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CdZ A.D. 5000 - Más allá del Cosmos - Cap. XXXVI: SENESCALES


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203 respuestas a este tema

#181 Morongo

Morongo

    Escuadrón anti lectura selectiva

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Publicado 23 febrero 2015 - 10:13

Mi buen Marcus.

Acabo de leer el capítulo "Réquiem" y no me queda la menor duda... le aportaste ese toque brillante que yo sabía le podías dar. Te agradezco que me dieras crédito por la idea, más quisiera compartirlo 100% contigo porque surgió a partir de leer tu fic y adentrarme en tus personajes.

Últimamente no había pasado mucho por el foro, tengo rachas de entrar diario y después me ausento por meses; se me acaban los argumentos para debatir supongo yo jaja.

Ni te imaginas la sorpresa de ver tu mensaje y saber que mi aporte pudo darle forma a tu historia. Un saludo y ahora sí a leer todo lo que me había perdido!

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                                                                                                       :aiacos: :golpe:                                                                                         

          :s7: :s67: :s83:


#182 carloslibra82

carloslibra82

    Miembro de honor

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Publicado 25 febrero 2015 - 20:28

Q bien, amigo Marcus, me llamó la atención el contraste entre el caballero de Cáncer y el de Libra, el primero viendo lo positivo y el segundo lo negativo. Es el espíritu de Azraeli el q debe primar para lograr la victoria. No quiero ni imaginar lo temibles q pueden ser los 10 campeones q vienen con los dioses alienígenas, pero confío en q los vencerán. Espero con ansias el siguiente episodio!!



#183 Marcus no Cáncer

Marcus no Cáncer

    Doradista Primitivo Pitufo Gruñón Supervisor SNK

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Publicado 03 marzo 2015 - 13:26

Un nuevo mes... pero no habrá capítulo. Aunque les traigo algo para completar la historia. Pero antes agradezco a los que leyeron y/o comentaron el capítulo que pasó.

Gracias Morongo por la idea para aquel capítulo y por pasar nuevamente por aquí.

Comentarios al capítulo XXXIII: Al ser el último de esta segunda parte, debía cerrar todas las historias y al mismo tiempo lograr que quedara la puerta para pasar a la tercera parte (entreabierta al menos). Aunque más o menos ya sabía lo que iba a pasar en el capítulo, no fue tan fácil de escribir debido a que "pasan muchas cosas al mismo tiempo", pero creo que quedó un producto aceptable (me gustó el cierre).

Siento que fue un error el que prácticamente todos los caballeros que aparecen en la batalla lo hacen para morir enseguida, pero si me ponía a relatar lo que hacía cada uno, se hubiera hecho larguísimo y no era lo que me interesaba. Mostrar los sacrificios de los que murieron me pareció que hacía que la historia avanzase de alguna manera. Igual, queda para una futura revisión, por ahora hay que continuar.

Quiero agradecer a Jesús Schraidt quien fue el que me dio el término "koketsu" (agujero negro en japonés) para hacer la técnica de Azrael. Ojalá les haya gustado, pensé mucho en una técnica capaz de terminar una batalla y que al mismo tiempo fuera peligrosa para todos.

Los caballeros, los nuevos enemigos, los dioses irklari, los Senescales, Atenea y mucho más, volverán en la 3ra parte.

Bueno, acabada la segunda parte, voy a dejarlos con un esquema de la Batalla del Mar Rojo. Agradezco a Xenna, que me hizo la animación con las imágenes que le pasé. El mapa y los esquemas los hice yo.

Ojalá les guste y si tenían dudas, puedan resolverlas con el esquema. Comenten!!!

 

LA BATALLA DEL MAR ROJO

 

En el mapa de abajo se ven las espadas cruzadas señalando el terreno de batalla. Es una estrecha franja entre unas elevaciones y el mar. Ideal para la estrategia de la diosa Atenea.

 

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En la animación de abajo se ve el transcurso de la batalla. Cada rectángulo simboliza una unidad de combate.

De azul están los atenienses (tapando el avance de los invasores) y de rojo los aliens (intentando avanzar hacia Europa para ir a destruir el Santuario).

Las unidades marcadas con un punto son de artillería, las cruzadas con una raya son de caballería, con dos rayas cruzadas son de infantería y sin nada son los arqueros.

El tamaño de los rectángulos da idea del tamaño de la unidad.

Del lado de los atenienses, los comandantes de las unidades están representados por su signo zodiacal.

A continuación les describo los cuadros:

Cuadro 1: El orden de batalla de los dos ejércitos.

Cuadro 2: Ataca la caballería pesada enemiga. La infantería amiga abre paso para que los arqueros repelan el ataque.

Cuadro 3: Los arqueros de Sagitario hacen una conversión y ametrallan la caballería enemiga, acabándola.

Cuadro 4: Se enfrenta la infantería de ambos ejércitos en los flancos del campo. La caballería de Leo hostiga a los de su sector.

Cuadro 5: Sagitario termina con sus enemigos. Libra se dirigen con refuerzos hacia la infantería pesada de Tauro. Piscis y Leo encierran a sus enemigos entre la falange y la caballería atenienses.

Cuadro 6: Preocupados por las derrotas parciales, los enemigos usan su artillería para barrer todo el campo, produciendo muchas bajas, incluida propia tropa. Reaparece tras la retaguardia enemiga, la unidad de Cáncer, que viene desde Yomotsu Hirasaka. Azra'eil emplea su técnica sellada.

Cuadro 7: Los enemigos son derrotados, pero la victoria diezma al ejército de Atenea.

 

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#184 Rage Magnus

Rage Magnus

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Publicado 03 marzo 2015 - 13:47

Aunque no hay capítulo ha estado bueno tener el mapa y el cuadro animado para darse una idea más clara de como se llevo la batalla también es genial

 

Espero pronto publiques un capítulo más y aunque normalmente los Dorados son lo que acaparán la atención hay cierta intriga sobre ciertos santos de bronce ( o mejor dicho armaduras de bronce )  que de momento no han aparecido y espero pronto se sepa algo , también aunque digan que como doy lata <_<  quiero que regresen los Senescales a la acción :lol:

 

 

Saludos


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#185 Marcus no Cáncer

Marcus no Cáncer

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Publicado 03 abril 2015 - 22:44

Otro mes sin capítulo, pero no los voy a dejar sin nada. Primero como siempre, agradezco a los que pasaron a ver los esquemas, en especial a Rage, que se tomó el trabajo de comentar.
Imaginar la batalla era complicado, así que me tuve que hacer los esquemas, para poder respetar la cronología de la lucha, ya que se desarrolla en más de un capítulo.
Antes de idear el paso por Yomotsu, el grupo de Cáncer cruzaba la zona de colinas que hay a la izquierda del esquema. El resto, se mantuvo bastante desde el principio, aunque creo que agregué algunas tropas porque me parecía algo pelado el campo de batalla.
Es muy probable que me demore para volver a publicar, ya que todavía no terminé de escribir lo que sigue, pero creo que te dejo contento Rage si te digo que estoy escribiendo sobre los Senescales. Eso sí, te advierto que siguen siendo personajes secundarios, no esperes que se adueñen de la historia, jeje.

Les dejo la Línea Temporal que incluye 1ra (que ya la vieron) y 2da parte del fic. De paso les sirve como resumen de todo lo ocurrido hasta ahora.
Ojalá les guste y les ayude a recordar la historia. Comenten!!! Y estén atentos a cuando vuelva con la 3ra parte.
 


LÍNEA TEMPORAL

 

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#186 Rage Magnus

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Publicado 07 abril 2015 - 13:04

Bueh aunque aún no hay capítulo nuevo la linea temporal bien que sirve , me parece que es un buen complemento , además a veces con la distancia uno se olvida de ciertos hechos o se confunde y esto sirve para aclarar dudas ya que funciona como mini resumen y es más facil sacarse una duda con esto que releer todo :lol:

 

Espero pronto publiques nuevo cap.


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#187 Marcus no Cáncer

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Publicado 02 mayo 2015 - 23:00

Otro mes... otro anexo. Agradezco primero a los que pasaron a leer la Línea Temporal, y a mi único comentarista Rage, gracias! Al menos así sé que lo hago para alguien, jaja!

Ciertamente, la Línea Temporal (además de servirme a mí para ser coherente con la cronología de los hechos) sirve como un pequeño resumen de la historia a los lectores que siguen el fic. No sé si convenga, pero si alguno quiere empezar a leer y no tiene ganas de ver todo lo anterior, puede ser una manera de ahorrar lectura (aunque prefiero que lean)

Este mes les traigo las fichas de los personajes atenienses que aparecieron es esta segunda parte del fic. Como verán, todavía hay bastante caballero sin aparecer en escena, esperando su turno para la tercera parte o lo que venga luego.

Agregué en cada ficha algunos datos de biografía que en la ficha anterior no estaban.

Espero que les guste y les sea útil. No se olviden de comentar!! (O no hay 3ra parte)

 

FICHA DE PERSONAJES ATENIENSES

 

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#188 Iliαร dє Lєσ

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Publicado 03 mayo 2015 - 03:07

Me ha llevado mi tiempo ponerme al día con tu fic Marcus pero por fin lo he conseguido, se nota que está muy trabajado y que le has dedicado gran parte de tu tiempo, se agradece el esfuerzo, queda muy profesional la verdad, enhorabuena y te animo a que sigas cón él.

Grandioso detalle el de la línea temporal los mapas, las fichas de personajes etc... Se nota tu vena tolkienana ahí jeje, como fan del gran maestro me gusta bastante eso, le da riqueza y profundidad a la obra, sólo te faltan los árboles genealógicos para quedar completísimo.

Saludos y a seguir con el fic.

#189 Rage Magnus

Rage Magnus

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Publicado 04 mayo 2015 - 14:25

BIen , la ficha de personajes vale la pena , espero pronto termine la espera y publiques nuevo capítulo

 

Saludos


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#190 Marcus no Cáncer

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Publicado 04 junio 2015 - 00:45

Y llegó un nuevo mes, y les traigo el último anexo de la Segunda Parte. Antes, como siempre, agradezco a los que leyeron y/o comentaron el anterior anexo.

Bienvenido Ilias a esta historia y gracias por notar los detalles. Ciertamente le he dedicado mucho tiempo para entregar el mejor producto posible (aunque a veces no se logre del todo, jeje). Eso sí, de vena tolkieniana no debo tener más que media molécula de hemoglobina... por más que quisiera no hay manera de hacer un trabajo tan detallado como los del Maestro J.R.R.T. (por cierto, no puede haber árboles genealógicos porque muy pocos caballeros son parientes).

Rage, la noticia es que el mes que viene vuelven los capítulos. Tenía más material para anexar, pero creo que la pausa ya fue suficiente.

La ficha anterior, la de personajes atenienses, ha sido trabajada por mucho tiempo. Es fundamental para ayudar a mantener la coherencia interna del texto. La reviso muchísimo a la hora de escribir.

Esta ficha de personajes irklari es la primera vez que se publica, y al revés que la otra, fue hecha a partir del texto. Tiene muchos espacios en blanco porque todavía hay muchos enemigos sin aparecer en la historia Y de algunos, que aunque hayan aparecido, no se dio toda la información: básicamente son los que han estado en segundo plano al narrar (que pueden ser agregados en una hipotética revisión).

Como se ve, los rangos de los invasores corresponden a los títulos de nobleza en alemán: König: Rey; Fürst: Príncipe; Späher: Explorador; Herzog: Duque; Graf: Conde; Freiherr: Barón. En un principio los iba a modificar un poco, pero luego quedaron así.

Ojalá les guste y les sirva para ampliar la lectura. Y no se olviden de comentar!!

 

FICHA DE PERSONAJES IRKLARI

 

bOo3N89.jpg

 

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#191 Kasei Sama

Kasei Sama

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Publicado 21 julio 2015 - 18:34

Hola Marcus.

 

En verdad, ya estoy arrepentido de haber desparecido por tanto tiempo. Porque, para ser sincero, el reencuentro con tu fic fue de lo mejor. El manejo de las batallas y la profundidad que les das a los personajes, siguen siendo el punto fuerte junto con el conjunto de la historia.

 

Muy interesante el haber dado "entidad" a esa vieja teoría que explicaría como DM llegaba a a los Cinco Picos y muy bueno el aporte del usuario Morongo, que tuvo una muy buena idea y le supiste dar el toque final.

 

A pesar de las terribles bajas en la Isla de la Reina Muerte, se obtuvo una pequeña (espero que de alguna forma sea decisiva), gran victoria, como lo fue haber obtenido las piedras. Resta esperar que puede lograr Athena con el poder que les queda.

 

Y que decir de Azra'eil... Un gran Caballero de Cáncer, poderoso y muy humano. Con el toque de haberle dado un nombre, aun sin decirlo. Y mejor que así sea, para mantener la mística que envuelve a los Caballeros de Cáncer.

Párrafo aparte, la inclusión de la vocecita malévola, cínica e incitadora de Death Mask, tentando a Azra'eil.

 

Bueno, espero que sigas con este fic y mi lectura del mismo no se haga tan espaciada, porque es verdaderamente MUY BUENO. Felicitaciones Marcus! Abrazo!


Premios del Rincón del Ocio 2° Edición.

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"If you want to go fast, walking alone. If you want to go far, better accompanied"


#192 Rexomega

Rexomega

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Publicado 21 agosto 2015 - 06:29

Saludos

 

Con todos los meses que han pasado, casi que no tengo excusa, pero aquí estoy de nuevo, esperando no haber oxidado en el arte de hacer reseñas largas como la cuaresma, y por supuesto, que esta novedosa historia supere la maldición de la Tercera Temporada que últimamente asola la franquicia. 

 

Review del Capítulo XXVI - Asedio

 

Como creo que ya te he dicho, no he leído Los Miserables (¡Golpe de remo!), así que este capítulo lo que evocó fue la vez que vi la obra representada, y el musical que hicieron en 2012, de hecho así me imaginaba a los personajes.

 

Lo que destacaré del capítulo es lo que creo que he destacado varias veces ya, pero que ahora, con varios capítulos encima y un bloqueo de escritor intermitente, siento que aprecio mejor. Cuando yo quiero hablar del miedo, el valor, la frustración, o cualquier emoción por el estilo, lo suelo meter en una acotación, a veces demasiado grande, o en un párrafo, estos sin lugar a dudas demasiado grandes. En cambio, al leer este capítulo me doy cuenta de lo fácil que es para el lector interpretar (o mejor dicho, imaginar) gestos y emociones sin que estos sean descritos, siempre que te sumerjas en la historia, que creo que ha sido mi caso. ¿Por la pura narrativa o por tener en mente la obra de Los Miserables? Creo que ver nombres conocidos, incluso si no era más que un guiño, ayudó a no buscar más información de la necesaria, pero la mayor parte del logro fue por cómo está escrito, y eso hay que achacárselo al autor. 

 

Por supuesto, si la sencillez ayuda a una lectura rápida en la que no te pierdes nada, más aún permite que las batallas sean fluidas. Como fan de Dragon Ball, tengo la manía irreconciliable de imaginar las batallas como intercambios interminables de golpes, cosa que luego en los libros que me ha tocado leer no suele pasar, excepto en combates muy, muy determinantes para la historia y/o algún personaje. Si me dicen que un personaje es herido de gravedad y a eso se dedican algunas líneas, inicialmente pensaría que está mal, de por sí para que las batallas basadas en puros intercambios de técnicas dudo que funcionen sin el apoyo de imagen o imagen y sonido. Sin embargo, al leerlo aquí, no tuve problemas: así es, más o menos, cómo deberían narrarse las batallas en grupo que tanto digo que me gustan; como escribimos en base a un plantel de personajes rara vez podemos permitirnos el lujo de "no tener protagonistas de escena", pero mínimo podemos lograr que el mundo no se detenga por una página con cada muerte o hecho importante.

 

Sin liarme tanto, diré que en resumen me gustó cómo se desarrolló el asedio. Creo que el único momento en el que necesité alguna línea que me situara es cuando Fantine ve que viene el enemigo y la logran convencer de que se queden. Entendí la situación, pero mi mente empecinada en explicar hasta la mosca que vuela alrededor de la esquina del techo, viendo ese jugoso brazo lleno de sangre, exigía una línea sobre la niña tranquilizándose.

 

La muerte vino cuando debía venir (quizá habría preferido que la muerte de Fantine ocurriera en una parte distinta a la de la batalla, manías mías). Trágica, a veces un acto de heroismo, a veces un acto de sacrificio (entiendo que Valjean podrá vivir algunos años más por el acto de Jirafa), pero repentina al fin y al cabo. El último acto de Gavroche, con la esmeralda, valió por esa conocida herramienta que es el largo discurso del moribundo. Me pregunté por qué los Caballeros iban a marcharse sin preguntar por la gema (ya que mientras estuviese ahí, habría más invasiones), pero asumo que en esta batalla inicialmente creyeron que era por las vidas de los de la granja, y no sabían que allí estaba la esmeralda.

 

Casi todos son alabanzas porque asumo que tu intención en este capítulo no era tanto centrarte en los Caballeros, aun si ellos son los protagonistas indiscutibles de la acción como los irklari son los antagonistas. Sabemos quienes son los Caballeros y por qué luchan, así que este y otros capítulos por el estilo sirven para dar realidad a esa idea. Es como esas historias, incontables, en las que las aventuras del héroe o el grupo de héroes se topan con familias, amigos, o hasta pueblos enteros a los que tienen que salvar a la vez que crecen de algún modo, sólo que en este caso realmente se sintió que estábamos viendo parte de lo que los Caballeros deben proteger, más que el punto de vista de los Caballeros en sí. 

 

O puede ser que esté llevando las cosas demasiado lejos a falta de acotaciones de cinco líneas y párrafos de quince. ¡Ja, ja, ja!

 

Por cierto: 

–Ya lo ves, son tiempos extraños, los niños cuidan a los ancianos, la desconfianza impera, y las leyendas se aparecen sin avisar –sonrió Artōrius.

 

Esta frase la copié y puse en negrita para que no me borres el comentario por tener una cita innecesaria me gustó especialmente. Tiene un aire a clásico, sólo que las leyendas de las que habla aún ocurrían en "nuestra época", y los tiempos extraños que menciona son nada menos que el año 5000. 

 

En otro momento dejo review del capítulo siguiente, sea en este comentario o en otro si para entonces has publicado. 

 

Adeus


Editado por Rexomega, 21 agosto 2015 - 06:30 .



#193 Marcus no Cáncer

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Publicado 23 octubre 2015 - 02:01

Y un día... volvió!!! Después de esta larga pausa, vuelvo con la historia. Aunque no tengo todo escrito como tenía antes, me obligo a volver para obligarme a escribir (suena retorcido? un poco...) Lo cierto es que entre que no había escrito toda la 3ra parte, y la poca cantidad de comentarios que recibo, a pesar de las muchas visitas al tema (no de mis lectores fieles, a quienes agradezco su lectura y/o comentarios), estaba (estoy) muy desganado a la hora de sentarme a pensar y poner en letra lo que pienso, ya que sin el feedback de más gente que la "fiel", se complica saber si uno está avanzando por buen camino.

Pero bueno, como definitivamente no manejo al público, supongo que debería tratar de no escribir para otros y hacerlo para mí, como logro personal (Pa' que vean... en serio te saca las ganas).

Por otra parte, he reestructurado un poco la historia, y como proyecto ambicioso debería llegar a unos 65 capítulos (entonces ya habría pasado la mitad :lol: ), como proyecto muy ambicioso, sumado a ciertas ideas que tengo, llegaría a los 85 capítulos (con lo cual ni habría llegado a la mitad :unsure:)... y como proyecto extremadamente ambicioso, tengo alguna idea para llegar a los 100 capítulos (de lo que apenas llevo la 3ra parte :doh: )... pero dejemos de soñar y vamos a lo concreto: como no tengo todo escrito, no sé si voy a publicar regularmente 1 capítulo al mes como antes... saldrá cuando esté listo. Sabrán ustedes disculpar.

Me alegra Kasei que te haya gustado el final de la 2da parte, quise que fuera épica en todo sentido, espero haberlo logrado. En cuanto a Azrael, es un caballero del que espero grandes cosas (con la ayuda o no del cínico de Mascarita), jeje. Y las joyas... ahora mismo me encuentro escribiendo sobre ellas.

Rexo!!!! Ciertamente hay una maldición para las 3ras partes, pero veremos si con voluntad la venzo (ya que no con lectores, jajaja!). Primero que nada: no leer al menos una vez en la vida Los Miserables es imperdonable.

Ya muchas veces hablamos sobre lo que comentás de las "descripciones", tenemos distinta escuela, donde vos escribís mucho, yo escribo poco. Pero creo que es una manera de darle al lector protagonismo, que ingrese a la historia al imaginarse lo que el autor no le pone a la vista (será por eso que algunas historias parecen distintas a cada nueva lectura o según el momento de nuestra vida?)... La cosa es que, si al leer sobre el asedio, estuviste dentro de esa casa, es misión cumplida de mi parte (y puedo descansar satisfecho en los laureles, jeje). Que al final los caballeros hayan puesto rumbo al Santuario es posiblemente un error, debería haber puesto que iban a seguir buscando por los alrededores (porque el cosmos de la joya seguramente lo debían seguir sintiendo cerca)... pendiente de corrección algún día.

Nadie comentó sobre las fichas de los invasores, así que supongo que no hay nada que aclarar.

Aclaraciones de este capítulo: La 3ra parte trata ya de la guerra abierta, que empezó con la Batalla del Mar Rojo. Como el capítulo es el inicio de esta parte, básicamente hay un racconto de lo visto en las 2 primeras partes, de ahí su título. Nos vamos a reencontrar con personajes que no veíamos hace mucho y básicamente veremos las posiciones de los 2 ejércitos rivales.

Espero que lo lean y les guste... y comenten!!!

 

Resumen: Siglo LI. Una gran batalla a orillas del Mar Rojo es librada contra una raza alienígena. El ejército ateniense obtiene una muy cara victoria, pero a su vez, los invasores logran rescatar a sus dioses del encierro en las Cinco Gemas.

 

Tercera Parte: Invasión desatada

 

El árbol de la libertad debe ser vigorizado de vez en cuando con la sangre de patriotas y tiranos: es su fertilizante natural.

Thomas Jefferson

 

Capítulo XXXIV - Memento

 

A todas partes nos acompaña la misma y pesada carga de porvenir y de pasado.

Albert Camus Sintès

 

Todos los habitantes alrededor de la Tierra estaban conmovidos.

Las noticias sobre una gran batalla librada a orillas del Mar Rojo habían dado la vuelta completa al globo.

A ello se sumaban los misteriosos ataques a ciertas poblaciones, y las desapariciones y muertes de muchas personas durante el último año.

Por lo pronto, Naciones Unidas había declarado el norte de África como zona de desastre, y prohibido absolutamente el tránsito civil por allí.

¿Qué o quiénes amenazaban al pacífico mundo? La historia de las guerras había quedado tres milenios atrás, ¿volverían esos oscuros tiempos? ¿Quién podría defender a un planeta desacostumbrado a la violencia?

Asustada, la gente había acudido a sus gobernantes por ayuda y explicaciones, pero éstos no tenían idea de lo que estaba pasando y estaban tan desconcertados y temerosos como el resto.

Y fue así hasta que se presentaron ante los mandatarios de cada país unos embajadores venidos de Grecia, que decían ser Senescales de la Orden de Caballería Ateniense.

Hubo que buscar en los archivos más viejos y secretos, donde la historia se fundía prácticamente con las leyendas y los mitos: allí figuraban las antiguas colaboraciones de los gobiernos con el Santuario. Así pudieron acreditarse las identidades de estas personas y decidieron confiar en lo que los Senescales tenían para decir.

La información era terrible.

Pero los enviados del Santuario traían también esperanza con ellos: la promesa de la diosa Atenea de que los humanos y el planeta serían protegidos, de que los caballeros no bajarían los brazos hasta que la paz, la justicia, la verdad y el amor recobraran su equilibrio en la Tierra.

Mientras tanto, se dictaron algunas medidas extraordinarias para proteger a la población civil. La humanidad continuaría su vida con toda la normalidad que se pudiera lograr.

 

***

 

Sobre la arena del desierto africano, remolineaba un mar de luces celestes. En sus orillas, miles de seres iban de un lado a otro como hormigas atareadas. En los últimos días la actividad se había centuplicado dentro del campo de fuerza que protegía a los invasores.

Con la llegada de los dioses, la raza había tomado nueva energía y muchos nuevos seres despertaban de su letargo a cada momento.

En un lugar retirado de la multitud se había construido un salón para alojar a los dioses y a los herzog, los nuevos guerreros de élite de la raza ırkları. Habían abandonado las vainas surgidas de las joyas y todos habían adquirido forma según su personalidad e intenciones.

En sendos tronos se hallaban dos gigantescos humanoides, macho y hembra: las deidades ırkları que habían tomado cuerpo y armadura para acompañar a su raza en la conquista de la Tierra.

Luego de descansar, los dioses se ponían al corriente de los sucesos acaecidos durante los treinta años en que habían permanecido encerrados dentro de las joyas.

La conducción de la invasión había estado a cargo de los príncipes hasta ese momento y ellos estaban pasando el informe a sus padres. Ambos dioses se veían muy molestos y discutían acaloradamente con sus hijos.

Los príncipes temían la ira de sus padres y se excusaban como podían con ellos.

–Hace largo tiempo que salimos de nuestra última morada –recordó la diosa–. Un planeta desierto y agotado que ya no tenía nada para ofrecernos.

–Y largo y penoso ha sido el viaje para todos, Madre –acotó Nakar de Ndrox–. Fue muy duro para mi hermana y para mí tener que dirigir la colmena durante su ausencia.

–Fue necesaria la separación –explicó el dios–, había que burlar la barrera que nos retenía. El planeta Tierra era desde hace mucho nuestro objetivo y nuestra mejor opción.

–Encontramos muchas dificultades con estos caballeros y su diosa –explicaba Nokriy de Gineï–. Nos hemos topado con ellos a cada momento. Son poderosos y hemos perdido a muchos de nuestra raza en sus manos. Es una suerte que hayamos podido recobrar las gemas para liberarlos de ellas.

–No esperaba regresar a un mundo ya dominado –dijo la diosa–, ¿pero cómo puede ser posible que hayan sido derrotados en semejante batalla? ¡No lo admito!

–Asumo la responsabilidad por ello –admitió el príncipe ırkları–. Después de los inconvenientes que nos causaban, decidí atacar la base que tienen, la que ellos llaman Santuario. Pero no pude estar con mi ejército para guiarlo. La prioridad era poder rescatarlos a ustedes del encierro.

–¡El fracaso no es una opción! ¡No era tu ejército, sino el mío! ¡El de los ırkları!

El furibundo dios golpeó a su hijo con el revés de la mano, lanzándolo varios metros hacia atrás. Un hilo de lo que parecía ser sangre, bajó por la comisura de la boca de Nakar de Ndrox.

Un relámpago de cosmos desafiante se percibió por un momento. Pero el instinto fue más fuerte, y con la cabeza gacha, el príncipe se incorporó y se acercó nuevamente al trono de sus padres.

Los herzog, que hasta ese momento no participaban de la discusión, se pusieron alertas: la caída en desgracia de su hermano mayor les convenía. Un murmullo surgió entre ellos y uno se adelantó hacia el príncipe.

–¡Atrás! Ya llegará su momento –dijo la diosa–. Ahora lo importante es que estamos libres y, con nosotros, hemos traído a los guerreros que lograrán la conquista del planeta, acabando con cualquier resistencia.

Los príncipes se volvieron hacia sus hermanos: una docena de ırkları de gran cosmos, posiblemente más poderosos que ellos mismos. La más fina progenie de los dioses de la raza.

 

***

 

Hacía varios minutos que Árgyros se encontraba de pie fuera de la habitación de Atenea. Parado frente a la puerta, todavía no había llamado. Era el portador de importantes malas nuevas y se negaba a entregarlas.

Pensaba en la diosa, recordando los momentos que habían pasado a solas mientras ella tejía, cuando apenas eran unos niños. Desde esa época estaba dedicado a ser su guardaespaldas. Y le había consagrado su vida. Pero no como Artōrius de Capricornio, de quien se decía que era el caballero más leal a la diosa. Él amaba a la mujer.

Sabía de la responsabilidad que pesaba sobre los hombros de Atenea, de los sacrificios que era capaz de hacer y que probablemente debería hacer como protectora de la Tierra, y quería evitarle el amargo cáliz cuanto fuera posible.

A Árgyros se le rompería el corazón cuando Atenea dejara de sonreírle debido a sus preocupaciones.

Dentro de la habitación, ajenos a los pensamientos del caballero de Cefeo, Atenea, el Patriarca y los Senescales conversaban:

–Naciones Unidas ha reaccionado bien –reportaba el Senescal del Pacto–. Prometieron trabajar en conjunto con los gobiernos de los países para resguardar a los civiles y apartarlos de los daños. Nos han dicho que por ahora confían en nosotros, y que dejan el curso de la guerra en nuestras manos.

–Pero –aclaró el Senescal de la Secta–, también ofrecen toda la ayuda que queramos, en el momento en que la necesitemos.

–Excelente –respondió el Patriarca–. Veo que a pesar del tiempo, los acuerdos secretos que existían entre el Santuario y los países, continuarán.

–Así podremos enfocarnos en derrotar a los ırkları –añadió la Senescala de la Comunidad–, sin tener que lidiar con varios frentes abiertos.

–En algún momento llegué a creer que nos habían olvidado, que sólo éramos una leyenda para los demás –dijo el Senescal del Círculo.

Atenea rió, interrumpiendo a todos. Como siempre, los que la escuchaban reír se sentían reconfortados.

–Olvidados por la mayoría, puede ser –dijo la diosa–. Pero –y clavó sus grandes ojos zarcos en el Patriarca–, el Santuario ha ayudado y protegido a la Tierra incontables veces antes de poder lograr la paz de manera estable. Y las victorias en las últimas Guerras Santas sellaron el destino de la humanidad por tres mil años. Aunque muchos piensen que somos una leyenda, alcanza con que unos pocos recuerden cuando el momento llega.

Una mirada de reconocimiento cruzó por el semblante del anciano.

–Hace treinta y seis años que me despertaste. Te serví cuando era joven y te sirvo ahora, Atenea.

–Lo sé, viejo amigo, te lo agradezco. Y a todos ustedes –continuó, dirigiéndose a los Senescales–, que tampoco han olvidado, y se encargaron de forjar el ejército que defiende a la Tierra.

–Duras han sido las exigencias, los entrenamientos, las pruebas que han debido enfrentar los caballeros para ser dignos de sus armaduras –dijo el Senescal de la Hermandad.

–Pero no cumplimos del todo bien –se disculpó el Senescal del Concilio–, ¡Perdónanos!

–¿Por qué?

–Muchos caballeros han muerto –explicó el Senescal de la Tribu–. Jóvenes vidas truncadas.

–Pero murieron en el cumplimiento del deber. Se convirtieron en héroes –dijo la diosa Atenea para consolarlos.

–Las joyas se perdieron, y los espías informan que de ellas han salidos los dioses de los invasores, y con ellos, nuevos y poderosos seres –lamentó el Senescal de la Unión.

–Pero luego las recuperamos gracias a Sanzio de Cruz, y cuando entendamos su poder podremos usarlas como armas –intervino el Patriarca.

–¿Aún contra sus propios dueños? –preguntó el Senescal de la Alianza.

–De alguna manera sí, la pitonisa de Delfos lo advirtió.

–Y sin embargo tuvimos una terrible batalla... ¿El oráculo de Apolo habrá leído bien en el lienzo del futuro? –dudó el Senescal de la Orden.

–Hubo grandes pérdidas ese día –dijo el Senescal del Clan–, no podemos permitir que suceda una vez más algo como aquella carnicería.

–Es cierto que fue una carnicería, pero ahora el enemigo también se lame sus heridas. Les costó tan cara su derrota como a nosotros la victoria –dijo la diosa–. El resultado de esa batalla es una declaración: Aquí estamos. Y una advertencia: No vuelvan a intentarlo de esa manera.

–Confiamos en ti, Atenea. Y el recuerdo de los camaradas caídos nos dará fuerza para la victoria. Esté escrita en los astros o no –declaró valientemente el Senescal de la Sociedad.

En ese momento, Árgyros llamó a la puerta. Las malas nuevas no podían esperar más.

–Atenea, Patriarca, Senescales –dijo cuando fue recibido en la habitación–, la red de espías del Santuario informa que poderosos guerreros se han infiltrado y tienen bajo sitio las sedes de las organizaciones secretas.

 

  :ss6:


CdZ A.D. 5000 - Más Allá del Cosmos - Capítulo XXXVI: SENESCALES


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#194 T-800

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Publicado 23 octubre 2015 - 14:07

Prólogo:

asi que los olimpicos hicieron las paces y se acabaron la guerra sagras me agrada esa idea pero
por otra parte me extraña que la humanidad haya mejorado simplemente por que los dioses dejaron
de atacar la tierra,tomando en cuenta que el ser humano es belicoso por naturaleza

PD:me agrada el logo de tu fic


Ooe7O.jpg


Capítulo I - Moribundos

-esa raza aliniegena parece ser una fuerza imparable de invasion
-buen capitulo


2:

-fue interesante aunque algo extraña la conversación entre Athena y el patriarca.
-me agrado bastante la forma en que aparecieron las nuevas
armaduras,aunque ojala no tomen la forma de las armaduras
de omega XDD

 

/////****No publicar varias veces seguidas. Usar el botón de edición para agregar comentarios.****//////


Editado por Marcus no Cáncer, 29 noviembre 2015 - 21:33 .
Triple publicación.

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#195 Lunatic BoltSpectrum

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Publicado 09 noviembre 2015 - 14:02

como siempre buen capitulo 

 

aunque solo hasta ahora tuve tiempo de pasar .-.

 

------------------------

 

esperando la continuacion de la historia



#196 Marcus no Cáncer

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Publicado 29 noviembre 2015 - 22:18

Saludos, una vez más les presento otro capítulo, Pero antes, agradezco a los que leyeron y/o comentaron el capítulo que pasó.

Bienvenido T-800 a la lectura del fic. Primero te aclaro que como Supervisor del Foro, no puedo permitir en mi propio tema lo que no se permite en el resto del Foro, que es la publicación de más de un mensaje sin que haya uno de otro usuario antes. Aclarado eso, me gusta que te haya agradado la portada, se la debo a amigos de acá. Sobre el prólogo, en un momento aclaro que los males de la Caja de Pandora fueron sellados... así que no es descabellado que la humanidad haya encontrado la paz y dejado de ser de naturaleza belicosa... Sobre las armaduras, no son como las de Fumega, pero en mi mente sí las pensaba futuristas... aunque como no me pongo a dibujarlas, por ahora siguen siendo las clásicas.

Comentarios al capítulo XXXIV: Básicamente, es un capítulo de relleno (no le digan a nadie). Vieron esas series de TV, que en la 3ra temporada hacen un capítulo con pedazos de los anteriores?, bueno, esto es básicamente lo mismo. Igualmente sirvió para presentar algunas premisas que van a ser clave durante esta tercera parte, y de paso, que no aparecieran metidas a presión en algún otro lado. No fue muy complicado de escribir, básicamente me puse a contar lo que vivió cada bando. Otra cosa que aparece que me gusta mucho, pero que aún no he explorado, es el sentimiento de Árgyros... tengo que ver qué hay ahí.

Aclaraciones de este capítulo: Este sí iba a ser el 1er capítulo de esta parte. Después de una batalla hay bajas y heridos... había que contar qué pasaba con ellos. No tomé a todos, pero sí a los que me parecieron más representativos y con algo interesante para decir. No sé si lo dije por ahí, pero Didymos significa "gemelo" en griego. No lo uso como apellido, sino como atributo.

Bueno, se los dejo para que lo lean. Ojalá les guste y lo disfruten... y comenten!!

 

Resumen: Siglo LI. Después de la Batalla del Mar Rojo, los invasores alienígenas y el ejército ateniense repasan sus movimientos y planean el futuro de la guerra.

 

Capítulo XXXV - Incertidumbre

 

Los terroristas intentan modificar nuestro comportamiento provocando miedo, incertidumbre y división en la sociedad.

Patrick Joseph Kennedy II

 

El plato estaba ya a la mitad. No era mucha la comida pero al menos tenía buen sabor. Esto era importante, teniendo en cuenta que el hombre que almorzaba se había entrenado como caballero y no como cocinero.

–Me pones nervioso apareciéndote así, siempre como una sombra –dijo el comensal, apoyando los cubiertos en la mesa–. Podrías comer conmigo hoy, todavía queda algo de lo que preparé. No es necesario que me protejas en todo momento. Ven y muéstrame tu cara.

–No es que no la conozcas, hermano –bromeó el aludido desde atrás–. Además, tú también me cuidas. Todavía te debo una.

Se acercó a la mesa y, sirviéndose lo que quedaba, se sentó frente a su hermano. Callados, ambos se dedicaron a su plato.

Muy pocas personas hubieran podido distinguir entre uno y otro. Básicamente, porque además de ser gemelos, muy pocos sabían de la existencia de uno de ellos. Los hermanos Aléxandros y Hephaistión Didymos eran inseparables, pero nunca se mostraban juntos en público.

Durante la batalla a orillas del Mar Rojo, el ejército ateniense había tenido innumerables bajas y lesionados. Los soldados estaban al cuidado de los mejores médicos y cirujanos del Santuario. Pero para recuperar el cosmos y curar las heridas de los caballeros, nada mejor que los vapores y los humos sanadores del volcán de la Isla Kanon.

El caballero de Géminis había sido destinado allí a fin de dar cobertura a sus camaradas en recuperación. Lo último que deseaban era ser sorprendidos indefensos en ese lugar.

–¿Hay noticias del Santuario? –preguntó uno de los gemelos una vez finalizado el almuerzo.

–No, pero presiento que pronto las habrá. Los malditos alienígenas saben que estamos debilitados, es imposible que no aprovechen semejante oportunidad para insistir con sus planes.

–Me molesta estar tan quieto, sabiendo que ellos están allí fuera, libres de hacer y deshacer.

–Tranquilo, hermano. Nos necesitan aquí ahora. De nada serviría que los caballeros a nuestro cuidado no se recuperasen. En este momento, ellos son la prioridad.

–¡No puedo estar tranquilo! Ellos van a atacar donde y cuando menos lo esperemos –un golpe en la mesa graficó la inquietud del que hablaba.

–Los preliminares de una pelea siempre nos llenan de dudas sobre lo que pueda pasar, pero es nuestro deber de caballeros saber reaccionar a tiempo –respondió su hermano.

 

***

 

La armadura de Perseo lo había reconocido como portador; esto significaba que Atreyu era un legítimo caballero de Atenea. Sin embargo, algo se había roto entre él y Aldebarán. El joven notaba a su amigo y mentor distante, y desde que estaban ambos en la Isla Kanon apenas habían cruzado palabra.

Atreyu no entendía, pensaba que era su culpa, por haber desobedecido la orden de quedarse en el Santuario. Pero él no había tenido alternativa; desde el momento de conocer al caballero de Tauro había sido entrenado para esa batalla. Si enfrentarse al enemigo no era su destino, no deberían haberlo educado en la senda de los caballeros de la diosa. ¿O acaso Aldebarán pretendía que él estuviera quieto mientras Atenea y sus compañeros arriesgaban sus vidas? Ya no era un niño perdido, y ahora tenía una armadura de plata que lo probaba.

También era cierto que había entrado en la lucha de manera temeraria, y que si Aldebarán no lo rescataba, quizá hubiera corrido la misma suerte que el malogrado caballero Wulfgang. Este pensamiento lo ponía en falta ante su amigo y cada vez que lo encontraba, le impedía abordarlo para arreglar las cosas. Todo esto lo enojaba y lo confundía aún más.

Por su parte, el gigante de Tauro se maldecía a sí mismo por su descuido al permitir que su pequeño amigo quedara en la primera línea de lucha contra los invasores. Él había prometido protegerlo, y ahora el muchacho, convertido en caballero, estaba fuera de su alcance.

La incertidumbre de lo porvenir, dejaba impotente a Aldebarán con respecto a Atreyu. ¿Y si no podían contra los alienígenas? ¿Y si ya no podía preservarlo del daño? ¿Y si el joven caballero de Perseo era herido, o peor aún, resultaba muerto en combate? ¿Quedaría deshonrada su promesa?

Zhuàng-zhì de Libra observó preocupado el desencuentro de este par, antes inseparable, y decidió acercarse al caballero de oro para mediar entre ellos. Luego de escuchar atentamente al gigante, se dio cuenta de que sólo era una tormenta en un vaso de agua.

–Debes hablar con el chico –dijo el caballero de Libra–. A pesar de su entrenamiento, todo esto es muy nuevo para él, no permitas que la situación lo supere y lo domine la confusión.

–¡Pero me desobedeció! ¡Deliberadamente se metió en un peligro mortal! –exclamó Aldebarán.

–Desde que el destino lo eligió para ser caballero de la diosa, nada podía evitar lo que sucedió el día de la batalla.

Aldebarán observaba con tristeza sus manos, enormes y fuertes, encallecidas por el duro entrenamiento.

–Mira mis manos... son poderosas, ¿no? Mi deseo era que estuvieran consagradas a proteger a las personas –dijo, levantándolas–, pero han fallado. Atreyu, mi pequeño amigo se me escurre entre los dedos. Ahora que es un caballero no podré apartarlo más del daño.

–Te equivocas, esas manos son las que lo guían –respondió Zhuàng-zhì–. Dondequiera que esté, él sigue siempre tu ejemplo. No puedes ser egoísta ahora y negarle el noble sentimiento que lo impulsa a imitarte. La armadura de Perseo no podría tener un mejor portador, y Atreyu no podría pedir un mejor maestro: su amigo.

El ceño fruncido del gigante se relajó un poco, pero Aldebarán continuó masticando su enojo y tristeza en silencio. El caballero de Libra se alejó, maldiciendo la guerra, monstruo que confundía los corazones y separaba a los amigos.

 

***

 

Como apenas había recibido algunos rasguños durante la lucha, inmediatamente terminada la batalla del Mar Rojo el caballero de Leo había acompañado a Atenea al Santuario. Allí se había enterado del desastre en la Isla de la Reina Muerte. Un Siddhārtha de Virgo completamente exhausto les comunicó las noticias, para luego desplomarse, vencido por el esfuerzo. Ryōga lo tomó a su cuidado y lo trasladó a la Isla Kanon, para su convalecencia.

Ahora también Ryōga recuperaba su cosmos en los vapores del volcán. Su cuerpo se tonificaba y su energía interna volvía a su nivel normal gracias a los humos curativos, pero apenas se daba cuenta, sus pensamientos volaban en otra dirección.

El poderoso león Shêtân descansaba a su lado, casi ronroneando, satisfecho con las caricias en su melena que recibía del caballero. Aunque éste lo hacía de manera mecánica, casi hipnótica, ya que su cabeza estaba lejos: en el campo de batalla.

Las imágenes se presentaban vívidas en su mente. La tierra había sido arrasada, el aire contaminado, el mar manchado. No había quedado nada vivo en ese lugar, los fuegos habían consumido lo que los alienígenas no habían destruido en el ambiente. Por último, los extraños cadáveres se habían podrido, infectándolo todo.

Las preguntas se presentaban solas: ¿Cómo seguir? ¿La vida en el planeta era posible luego de conocer a semejante enemigo? ¿Podría, algún día, restablecerse el frágil equilibrio de la naturaleza?

La desazón y el agobio por no encontrar las respuestas le pesaban. Era difícil no dejar el camino libre a la ruina del mundo natural, a la extinción de los seres vivos y a la destrucción de lo creado por los hombres. Pero darse por vencido era condenar a muerte al planeta. Y él no lo permitiría. Se opondría con todas sus fuerzas a la catástrofe anunciada que era esta guerra.

El león notó la preocupación de su compañero y amistosamente lo empujó con el morro para sacarlo de su ensimismamiento.

–La naturaleza se abrirá camino. Necesitamos continuar la lucha y proteger la vida –dijo el caballero, convencido de lo que había que hacer.

 

***

 

La cara marcada de Maȟpíya-lúta apartaba a los soldados que encontraba a su paso. Su belleza antes perfecta, había desaparecido tras tres rojos costurones que le cruzaban el rostro y el cuello. El caballero de Piscis había insistido en que ningún médico lo tocara, y él mismo había hecho sus curaciones. Pero las heridas habían tardado en cerrar y las suturas eran desparejas. Y a pesar de que había tratado de restarle importancia al tema, detrás suyo siempre se oía algún murmullo o algún comentario sobre las cicatrices y realmente comenzaba a fastidiarse.

Justamente, mientras estaba yendo a visitar a Nadyezhda de Pez Volador, que se encontraba todavía en reposo por una pierna quebrada, escuchó un comentario que lo hizo girarse en redondo y enfrentar a los que cuchicheaban tras él.

–... y continuar no tiene sentido. Moriremos o, en el mejor de los casos, todos iremos por ahí, desfigurados como el caballero de Piscis... –decía un soldado en voz baja, a una docena de sus compañeros que asentían a estas palabras.

–¡Atención! –interrumpió Maȟpíya-lúta al hombre que hablaba.

Sorprendidos infraganti, el pelotón entero se cuadró frente a su superior. Se miraron de reojo unos a otros, temerosos del castigo que seguiría.

–Vergüenza, señores, debería darles –dijo con voz calma el caballero–. Hace poco que en el campo de batalla han quedado para siempre hombres valientes, ofrendando su vida al servicio de la Tierra y la diosa. Y muchos más han sido heridos y lisiados de por vida. Pero ustedes, que tienen la dicha de estar vivos para continuar la lucha, ¿son tan mezquinos como para pretender apartarse de ella? –Dirigiéndose al que hablaba, preguntó–: ¿Qué te inspiró a hablar de ese modo?

–No es cobardía, señor –dijo el soldado, sin poder sostener la mirada de Maȟpíya-lúta–. Ciertamente tuvimos la dicha de salir ilesos del campo de batalla, y estoy seguro de que volveríamos a pelear contra el enemigo. Pero, discúlpame, señor, por lo que diré: es tu rostro el que nos llena de inquietud, porque en él se refleja el futuro incierto. La belleza que fue y que ya no será nunca más... ¿Sufrirá la Tierra el mismo destino? ¿Lo sufriremos nosotros? Si así fuera, ¿tiene caso continuar?

–Se equivocan al perder la moral de esa manera. Es cierto que mi belleza externa ha desaparecido, pero no es por el presente efímero por lo que nosotros luchamos. Hay mucho más bajo la superficie de las cosas: hay grandeza en lo invisible, belleza perdurable que todavía debemos descubrir en nuestro planeta, en los sentimientos de la humanidad. Tal vez nunca conozcamos el futuro, pero debemos luchar por él. Para que sea hermoso para los que nos siguen. Y estas marcas –dijo, señalando su rostro–, son las medallas que ganamos al pelear por la belleza de ese futuro. Son al mismo tiempo motivo de orgullo y un recordatorio de la misión que cumplimos para la diosa. Misión que continuaremos hasta el final.

Dando media vuelta, entró en la habitación de Nadyezhada, quien estaba levantada y había escuchado todo el incidente tras la puerta.

–No es cierto que con esas cicatrices tu belleza haya desaparecido –dijo con una sonrisa, al recibirlo–; tu fuerza para no darte por vencido la ha incrementado. Y sí conocerás el futuro. Tal vez no directamente, pero alguien llevará tu legado hacia allí. Me enteré hace unos días pero tuve miedo de decirte... probablemente el mismo miedo que esos soldados, de que la belleza que conocemos se acabe con esta guerra. Pero ahora sé que a tu lado es imposible que el porvenir no sea hermoso. El precioso futuro que deseamos es real y ha fructificado. Nuestro hijo crece en mi vientre.

 

***

 

Así como en la Isla Kanon se atendía a los caballeros, en la meseta de Jamir los artesanos y alquimistas del pueblo muviano se ocupaban de las armaduras.

El polvo de estrellas pasaba continuamente desde los crisoles de fundición a los puestos de los herreros, que lo aplicaban a las corazas dañadas. Como ninguna había sido exigida hasta la muerte, la sangre no sería necesaria esta vez. Lo que era una suerte, porque era un bien bastante escaso luego de semejante batalla.

Jvala-kudrá de Aries dirigía los trabajos de mantenimiento, controlando exhaustivamente el soldado de cada pieza, el rellenado de cada grieta. Pronto estarían todas listas para volver a ser usadas.

Aunque algunas ya no regresarían al servicio. A instancias del caballero de oro, y como una manera de homenajear a los caídos, aquellas armaduras que habían quedado sin portador también habían sido reparadas. También como estrategia, ya que siempre podría surgir algún nuevo caballero.

Mientras tanto, Jvala-kudrá oía un lamento permanente dentro de su cabeza. Un sollozo sordo y continuo que provenía de esos seres vivos que eran las armaduras. Al trabajar en ellas, el cosmos del caballero se hacía eco de la pena que sentían por haber perdido a sus dueños.

Armaduras sin amo, sin misión, sin descanso posible. Lágrimas de impotencia rodaban por el rostro de Jvala-kudrá, ¿qué podría hacer él para consolar ese plañido?

Había sólo un sitio donde podrían estar en paz. Y hacia allí se encaminó a pesar del peligro que significaba siempre ese lugar. Junto a algunos ayudantes, las transportaron y depositaron con respeto en el Cementerio de la Armadura. Última morada hasta que eligieran un nuevo portador.

En esto estaban cuando sobre sus cabezas, más allá del desfiladero, se escuchó una conmoción. Inconfundibles sonidos de lucha retumbaron por la estrecha garganta.

Sin detenerse a analizar la situación, Jvala-kudrá de Aries se teletransportó al taller donde ya los maestros alquimistas tenían el resto de las armaduras reparadas. Los muvianos las habían reunido a todas, listas para entregarlas. Cuando vieron aparecer al caballero, simplemente dijeron:

–Llévalas y que cumplan su misión. Nosotros detendremos al enemigo aquí.

Y luego de un estallido de cosmos, hombre y armaduras habían desaparecido.

 

 :ss6: 


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#197 Lunatic BoltSpectrum

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Publicado 01 diciembre 2015 - 12:44

muy buen capitulo

 

ahora a esperar la continuacion



#198 T-800

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Publicado 20 diciembre 2015 - 19:04

Capítulo III - Reunión

 

-menos mal que el patriarca ya detecto una posible amenaza

 

-eso de las organizaciones secretas suena interesante

 

Luego, comenzó el fatigoso descenso. Una vez en el valle, se sentó bajo el monolito con las figuras petrificadas de los jóvenes.
–Mu, Aldebarán, Saga, Kanon, Death Mask, Aioria, Shaka, Dohko, Milo, Aioros, Shura, Camus, Aphrodite... –uno a uno, iba pronunciando los nombres, el eco los mantenía flotando en el ambiente por un tiempo–. Deben guiar a las nuevas estrellas.

 

-Tengo el presentimiento que el patriarca no llego a enterarse de

la mal fama de algunos dorados XD

 

-Ochenta y cuatro guerreros,eso suena a que el enemigo sera muy

poderoso,lastima que el heroico no siga con vida,segun los expertos del foro

este fue el dorado mas poderoso de todos los tiempos XDDD

 

-–La Secta de los Rostros,La Alianza Excalibur ,Clan Antares ,etc-me parece muy buena idea usar

los nombres de los grupos del foro

 

-al parecer los demas ejércitos no se volverán aliados de

los caballeros pero tampoco los atacaran........bueno algo es algo

 

-–Este monumento a mis espaldas, tiene los bustos de trece antiguos héroes. Ellos son el faro que nos da la diosa para no errar el camino de la misión. Sigan siempre su luz y su ejemplo.

 

 

Esperemos que no sigan sus ejm al pie de la letra porque sino prácticamente

ya habrían perdido la guerra  XD

 

-me agrado el capitulo

 

PD:Que pases una feliz navidad


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#199 Marcus no Cáncer

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Publicado 30 enero 2016 - 09:04

Saludos a todos, tiempo de publicar un nuevo capítulo. Antes, como siempre, agradezco a los que leyeron y/o comentaron el capítulo anterior.

Gracias por el saludo navideño, T-800, ojalá hayas tenido lindas fiestas vos también. Sobre los caballeros de oro de nuestra época: sí considero que son ejemplo para los nuevos, más allá de los errores que hayan podido cometer, lo importante es el arrepentimiento y la reivindicación final. Una vez caballero, se lo es para siempre.

Comentarios al capítulo XXXV: Como en cualquier guerra, por más que se haya obtenido una victoria, lo que más pesa en los hombres es la incertidumbre. El mañana es algo borroso, no se está seguro de nada. Traté de tomar 4 ó 5 ejemplos y mostrar esa angustia, pero también que la respuesta a ella no necesariamente debe ser negativa, siempre hay una probabilidad, aunque sea difícil de ver, de buen resultado. El capítulo se escribió a partir de que elegí a los personajes que lo protagonizaban. Con otros personajes, hubiera sido distinto, ya que cada uno tendría sus propias preguntas sobre el futuro, pero seguiría siendo en esencia el mismo capítulo (no sé si se entiende, jeje)

Aclaraciones de este capítulo: Este es básicamente un capítulo a pedido. Aparecen personajes que gustaron a los lectores y pidieron más material sobre ellos. Lo que sí he decidido es que siempre van a actuar en forma coral, no está en los alcances de este escrito hacer historias independientes de cada uno de ellos.

Bueno, lean, disfruten... y comenten!!!

 

Resumen: Siglo LI. Después de la Batalla del Mar Rojo, en la isla Kanon se recuperan los caballeros heridos. Repaso a las dudas y angustias que la guerra causa en ellos.

 

Capítulo XXXVI - Senescales

 

El patriotismo es la cuna del sacrificio. Por esta sola razón no se dan las gracias cuando uno cumple con su deber.

Kossuth Lajos de Udvard y Kossuthfalva

 

En voz alta, aunque a veces quebrada por la emoción, el caballero de plata Khalil de Altar nombraba a los caballeros que hasta ese momento habían caído en cumplimiento del deber.

–¡Presente! –se oía luego de cada nombre. Los amigos de los héroes se encargaban de llenar el vacío de su ausencia.

El gran salón del Patriarca contenía a los bravos hombres y mujeres encargados de la defensa de la Tierra. Habían sido convocados todos de urgencia para recibir órdenes, algunos aún no estaban totalmente recuperados de las heridas recibidas en combate.

Jvala-kudrá de Aries había llegado el día anterior con todas las armaduras que habían reparado los maestros alquimistas de Jamir.

A pesar de la importancia de las novedades y las órdenes que debía impartir, el Patriarca había decidido que era necesario que los que quedaban homenajearan a los que habían partido.

Cuando se hizo silencio, Motzhart de Lira punteó un hermoso réquiem en su instrumento. Ninguno de los presentes pudo contener las lágrimas, que brotaron calientes sobre sus rostros.

–Recuerden estas lágrimas, caballeros –dijo el Patriarca luego–. Su ardor nos quema para impulsarnos a continuar, a no desperdiciar los sacrificios hechos. Los que hoy no están aquí no han muerto, viven en nosotros y nos protegen. ¡Sean dignos de ellos!

A una indicación, todos tomaron asiento. Árgyros de Cefeo se adelantó y sobre un gran mapa de la Tierra, fue señalando las localidades de donde provenía cada cuerpo de la Orden Ateniense. Explicó las rutas y los movimientos del enemigo para poner sitio y copar los asientos de las organizaciones secretas.

–Esta es toda la información que nos han provisto nuestros espías –dijo, concluyendo–. Se cree que como no pudieron llegar al Santuario, el plan de apoyo era acabar con nuestras sedes en el resto del mundo.

–Y mientras nosotros nos lamíamos las heridas de la batalla, ¿ellos tomaron la iniciativa entonces? –dijo un caballero de plata.

Atenea se levantó de su trono y aclaró:

–Con tantas pérdidas que hemos sufrido, era impensable dividir el ejército en doce partes antes de que estuviéramos recuperados. Lo que sucedió era algo esperado. El enemigo se ha fortalecido con sus dioses entre ellos y hubieran acabado con todos.

–Hay más –el Patriarca tomó la palabra–. Nuevos guerreros han surgido entre las filas de los invasores. Sus cosmos poderosos parecen no tener nada que los frene.

–Entonces el futuro de esta guerra será cada vez más gris –dijo otro caballero.

–No –replicó Atenea–. El futuro de esta guerra sólo puede ser uno: conseguir la victoria por nuestro planeta.

–Caballeros, es posible pensar que ahora nos encontramos debilitados, tal vez en inferioridad de condiciones –dijo el Patriarca–, pero nada de eso es cierto. Mientras nuestros cosmos ardan al máximo, sólo nos espera la gloria. El curso de la guerra no será sencillo, pero lo fácil es irreal, es el esfuerzo y el sacrificio lo que vuelve reales a las cosas. Ahora deberán prepararse; en sus habitaciones les esperan las órdenes. Descansen lo que queda de la mañana y la tarde, partirán al anochecer. Y una vez más verán a la cara a su enemigo y le demostrarán que la única potencia irrefrenable es la de la humanidad.

Los jóvenes abandonaron el gran salón obedientes. Luego que hubo salido el último, el Patriarca y Atenea se acercaron al Concejo de Senescales que hablaban sobre la operación.

–Señores, acompáñennos a Star Hill, hay algo que debemos resolver –mandó la diosa a sus consejeros–. Viejo amigo, presenta las joyas.

El Patriarca extrajo de su túnica una bolsa, y abriéndola, provocó el asombro de los Senescales.

–¡Son las gemas ırkları! –exclamó uno.

–Las hemos mantenido aquí en el Santuario, a resguardo, desde que fueron recuperadas del desastre en la Isla de la Reina Muerte –aclaró el anciano–. Debemos decidir qué destino les daremos.

 

***

 

Caía la tarde sobre el Santuario, las sombras eran largas y algunas estrellas asomaban tímidamente en el horizonte rosado.

En el templete que estaba en la cima de Star Hill, los Senescales rodeaban, contemplándolas, las gemas por las que tanto se había sacrificado. El Patriarca y Atenea se habían retirado un momento, dejándolos solos con sus inquietudes.

–Muchas vidas se perdieron y se perderán por culpa de estas piedras –dijo el Senescal del Pacto, mirándolas con aprensión–. Son peligrosas.

La mayoría estuvo de acuerdo con esta afirmación, pero el Senescal de la Tribu opinó:

–Han sido capturadas, el peligro ha disminuido.

–¡Tenemos que aprovechar el poder que les queda en nuestro beneficio! –exclamó la Senescala de la Comunidad.

Un murmullo se alzó entre los concurrentes. Lo que proponía la mujer era arriesgado. Rápidamente, las opiniones se dividieron.

–Han sido el reservorio de sus dioses, nada bueno puede salir de eso –reflexionó el Senescal de la Orden–. Hay que destruirlas.

–No hay que tenerles miedo, pienso que, si descubrimos la manera, podemos usarlas como armas contra los mismos que las crearon –sugirió el Senescal del Círculo.

–¡Por supuesto que hay que temerlas! –el Senescal de la Hermandad golpeó la mesa donde se encontraban las joyas–. ¿No sienten la maldad de su interior?

–¿Cuánta sangre más derramaremos por culpa de estos artefactos del infierno? –preguntó el Senescal del Concilio.

El Senescal de la Alianza tomó la bolsa y la agitó frente a su compañero:

–¡Tómalas entonces y destrúyelas! ¿Pero qué consecuencias nos acarreará ese acto?

Las voces se elevaron. Pronto, ya no se escucharon entre ellos. ¿Qué harían con esas brasas ardientes que les quemaban dolorosamente las manos? ¿Destruirlas? ¿Sellarlas? ¿O intentar utilizarlas? Cualquier decisión implicaba serios riesgos que deberían afrontar.

En medio de la discusión los encontraron Atenea y el Patriarca. Habían estado leyendo el firmamento crepuscular en el observatorio y ahora se unían al Concejo.

–¡Senescales! –la voz autoritaria del Patriarca silenció a los que discutían–. Disputan por estas joyas como cuando Eris arrojó la manzana de oro. No se cieguen por lo que ven, no es la discordia lo que nos conviene, sino la tranquilidad para poder decidir.

En medio de un incómodo silencio, y sosegando sus ánimos, todos tomaron asiento alrededor de la mesa donde estaban depositadas las joyas, dejando los lugares preferenciales para la diosa y el anciano.

El Senescal de la Sociedad sonrió pensativo, y fue el primero en tomar la palabra:

–Creo que es claro que hay dos caminos posibles. Sólo debemos decidir si anulamos estos objetos, o los mantenemos, intentando sacarles provecho.

–El problema es que no sabemos, en caso de elegir alguna de las opciones, cómo lo haremos ni qué peligros conlleva –agregó el Senescal del Clan.

–No podemos destruirlas así como están –dijo el Senescal de la Secta–. Su poder ha menguado, pero se defenderán si intentamos algo.

–Tampoco es bueno sellarlas –dijo el Senescal de la Unión–. Ningún sello es inviolable y todos los sellos tienen fecha de vencimiento.

–Elijo todas las opciones –resolvió Atenea misteriosamente–. Anularemos su poder actual y las conservaremos, para luego destruirlas.

Todos la miraron sorprendidos, no dudaban de la capacidad de la diosa, pero no alcanzaban a entenderla.

La ojizarca diosa regaló a todos una sonrisa, y dirigiéndose al Patriarca, le solicitó:

–Explícales lo que pudimos leer en el cielo.

–Todos tienen algo de razón –dijo el anciano–. No podemos hacer nada contra estas piedras, ni sacarles ningún beneficio... si no modificamos su naturaleza antes. Fueron creadas en otro mundo, son otras estrellas las que las protegen. Nuestra estrella principal es el Sol, su luz es la fuente de energía fundamental para que florezca la vida en la Tierra, por lo tanto, es la única energía con el poder para oponerse al cosmos de estas cinco gemas. Cambiaremos su condición alienígena y las convertiremos en terrestres. Es lo que está escrito en la bóveda celeste.

–Eso significa que... –dijo, adivinando, uno de los Senescales.

–Les daremos un baño concentrado de luz solar –explicó la diosa.

–Pero hacen falta los doce caballeros de oro armados para reproducir la luz solar –replicó otro–, y ellos están saliendo del Santuario en este preciso momento hacia las sedes de las agrupaciones.

–Acompáñenme afuera –pidió el Patriarca.

Todos abandonaron el templete en la cima del picacho. La noche había caído, y abajo en el valle se veían grupos de caballeros que partían en todas las direcciones. Nuevamente con rumbo hacia el mundo incierto, donde lo único real era el daño que podían recibir por cumplir con su misión.

–No los traje a Star Hill por capricho –continuó hablando el viejo–; éste es un lugar de observación y reflexión, vedado a la mayoría de los hombres. Pero no sirve sólo para mirar al cielo; desde aquí se puede observar también lo que hay abajo. Miren a esos jóvenes, les queda mucho sufrimiento por delante, no les podemos exigir más.

–Y ustedes saben que para obtener la luz solar deben quemar prácticamente la mitad del cosmos de su vida –agregó Atenea–. Es imposibles pedirles eso y luego mandarlos a pelear debilitados.

–El zodíaco está formado por las constelaciones guardianas de los caballeros de oro –continuó el Patriarca–, y es el camino que recorre el sol durante el año, mezclando su luz con las estrellas zodiacales al pasar por delante de cada una de ellas. Esto ha sido así desde la era del mito. Y desde aquella época, los espíritus de los viejos caballeros permanecen junto a su constelación, fortaleciendo a los que les han sucedido en sus obligaciones. –Y señalando al grupo que lo rodeaba, dijo–: Ustedes, Senescales, son caballeros de oro por derecho propio. Nunca portaron armadura porque había paz en el mundo y luego se encontraron con la obligación de pasar sus conocimientos a la nueva generación. Ellos han sido sus discípulos, ustedes han velado por su educación y su entrenamiento prácticamente desde que nacieron. Continúen velando por ellos, denles la oportunidad de seguir adelante un tramo más en este amargo camino haciendo ustedes la proeza.

Los Senescales se miraron unos a otros desconcertados. Por supuesto que brindarían su cosmos si se lo pedían, pero algo faltaba.

–No tenemos armaduras para canalizar la luz solar –dijo uno de ellos.

–Pero los tenemos a ellos –dijo Atenea, señalando hacia el valle.

Todos se asomaron y vieron que allí abajo, el monolito con los bustos de la antigua generación de guerreros resplandecía, rebosante de cosmos.

–No hacen falta armaduras, sus almas han acompañado al sol durante más de tres mil años –continuó la diosa–. Junto a ellos, ustedes lograrán el milagro de hacer brillar la luz solar y contrarrestar la malignidad de las cinco gemas.

No había más que decir. El Patriarca ubicó las joyas: diamante, rubí, esmeralda, zafiro y amatista sobre un altar. Seguían apagadas como cuando las obtuvo Sanzio de las manos del enemigo luego de liberar su carga, pero peligrosas sin duda.

Los doce Senescales se desplegaron alrededor de ellas, concentrándose en el séptimo sentido y haciendo brillar sus cosmos.

–¡La luz solar, dadora de vida, impedirá la muerte! –Doce voces, como una sola, invocaban el poder del pequeño universo dentro de sus cuerpos–. ¡Para lograr el milagro, arde cosmos mío!

De repente, el cielo se iluminó. Las constelaciones zodiacales, guardianas de los Senescales, aparecieron gigantes en el firmamento. Y sobre el cuerpo de cada uno de ellos se dibujaron en luz las armaduras correspondientes. Un sonido resonante, venido desde el monolito, inundó el lugar. Contentos de ayudar, las almas de aquellos que ya habían dado su vida por la diosa, combinaban sus cosmos con los vivos.

–¡Nuestras vidas unidas en el cosmos de oro! ¡En esta hora oscura, que se haga la luz!

Un rayo potentísimo golpeó las gemas, provocando una explosión, a la que siguió el viento cargado de energía de la onda expansiva. Cuando se disipó, pudieron ver que las piedras brillaban nuevamente, activadas por la concentración de luz del Sol, aunque ya sin cosmos maligno alguno.

Fuera del valle, los caballeros sintieron el gran estallido de cosmos y vieron el resplandor de la explosión, pero continuaron su camino. Sus corazones les decían que en el Santuario estaba todo bien, que habían de seguir para ver qué sucedía en el mundo.

 

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CdZ A.D. 5000 - Más Allá del Cosmos - Capítulo XXXVI: SENESCALES


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Publicado 30 enero 2016 - 10:01

Capítulo IV - Cerco

 

Lo de la parada me recordó cuando vegeta y napa se

detuvieron momentáneamente antes de llegar a la tierra.

 

se ve que esa raza es demasiado pragmatica

 

 

PD: no entendí de que trataba la técnica de las Cinco Gemas


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