Registrarse
Reenviar validación
 
9 Páginas: V  « < 7 8 9  
Reply to this topicStart new topic
Saint Seiya: Némesis Divino, "Capítulo 16 - Condenado al fracaso"
Killcrom
Mensaje Mar 19 2010, 09:00 PM
Publicado: #161
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



Muchas gracias, Efebo. :$ Por mi parte, aún no he acabado el siguiente capítulo. Por desgracia, el Final Fantasy XIII me está impidiendo avanzar. :P Disculpas a todos por adelantado.

PD: Los post los responderé más adelante. Abrazos
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Killcrom
Mensaje Apr 5 2010, 12:01 AM
Publicado: #162
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



¡¡Ahhhh!! Mil disculpas. ¡Se me olvidó que habías posteado, Tepelus! Te respondo. Perdón, perdón.

Muy bien Killcrom, después de un tiempo dándote largas, he de contentarte con un comentario sobre tu fanfic.


Me contestaste, sí ^^. Disculpa la tardanza.

¿Por dónde empiezo? Debo decirte que la idea de las minisagas es original y que me gusta bastante el tema de estructurarlo todo según quién sea el personaje. Iskandar de Escorpio se ha convertido en uno de mis Caballeros del Zodiaco (más) ficticios favoritos, aunque aún le queda un poquito para ser tan grande como el Nerites original.

El Nerites actual será diez veces lo que el anterior fue. :P Pero tiempo al tiempo. Aún no ha tenido sus capítulos.

Astrea de Virgo no me ha agradado lo suficiente, esperaba que fuera menos... Niña. Pero ahí está Baltsarós, que mola un cholón y le aplaudo como Caballero de Leo. Ojalá exista un nuevo Caballero de Oro de Leo oficial y se llegue a parecer en una décima parte al que tú has creado.

Astrea es una niña estúpida, y he de confesar que a mí mismo me cae mal. La detesto. Si pudiese la mataría ahora mismo... Pero bueno, tengo que darle una oportunidad y desarrollarla para que sea lo que espero en un caballero de Virgo.

Baltsarós es... bueno, es un tipo raro. Apenas se vio parte de él, y espero que lo oculto siga gustándote. Gracias por tu sinceridad.

Sin embargo, pecas en repetir la estructura de principio-nudo-desenlace que te caracteriza desde El Elixir de Soma, aunque te voy a confesar que el capítulo catorce no lo he podido leer aún, por lo que no sé si le has puesto remedio como hablamos un día por MSN.

Lo sé, tío. Introducción-nudo-desenlace es lo clásico, y aunque pueda hacer alguna excepción, por motivos evidentes (no tengo previsto el futuro lejano), no puedo hacerlo de forma más innovadora.

Sin más, mandarte un fuerte abrazo. Que sepas que leerse más de 100 páginas en una Nintendo DS ha resultado bizarro, pero estimulante.

Jum... ¿bizarro?

Jejeje... un placer responderte. A ver si te pasas más a menudo y publicas el siguiente capítulo de tu fic, que me dejó con ganas de más.

Abrazos grandotes para ti también.
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Fran de T-Rex
Mensaje Apr 10 2010, 12:10 AM
Publicado: #163
#Señor de la Forja#
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Aries
Grupo: SNK Bronce
Mensajes: 262
Registrado: 30-November 09
Desde: Barcelona
Miembro nº: 24,319
Inventario:ver
Última visita:31st August 2010 - 05:07 AM



¡¡¡¡¡¡Uuuffffffffffff!!!!!! Por fin. Hoy no me apetecía jugar a las cartas y como últimamente el foro anda un poquito desierto, me decidí a leer algún fic. Buscando que leer, recordé que hace tiempo empecé a leer el tuyo, Kill. El problema es que con tantos fics que leo, no me acordaba de los capítulos que había leído, así que, ni corto ni perezoso, empecé desde el principio. Como lees. Me he leído los catorce capítulos del tirón. Soy el p... amo, jejej. Bueno, voy a analizar a varios de los personajes del fic.
Kishut: El santo de Capricornio y Gran Patriarca me parece un tipo genial, aunque un poquito pesimista en su lucha contra Tritos, no?
Alisha: El capítulo que más nos dice de su personalidad es el de transición entre la historia de Astrea y los cuatro grandes. Me ha encantado su forma de ser. Es muy, muy graciosa.
Iskandar e Istvan: Los dos escorpiones son una pasada, se nota que Milo es tu favorito, jejej. La lucha del primero con Átropos ha sido el mejor combate que he leído en mucho tiempo. Ojalá Kurumada leyera tu fic y lo hiciera manga.
Astrea: Se nota mucho que es una caballero novel, mas eso hace más impactante su paso al estado berserker. La verdad es que pensé que Baltsarós la iba a internar en un psiquiátrico cuando terminara la pelea con Ánfora.
Baltsarós: Aún no ha luchado casi nada o nada, pero creo que va a ser una pasada. Me ha encantado el personaje.
Éurito: Es un golferas, jejej. Me encanta, aunque aún no lo hayamos visto luchar.
Nerites: Me parece un personaje con un sinfín de matices. Hemos visto su lado duro o sádico, su lado tierno, su lado responsable,... Y encima parece que es uno de los poderosos. A ver que tal su juicio.
Átropos: ¿Qué decir del mejor dios secundario del 2009? Es simplemente genial, aunque eso de una vieja desnuda es un poco perversión, eh? Jjejejej.
Ánfora: Otra con un montón de matices. Igual se quiere cargar a Astrea, que dice que está ahí para salvarla y de golpe, por no sé que posesión divina de los coj...., vuelve a intentar matarla. Excepcional.
Tritos: El Astral es una pasada. Parece un dios de lo bestia que llega a ser. Felicidades a Rexomega por crear el personaje (me ha parecido entender que era un personaje de su fic) y a ti por tener la brillante idea de introducirlo en tu historia.

Bueno, seguro que me dejo unos cuantos como Selina, Milo,... pero solo puedo decir que, aparte de que estoy hecho polvo, tu fic es una P... PASADA.


FELICIDADES

PD: Si quieren leer dos fics ambientados en el futuro, lean Saga demóniaca: Abbadon, ambientada en el año 2045, y Susurros de Oriente, datado en 2205.
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Killcrom
Mensaje Apr 12 2010, 04:06 AM
Publicado: #164
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



¡Saludos Fran! ¡¡No sabes la gran alegría que me das al leer tu review!! Paso a contestarte, camarada.

¡¡¡¡¡¡Uuuffffffffffff!!!!!! Por fin. Hoy no me apetecía jugar a las cartas y como últimamente el foro anda un poquito desierto, me decidí a leer algún fic. Buscando que leer, recordé que hace tiempo empecé a leer el tuyo, Kill. El problema es que con tantos fics que leo, no me acordaba de los capítulos que había leído, así que, ni corto ni perezoso, empecé desde el principio. Como lees. Me he leído los catorce capítulos del tirón. Soy el p... amo, jejej. Bueno, voy a analizar a varios de los personajes del fic.

La verdad, me dejas sin palabras. No sé si darte las gracias, la enhorabuena por haber soportado esa paliza o simplemente agachar la cabeza mientras oculto mi vergüenza. Sea como sea, me alegras el día. Un momento... si me lo alegras, he de darte las gracias... ¡Gracias!

Kishut: El santo de Capricornio y Gran Patriarca me parece un tipo genial, aunque un poquito pesimista en su lucha contra Tritos, no?

Bueno, Kishut es un personaje que ha cambiado mucho desde que lo concebí como posibilidad hasta hoy. Agradezco sobre todo a Lavariel y Rexomega el apoyo que me dieron con él. Como resultado, tú lo has dicho; tienes a un hombre autoritario, pero muy tierno y frágil en lo más profundo de su corazón. Esa fragilidad se revela en pesimismo, me temo.

Alisha: El capítulo que más nos dice de su personalidad es el de transición entre la historia de Astrea y los cuatro grandes. Me ha encantado su forma de ser. Es muy, muy graciosa.

Sobre Alisha no podría decir más que cada día la quiero más como personaje. Es graciosa, pero a la vez es cruel y retorcida. Habrá que ver cómo la sigo desarrollando, pero sólo espero que podáis sentir hacia ella admiración y odio, ambos a la vez.

Iskandar e Istvan: Los dos escorpiones son una pasada, se nota que Milo es tu favorito, jejej. La lucha del primero con Átropos ha sido el mejor combate que he leído en mucho tiempo. Ojalá Kurumada leyera tu fic y lo hiciera manga.

Iskandar es uno de los personajes con los que más he disfrutado. Quizá por eso le pude dar unos capítulos como los que le di. Sin embargo, creo que cualquier otro personaje en su situación habría destacado tanto para bien como para mal... ¿Qué será lo que el futuro depare a Iskandar? Sea lo que sea, le auguro más aventuras. :P

Astrea: Se nota mucho que es una caballero novel, mas eso hace más impactante su paso al estado berserker. La verdad es que pensé que Baltsarós la iba a internar en un psiquiátrico cuando terminara la pelea con Ánfora.

Te contaré mi secretillo a voces: si disfruté con Iskandar, la minisaga de Astrea se me hizo eterna y odiosa, y a la propia Astrea le guardo un rencor y odio especial. No me gusta y no le gusto, y eso lo sabemos ambos muy bien. ¡¡Es que es una niñata malcriada!!

Baltsarós: Aún no ha luchado casi nada o nada, pero creo que va a ser una pasada. Me ha encantado el personaje.

Ya tengo pensado el futuro de este caballero con el que me identifico algo. Sólo puedo adelantar que será épico; tanto o más como lo que le pasó a Iskandar. ¿Podrá estar a la altura? No sé, no sé. :P

Éurito: Es un golferas, jejej. Me encanta, aunque aún no lo hayamos visto luchar.

Si te soy sincero, no quería un Sagitario como los de Kurumada o Shiori. Quería a alguien un poco más... humano, por decirlo de alguna manera. Parece que lo logré. ^^

Nerites: Me parece un personaje con un sinfín de matices. Hemos visto su lado duro o sádico, su lado tierno, su lado responsable,... Y encima parece que es uno de los poderosos. A ver que tal su juicio.

Nerites fue el primer caballero de esta generación sobre el que escribí. Como tal, le guardo cierto cariño; un cariño que trataré de desviar hacia una gran historia en la que planeo dejar hasta mi último aliento. Las cosas están ya medio pensadas y parece que todo apunta a un intenso desenlace. Me alegro de leer lo que piensas de él, pues no creo que te defraude.

Átropos: ¿Qué decir del mejor dios secundario del 2009? Es simplemente genial, aunque eso de una vieja desnuda es un poco perversión, eh? Jjejejej.

Tenemos que reconocer que Iskandar tuvo MUY mala suerte al toparse con este demonio. Que decidiese salir desnudo es algo que ya no recordaba. Quizá fue para hacer algo más aberrante su lucha... ¡Jajajajaja!

Ánfora: Otra con un montón de matices. Igual se quiere cargar a Astrea, que dice que está ahí para salvarla y de golpe, por no sé que posesión divina de los coj...., vuelve a intentar matarla. Excepcional.

Temí que la parte de Ánfora se hiciese muy confusa, porque como he confesado, no me gustó nada escribir sobre Astrea. Parece que no fue tan mal. Me has sacado de dudas, así que gracias de nuevo ^^.

Tritos: El Astral es una pasada. Parece un dios de lo bestia que llega a ser. Felicidades a Rexomega por crear el personaje (me ha parecido entender que era un personaje de su fic) y a ti por tener la brillante idea de introducirlo en tu historia.

Así es; es un personaje de su fic cedido por amenazas de muerte. Hablamos mucho y discutimos más hasta convertirlo en lo que has leído. Para bien o para mal es ya cosa tuya, pero sólo tenía claro que no lo quería convertir en un rival sin escrúpulos.

Bueno, seguro que me dejo unos cuantos como Selina, Milo,... pero solo puedo decir que, aparte de que estoy hecho polvo, tu fic es una P... PASADA.

Me haces sentir muy alegre con tu review, Fran. Es genial que te esté gustando. Como agradecimiento, seguiré dando lo máximo de mí en cada capítulo. Y el quince, que ya está casi acabado, no será la excepción. ¡El final de la primera temporada está cerca! ¿Qué ocurrirá?

FELICIDADES

Muchas gracias, y de todo corazón. Ojalá pueda seguir haciéndolo al menos como hasta ahora, amigo. ^^

PD: Si quieren leer dos fics ambientados en el futuro, lean Saga demóniaca: Abbadon, ambientada en el año 2045, y Susurros de Oriente, datado en 2205.

Debo miles de reviews, pero utilizaré mis habilidades mágicas para lograr el milagro. ¡Suerte con tus historias también!
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Aquiles de Sagit...
Mensaje May 4 2010, 10:35 PM
Publicado: #165
┌∩┐(◕_◕)┌∩┐
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Sagitario
Grupo: SNK Bronce
Mensajes: 417
Registrado: 21-June 09
Desde: Flotando por la vida!
Miembro nº: 21,294
Inventario:ver
Última visita:31st August 2010 - 11:29 PM



Más que tus poderes mágicos tendrías que usar tus ojos y tu voluntad para leer los Fics del resto!! :P
Yo tmb ando medio pelotudo con ésto de leer y escribir (Fics, leer y escribir ya sé, bah, creeeeeo que sé)

s78.gif

Go to the top of the page
 
+Quote Post
Killcrom
Mensaje May 7 2010, 03:22 AM
Publicado: #166
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



Bueno, Aquiles, ya ves que llevo sin aparecer un tiempo por aquí. Y es que mi voluntad no es tan fuerte como debería. Ya me conoces, soy un caso perdido.

En fin, he venido a publicar el capítulo 15, que llevaba escrito mucho tiempo ya, pero que no había tenido ganas de revisar. Con esto, abro la cuarta minisaga, que quizá será corta, pero preveo que intensa. Muy intensa y con muchas revelaciones.

¡Ahí os la dejo!

------------------------------------------------------------------------------------------------------

“Más allá del recuerdo está la realidad, el momento crucial en que hay que afrontar lo que el destino depara. Con la valentía que le fue otorgada junto a Excalibur, Kishut se alzará en la búsqueda de la única diosa que tiene respuestas. ¿El juicio de Capricornio ha llegado?”



1492 – CAPRICORNIO
Kishut, el Devoto


Capítulo XV: Un presentimiento


-Soñamos, pero al amanecer, el sol derrite nuestro mundo de ensueño. ¿Un mundo de ensueño? ¿Y qué ocurre si quienes han de soñar con prados, flores y amor, son ahora carne de una maldición de hace más de dos siglos?
-Minerva -respondió una mujer con voz dulce y a la vez severa-, ¿qué es eso que te aflige?

Alzando el rostro, mientras sus dos largas coletas azabache le resbalaron por la espalda, la reflexiva mujer suspiró.
-¿No es evidente? Este juicio al que hemos sido asignadas; toda esta parafernalia está condenada al fracaso.

Por amistad


Leo acabó de narrar con tremendo dramatismo lo que sintió al ver el heptágono de luces en el firmamento. La pequeña Alisha creyó comprender que aquello debió parecerles el fin; pero no fue así. Aunque ya lo sabía, todos sobrevivieron. Todos incluso Kishut, quien estaba ahora a su lado, sonriente y quizá nostálgico.
-Y bueno… eso creo que es todo sobre la caja de Pandora –añadió el Pontífice.

Por unos segundos, la cámara quedó en silencio. Nadie sabía qué decir, y cómodos en aquel silencio cómplice, decidieron permanecer callados. A pesar de todo, Alisha hizo amago de preguntar algo, pero todo quedó en un leve golpe de voz.
-¿Sucede algo, señorita Atenea?
-Creo que sé lo que piensa la niña –se jactó Baltsarós mirándola con una sonrisa desvergonzada.
-¡Ah! –la joven exclamó frustrada, pero no consiguió acallar a Leo.
-Nuestra mona amiga quiere saber cómo el gran Baltsarós se las apañó para traerte de vuelta –rió.
-¡No es eso, idiota! –Alisha se acercó a Baltsarós para darle una patadita en las espinillas. Ingenua idea, pues el que pareció querer decir algo serio se apartó aprovechando lo previsible de la niña.

Tras hacer una mueca obscena, Alisha frunció el ceño y se volvió hacia Kishut, que sentado en el trono, no paraba de sonreír. Contenta por el vino, olvidó rápido la broma y comenzó a rozarle zalameramente el brazo con sus dedos.
-Bueno, ya que lo ha dicho… ¿cómo es que te salvó? –preguntó alegre.
-La flor de escarcha que guardé para Beatrice –dijo tragando saliva el santo de Leo. Haciendo un esfuerzo, procuró ironizar al final-. ¡Tuve que usarla en este desagradecido tutor tuyo!

El descaro y lo forzado de cómo señaló Baltsarós a Kishut fue tal que Alisha comenzó a reír ante la pose resultante. Leo estaba ridículamente inclinado y con gesto cómico.
-Pero realmente, fuera de todas las tonterías que pueda hacer este sujeto –matizó el Patriarca-, sufrió mucho. Era lo único que podía salvar la vida de su querida Beatrice. Lo único hasta que supo del ícor, claro está.
-Es cierto. Baltsarós robó el ícor de la fuente de Atenea… -Alisha pareció dudar entre decir aquello, o hablar con propiedad de su fuente.
-Resumiendo, Baltsarós robó el ícor. En vez de condenarle a muerte, cosa que debería haber hecho –acotó bromeando-, fue expulsado del Santuario como mero pretexto para ocultar la caja de Pandora.

Caminando entre ambos hombres, Alisha se rascaba la cabeza mientras otra duda le llegó. Girándose rápido, trató de exponerla de forma explícita.
-¿Y por qué dijiste antes algo sobre el lugar más seguro del universo?
-Eso, mi pequeña Atenea, no os concierne por ahora. Disculpadme.

Tal fue el corte que el Patriarca dio a la pequeña que un instante después se disculpó. Aun así, no dijo más sobre aquello. De nuevo, los tres quedaron sumergidos en un silencio que de cómplice, tornó en incómodo.

Lo poco común del momento hizo que Kishut levantara del trono para dirigirse al balcón. Ante la expectante mirada de su protegida y del caballero de Leo, leal amigo, el sumo Pontífice suspiró al recibir el soplo del viento en la cara. Un viento que notó viciado…
-¿Qué ocurre? –preguntó Baltsarós acercándosele. El gesto de impresión en el rostro de su aliado le alertó y se dio la vuelta para mirar hacia donde él.

El cielo del Santuario, hace poco neblinoso, ahora se encontraba cubierto por un resplandor anaranjado como el arrebol del crepúsculo, decorado elegantemente con betas negruzcas que desde suelo, se arremolinaban en torno a un gigantesco cristal carmesí sobre la aldea Rodorio.
-¿Qué demonios es eso? –musitó Kishut incrédulo. Alisha corrió al balcón para ver un panorama que la paralizó no sólo por lo espeluznante de su aspecto, sino por la sensación que le evocaba.
-Algo terrible.

Un sonido límpido se expandió por todo el santuario, y cuando el cristal carmesí se tornó negro, comenzó a volverse más y más intenso. Baltsarós, Kishut y Alisha sintieron náuseas; pudieron presenciar cómo del estallido de aquella forma cristalina comenzó a llover agua negra. Un frondoso manto de oscuridad que irradiaba un cosmos no amenazante, sino desolador.
-No puede ser…
-¿Qué ocurre, Kishut?
-Los peldaños de la Iluminación…

Sobre la aldea del Santuario, en mitad del cielo y en el mismo lugar donde antes estuvo el cristal carmesí, ahora había una hilera de escaleras serpenteantes de tonos pastel. Kishut, quien las había reconocido, no dejaba de verse sorprendido por lo insólito de aquello.
-Se dice que es el camino que toman quienes necesitan respuestas. ¿Acaso era real aquella historia? –explicó asombrado.

Sereno, mas impresionado por la oscura belleza de la lluvia negra que surgía de aquel cielo sanguino, Baltsarós señaló hacia la interminable y lejana escalera.
-Nos está llamando.

Hielo negro


-¡Nuestro deber es morir por ellos! –gritó un hombre calvo alzando su voz por entre los alaridos de la gente.

Todo era confusión en la plaza de Rodorio desde que la tormenta había empezado; instantes después de que el cristal carmesí del cielo desapareciese, cientos de haces negros se habían levantado hacia las nubes para transformarse en esa lluvia que ahora les azotaba. Su matiz ébano hacía difícil la visión.

Nadie sabía cómo, pero en apenas unos momentos toda la ciudad estaba plagada de sombras disformes que deambulaban como autómatas hacia los habitantes. Entre el caos improvisado, el capitán de los soldados, Aram, dio la orden de atacar.
-¡Escapad rápido, maldición! –gritaba iracundo a los civiles mientras se preparaba para embestir. Mirando a sus dos leales compañeros, cargó hacia una de las criaturas impías.

Parecían lentas, y de hecho, el capitán de los soldados logró atinar con su pica en una de ellas. A pesar de todo, eran tantas que en seguida se vio rodeado por completo. Con el ceño fruncido y haciendo un esfuerzo sobrenatural, el fornido Aram giró con su lanza sobre sí mismo arrojando a las bestias hacia atrás. Acto seguido se rascó la cabeza y rió confiado.
-¡Ni lo penséis!
-¡Por detrás, capitán! –alertó uno de los dos guardias, el que parecía más joven. Sin esperar la reacción de su líder, quedó aliviado al ver cómo éste partía en dos a la emboscadora con su otra arma; una larga espada de filo resplandeciente.
-¡Ninguna de estas bestias podrá matarme, Nikom! ¡Atacad de una maldita vez, sé cubrir mis espaldas! –regañó con violencia. Ambos vasallos asintieron motivados.

Por la derecha, por la izquierda. Nikom blandía su espada corta mientras su camarada, Saúlos, se encargaba de rematar a las alimañas sombrías con una mellada hacha de hierro. En pocos asaltos, el trío de compañeros chocó espalda contra espalda. Eran demasiados enemigos; por cada uno que mataban aparecían más en derredor.
-¿Es esto el fin? –inquirió el más viejo de los soldados. Aram rió desenfadadamente. Dándose media vuelta de forma temeraria regañó a su hombre:
-¿Acaso no has visto la cicatriz de mi cabeza? ¡Si yo no he muerto tras un hachazo en la cabeza, tú no morirás por esto! –el guerrero gritó con ira y se arrojó contra parte del frente enemigo.

Aunque Aram lograra zafarse de la gran mayoría de los placajes que vio, fue alcanzado varias veces en las piernas. Eran superados en número por mucha diferencia y empezó a hacerse imposible el movimiento para los tres hombres. Aún sin resignarse a morir, el capitán hizo un último esfuerzo por abrir una vía de escape.
-¡Vamos! ¡Salgamos por aquí! –dijo sin parar de reír-. ¡Hoy es nuestro día de suerte!

Una fuerte explosión hizo retumbar el suelo cercano a la partida de defensores. Ellos habían visto antes luces parecidas… ¡Un caballero había aparecido ante ellos!
-¡Tremor aéreo!

Alrededor de los soldados comenzó a resoplar una irregular ventisca que arrojó a los oscuros humanoides en todas direcciones. Ante ellos, un joven muchacho de aspecto frágil les recibió con una risilla socarrona.
-¡Y ahora no os mováis!

Aunque el joven no llevaba más que un sucio uniforme de aprendiz, Aram vio cómo le rodeaba un aura celeste similar a la de un caballero. ¿Habían sido salvados entonces?
-¡Ráfagas meteóricas! –gritó el desconocido alzando sus brazos para dar un golpe al aire. Tras su movimiento, sobrevino una caótica ráfaga sin fin de líneas blancas que ascendió en todas direcciones desgarrando a los enemigos hasta hacerlos desaparecer.

Cuando todo se hubo calmado, Nikom y Saúlos suspiraron aliviados mirando a su salvador.
-¿Estáis bien, soldados? –preguntó. El capitán se limitó a asentir con un gesto de indiferencia, pero sus subordinados asintieron enérgicamente.
-¡Pensé que iba a morir! –alegó el más joven.
-Es inútil luchar contra ellas. Volverán a menos que acabemos con su fuente de origen –El aprendiz de caballero parecía saber de qué hablaba.
-¿Quién eres? –inquirió Aram.
-Soy Teris, futuro caballero de Pegaso –Tras la respuesta, el joven guiñó el ojo.

Ante la mirada del fornido capitán, él no era más que un chiquillo; un niño escuálido que jugando a ser defensor, les había salvado la vida. No podía soportar su mirada atrevida de ojos café, y menos aún esa corta cabellera de rizos negros que bailaba al son del viento. A pesar de todo, le dio las gracias en un susurro casi inaudible.
-Ya veo que todo está en orden –dijo alguien desviando la atención del cuarteto. Ante los valientes guerreros, la impresionante visión de una armadura dorada les llevó a arrodillarse sin avisar a Teris, que quedó tras ellos en pie.
-¿Qué ocurre? –preguntó a sus nuevos camaradas.
-¿Acaso no lo ves? ¡Un caballero de oro!
-No es por ellos por quien deberíais arrodillaros –entre los brazos de Kishut y Baltsarós, la tierna figura pubescente de Alisha se adelantó azotada por la lluvia, ante los abiertos ojos de Teris, que fue cautivado de inmediato por tan linda muchacha-. Arrodíllate –ordenó Alisha al aprendiz de caballero con despotismo -. ¿Acaso no sabes ante quién estás?

Maravillado por la belleza del ávatar de Atenea, Teris se inclinó sin rechistar para poder seguir mirándola. No se sorprendió por el golpe de frío que erizó el vello de sus brazos. ¿Acaso era efecto de su belleza? Sin saberlo, bajó la cabeza para evitar que viera el rubor que le había florecido en las mejillas al contemplar su peplo humedecido. ¡Bendita lluvia mácula, ladrona de intimidad!
-Señorita Atenea, no debéis tratar a vuestros súbditos de una forma tan fría.
-¿Ah, no? –Respondió con desdén-. ¿Por qué no? Son meros soldados. Deben mostrar respeto no sólo ante mí, sino ante ti también –dijo tratando de aliarse con el sabio Patriarca.
-No, señorita. Por favor, soldados, alzaos y mirad al frente –desautorizó.

Ajeno a la prepotencia de Alisha, Teris sonrió para sí, pero pronto recordó que acababa de librar una batalla; que seguramente alguien estaría sufriendo o en alguna situación comprometida como aquellos a quien acababa de salvar.
-Con el debido respeto, no creo que sea el momento de hablar. ¡Hay gente en apuros! –indicó el aprendiz levantándose. Los guardias le imitaron.
-Es cierto, pero para eso contamos con valientes soldados como todos vosotros –animó Kishut, santo de Capricornio. Baltsarós sólo pudo asentir complacido.
-Nuestro lugar está más allá, donde las escaleras ascienden hasta el infinito –explicó Leo mientras los defensores de Rodorio miraban al cielo-. Además, los refuerzos están al llegar –añadió.
-¿Qué son esas escaleras? –preguntó Aram con su típica sutileza nula.
-¿No os habíais dado cuenta? –El Patriarca pareció sorprendido.

Toda la plaza de Rodorio se tiñó entonces en neblina blanca, que tocada por un vaho níveo ondeante, parecía comerse el color del entorno. Además, el frío que instantes antes había notado Teris se intensificaba por momentos.
-¡Ah, qué rasca! –espetó frotándose los brazos.
-Supongo que no te referirás a mí con eso de refuerzos, Príncipe –dijo alguien que se aproximaba a los santos dorados y Alisha. Su voz retumbó en el vacío con tono reverberante.

Cuando Kishut y Baltsarós se giraron vieron aparecer a su camarada, el caballero de Acuario, acercándose despacio. A cada uno de sus pasos, una nube helada convertía en escarcha sus huellas; cada metro que se iba acercando intensificaba el frío en el foro de Rodorio. La presencia que obtenía de su capa ondeante no hizo sino que los soldados se sintieran intimidados.
-Atlas de Acuario, el Misántropo. Es sorprendente ver que tras diez años te has aventurado a salir de tu templo –trató de picar Leo-. ¿Cómo te sientes hablándonos?

El caballero Acuario ignoró por completo a Baltsarós para alzar la mirada hacia los peldaños de la Iluminación.
-Qué curioso. ¿Por qué no llegan las escaleras al suelo? ¿Porque sólo yo soy el único que puede crear una senda hacia ellas? –se sonrió sardónico-. Parece que alguien quería que viniese. Por eso he salido de mi templo, Príncipe. No por darte la bienvenida.
-¡Yo también me alegro de verte, Misántropo!
-Esas criaturas volverán a levantarse una y otra vez –dijo ignorando a su compañero.
-¿Qué dices? ¡Yo las maté! –exclamó Teris contradiciendo lo que dijo antes para hacerse notar.
-Ya veo que es cierto eso que dicen sobre mí… -murmuró Atlas. Teris se giró, pues notaba una gélida ráfaga de aire adormecerle la espalda.
-¡No es posible!

Alisha miró el sorprendido rostro del joven. Sin saber por qué, miró hacia donde él para contemplar varias decenas de sombras que ni habían llegado a notar. Lo más espeluznante de todo ello era que yacían congeladas en bloques de hielo. Acuario las había congelado a todas sin emitir un ápice de su cosmoenergía, y ahora, más de la mitad de aquella plaza era un cristal helado.
-¿Cómo lo has hecho? –preguntó Alisha muy sorprendida.
-Con todo respeto, señorita Atenea, los magos nunca contamos nuestros secretos –le sonrió, o al menos hizo amago de hacerlo.
-Impresionante… -los soldados apenas podían creer lo sucedido. Aquellas bestias ante las que se vieron superados habían sido erradicadas en un instante.

La pequeña trató de correr hacia Acuario, pero se detuvo a unos pasos de él; notaba una energía tan intensa que sintió miedo. El aura del guerrero era tan fría que incluso su larga cabellera pálida lucía escarchada.
-¡Ah! –de repente, la niña cruzó las manos sobre su pecho.
-No hay tiempo que perder –murmuró el santo.

Atlas se alejó del grupo en la misma dirección en que había venido. El sonido de sus pasos, metálico, llamó la atención de Teris. ¡Ojalá fuese como él!
-¡Senda de Gliese!

Alrededor del santo, severas ráfagas de viento comenzaron a extenderse por todo el lugar. Cuando su cosmos comenzó a arder, un estallido luminoso arrojó a los soldados, Alisha y Teris al suelo. Kishut ayudó a la pequeña a levantarse mientras Baltsarós le gritaba enfurecido.
-¡Maldito seas! ¡Avisa!

El temblor que se sucedió después acabó por arrojarlos a todos al suelo, que comenzó a agrietarse. Una gran estalagmita dividió el foro de Rodorio partiendo las losas del piso, y de ella, que no cesaba de crecer, surgieron miles de ramificaciones que comenzaron a entrecruzarse para formar una pasarela rumbo a los peldaños de la Iluminación. Apenas unos segundos después, un camino congelado unía la aldea con aquellas escaleras de tonos claros.

El ruido comenzó a hacerse menos intenso, pero el frío insoportable que rodeaba a Atlas, sin embargo, aumentó. El santo miró a sus camaradas con gesto divertido.
-Lo olvidé –respondió a Leo-. Pero he hecho lo que esperabais de mí. Ahora podéis ir allá –Explicó señalando mientras el grupo se incorporaba.
-Muy bien –gruñó Kishut poco conforme con la actitud de Acuario.
-¿Vamos? –inquirió Baltsarós.
-No.

La negativa del santo de Capricornio fue tajante. Ante la sorpresa que había producido a Kishut, Alisha ahogó una risa traviesa. De inmediato, el Patriarca señaló el pecho de su amigo.
-No tienes armadura. Repárala. Y supongo que sabes el esfuerzo que te llevará, así que descansa después. La señorita Atenea y yo tardaremos poco en regresar…
-¿Y si es una trampa? –contestó el león preocupado-. ¿Qué será de vosotros?
-¿Nosotros? No, yo iré solo. Alisha se queda.
-¡¿Cómo?! –Replicó la niña-. ¡Ni hablar! Iré contigo pase lo que pase. ¡No me da la gana de quedarme con estos…!

Teris sonrió. Sin saber por qué, sentía cierta afinidad por la muchacha. No sólo había cautivado su corazón en unos minutos, sino que le parecía agradable su actitud; siempre le habían gustad las chicas con personalidad.
-Quizá madures algo –recapacitó el Patriarca-. Vamos…

Un lugar demasiado lejano


Poco a poco, un enorme campanario iba surgiendo del horizonte ante los ojos de Kishut y Alisha. Más allá de su cúspide, la figura estampada de la Tierra, enorme, les dejó estupefactos y anclados en la senda final de la escalera.
-¿Qué es eso? –preguntó Alisha, sobrecogida por la belleza de la esfera azul plasmada en el cielo.
-No puede ser…
-¿Qué es? –repitió la niña.
-Eso debe ser nuestro mundo.
-¡¿Cómo?! –Exclamó Alisha entre pavor y sorpresa-. Pero si nosotros… -se dijo dando media vuelta. El sendero de escaleras que habían seguido se perdía en la nada, muy por debajo de donde estaban ya.
-Lo sabía, pero jamás podría haberlo imaginado así –dijo el Patriarca aludiendo al mundo.
-¿De veras es nuestro planeta?
-¡Lo es! –afirmó alguien más allá de donde la pareja estaba. Kishut se apresuró a ascender rápido los peldaños que le restaban hasta llegar al rellano desde donde lo vio todo; aquel lugar sublime, sobrecogedor.
-¿Quién eres? –inquirió sin prestar atención a su silueta, opacada por el matiz cárdeno que tomó el cielo. Sus ojos se postraron en un aro de plata que surgía desde la luna, prolongándose hasta separar el firmamento en dos mitades casi iguales.

Varada en mitad del camino de aquella explanada de tierra roja, la mujer que le sacó de dudas se sintió ofendida.
-Ni tan siquiera miras mi rostro… -Alisha, que acababa de llegar junto a Capricorio, se quedó mirándola con descaro. -Supongo que no me queda más remedio que responderos –añadió tras ser observada por ambos.
-Disculpas, señorita –dijo Kishut mientras ofrecía una reverencia.
-Mi nombre es Minerva. Soy protectora del templo del Auge del Santuario de Némesis. Podéis verme como la primera Hora, si lo deseáis.
-¿Némesis? ¿Entonces estamos en…?

El santo de Capricornio alzó la vista en derredor, percatándose de que tras aquella mujer, una hilera de dos templos se sucedía en el camino hacia el campanario que habían divisado a lo lejos. A sendos lados de aquél, colgando de los extremos de un mástil en su cúspide, dos platos colosales hacían de base para sostener los otros diez templos del santuario, cinco en cada lado.
-Así es. El Palacio de la Justicia Terrena. Seguidme –ordenó.

Minerva se dio media vuelta. Antes de preguntar con la mirada a Kishut, Alisha se sentía algo intimidada. Gracias al gesto de serenidad que el santo le dirigió, pudo olvidarse del mal presagio que había comenzado a maquinar.

La esbelta Minerva, de coletas de lacio cabello y facciones infantiles, se alejó de ambos. No tenía intención de esperarles, así que tanto la muchacha como su mentor corrieron tras ella.
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Efebo Abel
Mensaje May 7 2010, 10:14 PM
Publicado: #167
Miembro de honor
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Piscis
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 1,150
Registrado: 1-November 06
Desde: Monterrey
Miembro nº: 13,347
Inventario:ver
Última visita:Ayer, 03:57 PM



saludos killcrom

buen capitulo, debo decir que me dejo sorprendido la escena del santo de capricornio viendose de pronto en el santuario de la justicia terrena, hehehe

creo que el fic sigue tan interesante como de costumbre, bueno mas emocionante me parecio ver la entrada en escena de minerva, hehehe

hasta pronto

"Soy un Dios"
Fic EL RETORNO DE ABEL, Actualizado: Capitulo 27 "El ejercito de Apolo"
Minific: EL CASTIGO DE LOS DIOSES, Actualizado: Cap2: Noblesa del guerrero dorado
Minific: LUCIFER, REY DE LOS DEMONIOS, Actualizado Cap4. Locura
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Espectro1986
Mensaje May 8 2010, 12:04 PM
Publicado: #168
Soy un Bibliófago, Condenado a la soledad
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Bronce
Mensajes: 434
Registrado: 14-December 09
Desde: Colombia
Miembro nº: 24,424
Inventario:ver
Última visita:Hoy, 10:32 PM



La actitud de acuario, el templo de la justicia terrenal, en resumen Excelente capitulo.



El amor es como los fantasmas, todo el mundo habla de él pero pocos lo han visto
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Seph_girl
Mensaje May 8 2010, 05:37 PM
Publicado: #169
Marine Shogun Crisaor / SNK Nurse
Origen:  
Sexo: Femenino
Signo: Acuario
Grupo: General marino
Mensajes: 548
Registrado: 10-August 08
Desde: Pilar del océano Índico
Miembro nº: 19,574
Inventario:ver
Última visita:Hoy, 02:16 PM



Acuariooooooooooo *o*

Jejeje asi que es el turno de Capricornio para tener su juicio XD, jaja a ver cómo le va =)
Interesante episodio, veremos cómo les va a Capricornio y a Atena en la pequena cruzada jajaja

Me dio tanta risa la actitud de Atena, casi casi fue un "Arrodillate y llamame reina jojojo!" XD


Capítulo 16. "Apóstoles. Parte VII. Zohar"


Go to the top of the page
 
+Quote Post
Aquiles de Sagit...
Mensaje May 9 2010, 08:12 PM
Publicado: #170
┌∩┐(◕_◕)┌∩┐
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Sagitario
Grupo: SNK Bronce
Mensajes: 417
Registrado: 21-June 09
Desde: Flotando por la vida!
Miembro nº: 21,294
Inventario:ver
Última visita:31st August 2010 - 11:29 PM



Aaaaahhhh!!!! Gran Chapter gran!!! Atlas de Acuario, el juicio de Kishut, ¡¡¡¡PEGASO!!!! ¡¡¡¡TERIS DE PEGASO!!!! APARECIÓ EL BURRO ALADO CAR.AJO!!! Jeje.ç

Me gustó la personalidad "irresponsable" (por así decirlo) y de "todo me importa 3 ca.rajos" de Atlas. Me encanta ese tipo de personajes.ç

Gran capítulo y queda ver el juicio al gran papa. Nos estamos leyendo cuando escribas de nuevo (en uno o dos años más o menos, jeje)

s78.gif

Go to the top of the page
 
+Quote Post
Killcrom
Mensaje May 11 2010, 02:02 AM
Publicado: #171
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



¡Buenas noches! ¿Qué tal, amigos del mundo? ^^ ¡Espero que bien! Aquí vengo con respuestas para todos y una sarta de revelaciones que podréis usar en mi contra.

¡Nah! Sin más dilación paso a responder vuestros reviews. Muchas gracias de todo corazón por vuestro apoyo. :)

---------------------------------------------------

EFEBO ABEL


saludos killcrom

buen capitulo, debo decir que me dejo sorprendido la escena del santo de capricornio viendose de pronto en el santuario de la justicia terrena, hehehe

creo que el fic sigue tan interesante como de costumbre, bueno mas emocionante me parecio ver la entrada en escena de minerva, hehehe

hasta pronto


Buenas, Efebo. Me alegra que te sorprendiese esa escena, ya que tuve que rehacerla un par de veces. No sé, pero hubo algo que no me gustó en varias ocasiones... El nombre sí que es algo que puse sobre la marcha.

Sobre Minerva... la verdad, creo que hizo muy poquito ruido. Si con su aparición te refieres a lo que ha ocurrido en el Santuario, ¡yerras! No es eso. ¡No! ¿Qué será entonces? ^^ Creo que en el capítulo 16 se revelará si no se hace muy largo el pasaje de Kishut.

---------------------------------------------------

ESPECTRO 1986

La actitud de acuario, el templo de la justicia terrenal, en resumen Excelente capitulo.

Claro y conciso. Espero no defraudarte con lo que vendrá a continuación. Cree que me voy a esforzar para que el siguiente capítulo sea uno de los mejores del fic. ¡Suerte!

---------------------------------------------------

SEPH GIRL

Acuariooooooooooo *o*

Jejeje asi que es el turno de Capricornio para tener su juicio XD, jaja a ver cómo le va =)
Interesante episodio, veremos cómo les va a Capricornio y a Atena en la pequena cruzada jajaja

Me dio tanta risa la actitud de Atena, casi casi fue un "Arrodillate y llamame reina jojojo!" XD


Bueno, puede parecer que seguiré cierta linealidad en los juicios, pero no quisiera engañaros. Tengo ciertos planes que probablemente acaben de forma sorprendente. Sobre cómo le irá... ¡Seguro que bien! ^^

Atenea y Kishut en una cruzada. ¿Has pensado lo peligroso que puede ser tener a Alisha detrás mientras tratas de hacer tu trabajo? ¡Y no! ¡No es porque la puedan herir, sino por lo irritante que nos ha salido la niña! ¡Es una pesadilla!

Sobre su actitud... pues aunque en realidad sea una pesadilla, yo babeo con Alisha. Es simplemente entrañable. Como diría alguien que no existe, "omochikaerii". :$

¡Gracias, Seph!

---------------------------------------------------

AQUILES DE SAGITARIO

Aaaaahhhh!!!! Gran Chapter gran!!! Atlas de Acuario, el juicio de Kishut, ¡¡¡¡PEGASO!!!! ¡¡¡¡TERIS DE PEGASO!!!! APARECIÓ EL BURRO ALADO CAR.AJO!!! Jeje.ç

Me gustó la personalidad "irresponsable" (por así decirlo) y de "todo me importa 3 ca.rajos" de Atlas. Me encanta ese tipo de personajes.ç

Gran capítulo y queda ver el juicio al gran papa. Nos estamos leyendo cuando escribas de nuevo (en uno o dos años más o menos, jeje)


Supongo que quería meter algún elemento nuevo. Escribir tanto tiempo sobre un sólo personaje puede hacerse tedioso. Y sí, ¡el burro alado más burro que nunca ha hecho aparición! :P

Sobre Atlas. ¿Realmente crees que será así? Los eventos que se avecinan romperán el velo de malla que cubre a Atlas.

¡El juicio del gran papa! ¿Pero es que no fue suficiente el combate que libró hace diez años contra Tritos? ¡No! ¿O sí? No sé, no sé. ^^

-----------------------------------------------------

Listo, compañeros. Aquí dejo vuestros reviews contestados. Como siempre, vuelvo a agradecer vuestro apoyo, ya que de no ser por él, escribir esta historia no tendría el mismo sentido.

¡Nos leemos para el próximo capítulo! Esto... espero que no sea en 2 años como dijeron por ahí arriba.

s50.gif


Mensaje modificado por Killcrom el May 11 2010, 02:03 AM
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Killcrom
Mensaje Jun 4 2010, 03:26 AM
Publicado: #172
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



¡¡Saludos, amigos!! Escribo para comentar un error GRAVÍSIMO que he notado hay en el capítulo 15. Me di cuenta al releerlo mientras me preparaba para redactar el 16. Se trata de la escena final de la segunda parte, en que Kishut afirma que "la señorita Alisha y yo tardaremos poco en regresar" e inmediatamente después dice "iré yo solo".

Quiero que sepáis que al parecer copié la versión sin revisar de mi archivo de word y no edité esta parte. En la versión original Kishut dice que tardará poco en regresar sin mentar a Alisha, y es posteriormente cuando acepta ir con ella al palacio de Némesis.

Muchas gracias y siento ese error. ¡Me debéis un golpe de remo!
Go to the top of the page
 
+Quote Post
ALFREDO
Mensaje Jun 5 2010, 08:01 PM
Publicado: #173
Miembro de honor
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Libra
Grupo: SNK Bronce
Mensajes: 213
Registrado: 2-November 08
Miembro nº: 19,810
Inventario:ver
Última visita:Hoy, 07:48 PM



Que tal killcrom solo pasaba para felicitarte gran historia aunque solo voy por el capitulo 4, pero la forma de la narracion esta muy buena, parece q todo se centra en Iskandar, aunque aun estoy algo confundido, por algunas cosillas:

-el hermano de Iskandar portaba una sapurei? de quien creo q no lo dijiste o lo pase por alto?
-es la guerra de hakurei y Sage de jovenes? pues se situa en 1490....asi lei por ahi.. Lo extraño es que aun no los he visto, pero creo que ya apareceran...

Solo una dada mas porq aparecen las moiras aqui?, siempre han estado libres desde la era del mito en tu historia o no? . O acaso sirven ha Hades, no se porq e visto que algunos siempre las dejan como simples heraldos de Hades, si hasta el mismo zeus las temia....


En cuanto al argumento realmente escribes muy bien, hasta romanticismo le colocas jajaja, pues continuare leyendo, por q la trama se ve bastante interesante, haber si un dia me das una visita por mi fic de las "guerras de la mitologia"....

SALUDOS.............
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Killcrom
Mensaje Jun 6 2010, 05:08 AM
Publicado: #174
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



¡Saludos! Paso para responder el review de Alfredo

Que tal killcrom solo pasaba para felicitarte gran historia aunque solo voy por el capitulo 4, pero la forma de la narracion esta muy buena, parece q todo se centra en Iskandar, aunque aun estoy algo confundido, por algunas cosillas:

Gracias por las felicitaciones. Cuando avances verás que no se centrará sólo en Iskandar.


-el hermano de Iskandar portaba una sapurei? de quien creo q no lo dijiste o lo pase por alto?

Lo cierto es que no lo dije, pero no creas que se me olvidó. Dejé ese detalle al aire porque no creo que los santos conozcan a los espectros ni vice-versa. Además, no era relevante para la trama, y si decido cambiar de bando a Ístvan en un último momento lo puedo hacer ^^

-es la guerra de hakurei y Sage de jovenes? pues se situa en 1490....asi lei por ahi.. Lo extraño es que aun no los he visto, pero creo que ya apareceran...

No me gustaría que pensases en mi fic como una precuela a Lost Canvas. No lo es, y no pretendo meter elementos de Lost Canvas a la fuerza. Si es posible meterlos, quizá lo haga, pero si por algún motivo Shiori me complicase el argumento, ten por descontado que rechazaría los elementos de su historia.

Solo una dada mas porq aparecen las moiras aqui?, siempre han estado libres desde la era del mito en tu historia o no? . O acaso sirven ha Hades, no se porq e visto que algunos siempre las dejan como simples heraldos de Hades, si hasta el mismo zeus las temia....

¡Eh, eh! Vas muy rápido, compañero. ¿Qué te hace pensar que voy a escribir sobre la guerra de Hades? No lo haré, y cree que no lo estoy haciendo aunque hable de espectros. Sobre las Moiras... son libres. De hecho, el trato que yo doy a los dioses es completamente distinto que el que tienen en la serie, incluyendo a Hades, si es que sale.

En cuanto al argumento realmente escribes muy bien, hasta romanticismo le colocas jajaja, pues continuare leyendo, por q la trama se ve bastante interesante, haber si un dia me das una visita por mi fic de las "guerras de la mitologia"....

SALUDOS.............


Muchas gracias por todo. Espero que te guste lo que ha de llegar, pues cree que me he esforzado para como mínimo, estar conforme a lo que escribo. Sobre lo de pasarme por tu fic, debo miles de reviews, pero acabaré cayendo allí seguro.

¡Chau!
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Killcrom
Mensaje Jun 25 2010, 01:03 PM
Publicado: #175
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



¡¡Hola de nuevo, amigotes!!

No he tardado tanto en regresar, ¿verdad? Y además, lo hago con un capítulo más largo de lo habitual. ¡Me salió largo, muy largo! De hecho, como bien sabéis, si normalmente acostumbro a partir cada capítulo en tres partes, este sólo consta de dos y aun así supera la longitud media de lo que acostumbro a presentar. ¿Qué ha ocurrido? Inspiración, música inspiradora, me atrevería a decir.

En fin, aquí os lo dejo. Como siempre, gracias a quienes me apoyáis. Sin vosotros esto no sería posible.

------------------------------

Capítulo XVI: Condenado al fracaso


El frío anormal que se había desatado en Rodorio le golpeaba el cuerpo sin remordimientos. Aquel era sin duda el poder de un caballero de oro, y ante tal manifestación de cosmos, sólo pudo reír.
-Así que ha venido, tal y como pensamos… Atlas de Acuario, el único que creímos que se percataría ha cumplido las expectativas –musitó con gesto divertido. A lo lejos, podía contemplarle junto a cuatro hombres más-. Veamos de cuánto es capaz…

Desde la acrótera de la biblioteca de la aldea, el desconocido alzó las manos para empezar a conjurar un hechizo sobre todo el Santuario; la lluvia negra que había caído comenzó a responder con voz pesada a la luz celeste que irradió.

Al límite


Alrededor de Atlas el suelo se agitó con levedad. El santo dorado fue el único en darse cuenta de que un cosmos desconocido había comenzado a arder. Algo agitado, comenzó a mirar en todas direcciones, gesto que le hizo ganar la atención de sus compañeros.
-¿Ocurre algo, misántropo? –preguntó Baltsarós mientras avanzaba hacia él.
-¿No lo sientes?
-¿De qué hablas?
-¿No has notado el temblor de suelo? –el silencio que obtuvo fue su respuesta.

Leo parecía sorprendido, pero no dudó de las palabras que acababa de escuchar; no en vano se decía que Atlas era quien mejor podía sentir el cosmos de todo el Santuario.
-Baltsarós, veo que has perdido facultades –bromeó con torpeza Acuario. Leo, que de pronto cambió su actitud, asintió al gesto que hizo su camarada con los brazos.
-¡Nos vamos! –exclamó el león mientras regresaba junto a Teris y los soldados.
-¿Cómo? –el joven aspirante de Pegaso pareció molesto. ¡No podía creer que le estuvieran echando tan descaradamente!-. ¡Ni hablar, yo quiero luchar!

El antipático Acuario, que hasta el momento había parecido ajeno a sus camaradas, se dio media vuelta para dirigirse a Teris. Su gesto se había tornado en pura dureza, y sus palabras no fueron más suaves.
-Si quieres morir, quédate conmigo –tan escueto fue, que el joven tragó saliva intentando que el dorado no se percatase de su congoja.
-¿Estás seguro de que no necesitas mi ayuda, Atlas? –intervino Baltsarós tratando de quitar peso a la tensa atmósfera, sin conseguir más que un gesto negativo de Acuario.
-Apenas logro sentir el cosmos de quien está ocasionando esto. Teneros cerca sólo me distraería. Además, no tienes armadura, y tu cuerpo actualmente no es más fuerte que el de esos que te acompañan.
-¿Armadura? –Cuestionó Teris-. ¿Eres un caballero?
-¿No eres muy listo, eh? –Le dijo Atlas con sorna-. Estás ante los caballeros de Acuario y Leo. Acata las órdenes que se te han dado si aprecias tu vida, muchacho. Seré yo quien os proteja por ahora –intimidado, el aprendiz bajó la cabeza. Toda euforia anterior fue destruida por Acuario, quien parecía saber de qué pie cojeaba el joven Teris.

A pesar de que ya partían hacia el corazón del Santuario, fueron sorprendidos por otro temblor que ahora sí notaron. Su violencia fue mucho mayor que antes, y precisamente por ella no hubo cosmos que rastrear. Atlas chistó frustrado, y dando la espalda al grupo avanzó. Para su sorpresa, la senda de hielo que había conjurado por Alisha y Kishut comenzó a difuminarse en el cielo, y decenas de mariposas negras empezaron a alzarse por toda la aldea.
-¿Qué demonios es esto? –preguntó Baltsarós sintiendo vida en cada uno de los insectos.
-¿A qué esperas? ¡Esto es de mi competencia! –ordenó Atlas malhumorado. El grupo comenzó a retirarse sin rechistar, dejándole en la soledad que había elegido para su combate.
-¡Cuídate, Atlas! –gritó Teris desde la lejanía ondeando el brazo.
-Así que por eso no sentía tu cosmos… -se dijo el guerrero sintiéndose rodeado por centenares de energías demasiado familiares.

Las mariposas, conforme iban ascendiendo, modificaban su trayectoria para arremolinarse en torno a la enorme biblioteca de la aldea. Sorprendido por lo cercano del enemigo, Atlas se dispuso a saltar hacia él. ¡Su intento fue frustrado, pues para su sorpresa estaba paralizado por completo!
-¡No podrás detenerme así! –El santo alzó su cosmos con toda la violencia que fue capaz para romper el sello invisible que le aprisionaba. El estallido de energía le arrojó al cielo, desde donde pudo ver a aquel que le había estado oteando. Aunque lejano y cubierto por un halo sombrío, le pudo dibujar sonriente.
-Me alegra que seas tan competidor –pensó el recién descubierto enemigo.

Las mariposas de ébano comenzaron a aglomerarse en torno al cuerpo del misterioso. A velocidad de vértigo, y antes de que Atlas pudiese propulsarse de nuevo, formaron una perfecta esfera a su alrededor, que tras emitir un destello de luz amoratada, acabó por destrozar el techo en que se asentaba. ¡Ahora, la esfera negra comenzaba a estilizarse encumbrando su paso hacia el cielo!
-¡Estallido de Gliese!

Atlas logró mantenerse en el aire mientras ejecutaba su fugaz técnica de combate. De sus brazos, despidió múltiples lanzas heladas que avanzaron poseídas por energía helada. Sin dilación, corrieron iracundas hacia el cilindro oscuro para resbalar por su superficie.
-¡Se ha cubierto por completo!

Las lanzas heladas se escurrieron la barrera del enemigo, yendo a estrellarse contra los edificios colindantes. Acuario temió por las vidas de los aldeanos. Había fallado en acabar con la amenaza de inmediato y ahora debía afrontar las consecuencias; un duelo en mitad del pueblo.

El muro nebuloso comenzó a girar con violencia proyectando haces de sombra por todos lados. Para sorpresa de Atlas, ninguno avanzó hacia él, sino que se estrellaron en distintos puntos de Rodorio alzando sombras como las que habían atacado instantes antes a los ciudadanos.
-¡No puede ser! ¡Está segando las sombras de los habitantes! –se dijo el santo mientras caía sobre el techo de una casa. Se preparó para congelarlas, pero acabó sorprendido al ver cómo éstas eran devoradas por la ovalada esfera, que volvió a deformarse como antes, creciendo hacia el firmamento y asentando su base entre centenares de libros abrasados.

Tras tomar la forma de un obelisco con vértice de base y catorce lados, los muros de la biblioteca se derrumbaron sumiendo todo en silencio. Como Atlas, los aldeanos miraban al ser aterrados. ¿Qué era aquella lanza de sombras? ¿Por qué estaba allí, profanando el territorio sagrado de Atenea? Uno de los hombres del pueblo se dio cuenta de la presencia de Atlas y comenzó a gritar esperanzado.
-¡No temáis! ¡Un santo dorado ha venido a salvarnos! –su voz pareció hacerse eco entre las gentes, que comenzaron a aclamarle. Atlas, por su parte, les miró con desprecio; allá donde guiase sus pupilas no veía más que seres de hipocresía amedrentados por el terror.
-Ahora sí, malditos… -pensó-. Ahora sí nos queréis…
-Es el destino de los santos de Atenea –le respondió una voz de incontables tonos que resonó en su cabeza.
-¿Quién eres? –preguntó Acuario desviando su atención.
-Noesis… -Ante la escueta respuesta, Atlas se sintió violado en su intimidad-. Eres nuestra presa, el único santo que ha sido capaz de percibirnos.
-¿”Percibirnos”? ¡No me hagas reír! ¡Estigma Invernal! –de repente, el pilar sombrío se vio estremecido por una masa de hielo que le envolvió, coloreando cada una de sus partes en un níveo fulgor.
-Noesis es pura intelección. Aunque destruyas nuestro cuerpo, no nos detendrás.

El pilar negro comenzó a arder destrozando las capas de escarcha poco a poco. Acuario lo había imaginado, así que no se inmutó; empezó a alejarse del enemigo saltando por los tejados.
-¿No deseas luchar aquí?
-¿Qué pretende? –pensó el dorado temeroso.

El resplandor ígneo de Noesis hizo temblar a Atlas, que se dio cuenta rápido de que el verdadero terror seguiría a aquella luz; un enorme rayo rojo avanzó hacia él destrozando todo a su paso y sumiéndolo en un incendio de llamas escarlata. Una buena ristra de edificios fueron calcinados, y el santo presumió decenas de muertes y heridos. Para su desgracia, las emociones de los ciudadanos comenzaron a afectar su aguzado sexto sentido. Todos corrían despavoridos y eso comenzó a desconcentrarle. ¡Le ahogaban sus pensamientos desesperanzados!
-¡No puede ser! ¡Detente! –gritó desquiciado. Era cierto que odiaba a aquellos falsos ciudadanos, pero de ahí a permitir su muerte había una distancia tremenda.
-No te engañes, Atlas. ¿No deseas acaso la soledad?

Asumiendo su error, el santo trató de acercarse al enemigo. Quizá cuanto más cerca estuviera de él, menores serían los destrozos. Antes de poder regresar, sintió la parálisis en sus extremidades de nuevo. Esta vez, por más que alzó su cosmos, no pudo moverse. ¿Qué demonios era Noesis?
-Siente en tus carnes la Pesadilla de Nun, Acuario.

La vista del santo comenzó a nublarse, y hundido en la oscuridad más profunda, se sintió cayendo y atrapado dentro de sí. Un dolor punzante comenzó a agredirle pulso a pulso en el corazón. De repente, su cosmos se alteró de forma involuntaria. ¡Estaba siendo manipulado!

El resplandor dorado de su energía disipó la oscuridad, abriendo ante él una senda plagada de espectros de luz con forma humana. Allá donde su percepción llegase lo sentía. Aunque resistiéndose a caminar, Noesis le hizo avanzar entre ellas, que no dejaban de susurrar mensajes de todo tipo.
-¡Escapad, todos vamos a morir!
-Estamos malditos. En este pueblo, siempre caerá la desgracia…
-¡Sois nuestra esperanza! Os amamos, caballeros…
-¡Ellos deben protegernos! ¡Para eso nos hacen sufrir!

No era ninguna broma y lo sabía; Atlas estaba escuchando de aquellos entes los pensamientos de quienes se habían visto envueltos en la lucha. Uno tras otro, agresión tras agresión. De aquel bombardeo de pensamientos le dolía lo mismo un mensaje alentador que uno soez. Cualquiera hubiera caído presa de la desesperación siendo controlado y agredido mentalmente como estaba siéndolo. Sin embargo, guardó la calma; no en vano era un caballero de oro, se decía sin cesar.
-¡Lo sé! ¡Esto es patético! –dijo ahogando una risa conforme le obligaban a avanzar. ¿Qué pretendes, bestia?
-Tu mente es nuestra mente. Todos somos Noesis, el reflejo de la negación del uno primordial.

Varios pinchazos sacudieron el cerebro de Atlas, que comenzó a sangrar por la nariz y los oídos. El dolor le resultaba espantoso, pero no pensaba permitir al enemigo que le robase por completo la voluntad. ¡Ya le había robado bastante!
-Es sólo cuestión de tiempo. Tu individuación no es más que la falsa imagen de un ego imperfecto.
-¿Eso es lo que eres? –respondió con esfuerzo. Sus facciones comenzaron a desdibujarse entre gestos de agonía.
-Somos Noesis. Ni luz ni sombra…

El santo trató de retomar su cosmos, y aunque consiguió cierto control, de pronto comenzó a pensar que podía ser cierto. ¿Pero qué debía ser cierto? ¿Por qué destruir a Noesis?
-Eso es, Atlas. La ruptura del principio de individuación –Acuario gritó con impotencia. Había comenzado a perder la noción de su propio pensamiento. Apenas le quedaba tiempo y lo sabía. Sus propios recuerdos le obnubilaron, como despidiéndose de todo cuanto eran.

Siempre, desde su niñez, había gozado de un extraño don; podía saber cómo se encontraba todo aquel que le rodeaba. Muchas veces era reconfortante, pero otras tornaba en dolor. El pequeño Atlas se había preguntado tantas veces por qué, que ya la propia pregunta había perdido su significado. “¿Qué era aquello?” “¿Por qué puedo ver lo que ocurre en su interior?” Su respuesta acabó siendo la indiferencia hasta que se atrevió a mirar ahí donde no debía. Esos recuerdos dolorosos que le hicieron alzar el cosmos por primera vez…

Así que todo era el cosmos… Podía leer el cosmos, y su poder, según un hombre que llevaba una ostentosa armadura de oro, sería de utilidad a la diosa Atenea. Huérfano, no tenía nada que perder y siguió viviendo y entrenándose para que aquel extraño don no acabase consumiéndole. ¡Sentir lo que sienten los demás puede ser muy peligroso! Y de esa forma tan espeluznante era que Atlas percibía el cosmos…
-¿No se supone que yo tendría que ser salvado como Astrea e Iskandar? –se preguntó-. ¡Yo nunca pedí este don! ¡Nunca! ¡Nunca! ¡Nunca! –sus gritos sonaron más fuerte que los mensajes de los entes. Entre voces, sólo escuchaba la locura de sus gritos.

Su maestro ya sabía que Atlas, siendo niño, había sido azotado por tantos pensamientos que sólo podía defenderse como lo hizo; cerrando su corazón. ¿Dejarse herir por sentimiento ajenos? ¿Alegrarse por hechos que no pertenecieran a su vida? Crueldad por ambos lados. Sin embargo, él ya había sido tan herido que no cerró su corazón en realidad, sino que comenzó a odiar. Esa fue su respuesta.
-Somos Noesis, luz de Nun. Arderás en tu propio odio si no aceptas que somos Noesis, Atlas. No vas a gozar de la paz de la muerte…
-¡No he pedido este don! ¡No lo he pedido! –siguió gritando entre alaridos de desesperación.
-Siempre lo has usado. Desde que naciste sabiendo que a pesar del amor de tu madre, no eras oportuno. Otra cosa es que lo negaras. ¿Y tú eres quien mejor siente el cosmos de todo el Santuario? ¡No es cierto! Has olvidado tu don, Atlas de Acuario.

Atlas deseó que su armadura se alejase; que se desprendiese de aquel cuerpo manipulado que ahora jugaba con él. La prenda dorada emitió un resplandor compasivo, y el santo, aun sintiendo esa preocupación desesperada, le pudo dedicar una cálida sonrisa.
-Gracias –dijo. De repente, el santo se apuñaló el corazón con su propia mano. Toda aquella pesadilla oscura se desvaneció entre borbotones de sangre.

Tras recuperar el control de su cuerpo y mente, cayó de espaldas en medio de un charco rojo. El cielo era tan hermoso…
-Sólo por unos segundos; era el tiempo que logré recuperar mi cosmos antes. ¡Lo siento, Noesis! –explicó desde el suelo. Acumulando sus energías, logró alzarse mostrando a los aldeanos una espantosa herida en mitad de su pecho; una tan grande que no dejaba de rezumar vida. Aquellos hombres y mujeres dejaron de correr en desesperación. Atlas estaba sufriendo por y para ellos.
-¡Nosotros no deseamos la vida que se nos ha otorgado! –gritó para sus espectadores. Su voz sonó apagada, pero aun cargada de brío-. ¡Ven a mí, mi armadura!

A sus órdenes, la preciosa vestimenta de Acuario, que se había ensamblado, se separó recubriendo al dorado en instantes. De nuevo, su porte pasó a ser majestuoso, y el color divino de su prenda sólo fue mancillado por finos cauces de sangre que se empezaron a filtrar por su coraza.
-¿Por qué te empeñas en sufrir? –ignorando la pregunta, Atlas comenzó a cuestionarse por qué aquellas personas que le observaban no huían temerosas de perder la vida. No podía encontrar respuesta. ¿Acaso era cierto que abandonó su don tras la infancia?
-Según parece, este obelisco parasita sus pensamientos y se vale de ellos para atacarme. Conoce mi debilidad, pero… -pensó.

El cosmos de Atlas se expandió por toda la aldea, impregnándola de un frío glacial Hasta la esquina más recóndita de Rodorio comenzó a escarcharse poco a poco. Sólo le quedaba una cosa por hacer.
-¡Silencio del Mundo!

El viento gélido de su aura comenzó a congelarlo todo sin cesar, de forma irremisible, paso a paso. Incluso los aldeanos vieron como sus cuerpos comenzaron a helarse. Gritaron sin cesar, muchos de ellos incrédulos, pero Acuario no se dejó perturbar. Al fin y al cabo, ¿qué daño podría hacerles si su intención era aislarlos de la batalla? Tal y como planeó, todas las estatuas humanas ahora estaban protegidas por su hielo eterno; aunque Noesis lanzara decenas de rayos de fuego, sería incapaz de herirles.
-No nos haces daño…
-No era mi intención herirte, sino aislar a estas personas bajo mi hielo eterno. Un hielo que no es frío, paradójicamente.
-Un hielo que es cristal –respondió el obelisco-. ¿Qué pretendes hacer? –dijo aunando su voz en un único tono andrógino.
-¿Por qué sus pensamientos no cesan de azotarme?
-Porque somos Noesis.

La mirada de Atlas salió de órbita. ¡No podía creer aquello! ¡El obelisco de sombras no parasitaba las mentes de nadie! ¡No era sino el puro reflejo de los habitantes de Rodorio!
-¿Cómo he sido tan estúpido? –se dijo. El santo temió que la única forma de derrotar a Noesis fuera precisamente esa… De repente, el pilar de sombras comenzó a incendiarse de nuevo.

La Hora del destino


El campanario de Némesis se izaba esplendoroso ante Minerva, que se dio media vuelta para avistar a sus huéspedes. Ambos, Kishut y Alisha, aún no sabían por qué la Hora les había hecho ir hasta la mismísima entrada recorriendo los templos previos.
-¡Kishut! –gritó Alisha dándose media vuelta. Había sentido algo extraño que no le había gustado nada.
-¿Qué ocurre, señorita? –el Patriarca trató de responderle con el mismo tono que antes la había tranquilizado. Para su sorpresa, la niña le daba la espalda, como dirigiendo su mirada al camino que habían tomado para llegar allí.
-Algo malo ha ocurrido. ¡Lo sé! –dijo reiterando varias veces su afirmación.
-Calma, por favor. Es por ello que os he traído hasta aquí –interrumpió Minerva. Aunque las Horas no suponían amenaza real para el ejército de Atenea, Kishut no acababa de confiar en ella-. ¿Pasamos? La señora Némesis aguarda dentro.

Las enormes hojas que daban paso al interior del campanario se abrieron despacio, emitiendo un estruendo tronador.
-Minerva, ¿cierto? –sorprendió Kishut.
-Así es –respondió la muchacha de coletas. A pesar de su aspecto infantil, no irradiaba para nada un aura acorde.
-¿Qué pretendes? –Alisha miró con esperanza a su mentor tras ver que al fin se había atrevido a preguntar.
-La señora Némesis tiene varias revelaciones importantes que hacer.

Al igual que su fachada, el recibidor del campanario tenía la capacidad de sobrecoger el corazón de quien se adentrara en él. Desde el suelo, envestido con losas de mármol verde y brillo pulcro, hasta las paredes, en cuyos frescos se podían apreciar verdaderas escenas míticas, todo era mágico.
-Es hermoso… –dijo el caballero dorado conforme iba adentrándose en la estancia-. Sólo la capilla Sixtina ha logrado impresionarme tanto.
-La señora Némesis tiene muy buen gusto, pero estas pinturas sí son bastante viejas. ¿No es sorprendente que aun siendo frescos no requieran restauración? –preguntó sin saber realmente muy bien lo que decía.
-Están muy bien conservados. ¿No serán recientes y te confundas? –el santo siguió su camino hacia la colosal escalera de caracol que tenía delante.
-No. Es la magia de mi señora.
-¡Kishut! –regañó Alisha, toda ruborizada. La niña no podía creer cómo su maestro andaba intimando con aquella desconocida. Ignorada, alzó el cuello para ver si llegaba a vislumbrar las campanas, pero acabó suspirando. ¡Sólo había escaleras y escaleras, y más escaleras para su pesar! La simple idea de tener que subirlas todas le dio dolor de piernas.
-Vamos, señorita; no es tanto –animó empezando el ascenso.

Recelosa, la muchacha esperó a que Minerva se alejase. El mal presagio que tenía le había puesto la mente en el Santuario y estaba demasiado inquieta. Alisha agarró a Kishut por la capa y tras darle un fuerte tirón, le insultó.
-¡Idiota!
-Señorita Atenea, no os he educado para que habléis así –Minerva observó a la pareja y recordó aquellos tiempos en que era una niña. No pudo evitar sonreírse.
-Ya casi llegamos –dijo al cabo de unos minutos de silencio.

La pequeña Atenea, tras haberse tirado todo el ascenso guiando la mano por la baranda de piedra, se dio cuenta de que las yemas de sus dedos lucían ahora negras. Tras gesticular con asco, murmuró algo para sí.
-¡Aquí es!

No había puerta alguna. El mismo suelo de tono verdoso que les había recibido se extendía ahora por un inmenso corredor plagado de columnas de ébano, que con filos de plata, dividían la sala en tres naves. La escalera de caracol acababa su recorrido justo en lo más profundo de la estancia y apenas se podía ver al fondo de la nave central un trono dorado. ¿Al final, allí donde ese lujoso asiento empezaba, podía discernirse una silueta?

El grupo continuó caminando. Mientras Minerva encabezaba la marcha, Alisha miraba a todos lados, impresionada por el sinfín de cuadros en las paredes; si en el nivel inferior los frescos ocupaban toda su superficie, en este, los cuadros apenas dejaban ver su color.

Por fin, Minerva se detuvo e hincó la rodilla en el suelo, reverenciando a aquella que se presumía su maestra, la diosa Némesis. Bajó la cabeza en señal de respeto, y con voz blanda, explicó la situación.
-Aquí están nuestros invitados, mi señora.

Kishut imitó a la Hora notando una energía majestuosa a todo su alrededor. Si hubiera podido ver el color del cosmos que le envolvía, habría jurado y perjurado tonos cálidos, matizados con chorros gélidos, y de plata. No se atrevió a pronunciar palabra alguna ante la acongojante presencia.

En su ignorancia, Alisha no pudo sino mirar a los ojos a Némesis. No veía en ella más que a una mujer elegante con iris rojizos.
-¿Quién eres, mujer? –Kishut temió por un instante y miró a su protegida. Sin embargo, no ocurrió nada.
-¡Por favor! –La increpó Minerva-. ¡Inclínate ante la magnánima señora Némesis!

La diosa de la justicia vengadora se alzó de su trono desplegando unas inmensas alas de plumas de oro, que por el resplandeciente trono habían pasado desapercibidas. Tras estirarse, hundió sus ojos en la joven Alisha, que acabó inclinándose tras un gritito.
-¡Yo no…! –susurró la muchacha.
-Minerva, relájate –ordenó con su habitual tono agridulce-. Como puedes ver, esta niña se ha inclinado por voluntad propia ante mí –mintió-. Ahora, levantad y alzad vuestros rostros.

Kishut sabía que Némesis había usado su presencia para obligar a Alisha a que se arrodillase, pero agradeció que lo hubiese hecho con tal delicadeza. Como le ordenaron, levantó alzando la mirada poco a poco. Lo que vio le dejó aturdido; ¿no se suponía que los humanos habían sido creados a semejanza de los dioses? ¿Por qué Némesis, entonces, era tan distinta? Aquellas alas tan enormes, mil veces más bellas que las de la sagrada armadura de Sagitario, le robaron el corazón. Tras volver en sí y verle el rostro, no pudo sino corroborar la presencia divina que le atribuyó antes de verla. ¡Qué gesto tan varonil pero a la vez delicado! Sus labios, delgados y juveniles y aquella nariz afilada; esos ojos de fuego carmesí que le escudriñaron, y su cabellera, corta y de rizos danzantes. ¡Esta era la Némesis, que envestida en un peplo argenta, había solicitado verles!
-¿Así que vos sois quien ha ordenado el juicio a los santos de la Tierra? –dijo con un hilo de voz. Minerva contempló la escena sonriente; como victoriosa ante la congoja de los visitantes.
-¿Y dónde está Atenea? ¿Dónde habéis dejado vuestra presencia divina, niña? –regañó la divinidad tras asentir a la pregunta del Patriarca.
-¡Está delante de ti! –contestó desafiante. Aunque era patente el desdén y la prepotencia en todo su ser, a Némesis no parecía importarle.
-Santo de oro Kishut, deberíais aprender de esta niña, que no se deja intimidar por la falsedad de las apariencias. Su sinceridad en este momento me hacen verla con ternura; pero a la vez siento miedo de un fracaso cierto.

¿Fracaso? Esa palabra que tan presente había estado en la vida del dorado. Seguro que la diosa la había escogido a caso hecho para aludirle de forma pasiva. Sin embargo, ¿a dónde deseaba llegar?
-Señora Némesis, quisiera saber el motivo por el que nos habéis citado.
-Esa senda que ascendisteis hasta llegar a mi Santuario no era una invitación. Sin embargo, quisiera aprovechar este momento para hablar con los líderes del mundo.
-¿Que no era…? -el santo quedó paralizado-. ¿Entonces, los peldaños de la Iluminación…?
-Los peldaños de la Iluminación sólo existen más allá del Ateneo. Fuisteis engañado por una ilusión, caballero.
-¡No es posible! –exclamó conteniendo la rabia que sentía.
-Y es por eso por lo que estáis aquí. Más allá de mi juicio, la hora de la guerra Santa contra Hades está próxima. Más grave es aún que otra amenaza se cierne sobre vuestras vidas.

Alisha, silenciosa, se atrevió a rechistar alegando la imposibilidad de atacar el Santuario. Inmediatamente se dio cuenta de la estupidez que había dicho, tomando en cuenta las palabras de Atlas de Acuario. ¡Entonces eso era aquello que había sentido antes! El Santuario estaba en peligro.
-¿Qué amenaza es esa? –inquirió en tono serio. Por primera vez, Capricornio pudo ver a su protegida tomarse algo a pecho.

La divina Némesis descendió las escaleras de su trono caminando entre la pareja del Santuario. Su colosal altura infundió más respeto aún a Kishut.
-A lo largo de los siglos las guerras santas han acontecido en todo el mundo. Como diosa de la justicia retributiva que soy, he visto maldad y he juzgado en consecuencia. No me importa la humildad, los buenos actos, o cualquier gesto de caridad si tras él se oculta un propósito falso. Sin más, puedo leerlo, escudriñarlo y sentenciarlo –explicó conjurando una espada de luz en su diestra mientras miraba a Minerva. Tras clavarla en el suelo, se desprendió de ella un círculo ígneo alrededor de Kishut y Alisha. Continuó hablando-. No se trata de una guerra santa, sino de una guerra fratricida la que acaba de abrir sus puertas. ¡Y vosotros estáis tan ciegos!

El grabado del suelo mostró la situación en el Santuario, como si ese fuego que se había desligado del arma de Némesis fuese la esfera de cristal de una bruja. Toda la aldea Rodorio se veía congelada, pero en su centro, un obelisco de sombra hizo palidecer a Kishut, que no pudo reprimir su curiosidad.
-¿Qué se supone que es eso?
-La magia del número Nun en manos de un desquiciado.
-¿Acaso puede ser un traidor? –cuestionó Capricornio. A lo lejos, pudo ver a Atlas, encarando a la bestia de sombra.
-No soy vuestro oráculo, caballero. Averiguadlo vosotros mismos.
-¿Entonces por qué nos has traído aquí si no vas a contar nada? –Alisha deseó acabar la frase con un ingenioso insulto que acababa de pensar, pero se contuvo.
-¿No os ha contado esa niña de Virgo sobre su sentencia?
-¿La de Ánfora de Mesembria?

Kishut trató de rememorar con exactitud aquella palabra que Astrea dijo al dar su reporte. Si no había escuchado mal, era…
-La Hora que se le asignó estaba corrupta. Una fuerza ajena alteró el juicio que tenía preparado para ella –explicó la diosa alada-. Pero eso no es todo; de las diez Horas que contaba para aliviar la maldición de Hades, nueve de ellas han sufrido el mismo destino que Mesembria. Sólo esta que permanece a mi lado, Minerva de Auge, permanece pura.
-Eso quiere decir que…
-El juicio de Némesis está destinado al fracaso –interrumpió Minerva con pesar en sus facciones. La mirada de Auge irradiaba ira y dolor. ¿Por eso era que su cosmos se sentía tan inestable?-, no hay nada que hacer ya. La maldición no podrá ser eliminada y tendréis que lidiar con ella hasta el fin de vuestros días, y más allá de ellos. Incluso aquellos que hereden vuestro corazón la padecerán, marcados por un sino injusto.

La primera Hora lucía seria y tensa. Parecía que una lágrima furtiva fuese a escapar de sus ojos, y comprendiendo su situación, Némesis caminó hacia ella.
-Antes de que acabes corrompiéndote, sabes qué debes hacer.
-Señora Némesis, mi vida os pertenece desde que se me dio este poder.
-Y puesto que es así, te pido que uses tu poder para liberar a este hombre de su maldición. Eres la última.
-¡Un momento! –interrumpió Capricornio. Aunque no tenía dudas sobre Némesis, le resultó chocante el mensaje que acababa de escuchar-. ¿Qué es eso de que su vida os pertenece?
-Las Horas tenemos inmunidad ante vosotros, caballeros dorados. Némesis nos dio esa bendición para poder juzgaros sin ser asesinadas en caso de que se complicasen las cosas. A cambio, nuestra vida se desvanece en el instante exacto en que os juzgamos, a menos que hayamos sido corrompidas.
-¿Eso quiere decir que te vas a sacrificar por mí, muchacha? –Minerva guardó silencio.

La Hora primera caminó hacia Kishut, quedando ante la bella imagen del trono dorado. Alzó su mano y esbozó una sonrisa forzada.
-Muro de Cristal –susurró. Ante ella, una pared transparente brotó del suelo marcando distancia entre ambos-. Debería sacrificarme, caballero. ¡Pero no pienso morir hasta descubrir la verdad que hay tras esto! –gritó perdiendo su gesto infantil. Tras mirar a Némesis, Kishut quedó descolocado.
-¿Qué ocurre?
-La única Hora pura que queda se lamenta… ¡Qué actitud tan humana! –respondió.

Sin mediar más palabras, Némesis arqueó sus alas destrozando el muro de cristal y arrojando a Minerva al suelo. La ventisca que ocasionó también lanzó a Alisha y Kishut hacia atrás. Los fragmentos cristalinos caían al suelo interpretando una melodía disonante. La rebelde se alzó, herida de gravedad en el pecho. Sin dilación, convocó a su armadura, el Ánima de Auge.

Minerva fue envestida por su prenda blanca. El brillo que emitía, radiante, reflejó la figura de Némesis, cuyos ojos ardían en ira.
-Mi señora, lo siento, pero no puedo morir aún. Os ruego que lo comprendáis.
-¡Silencio! –Empuñando su espada, la diosa se preparó para arremeter-. ¿Acaso piensas que no lo sabía, criatura infame? ¡No puedes engañarme a mí, que he tratado de mostrártelo hasta el mismísimo final! El Santuario de Atenea necesita un líder fuerte y por ello te he mantenido a mi lado. ¡Eres la única hora sin mácula, y casualmente la asignada a este hombre, el líder! ¿Eres consciente de tu relevancia?
-Señora Némesis… -susurró Kishut asustado ante tal manifestación de cosmos. Alisha, al igual que él, no podía dejar de temblar. ¡La ira de los dioses era terrible!
-¡No perteneceré a nadie! ¡No lo haré hasta saber qué ha acabado con el don de mis hermanas, las Horas!
-¿Y crees que podrás escapar de aquí, burlándome a mí? ¡Insolente! -Al unísono con el eco de su voz, una corona de fuego se dibujó sobre la silueta de Minerva.

La Hora, sacudida por el tremendo calor que desprendía el círculo de llamas, cayó de rodillas. De repente, sintió la piel bajo su armadura arderle, quemarse entre escozor y humo.

Todavía sufriendo por aquel calor infernal, una lanza pírica le atravesó la espalda alzándola a media distancia del suelo. Todo bajo ella fue salpicado con sangre y los fragmentos de su Ánima. Todavía estaba viva, pero lo explícito de aquella herida era espeluznante.
-Cuando un humano pierde la noción de la responsabilidad, no queda más que el castigo. La desgracia de que yo pueda prolongar una tortura hasta el infinito sin llevarme tu vida se cierne sobre ti. ¿Aún piensas en cumplir ese propósito desleal que te obnubila la razón?

Kishut abrazó a Alisha tratando de evitar que viese lo cruel de la escena. Aun así, los pavorosos gritos de Minerva se fueron grabando en su cabeza, uno tras otro. Era imposible que gritando así, Minerva aún se mantuviese cuerda. Esos espeluznantes alaridos no hacían más que evocar piedad a capricornio.
-Señora Némesis… -se atrevió a decir alzándose entre pasos cortos y trémulos-. Confío en que hablando podremos zanjarlo todo. Por favor, déjela estar. Se lo ruego.
-¿Qué puede ser más dulce que arder y no morir? –dijo la santa diosa mirando al santo con una serenidad pavorosa. Tras unos instantes, asintió; aún sin retirar la lanza que la hería de gravedad, cesó de torturarla para indicar al dorado que actuase.

De pronto, todo el Santuario tembló. Kishut vio un hilo plateado que avanzaba de su corazón al de Alisha, y del de Alisha al de Némesis. Incluso pudo ver otro más recorriendo la distancia hacia él mismo; uno que venía de la malherida Minerva.
-¿Hilos? –se preguntó tras recuperarse del traspié. Una sacudida helada le erizó el vello de los brazos y la barba.

Las campanas comenzaron a sonar. Un ulular incesante empezó a acompañarlas en la cámara. Némesis alzó la vista sin inmutarse, pero Kishut y Alisha cayeron de rodillas, llevándose las manos a la cabeza. ¿Qué era aquel dolor? Fuera lo que fuese, a ambos comenzó a sangrarle la nariz.

Una esfera de oro apareció de la nada, descendiendo desde el alto techo hasta personarse ante ellos. El descomunal cosmos que comenzó a arder arrojó a Kishut y Alisha contra el trono de Némesis.
-¿Qué haces en mi Santuario? –cuestionó Némesis con voz inquisidora.

Envuelto en una oscura túnica, alguien se alzó despacio frente a los presentes. Tras volar con lentitud, tocó el suelo con los pies. De su espalda, seis vectores se irguieron tras un sonido brusco, tomando la forma de alas de plata de plumas filosas.
-He venido a velar por el destino –respondió con voz decrépita. De pronto, de sus alas surgieron miles y miles de hilos que formaron una barrera alrededor de Minerva.

Un grito celestial fue precedido de la corrupción que devoró el color de la mitad de la cámara de Némesis. Kishut corrió hacia Alisha para comprobar que la caída anterior no la hubiese herido. La niña, aunque sangrando por la frente, parecía ilesa. Ante la monocroma sarta de hilos que protegía a Auge, Némesis encaró a aquella criatura espantosa.
-¡Átropos! –dijo. ¡¿Qué significa este ultraje?!

Cuando la anciana se mostró sin tapujos, el santo de Capricornio comprendió la gravedad de la situación. ¡La misma diosa que casi acabó con la vida de Iskandar se había personado para llevar a cabo una tarea siniestra!

---------------------------------------------------------------------------------

¡Hasta la siguiente ocasión, compañeros! Espero que este verano avance más de lo normal. Ya sabéis que os responderé a los comentarios que me escribáis.

¡Abrazos!

Go to the top of the page
 
+Quote Post
Efebo Abel
Mensaje Jun 25 2010, 02:34 PM
Publicado: #176
Miembro de honor
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Piscis
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 1,150
Registrado: 1-November 06
Desde: Monterrey
Miembro nº: 13,347
Inventario:ver
Última visita:Ayer, 03:57 PM



Excelente capitulo killcrom... me parecio una jugada muy astuta por parte del caballero de acuario haber congelado a los ciudadanos de Rodorio para protegerlos... tambien me gusto mucho la aparicion de atropos ante NEMESIS, me supongo que las cosas se pondran muy interesantes

saludos y hasta pronto

"Soy un Dios"
Fic EL RETORNO DE ABEL, Actualizado: Capitulo 27 "El ejercito de Apolo"
Minific: EL CASTIGO DE LOS DIOSES, Actualizado: Cap2: Noblesa del guerrero dorado
Minific: LUCIFER, REY DE LOS DEMONIOS, Actualizado Cap4. Locura
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Espectro1986
Mensaje Jun 25 2010, 03:49 PM
Publicado: #177
Soy un Bibliófago, Condenado a la soledad
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Bronce
Mensajes: 434
Registrado: 14-December 09
Desde: Colombia
Miembro nº: 24,424
Inventario:ver
Última visita:Hoy, 10:32 PM



Excelente capitulo killcrom, el comportamiento de Minerva fue bastante raro.
La pelea de Atropos y nemesis pinta interesante.

como seguira la pelea de acuario ¿?

s50.gif



El amor es como los fantasmas, todo el mundo habla de él pero pocos lo han visto
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Killcrom
Mensaje Jun 27 2010, 11:02 AM
Publicado: #178
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



¡Buenos días por aquí! Como suelo hacer, he venido para responder vuestros reviews. ¡¡Antes que nada, muchas gracias, Espectro y Efebo!!

Paso a responderos por orden:

EFEBO:

Excelente capitulo killcrom... me parecio una jugada muy astuta por parte del caballero de acuario haber congelado a los ciudadanos de Rodorio para protegerlos...

¡Vaya! Muchas gracias. Lo cierto es que pensé que congelarlos podría traer algún problema, ya que si sus hielos alcanzan el cero absoluto (cosa que no nombraré más que nada porque en 1492 no se conocía) podrían matarles. ¿Qué hice? Explicar que el hielo de esa técnica no es hielo, sino cristal. ¿Fumado? Seguro, ¡pero ahí está lo bello a mi forma de ver!

tambien me gusto mucho la aparicion de atropos ante NEMESIS, me supongo que las cosas se pondran muy interesantes

Espero poder llevar el próximo capítulo bien, porque debería estar interesante. De ahí a que lo logre hay un paso. Confieso que estoy bastante inspirado, así que creo que podré lograrlo. Lo que sí puedo anticipar es que dos diosas cara a cara, y con tensión entre medias... pueden ser letales.
¿Qué hará el pobre Kishut? ¿Orinarse encima? ¡Esperemos que no!

saludos y hasta pronto

Muchas gracias por tu apoyo. ¡Otro saludo a ti y espero que realmente sea pronto cuando publique el próximo capítulo. Ya sabes que puedes tomarte libertades para mencionar puntos flacos o lo que quieras.

ESPECTRO:

Excelente capitulo killcrom, el comportamiento de Minerva fue bastante raro.

Minerva guarda algún secretillo que no puedo decir todavía, y de ahí que su comportamiento sea extraño. Igual, estoy contento con esa opinión tuya, pues era lo que pretendía; mostrarla anormal.

La pelea de Atropos y nemesis pinta interesante.

Buf... No puedo decir más... Los dioses son simplemente terribles, y en mi fic pretendo que lo sean más. Luchando uno contra otro, deberían usar todo su poder, y eso creo que es algo que no se puede describir. Aunque ya tengo decidido qué va a ocurrir, no puedo garantizar una pelea, una confrontación rápida o simplemente una charla amistosa. ¿Cómo voy a salir de esta?

como seguira la pelea de acuario ¿?

¡Ahí sí que puedo garantizarlo! Seguro que habrá un desenlace, bueno o malo. Sea lo que pase aquí, puedo decir que el ecuador de Némesis divino ya ha llegado, y lo denso del argumento viene de camino.

¡Muchas gracias por tu review, y me alegro que te gustara el capítulo!
Go to the top of the page
 
+Quote Post
Seph_girl
Mensaje Jun 29 2010, 02:53 PM
Publicado: #179
Marine Shogun Crisaor / SNK Nurse
Origen:  
Sexo: Femenino
Signo: Acuario
Grupo: General marino
Mensajes: 548
Registrado: 10-August 08
Desde: Pilar del océano Índico
Miembro nº: 19,574
Inventario:ver
Última visita:Hoy, 02:16 PM



Woooo XD

No pues ahora si fuiste más rápido Kill =D, me alegraaaa
Jaja pobre Atlas, por ser Acuario lo tengo que apoyar hasta el final (sea cual sea ;__;) Ha de ser una pesadilla sentir lo que siente cada persona que pasa a un lado de ti xD.

Jaja Nemesis me la imaginé super woaw XD, toda una diosa de fantasia... Realmente quería que mataran a Minerva XD jajaja pero ta buenou u.u

Y ahora llegó la diosa de los hilos, miedoooooooo! jajaja qué pasará!
Este verano será intersante *.* muchos fics se actualizaran, yeiiii!

Capítulo 16. "Apóstoles. Parte VII. Zohar"


Go to the top of the page
 
+Quote Post
Killcrom
Mensaje Jul 2 2010, 02:48 PM
Publicado: #180
Némesis Divino
Origen:  
Sexo: Masculino
Signo: Escorpion
Grupo: SNK Plata
Mensajes: 930
Registrado: 7-January 07
Desde: Granada
Miembro nº: 13,602
Inventario:ver
Última visita:30th August 2010 - 06:37 PM



¡Me alegro de leerte, Seph! He venido a responder tu review. Disculpa la tardanza, pero no he estado muy operativo estos días.


No pues ahora si fuiste más rápido Kill =D, me alegraaaa

La inspiración, que viene cuando quiere... ¡Jejeje! Pero ya sabes que lo he pasado regular, ¿no?

Jaja pobre Atlas, por ser Acuario lo tengo que apoyar hasta el final (sea cual sea ;__;) Ha de ser una pesadilla sentir lo que siente cada persona que pasa a un lado de ti xD.

Bueno, al parecer, el verdadero don de Atlas fue sellado en su adolescencia, es decir que Atlas, actualmente, no estaría sintiendo a la gente en toda su intensidad. No sé si será así o no, pero todo apunta a que Atlas lo va a pasar muy mal. ¡Jojoo!

Jaja Nemesis me la imaginé super woaw XD, toda una diosa de fantasia... Realmente quería que mataran a Minerva XD jajaja pero ta buenou u.u

¿No fue una diosa de fantasía? ¡Noooo! Bueno, Némesis es Némesis. Espero mucho de ella, así que la trataré con cariño.

Y ahora llegó la diosa de los hilos, miedoooooooo! jajaja qué pasará!

Doña Átropos, que seguirá en la línea de aquella primera minisaga. ¡Esperemos que no muera nadie!


Este verano será intersante *.* muchos fics se actualizaran, yeiiii!


Muchas gracias por tu apoyo, como siempre, y bueno... espero actualizar pronto. :)
Go to the top of the page
 
+Quote Post

9 Páginas: V  « < 7 8 9
Reply to this topicStart new topic

Active Users
1 usuario(s) está(n) leyendo esta discusión (1 invitado(s) y 0 usuario(s) anónimo(s))
0 miembro(s):

Versión Lo-Fi Fecha y Hora actual: 3rd September 2010 - 10:37 PM