?

Ella le mira, con el rostro tenso por el dolor y perlado de sudor anuncia la inminente llegada de su hijo.

  • Creo que he roto aguas dijo mirando el charco de color transparente que hay en el suelo, justo entre sus muslos.

Bud no sabe qué hacer por suerte su madre si…Annie ayuda a Sif a llegar a la cama y se apresura para recoger agua caliente y  paños limpios y entra en la habitación donde Sif esta tumbada en la cama con las piernas abiertas, sufriendo las contracciones típicas del parto.

  • Vamos respira.
  • Lo intento…pero como duele.
  • Ya lo sé pero ahora tienes que empujar fuerte, Sif aprieta los dientes y hace caso a su suegra.

Mientras tanto Bud esta fuera con Helena en brazos y dando vueltas como un animal enjaulado, pasado unos minutos se escucha el llanto de un recién nacido, Bud mira a la niña. Cuando su madre Annie aparece con un bebé en brazos.

  • Es un niño.

Annie le pasa al recién nacido a Bud, mientras ella coge a Elena en brazos y este observa con detenimiento al bebé  para determinar si está sano y no tiene ninguna malformación, el recién nacido es hermoso y fuerte, Bud asiente y con una ramita le esparce unas gotas de agua y le hace la señal de Thor en el pecho para que el dios del trueno le proteja, el ritual casi a concluido pero falta lo más importante el darle un nombre, Bud mira el rostro de su hijo y pronuncia su nombre.

  • Te llamaras Ragnar y tu nombre será sinónimo de gloria y dicha…como el de tu hermana dijo observando a la niña en brazos de su madre.

Annie se acerca, mientras su padre le da un besito en la frente y sonríe a su madre.

  • Sera mejor que te llevemos con mama…estará nerviosa…uhmm

Bud con el recién nacido junto con su madre entran en la estancia donde Sif se recupera, la mujer que esta tumbada en la cama sonríe ante la escena y ve como su esposo se acerca a ella le pone el recién nacido en su regazo y  y se sienta a la vez que le da un beso en los labios.

  • ¿Qué nombre le has puesto?
  • Se llama Ragnar, madre ven.

Annie obedece y se acerca a la pareja  con Elena en brazos, le pasa la niña a los fuertes brazos de su padre que le presenta a su hermanito pequeño.

  • Elena este es Ragnar, tu hermano pequeño…tu deber como hermana mayor es quereros y protegeros mutuamente ¿De acuerdo?

Por respuesta solo escucha la risa de su hija que se le ve encantada con su nuevo hermanito.

  • Lo tomare como un si…

Sif se ríe, cuando el agotamiento se apodera de ella y comienza a cerrar los ojos, mientras su suegra coge el bebé y lo pone en un camastro al lado de la cama de ella. Bud se levanta y con la niña en brazos le da un tierno beso en la frente de su mujer y junto a su madre abandonan la habitación dejando a la madre reposando. En ese instante aparecen Syd y su mujer Gudrun, al ver aparecer su gemelo le da las buenas noticias.

  • ¡Por Odín y los demás dioses…enhorabuena!

Syd abraza con fuerza a su gemelo y le da unas palmaditas en la espalda.

  • Gracias hermano, Gudrun dijo este al recibir la enhorabuena de la esposa de Syd… ¡Vamos a celebrarlo! En cuanto nazca tu hijo haremos un sacrificio en honor de Odín, Frey, Freya y demás dioses para que bendigan a nuestros hijos.
  • Me parece bien, dijo sonriendo.
  • Ven vamos a celebrarlo, voy a buscar cerveza beberemos y comeremos.

 Bud pasa el brazo por el hombro de Syd y ambos en compañía de Gudrun, Annie y Elena celebraran el nacimiento de Ragnar hasta el día siguiente.

 

Mientras el casa de Siegfried e Hilda.

 

Hilda está sentada junto al fuego, esta ahumando varias piezas de carne que cuelgan encima de la lumbre, su figura se ve más redondeada,  lo que fue el refugio de Hela ahora es una casa grande, entre Siegfried y ella han hecho un hogar el cual posee una zona amplia para hacer banquetes y audiencias, la valquiria se toca el vientre y piensa en que dentro de poco será madre, Odín su padre la ha bendecido con uno y tal vez dos herederos.

  • Como no has querido la ayuda de alguna doncella para ayudarte en las tareas del hogar.

La voz de Siegfried rompe el silencio, Hilda sonríe y ve a su hombre lavando una prenda en un barreño.

  • No soy diferente a los demás, porque he de tener a alguien a mi servicio, cuando otros no pueden.

Hilda se acerca a donde esta Siegfried, este deja la ropa dentro del agua y con una de sus manos toca el vientre de ella mientras se besan.

  •  Eres una mujer fuerte, pero llevas a nuestro hijo dentro de ti.
  • Vamos no soy especial por hacer esto, otras mujeres lo han hecho antes que yo.
  • Solo me preocupo por ti y nuestro hijo.
  • Lo sé y te lo agradezco.

Ambos se vuelven a besar y la pasión se desboca, las manos de él levantan el vestido de ella y acarician los muslos, hasta llegar a la intimidad de ella, Hilda abre mas las piernas invitándole a que continúe acariciándole en sus partes intimas , mientras comienza a gemir de placer, las manos de ella van a aparar al pantalón desatándolo, la prenda cae el suelo al mismo tiempo que Siegfried con delicadeza hace que Hilda se de vuelta y esta apoye sus manos sobre la mesa, Siegfried se coloca detrás de ella y con un movimiento de cadera se introduce dentro de ella, mientras sus manos levantan ligeramente el vestido para facilitarle la acción. Ella se deja hacer mientras nota como la virilidad de él entra y sale de su interior, primero de forma pausada y después con una energía nunca antes vista, hasta que por fin llega el éxtasis, Siegfried sale de dentro de ella y se sube el pantalón al mismo tiempo que le baja el vestido a ella, Hilda se da la vuelta mira a su hombre mientras sonríe, le da un beso y de nuevo se aleja hacía el fuego a vigilar la carne, mientras él le devuelve la sonrisa y de nuevo fija su interés en la colada.

 

En casa de Alberich.

 

Un jinete se acerca al galope a la edificación, está oscuro y se ve el humo que sale por la chimenea el caballo se detiene y el jinete desmonta y saca unos libros de las alforjas del caballo, los pasos le encaminan a la puerta de entrada, cuando esta apunto de entrar escucha una serie de gemidos que provienen del interior de la vivienda y saca la conclusión evidente de que Alberich está ocupado con asuntos más carnales que educativos o espirituales. Dentro de la casa hay una pila de libros en unas estanterías y en una mesa que esta también a rebosar de pergaminos, mientras el fuego ilumina la casa, vemos dos figuras en una cama que no paran de gemir y de moverse convulsivamente, Alberich es el que se encuentra tumbado boca arriba, mientras tiene a una hermosa doncella sentada ahorcajadas sobre él, montándolo como si fuese un potro salvaje, desde su posición y mientras besa los labios de ella por el rabillo del ojo ve que la puerta de entrada se abre, pero no le da ninguna importancia y sigue con lo que tiene entre manos, con un giro brusco cambian las posiciones y ahora es él que se coloca sobre ella, sus caderas aumentan mas el ritmo hasta que su semen se introduce en el cuerpo de la chica que grita de placer.

Mime que acababa de entrar no quita ojo a la escena, hasta que ve algo de carne asada y su interés va a parar a la comida, Alberich se deja caer en la cama y mira a su pareja, esta es una mujer joven de unos dieciocho años, es hermosa, de pelo rubio y largo…su nombre es Gyda

  • Tenemos visita dijo.
  • Ya veo….

Alberich se incorpora y le da un tierno beso en los labios…se pone de pie, mientras ella se queda recostada en la cama.

  • ¿A qué se debe tu visita?

Mime tiene la boca llena y observa a su compañero apareciendo solo vestido por una ligera prenda que oculta su desnudez, se acerca a la mesa y se sirve un cuerno de hidromiel y bebe un trago, mientras Mime se explica.

  • He venido a traerte estos dos libros…ahh por cierto no te importa que te me haya servido un poco de tu comida…si hubiera sabido que estabas ocupado dijo observando su apariencia y a la mujer que se acerca vestida de igual forma y despeinada…hubiera venido en otro momento.
  • No pasa nada…

Alberich se sienta, mientras Gyda se acerca a él y le pone una mano en el hombro.

  • Ella es Gyda mi ayudante, dijo señalando los pergaminos que hay enrollados en la mesa.
  • Encantada, dijo ella tendiéndole la mano.

Mime se la besa con educación.

  • Lo mismo digo, ella se sienta encima de las piernas de Alberich.
  • ¿Y  esos libros estaban en tu casa? Dijo Alberich interesándose.
  • Te los dejaste en casa…son libros que hablan de Odín y los demás dioses te los he traído porque serán importantes para tú.
  • Gracias, la verdad es que si los necesitaba.

Gyda disimuladamente se ha subido el camisón y se encuentra con sus muslos y trasero al descubierto, mientras las manos de Alberich los acarician…Mime observa la escena y se nota un poco incomodo, ellos se dan cuenta y sonríen.

  • Te notamos un poco incomodo….
  • Sera mejor que me vaya y os deje con vuestros asuntos.

Dijo observando como la muchacha se ha sentado ahorcajadas sobre él, Alberich tiene la túnica subida por encima de sus caderas estando desnudo de cintura para abajo al igual que ella, mientras ella le besa el cuello, Mime se levanta y se marcha hacía la puerta, mientras la pareja se levanta y se van hacía la cama de nuevo, Mime abandona el lugar monta en el caballo para regresar a su hogar, sacude la cabeza y azuzando a su montura sale al galope perdiéndose en la oscuridad de la noche.

 

Granja de los Alcor dos semanas después.

 

Mientras Sif amanta al pequeño Ragnar en compañía de Bud que juega con su hija y de un Syd que se pasea por el lugar nervioso, Gudrun sigue los pasos de Sif y se ha puesto de parto, la joven se encuentra recostada sobre la cama con las piernas abiertas y dobladas, esta perlada de sudor y aprieta los dientes cuando siente el dolor de las contracciones, Annie hace de comadrona, le pone un paño húmedo en la frente, mientras la joven empuja con todas sus fuerzas, cuando una cabeza de un recién nacido aparece por entre las piernas, Annie con habilidad la sujeta con cuidado y con la siguiente contracción sale el cuerpo del bebé que recoge cuidadosamente entre los brazos, observa al recién nacido que reposa en su regazo este es un niño aun tiene el cordón umbilical, se aleja unos pasos y con una cuchilla afilada se lo corta y le da una palmada para que llore y respire por primera vez, el bebé llora desconsoladamente lo limpia con agua tibia, lo tapa y se lo entrega a una Gudrun exhausta esta lo recoge en su regazo lo posiciona sobre uno de sus pechos  y le da de mamar los primeros calostros, el pequeño succiona la leche de su madre con avidez, mientras Annie retira la placenta que ha salido unos minutos después, le limpia su zona intima y las piernas con agua tibia y jabón, cuando termina las estira y la tapa con las pieles mientras el pequeño sigue mamando hasta que se queda dormido y Gudrun se lo entrega a Annie para que se lo lleve a su padre y este decida el destino de su hijo, unos minutos después aparece Syd con su hijo en brazos, Gudrun observa desde la cama la expresión de él y se relaja al ver que sonríe, señal de que el pequeño ha sido aceptado en la familia. El guerrero divino de zeta se sienta y besa a su amada en los labios, mientras aun tiene a su pequeño en brazos.

  • Es un hermoso niño.
  • ¿Qué nombre has decidió para él?
  • Se llamara Erik…
  • Erik…me gusta dijo ella recostándose más en la cama.

Syd le da un pequeño beso en la frente al bebé y se lo pasa a su madre que lo acuna en el regazo, el pequeño Erik abre los ojos y reclama más leche de su madre. Así que Gudrun se destapa el otro pecho y de nuevo le da de mamar a su hijo. Syd observa embobado la escena hasta que ve que el cansancio hace huella en su mujer y esta aun amamantando al niño se queda dormida, Annie que está al tanto de todo coge al niño que se ha quedado dormido y lo coloca en una pequeña cuna al lado de la cama de su madre, y despacha al papa de la habitación para que permitiera descansar a la joven y a su hijo.

 

21 de Diciembre.

 

La festividad de Jöl ya está aquí que coincide con el solsticio de invierno, los habitantes del reino se preparan para la celebración y para ello estrenaran el salón, esta estancia es alargada con varias mesas de madera jalonadas con velas, hay varios asaderos para asar la carne y dar calor al edificio, fuera del mismo hay varios animales que esperan ser sacrificados, la gente poco a poco va entrando y van dejando varios platos con comida y pan recién hecho, mientras en los asaderos se van colocando las barras para colocar a los animales recién sacrificados, mientras la gente se va sentando en la mesa, Hilda se prepara para celebrar las ofrendas a Odín y a los demás dioses, para ello afila un cuchillo que tiene entre las manos, Siegfried aparece y observa a la mujer concentrada.

  • ¿Estás preparada?

Ella levanta la mirada y le mira.

  • Si…vamos.

Hilda y Siegfried hacen acto de aparición en el salón, mientras la gente esta distraída bebiendo y comiendo, pero cuando la valquiria hace acto de presencia la gente guarda silencio expectante, Siegfried se coloca junto a ella y con un gesto de apoyo.

  • Amigos, conciudadanos…me alegra veros un año más reunidos en torno a la mesa para celebrar el Jöl…la diferencia con años anteriores es que este año nuestro pueblo ha padecido mas sufrimientos que ningún otro año hemos tenido una guerra sangrienta con las huestes de Hela y aunque han pasado varios meses, los estragos de la misma se dejaran notar por bastante tiempo…pero somos un pueblo fuerte y nos sobrepondremos a esto y a lo que el futuro nos aguarde.

Hilda guarda silencio durante unos segundos y observa a los niños que hay en la sala, incluidos los recién nacidos Ragnar y Erik que descansan en los regazos de sus madres, Hilda retoma el discurso.

  • Pero aun durante esta adversidad la vida se ha abierto camino, y por eso hoy vamos a dar la bienvenida a nuestra comunidad a los más pequeñines.

Hilda hace un gesto para que un hombre haga entrar el primer animal a sacrificar, es un cerdo grande. Hilda se acerca a donde esta el animal y desenvaina el cuchillo.

  • Ofrecemos este animal a nuestro señor Odín padre de todos los dioses y señor del reino, para darle las gracias por darnos este lugar y para bendecir a nuestros futuros habitantes y les guie en la vida con sensatez, buena fortuna y felicidad.

En ese momento coge el cuchillo y corta el cuello al cerdo que grita, la sangre cae a un cuenco, mientras el animal se desangra hasta que cae muerto al suelo, cuando esto ocurre la gente levanta sus cuernos y grita de emoción, los hombres abren en canal al cerdo y lo colocan para que se ase en la lumbre, El segundo animal es un cordero, Hilda limpia el cuchillo y se dirige a los comensales.

  • Este cordero será una ofenda a Frey dios de la fertilidad, que hoy celebramos su festividad, para que el año que viene nos proporciones buenas cosechas y que los animales estén sanos y procreen.

De nuevo con el cuchillo degüella al animal, mientras la sangre cae mezclándose con la del cerdo, el animal es desollado y colocado en otro asadero, otro cordero hace acto de presencia.

  • Este otro cordero es para la diosa Freya, para que inunde de amor y felicidad a todas las familias del reino, que los maridos y esposas se quieran y estás tengan hijos sanos y fuertes.

De nuevo el animal es sacrificado y puesto en la lumbre para que se ase, mientras entra el último animal que es otro cordero, Hilda limpia el cuchillo

  • El último animal que vamos a ofrecer es para el dios Thor, para que el dios del trueno nos proteja de todo mal y siga destruyendo a sus enemigos con su martillo y su poderosa fuerza.

El cuchillo le corta la yugular y la sangre cae en el recipiente ya lleno, el cordero es depositado en el suelo y como hicieron con los animales anteriores lo abren en canal y lo colocan en el ultimo asadero, mientras los animales se hacen Hilda coge el recipiente con las manos y hace un gesto para que los niños se acerquen, entre ellos están Elena en brazos de Bud, la niña está dormida, Ragnar en brazos de Sif el niño está dormido y Erik que descansa en los brazos de Gudrun, como sus primos el bebé está en brazos de morfeo, Hilda va marcando a los niños con la sangre de los animales, hasta que llega a los hijos de Bud, Syd, Sif y Gudrun, con una sonrisa les hace unas rayas en la mejilla, los niños ni se inmutan y siguen en brazos de morfeo, cuando termina la ceremonia, vuelven a sus asientos e Hilda hace lo mismo, se sienta y con un gesto se toca el vientre un poco abultado, suspira cuando nota la mano de Siegfried sobre la suya, ella sonríe y observa a la gente que está dispuesta a disfrutar de la fiesta hasta que el cuerpo aguante.

  • Ha sido un año largo y muy duro lleno de sin sabores y obstáculos, pero somos fuertes dijo observando a la gente comiendo y bebiendo.
  • Sí, me alegro por nuestros amigos dijo observando a Bud, Syd con sus esposas y sus hijos que descansan en unas cunas portátiles comiendo y bebiendo a la vez que se ríen, Alberich también está bien acompañado por una joven muy guapa, pero lo que le ha dejado sorprendido es que Mime también parece bien acompañado.

Hilda y Siegfried se besan tiernamente, mientras las manos de ellos descansan en el vientre de ella, el héroe legendario coge un cuerno lleno de cerveza y mira Hilda.

  •  Por el futuro, ella se ríe y besa de nuevo a Siegfried.
  • Por el futuro.

Los dos se echan a reír y vuelven a mirar a la gente de su reino disfrutando del presente, ya que el futuro aun no está escrito y el mismo estará en las manos de la nueva generación de guerreros de Odín pero el camino será largo y por el momento estos en lo único que tienen que pensar es en crecer y hacerse fuertes para servir a su señor cuando los malos tiempos regresen…que regresaran.

 

¿FIN?...O NO.

 

Para seguir las peripecias de los guerreros divinos os espero en la siguiente aventura que se titula...LA SAGA DE LOS GUERREROS DEL NORTE.


Editado por Asgard_fan, 01 julio 2018 - 20:53 .


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Publicado 30 junio 2018 - 15:50

Por poco se desata una guerra civil en asgard

 

La familia de los gemelos es muy extraña

 

Me agrada la actitud de Alberich  de valorar la importancia de los conocimientos

 

pobre Phenril se quedo sin casa

 

¿Sif es la madre de Flare?

 

Kiki realizo  un cameo

 

asi que Hilda esta embarazada y ni aun así se tranquiliza

 

 Alberich y Gyda son una pareja algo...............peculiar

 

¿los dos gemelos ya son padres?

 

PD: esperando la secuela de este fic

 

 

 

 



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Publicado 30 junio 2018 - 18:55

Hola.

 

Peculiar ¿Por qué?

 

Alberich es un tío muy majo... :t420:

 

Eligió vivir con sus lobos...no hubiera sido feliz el estar viviendo entre tanta gente...con modales tan...exquisitos  :t420:  :t420:

 

Hilda no para...estando embarazada o no.

 

Sif es la mujer de Odín madre tanto de Hilda como de Flare, lo que ocurre es que la mujer de Bud se llama igual pero no es la misma persona.

 

Si ya son padres...de dos niños el hijo de Bud se llama Ragnar y el de Syd Erik.

 

Un saludo.

 

pd: Estoy en ello y gracias por los ánimos ^_^ . 



#147 T-800

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Publicado 01 julio 2018 - 15:11

 

Peculiar ¿Por qué?

 

 

 

Lo digo porque no les molesta o incomoda ser observados

 

PD: mucha suerte en tu proximo fic y también en la dinamica



#148 Asgard_fan

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Publicado 01 julio 2018 - 20:48

AHH los nórdicos no tienen sentido de la vergüenza  :t420:  :t420:  :t420:  

 

Gracias.  ^_^

 

Un saludo.

 

pd: Menuda columpiada me he pegado ya que me he equivocado con el nombre de la esposa de Odín que es Frig y no Sif...  :doh:






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